¿Arriesgar? ¿Trabajar muchas horas? ¿Enriquecerse? Pasan tantas cosas por la mente de cualquiera que quiera emprender… Pero somos diferentes, no hay dos personas iguales por lo que las respuestas varían en función de las prioridades y valores de cada uno. En este artículo intentamos acercarte a la mentalidad emprendedora para que puedas sacar tus primeras conclusiones sobre si dispones de las habilidades, conocimientos y actitud necesaria para emprender.
El espíritu emprendedor es algo más que tener una idea de negocio innovadora. Implica tener la capacidad de transformar esa idea en una empresa rentable. Sin embargo, esto no sucede de la noche a la mañana. El emprendimiento es también una actitud. Es la voluntad de tomar riesgos, la capacidad de ver oportunidades donde otros ven obstáculos y la determinación de seguir adelante a pesar de los fracasos y los contratiempos.
Cómo desarrollar una ACTITUD EMPRENDEDORA - Clave para una VIDA PLENA | Mario Alonso Puig
Acerca del Espíritu Empresarial
En general se dice que el espíritu empresarial es la capacidad, calidad o habilidad para concebir y hacer realidad una oportunidad de negocio. Normalmente es necesario disponer de unas cualidades personales, habilidades sociales y habilidades directivas. Veamos una definición un poco más exacta:
El espíritu empresarial es una manera de pensar, razonar y actuar vinculada y suscitada por la búsqueda de oportunidades de negocio. El resultado es la creación, mejora, realización y renovación de valor en el sentido más amplio del término, es decir, no sólo valor económico, sino también social. Y no solamente para los propietarios (empresarios) sino también para todos los grupos de interés que hay vinculados (empleados, clientes, proveedores, etc).
Atendiendo a esta definición podemos concretar que se trata de una actitud en la cual se aprecia la motivación y la capacidad de las personas para identificar, seguir y explorar una oportunidad de negocio obteniendo algún producto/servicio que agrega valor a los ya existentes.
Saliendo un poco de contexto, destacar que en la actualidad el espíritu empresarial tiene gran impacto en materia de ocupación, competitividad, desarrollo personal y bienestar social.
- Ocupación: En los países con mayor índice de iniciativa empresarial existe mayor tendencia a la reducción de las tasa de desempleo.
- Competitividad: A mayor número de empresas mayor competitividad, mayor estímulo de eficacia y de innovación, mejora de la productividad y la competitividad.
- Desarrollo personal: El espíritu empresarial cubre necesidades como la realización personal y la independencia.
- Bienestar social: Las nuevas iniciativas pueden implicar la prestación de servicios de interés para la comunidad en áreas de sanidad, educación o bienestar.
Valores que Rigen la Mente de un Emprendedor
Los emprendedores suelen modular su comportamiento siguiendo convicciones acerca cómo deben relacionarse, tanto desde del punto de vista personal como social. En general, los valores contienen un elemento de juicio porque incorporan las ideas personales sobre el bien y lo que no es correcto.
Si nos planteamos los valores con atributos de contenido y de intensidad veremos que para un comportamiento concreto deciden primero si es importante o no y luego, en el caso de ser un comportamiento importante, el grado de importancia que tiene. Por otro lado, si clasificamos los valores de una persona por su intensidad obtenemos su sistema de valores y podemos jerarquizarlos obteniendo valores como la libertad, el placer, el respeto a uno mismo, la honestidad, la responsabilidad o la justicia.
Un dato a tener en cuenta es que los valores suelen caracterizarse por ser estables y duraderos complicando su modificación. Se adquieren a lo largo de la vida, sobre todo en etapas primerizas de socialización y en el entorno más cercano como el familiar.
La Importancia de la Actitud
Podemos planteamos la actitud como juicios evaluadores, favorables o desfavorables, sobre objetos personas o eventos. Aunque la actitud está relacionada con los valores no es lo mismo ya que la actitud se compone de cognición, afecto y conducta.
En la práctica los emprendedores nos muestra que, en general, comparten ciertas actitudes y comportamientos. Los empresarios que han tenido éxito tienen actitud creativa y optimista, habilidades de gestión muy sólidas, una manera de saber hacer y los contactos necesarios.
Competencias Empresariales: Habilidades Esenciales
Las competencias empresariales se refieren a las habilidades, aptitudes y conocimientos que necesitas para iniciar y gestionar eficazmente un negocio. Las competencias empresariales no son innatas; se aprenden y desarrollan con el tiempo. Las competencias empresariales también evolucionan con el tiempo. A medida que la tecnología y la economía cambian, también lo hacen las habilidades necesarias para dirigir un negocio exitoso.
