Emprender significa convertir una idea en realidad usando una serie de habilidades como visión, creatividad, persistencia y exposición al riesgo. Al final, todo se resume en empezar una nueva actividad, en el caso de un negocio con la intención de obtener un rendimiento económico. Aunque el emprendimiento empresarial puede ser complicado al principio, puesto que no es fácil generar ingresos suficientes para cubrir los gastos en la primera etapa del negocio, este también tiene muchas ventajas como generar ingresos propios y empleo.
Si sigues estos consejos podrás superar esta primera etapa y establecerte en el mercado de forma exitosa. Emprender un negocio propio requiere mucha valentía y organización. Los pasos para emprender requieren tiempo, esfuerzo y capital y necesitan de un análisis profundo antes de llegar al proceso de toma de decisiones.
Para emprender un negocio es esencial llevar a cabo una correcta planificación, análisis y estudio de todas las cuestiones que serán relevantes para el proyecto. En esta fase interviene la creatividad más que en ninguna otra etapa y es clave para la constitución del proyecto. Es el momento de crear, de imaginar y de detectar aquellas oportunidades de negocio que pueden marcar la diferencia.
Según el último Informe GEM correspondiente al periodo 2024-2025, la actividad emprendedora en España encadena cuatro años de crecimiento, aunque la intención de emprender se estanca. Además, es el sexto país europeo por inversión en startups tecnológicas -1.900 millones en 2024-, según datos de Enisa.
A continuación, presentamos cinco claves fundamentales para aquellos que desean aventurarse en el mundo del emprendimiento:
1. Fomenta una Cultura de Trabajo Saludable
Si quieres comunicarte de forma adecuada con tus empleados, la cultura de trabajo es un valioso instrumento para tener éxito en tu empresa. Esta consiste en marcar las reglas de funcionamiento de tu empresa y la manera en que se llevan a cabo. Es importante tener una cultura del trabajo saludable cuando iniciamos un negocio propio. Existen muchas maneras de conseguirlo, por ejemplo, a través de dinámicas que ayudan a mantener unidos a tus empleados o de una caja de sugerencias en la que los trabajadores puedan expresar su opinión sobre la compañía.
2. Prioriza la Atención al Cliente
Los clientes suponen un pilar para cualquier empresa y, más que nunca en estos primeros años, deben cuidarse del modo adecuado. Contar con un buen servicio de atención al cliente debería ser una prioridad para cualquier empresa. Lleva un seguimiento de tus clientes tanto antes como después de adquirir tus servicios. Para ello deberás mantener una conversación fluida con ellos, ya sea por correo electrónico, teléfono o a través de canales especializados de gestión de clientes. Sé capaz de adaptarte a sus necesidades y anticípate a sus problemas. Si llevas esto a cabo podrás fidelizarlos y seguirán a tu lado durante más tiempo.
3. Realiza un Análisis DAFO
Conocer nuestras fortalezas y debilidades es muy importante a la hora de desarrollar un proyecto. Las fortalezas las constituyen nuestros rasgos positivos y nuestras capacidades y las debilidades son los rasgos negativos de nuestro proyecto, así como nuestra falta de capacidad para realizar algo. Las debilidades también cumplen una gran misión en el desarrollo de nuestro negocio. Una forma muy útil de analizar estos parámetros es a través del análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades).
4. Practica la Humildad y la Honestidad
La humildad y la honestidad son dos factores claves para tener éxito como empresario. Aunque seas el dueño de tu negocio esto no debe significar necesariamente que estés solo ante los problemas que van apareciendo en tu camino. En el caso de ser un trabajador autónomo que no cuente con un equipo que le respalde, tampoco debes sentirte desamparado.
5. Equilibra Trabajo y Vida Personal
Ten siempre presente que la idea es trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Cuando te sientes motivado ante la idea de emprender un nuevo negocio o proyecto, puedes caer en dejar de lado tu vida personal y dedicar más tiempo del necesario al trabajo. Está claro que cuando gestionas tu propio negocio eres tú el que tiene que hacer frente a los imprevistos y puedes acabar pasando más horas de las necesarias en determinados momentos. Sin embargo, tras estos picos de trabajo suelen llegar épocas más tranquilas con las que puedes compensar. Otro punto importante, incluso si trabajas desde casa, es definir tu espacio de trabajo y no trabajar nunca fuera de él. El tiempo libre debe ser tiempo de calidad, realiza actividades que te hagan sentir una persona plena, de esa forma volverás mucho más motivado a tu rutina.
