Si eres de los que sueñan con alcanzar el éxito con sus propias manos, seguramente la idea de emprender ya ha rondado tu mente. Emprender es complejo y difícil, sobre todo cuando hay tantísima información por medio. Pero espera un poco antes de decidirte y deja que te echemos una mano, pues emprender no es una tarea sencilla.
Afortunadamente, te hemos preparado una lista de los pasos que han seguido muchos emprendedores de éxito. Aquí te dejamos algunos consejos básicos para comenzar este camino:
1. Reflexiona sobre tu idea de negocio
Puede parecer irónico, pero lo primero de todo es tener una buena idea. Una idea diferente y que no haya sido explotada previamente. Y lo segundo: tener claro por qué se dice emprender. Hay personas que apuestan por un negocio por necesidad económica y otras por querer invertir. ¿Tú qué razón tienes?
Desarrolla un concepto de negocio que te apasione relacionado con algo en lo que tengas experiencia y conozcas bien. Después, piensa en un producto o servicio que ayude a la gente o le haga la vida más fácil. Piensa bien en qué producto o qué servicio vas a ofrecer y sobre todo en qué características lo van a diferenciar de tu competencia directa.
Analiza esa idea para saber si puedes convertirla en realidad. Hazte estas preguntas: ¿el producto es algo que la gente quiere o necesita? ¿Puedes tener ganancias vendiéndolo? ¿Funcionaría? Si ya existe, ¿puedo mejorar ese producto o servicio?
La idea inicial
Hay que empezar con una idea que se irá desarrollando. Que no te preocupe empezar poco a poco: Uber nació cuando dos emprendedores, Travis Kalanick y Garrett Camp, se quedaron en la calle una gélida noche de invierno en París porque no encontraban ningún taxi. Under Armour dio sus primeros pasos en 1996, cuando Kevin Plank, exjugador de fútbol americano universitario, se hartó de sudar las camisetas mientras entrenaba.
¿Hay algo que se te dé mejor que al resto? Si tienes quejas de un servicio, piensa en cómo podrías mejorarlo si lo hicieras tú. Es como si Ray Kroc viera una hamburguesería muy eficiente y montara franquicias (¿te suena McDonald's?). Para la idea, ten en cuenta lo siguiente:
- Competencia: si hay demasiada, quizás te cueste diferenciarte en el mercado; si hay muy poca, puede que tu idea no sea tan viable como piensas.
- Urgencia: ¿tu idea satisface una necesidad imperiosa? ¿Puedes hacerla realidad a tiempo? Está bien que tengas muchas ideas de negocio, pero prioriza las más urgentes.
Cómo validar tu idea de negocio (antes de invertir tiempo y dinero)
2. Asesórate bien y analiza el mercado
¿Te preguntas “quiero montar un negocio, qué debo hacer”? Entonces, necesitas asesorarte. Contar con apoyo experto, con el que realizar un estudio de mercado y obtener información para poner en marcha tu negocio. Asimismo, el asesoramiento fiscal es clave.
Aunque hayas identificado tus principales intereses de negocio, necesitas seguir indagando. Evalúa el mercado para dirigirte a tu público objetivo y maximizar las opciones de compra. No te olvides de hacer una evaluación competitiva.
Contar con la ayuda de profesionales de confianza te servirá para aclarar posibles dudas y asegurarte que todos tus trámites son correctos y que tienes tus obligaciones tributarias al día.
Probar la idea
Es posible que la idea que has tenido sobre un robot de afeitado acabe siendo un desastre. Por eso es tan importante que pruebes cualquier idea, producto, servicio o cosa que ofrezcas. Esto también es una parte fundamental de metodologías empresariales como DMAIC y PDCA.
Las pruebas te permitirán hacer evolucionar y perfeccionar tu idea, lo que te ayudará a evitar problemas prácticos más adelante. Ten esto presente:
- El objetivo: conseguir que los clientes potenciales validen la idea, lo que te ayudará a corregir pequeños problemas, aportar datos valiosos y empezar a generar demanda.
- La recompensa: con las pruebas ahorras dinero a largo plazo, ya que dispones de tiempo para implementar mejoras antes de que la idea crezca. Piensa que los problemas posteriores al lanzamiento son mucho más caros de solucionar.
Esta fase es una oportunidad excelente porque puedes hacer cambios o ajustes en tu idea en un entorno relativamente sin riesgos, además de recopilar datos cruciales.
3. Elabora un plan de negocio sencillo
Cuando lo tengas, dedícale las horas necesarias a la elaboración de un buen plan de negocio. Define con claridad qué vas a ofrecer al mercado y cuáles son tus objetivos de negocio. Es importante que tu modelo de negocio sea fácil de explicar para poder venderlo. Hay que ir a lo concreto.
Planificar el negocio y trazar la estrategia
Ahora que tu producto funciona bien y gusta, es el momento de planificar el modelo de negocio y la estructura de la empresa. No es tan terrible como parece; la planificación solo consiste en decidir qué hará la empresa y cómo será. Ten en cuenta estos aspectos:
- ¿Qué demanda hay en el mercado? A los inversores no les interesará tu idea si no tiene una buena demanda. Intenta convertir a los participantes de las pruebas iniciales en embajadores de tus productos.