Las competencias empresariales son vitales para el éxito de cualquier emprendimiento. Sin estas habilidades, es probable que te encuentres luchando para mantener a flote tu negocio. Además, las competencias empresariales te ayudan a distinguirte en un mercado cada vez más competitivo. Finalmente, las competencias empresariales son importantes para tu desarrollo personal.
Habilidades Clave para el Emprendedor
Hay varias habilidades y capacidades que son esenciales para cualquier emprendedor. Las habilidades de liderazgo te permiten inspirar y motivar a tu equipo. Las habilidades de gestión financiera te ayudan a mantener las finanzas de tu empresa bajo control. Las habilidades de resolución de problemas te permiten enfrentar desafíos y encontrar soluciones creativas. Las habilidades de comunicación te ayudan a interactuar eficazmente con los clientes, los empleados y los proveedores.
Además de estas habilidades básicas, también hay otras habilidades que pueden ser útiles dependiendo del tipo de negocio que estés iniciando. Por ejemplo, si estás iniciando un negocio de tecnología, es posible que necesites habilidades de programación.
Desarrollo de Capacidades Emprendedoras
El desarrollo de capacidades emprendedoras no es un proceso que se realiza de la noche a la mañana. Requiere tiempo, esfuerzo y dedicación. En primer lugar, puedes buscar oportunidades de aprendizaje. Esto puede implicar tomar cursos en línea, asistir a talleres o leer libros sobre emprendimiento y gestión empresarial. En segundo lugar, puedes buscar oportunidades de mentoría. Un mentor puede proporcionarte orientación y apoyo a medida que avanzas en tu viaje emprendedor. En tercer lugar, puedes buscar oportunidades para ganar experiencia práctica. Esto puede implicar trabajar en una empresa de nueva creación o iniciar un pequeño proyecto empresarial por tu cuenta.
Hay muchos emprendedores exitosos que puedes estudiar para aprender sobre las habilidades y capacidades que necesitas para ser un buen emprendedor. Jeff Bezos, el fundador de Amazon, es conocido por su visión de futuro, su capacidad para identificar oportunidades y su dedicación al servicio al cliente. Sara Blakely, la fundadora de Spanx, es conocida por su capacidad para identificar necesidades no satisfechas en el mercado, su habilidad para la resolución de problemas y su persistencia. Elon Musk, el fundador de Tesla y SpaceX, es conocido por su pensamiento innovador, su capacidad para asumir riesgos y su dedicación a la excelencia.
Hay muchos recursos disponibles que pueden ayudarte a mejorar tus habilidades empresariales. En primer lugar, hay muchos cursos en línea que puedes tomar para aprender sobre emprendimiento y gestión empresarial. En segundo lugar, hay muchos libros y blogs que puedes leer para aprender sobre emprendimiento. En tercer lugar, hay muchas organizaciones que ofrecen programas de mentoría para emprendedores.
Actitudes y Aptitudes del Emprendedor
En el mundo del emprendimiento no es nada aconsejable improvisar. No contar con una planificación y plazos de entrega, puede llevarte a la procrastinación y, por tanto, a postergar el lanzamiento de tu negocio, o de un nuevo producto o servicio. Lo ideal es que hagas una planificación anual y luego profundices de forma trimestral o incluso mensual.
La constancia es una de las aptitudes obligatorias e imprescindibles para tener éxito como emprendedor. Un negocio no es algo que se pueda construir trabajando un par de horas a la semana o sin hacer seguimiento del proyecto. Existen diferentes actitudes y aptitudes de un emprendedor que están relacionadas con este tema.
Quien emprende debe saber que su carrera va a estar sometida a un riesgo constante. Saber actuar a tiempo y superar cualquier circunstancia que pueda aparecer de forma positiva, es ser resiliente. Si sientes que te falta alguno de estos tres elementos, trabájalo. No pienses que son temas ajenos a ti.
Convertirse en un emprendedor exitoso requiere mucho más que una idea de negocio. Estas habilidades incluyen liderazgo, gestión financiera, resolución de problemas, comunicación y negociación.
Es una actitud que debes conservar durante toda tu vida. Para crecer has de mantener un nivel alto de optimismo y ambiciones, siempre desde una visión de la realidad. La actitud positiva te ayuda a mantenerse fuerte en los momentos más complicado o más decisivos, ver el lado bueno de las cosas y del esfuerzo te ayudará a no tirar la toalla.