Sé un buen comunicador: Para que tu equipo sea más productivo, se comprometa más con el proyecto y pueda trabajar más tiempo en la empresa es necesario que seas mucho más que un jefe. Transmite cuál es la misión de tu negocio: Es muy importante saber transmitir a las personas que trabajan contigo cuál es la misión de tu negocio y el motivo de que sea tan importante para ti. Sé empático: Como en todo, la empatía es crucial para convertirse en un gran jefe que inspire a sus empleados y que pueda llegar a ser un gran líder para su equipo. No debes olvidar ser honesto con tus trabajadores y hacerles ver las cosas tal como son, sin caer en falsas promesas.
Es posible que en estos momentos aún no se tenga bien definido cuál va a ser el modelo de negocio del proyecto, pero sí el sector en el que se quiere desarrollar. Se trata de un análisis y estudio de mercado en profundidad que aporta la mayor información posible sobre el estado de un mercado concreto. Este documento debe ser honesto en cuanto a la propia empresa y a los recursos que se posee. Es la hoja de ruta que define los principales aspectos del proyecto y que le acompañará en todas las etapas de su ciclo de vida.
Tabla de Contenidos del Plan de Negocio
| Sección | Descripción |
|---|---|
| Tipología del negocio | Definición del tipo de negocio. |
| Análisis económico y estructura de costes | Evaluación de los aspectos financieros y costes asociados. |
| Plan de contingencia DAFO | Análisis de Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades, con planes de respuesta. |
| Plan de marketing y comunicación | Estrategia para dar a conocer la empresa. |
| Formación de equipos | Elección del talento humano que formará los equipos de trabajo. |
| Diseño de producto o servicio | Definición del producto o servicio que se va a ofertar a los clientes. |
Saber cómo financiar un proyecto es esencial para cualquier emprendedor. En España existen distintos tipos de ayudas y subvenciones a disposición del emprendedor que pueden ayudar a impulsar el desarrollo y crecimiento del negocio. Algunas opciones incluyen 'Business angels', Fondos de 'venture capital' o capital riesgo, y 'Hedge funds'. BBVA Spark, el aliado de BBVA para empresas de alto crecimiento, proporciona servicios financieros para los emprendedores que quieran poner en marcha su proyecto de negocio.
Seguir estos pasos para emprender un negocio puede ayudar a los emprendedores a dar forma a sus ideas y a alcanzar el éxito con su proyecto. ¡Pero la realidad siempre se puede mejorar! Para ello es imprescindible que cuentes tu idea y la testes, que escuches y aceptes sugerencias, aprendas de experiencias cercanas y estés dispuesto a adaptarla y mejorarla continuamente. Work in progress.
Dependiendo del ámbito en el que se desarrolle tu negocio, un mero registro de propiedad intelectual puede darte más quebraderos de cabeza que todo el esfuerzo realizado para montar tu empresa. Es pensar, planificar, estimar resultados y ser capaz de adaptar la idea. Por este motivo, recibir formación específica sobre emprendimiento te permitirá fijar tu idea, conocer las necesidades legales o el plan de inversión, entre otros muchos ítems, pero también conseguir referencias, recursos, contactos e inputs profesionales.
Para emprender un negocio y tener éxito es importante no dejar nada al azar. Conocer los pasos para poner en marcha la actividad te permitirá ir tomando las decisiones adecuadas para ir afianzando tu negocio y evitará que incurras en sanciones administrativas que pueden representar un duro golpe económico o dañar la reputación de tu empresa.
Con un estudio de mercado podrás analizar la oferta y la demanda, así como los diferentes competidores que existen en el sector donde quieres incursionar. También podrás conocer mejor las características de tu público y obtener información relevante sobre sus gustos, preferencias, necesidades y comportamientos de compra. Con esa información podrás validar o pivotar tu idea de negocio para no tomar decisiones erróneas, como abrir en una zona donde hay demasiada competencia o aplicar precios muy elevados.