- Contrata a alguien que sepa de finanzas: un plan de negocio no es más que una estrategia de crecimiento. Te recomendamos que cuentes con ayuda experta para conocer el estado financiero y entender todos los detalles antes de empezar con las presentaciones.
Esta fase debería llenarte de energía y prepararte para tu próxima misión: presentarte a los inversores.
4. Ten la capacidad de financiación necesaria para comenzar y mantenerte
La financiación es esencial a la hora de emprender. Existen muchas formas de financiación, a la vez que ayudas. ¿Qué te recomendamos? Elige un modo de financiación que se adapte 100% a ti y a tu situación financiera. No quieras abordar demasiado, siempre tendrás tiempo luego para seguir creciendo.
Es prioritario saber con cuánto dinero vas a contar para montar tu empresa y desarrollar tu producto o servicio. Además, asegúrate de definir un plan de marketing para vender y posicionar tu marca. Vas a necesitar algún tipo de ayuda económica al comenzar, por eso la mejor opción es informarte de los diversos programas públicos de ayuda al emprendedor.
Si te han despedido de tu anterior empleo y has decidido aprovechar la ocasión para emprender, puedes recibir en un único abono el importe íntegro de la prestación por desempleo que te correspondía.
Conseguir los fondos
Cuando tengas una idea y una estrategia, podrás empezar a buscar capital que te ayude a ponerte en marcha y a crecer. Si has ido por libre hasta ahora, asociarte con alguien puede ser una muy buena decisión. Los cofundadores pueden avalarte con sus recursos financieros. A menudo, los inversores prefieren las propuestas que tienen a varias personas detrás.
Hagas lo que hagas, necesitarás dinero. Los emprendedores suelen conseguir fondos sobre todo de tres fuentes de capital inversión:
- Inversores providenciales: personas con dinero -y, a menudo, experiencia en un sector en particular- que están dispuestas a financiar start-ups en fases tempranas.
- Capitalistas riesgo: inversores privados o empresas de inversiones que aportan capital a cambio de hacer negocios en sectores con un gran potencial de crecimiento; básicamente, invierten en lo que se cree que triunfará.
- Inversores particulares: amigos, familiares y cualquier persona que pueda invertir en tu empresa con la esperanza de recuperar la inversión -más el interés- una vez que tu negocio empiece a funcionar.
También hay otras opciones, como los préstamos entre particulares, la financiación participativa y múltiples subvenciones regionales y nacionales, así que no te olvides de investigar en tu ámbito geográfico.
Cuando hayas conectado con los inversores, tendrás que hacerles una presentación adecuada. Para la presentación en sí, te recomendamos Dropbox DocSend, ya que te ofrece unos análisis con los que podrás ver en qué momento los inversores potenciales consultan tus archivos. Esta información te ayudará muchísimo a calmar los nervios.
5. Constituye la sociedad o empresa
¿Siguiente paso? Constituir tu empresa. Puedes hacerte autónomo, montar una sociedad anónima, una SL, etc. Hay muchas formas de emprender. Ajústate a tu presupuesto para tu inversión inicial. Tener ambición es estupendo, pero con unos objetivos reales. Sin duda, uno de los mejores consejos para emprendedores.
Crecer y adaptarse
Enhorabuena por haberlo conseguido, pero recuerda que un comienzo solo es un comienzo, así que sigue esforzándote. Para crecer hay que continuar triunfando, y eso puede venir de donde no te lo esperas. Por ejemplo, es cierto que el servicio de entrega de DVD de Netflix fue lo primero que hizo la empresa, pero solo hay que ver en qué se ha convertido.
Ten esto presente:
- Sigue aprendiendo: céntrate en seguir aprendiendo de tus datos y equipo. Invierte los fondos en contratar a personas con experiencia y habilidades variadas.
- Ten paciencia: no la pierdas, siempre dentro de unos límites razonables. Puedes tardar en empezar a crecer, por lo que te animamos a no rendirte (y quizás a tener un trabajo secundario).
La palabra “emprendedor” viene del francés “entreprendre” (emprender). Aunque tengas muy claro lo que debes hacer para emprender, puede que te siga pareciendo algo muy serio. La verdad es que lo es, pero, con las herramientas adecuadas y una actitud positiva, lo conseguirás.
Tabla resumen de los pasos básicos para emprender:
| Paso | Descripción |
|---|---|
| 1. Reflexiona sobre tu idea de negocio | Desarrolla un concepto que te apasione y que satisfaga una necesidad real. |
| 2. Asesórate bien y analiza el mercado | Busca apoyo experto y evalúa el mercado para dirigirte a tu público objetivo. |
| 3. Elabora un plan de negocio sencillo | Define tus objetivos y cómo los alcanzarás de manera clara y concisa. |
| 4. Ten la capacidad de financiación necesaria | Elige la financiación adecuada para tu situación y busca ayudas públicas. |
| 5. Constituye la sociedad o empresa | Formaliza tu empresa ajustándote a tu presupuesto inicial. |