Actitudes Clave para el Éxito
- Ambición y ganas de avanzar: Una actitud conformista no es tu aliada. Si quieres llegar más lejos no debes conformarte ni acomodarte.
- Mentalidad abierta al cambio: Una actitud muy importante antes de afrontar un proyecto es ser consciente de que en ocasiones, es posible que te equivoques, no pasa nada, no serás la primera persona a la que le sucede. Quizás tu proyecto está mal enfocado en la práctica pero tu idea es muy buena y por otro camino puedes salvarla.
- Cuidar a tu equipo: Necesitas un equipo en el que confiar y que esté cualificado para las tareas que vayan a desempeñar. No puedes abarcar todos los ámbitos, por eso, contar con expertos en las materias es imprescindible. Cuida a tu equipo y haz que se sientan cómodos trabajando contigo.
- Ganas y entusiasmo por aprender: Por el camino te cruzarás muchos conceptos nuevos, las formas de hacer negocio cambian a pasos agigantados, por eso, siempre tendrás que estar en constante formación.
- Constancia y paciencia: Para llegar a las metas que te propones en tu plan, hay que comenzar con pequeños pasos que muchas veces te resultarán frustrantes, por eso, debes mantener un ritmo constante y mucha paciencia. Hay que seguir adelante en los momentos en que las cosas no avanzan tan rápido.
Desde StartUp Alcobendas ayudamos a todos los emprendedores a que estas actitudes se conviertan en pasos firmes y decididos para sacar adelante su idea y su proyecto tome el impulso que necesita. Disponemos de los instrumentos. Ahora, solo hace falta estar dispuestos a convertir en realidad nuestra idea.
Características de la Comunidad Emprendedora
1. La vocación supone el leitmotiv de toda profesión. El entusiasmo ayuda a que el sacrificio que conlleva toda actividad profesional no implique padecimiento, sino deseo de superación. El amor a nuestra ocupación resulta fundamental en el emprendimiento.
2. Montar una empresa requiere inventiva. La imaginación nos da alas para mostrarnos ambiciosos y captar oportunidades en lugares inhóspitos.
3. Sensatez y seriedad. Llegar el primero al puesto de trabajo y marcharse el último. Además, la toma de decisiones requiere compromiso, pues tendremos que valorar las implicaciones y las consecuencias de apostar por un camino u otro.
4. Encontrar las soluciones antes de que irrumpa el problema parece la situación deseable.
5. A Walt Disney lo echaron de su puesto de trabajo por falta de imaginación. Esta negativa a claudicar caracteriza a todo emprendedor/a, cuyas ideas se asientan en la tenacidad y el desconocimiento de la rendición. La osadía, el ímpetu, el arrojo, la persistencia y la audacia son características de la comunidad emprendedora que no deben faltar si nuestro objetivo es montar un negocio. No significa que acometamos riesgos lanzándonos por un precipicio.
6. Para enfocar los esfuerzos hacia aquellos aspectos que sustentarán los logros de nuestra compañía tendremos que seguir una planificación. Este bosquejo de actividades estará basado en metas estratégicas. Además, en este esquema también prevalecerá la eficiencia, es decir, el desempeño de las funciones que impliquen menos costes y más rapidez. Con este método controlamos las acciones para comprobar que vamos por el buen camino.
7. Tolerar errores, establecer metas, dar ejemplo, fomentar el potencial de cada uno de los miembros de la empresa, propiciar la reflexión… Las cualidades de un líder son también las virtudes de un emprendedor/a0. Estas personas reúnen a equipos altamente cualificados y establecen la armonía en su plantilla.
8. Crear un tejido de contactos nos permitirá vender más y vender mejor. Una de las características de la comunidad emprendedora es su habilidad para persuadir. Por otro lado, las redes sociales se han convertido en eficientes socios para este cometido.
9. Toda empresa respetable ha de proyectar una imagen seria. La formalidad implica sensatez y solvencia, dos virtudes que aportan a la compañía la credibilidad que requiere para su triunfo en el mercado. Dar al cliente aquello que se le ha garantizado ayudará a nuestra marca a labrarse un buen nombre.
El Fracaso como Oportunidad
A (casi) nadie le gusta perder. Mucho menos, fracasar. Este verbo arrastra una serie de connotaciones a primera vista terribles: equivocarse, fallar, sentir frustración, a veces vergüenza incluso… No obstante, ¿qué es fracasar? ¿Qué optimismo, no? Pero es que Edison, igual que tantas otras figuras históricas responsables de grandes inventos (Henry Ford, Bill Gates, Alexander Graham Bell…), era un emprendedor.