La elección de la fuente de financiación puede determinar el futuro de tu proyecto empresarial. Por eso es importante saber qué capital necesitarás y valorar atentamente los intereses y plazos de amortización. No te limites a acudir a una entidad bancaria para solicitar un préstamo, existen otras opciones que debes explorar, desde las líneas ICO hasta el crowdfunding o apoyándote en el aval de una SGR, si tienes una idea de negocio innovadora, o incluso el leasing, de manera que podrás usar los bienes o inmuebles que necesitas pagando una renta durante cierto periodo de tiempo y, al terminar el contrato cuando tu negocio haya prosperado, podrás comprarlos pagando el precio residual.
Elegir la forma jurídica más conveniente para tu negocio es clave, pues de ello dependerá la fiscalidad a la que esté sujeta tu actividad y los límites de tu responsabilidad individual. Una opción es trabajar como autónomo, en cuyo caso los trámites para iniciar la actividad son más sencillos y rápidos, pero tendrás que responder por las deudas contraídas con todos tus bienes. Otra alternativa es trabajar como emprendedor con responsabilidad limitada para aprovechar todas las ventajas del autónomo, pero excluyendo tu vivienda habitual de la responsabilidad por las deudas. En ambos casos tributarás por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Para crear una pyme, los trámites son más complejos. Tendrás que acudir al registro mercantil para inscribir tu negocio como sociedad, legalizar los libros de sociedades y registrar las marcas y/o patentes. Por último, tendrás que ir a la Tesorería General de la Seguridad Social para inscribirte como autónomo o dar de alta a la empresa y a los trabajadores que vayas a tener.
Si necesitas abrir un local comercial, nave u oficina para ejercer tu actividad, tendrás que solicitar una licencia municipal de apertura, la cual acreditará que el espacio cumple con las normativas vigentes. Necesitarás presentar un informe o proyecto técnico, realizado por un profesional acreditado, con el correspondiente visado del Colegio Oficial. Ese informe acredita que el local tiene las condiciones de habitabilidad, cumple con las medidas de seguridad para evitar accidentes, está bien insonorizado, y/o respeta las normas higiénicas en caso de que vayas a desarrollar una actividad de hostelería.
Desgraciadamente, solo un 25% de las empresas de nueva creación son capaces de sobrevivir al primer año de actividad. Para evitar llegar a esto hay ciertos puntos en los que se debe prestar especial atención desde los primeros meses de vida del proyecto. Es importante identificar a tiempo los puntos de mejora para descubrir de dónde provienen las dificultades, así como elaborar nuevas estrategias que permitan adaptarse a cualquier imprevisto que, tanto la situación de ese momento, como los propios clientes, demanden. Todo ello, bajo un estricto control de las finanzas, con el objetivo de garantizar un correcto flujo de dinero con el que poder garantizar el desarrollo planteado al inicio del proyecto.
La falta de preparación técnica es uno de los factores clave que puede llevar a la quiebra de una empresa si no se tiene clara la dirección y no se ha planificado bien desde el principio. Desarrollando una propuesta de valor clara podremos evitar errores futuros y, por supuesto, marcar las directrices que establezcan cuál será la misión, los valores, los objetivos y el público al que va destinado nuestro proyecto.
El proyecto puede evolucionar y, de hecho, debe hacerlo. Por supuesto, partirá de una primera idea inicial, pero en su camino de desarrollo pasará por muchas fases en las que los cambios serán continuos buscando hacerse un hueco en el mercado ya existente. No importa como de buena sea la idea inicial si esta no aporta rentabilidad a corto o medio plazo.
Debe ser capaz de adaptarte a ellos y a sus necesidades. Tan importante como el plan de negocio para conocer la viabilidad del proyecto es entender bien al público al que va dirigido. ¡No vaya a ciegas! Pues de nada sirve lanzar una campaña publicitaria si no conoce ni sus intereses, ni sus preferencias, ya que, si sabe lo que realmente quieren y están buscando, será mucho más fácil llegar a ellos. Realice un estudio sobre sus potenciales consumidores para recabar toda la información posible como intereses, motivaciones, aficiones, profesión… Todo ello le ayudará a dirigir sus campañas de marketing con más precisión para incidir directamente en su deseo de compra.
Si su proyecto necesita financiación deberás estudiar muy bien el producto y el canal adecuado para llevarlo a cabo. El uso de tarjetas de crédito no es un buen mecanismo de financiación y, en realidad, es más usual de lo que pensamos. Este tipo de créditos no están diseñados para este fin y es muy fácil caer en bancarrota o endeudarse y poner en peligro la estabilidad financiera del negocio.
Dos conceptos que van de la mano, pues innovar no es un recurso que solo puedan emplear las grandes compañías, sino que está al alcance de cualquier proyecto. Se trata, básicamente, de adaptar nuestro producto o servicio a las necesidades del mercado para proporcionar una ventaja competitiva y así conseguir mayores beneficios económicos.
En España la actividad emprendedora ya se sitúa en los niveles prepandemia, según el último informe GEM España 2022-2023 sobre el emprendimiento innovador en colaboración con el Observatorio Mapfre de Finanzas Sostenibles. Según el informe, el 6 % de la población española adulta ha emprendido un negocio hace menos de tres años y medio, mientras el 9,4 % de la población tiene intención de emprender en los próximos años.
Analiza el mercado y, cuando ya lo hayas hecho, vuelve a analizarloNo existe empresa sin clientes, pero tampoco sin competidores. El entorno económico, social, político, cultural e incluso geográfico en el que vayas a emprender va a determinar la viabilidad de tu proyecto y, en la mayoría de los casos, van a definir cuál debe ser el modelo de negocio y la estrategia para seguir. Debes conocer tu sector al detalle y tener en cuenta factores como si el mercado ya está saturado o no de nuestro producto o servicio, si tu idea ya se ha intentado llevar a cabo, pero ha fracasado, si eres demasiado pequeño para liderar una disrupción, si tu innovación va a tener límites legislativos…
En una primera etapa, el plan de negocio va a ser el único elemento tangible de tu empresa, es la mínima unidad de vida de tu proyecto, por eso debe contener toda la información indispensable para empezar y debe responder a todas las dudas que pueda tener cualquier stakeholder de tu negocio. Uno de los puntos más importantes dentro del business plan es la coherencia, independientemente de que seas más o menos conservador. Entender los principales conceptos financieros es esencial para poder elaborar un buen plan de negocios, igual que tener una visión holística de la gestión empresarial y el liderazgo. Invertir en formación y rodearte de profesionales que te complementen es imprescindible para emprender.
Igual de importante que analizar el mercado es analizar cómo tu idea va a interactuar con él. Al margen de que sea un producto o un servicio, intenta siempre prototipar tu idea. Llevar al mercado una mínima unidad viable de tu producto, aunque sea en cartón, en forma de página web sencilla o un simple croquis, es una gran práctica para minimizar riesgos. Realizar un focus group, incluso con amigos y familiares, es una buena manera de someter a análisis esa primera toma de contacto que el usuario tendrá con tu producto.
Para ello, algunas startups priorizan generar ingresos, pese a que ello signifique perder el foco de la misión, visión y, al final, de los valores. En el mundo de los negocios elegir bien a tus compañeros de viaje es tan importante como en la vida misma, y todos sabemos que algunas combinaciones no son compatibles. Atarse a inversores que no comparten tu cultura o propósito puede ser sinónimo de fracaso. Debemos actuar del mismo modo con el dinero de los clientes: no puedes comprometer la integridad de tu proyecto solo porque alguien pague por ello. Si la idea es buena el cliente correcto llegará a su debido tiempo. Nadie dijo que fuera fácil, sé persistente y rodéate de personas que también crean en ella, al final del día eso definirá a tu empresa, más allá de tu cuenta de resultados.
Ya sea a nivel social, medioambiental o económico, si una empresa no tiene la sostenibilidad en el centro de su modelo de negocio, a la larga, no va a ser rentable. La responsabilidad social corporativa debe ir de dentro hacia fuera, y no al revés. Hay muchas maneras de tener un papel activo y un compromiso real con los aspectos que más de cerca tocan tu modelo de negocio. Una buena manera de ver de qué manera y en qué ámbitos incidir o liderar proyectos es a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que pautan las principales líneas en las que empresas, instituciones y ciudadanos podemos contribuir.
Con el programa Insur_Space de Mapfre Open Innovation llevamos desde 2018 ayudando a hacer realidad proyectos y startups que contribuyen a la innovación y progreso económico y social.