Rasgos de Personalidad Emprendedora
Los determinantes importantes del comportamiento emprendedor son los rasgos de personalidad que presentan los individuos. El siguiente paso es preguntar cuáles son estos rasgos de personalidad. Aquí, es necesario considerar que sólo aquellos rasgos que han tenido fuertes argumentos científicos pueden ser considerados como integrantes de la personalidad emprendedora. Por fortuna, la literatura ha empezado a converger en un grupo determinado de rasgos y en el que, en mayor o menor medida, están de acuerdo los investigadores.
- Locus de control interno: Las personas con un locus de control interno alto piensan que ellos son capaces de controlar los resultados, por lo que dedicarán más esfuerzo y persistencia hacia los resultados deseados, lo que, a su vez, debería ayudar a iniciar una aventura empresarial y a mantenerla exitosamente. Por el contrario, las personas con locus de control externo pueden ser más pasivas.
- Autoeficacia: La autoeficacia se refiere a la convicción de que uno puede organizar y ejecutar efectivamente acciones para producir unos resultados. Refleja la percepción para realizar un trabajo o tarea concreta. La autoeficacia afecta a la elección de la acción y a la cantidad de esfuerzo ejercido.
- Propensión al riesgo: Los individuos con puntuaciones altas en esta dimensión, estarán inclinados a comportamientos de alto riesgo, es decir, considerarán las alternativas cuyas consecuencias finales puedan alejarse de su marco de expectativas de resultados. Por su parte, los sujetos con baja propensión al riesgo, tenderán a comportamientos de bajo riesgo, y evitarán las alternativas que puedan causar resultados que varíen mucho de sus expectativas.
- Proactividad: Esta se refiere a la tendencia a iniciar y mantener acciones que directamente cambian el ambiente circundante. Las personalidades proactivas identifican oportunidades y actúan sobre ellas, muestran iniciativa, realizan acciones directas y perseveran hasta que consiguen un cambio significativo.
Lo que sí está claro es que los emprendedores y su personalidad, son claves para la economía. La figura del emprendedor está cada vez más en boga.
Características Diferenciadoras del Emprendedor
Aunque no deba considerarse una moda pasajera, sí se puede decir que hoy el término emprender se encuentra de plena actualidad, quizá con más vigencia que nunca. En primer lugar, ser una persona emprendedora no resulta sencillo. Entre los atributos que se requieren, destacan el compromiso, la valentía y una fe inquebrantable en la innovación. ¿Y ya estaría? No, aún quedan otros valores y cualidades también imprescindibles en el equipaje de alguien decidido a emprender.
Si este es tu caso, y para que no te dejes nada atrás, aquí verás recogidas las principales características compartidas por quienes apuestan por el emprendimiento, así como aquello que les diferencia del resto del empresariado. Las personas emprendedoras se hallan detrás de muchas de las grandes y pequeñas empresas cuyos bienes de consumo a diario compras o contratas.
Sin duda, aquella persona que decide ser emprendedor/a asume los riesgos que esta senda implica pero, si salen airosas y logran obtener éxito, terminan percibiendo los beneficios fruto de haber emprendido con valentía. Por ejemplo, la visión empresarial de ambos con frecuencia difiere, puesto que quienes emprenden se centran en llevar a cabo, y casi a cualquier precio, la idea que tienen de su modelo de negocio, y no les tiembla el pulso cuando han de sacrificar una ganancia puntual hoy y ahora si esta acción puede revertir más tarde en la consecución de los objetivos a largo plazo de la empresa.
Valores y Cualidades del Emprendedor
- Innovación y liderazgo: las personas emprendedoras sirven de ejemplo y espejo en el que mirarse para otras.
- Pasión y compromiso: quien es emprendedor lo es las 24 horas del día.
- Curiosidad y optimismo infinitos: por supuesto, son optimistas y gente curiosa.
- Constancia y ganas de mejorar: la perseverancia es básica para poder emprender. Muy pocas cosas salen bien a la primera y siempre existe margen de mejora.
- Independencia y no tener miedo a cometer errores: perder el temor a fallar resulta una exigencia para las personas emprendedoras.
- Un aprendizaje continuo: la persona emprendedora aprende algo nuevo casi cada día.
- Crecimiento constante y posibilidad de trascender: alguien que emprende nunca deja de crear valor para él y las personas que lo rodean.
