Carlos Marín se convirtió en un portento de la lírica desde pequeño, pero no fue hasta 2003 cuando se unió a Il Divo, el cuarteto de ópera que le alzó a la fama. Uno de los cantantes españoles más brillantes de este siglo, Carlos Marín alcanzó renombre internacional como componente de Il Divo, cuarteto de ‘crossover’ con el que vendió más de 30 millones de discos en todo el mundo y recorrió los cinco continentes. A través de entrevistas a miembros de su familia, su ex esposa (Geraldine Larrosa, conocida en la música como Innocence), el magnate Simon Cowell, fundador de Il Divo, y personas que fueron importantes en su carrera, este volumen repasa con minucioso detalle desde sus inicios como intérprete infantil a su gloriosa etapa en el grupo que le brindó fama global.
Fallecido inesperadamente en 2021, con sólo 53 años, su recuerdo se mantiene así como el aprecio por su talento, lo que ha motivado al periodista musical Miguel Ángel Bargueño a la publicación de su biografía, ‘Carlos Marín.
El 19 de diciembre de 2021, en un hospital de Manchester, su voz se apagó. El cantante Carlos Marín, de Il Divo, murió a los 53 años en la UCI del centro médico, después de haber sido sometido a un coma inducido por complicaciones derivadas de la COVID19. Carlos se había vacunado contra el coronavirus, por lo que sorprendió la triste noticia del fallecimiento del cantante en plenos años de pandemia.
Ahora, el sello Libros Cúpula edita su biografía, que lleva por título Carlos Marín El Divo. Su autor, Miguel Ángel Bargueño, nos acerca a su carrera profesional. Un cantante «sublime, completísimo». Así define Bargueño a Carlos Marín, de quien destaca su sólida preparación. «Cantar era su vida.
De su faceta profesional, el autor destaca su transversalidad. Marín podía cantar cualquier género. Firma el prólogo la madre de Carlos, Magdalena Menchero Mena. «Dejó un gran vacío en las personas que le amaban. En mí, su madre; su hermana, Rosie; en su familia, en sus amigos y en sus fans», escribe.
Carlos Marín en 2016
Inicios y Trayectoria Musical
Nacido en Alemania en 1968, Carlos despuntó en la música a una temprana edad, sacando su primer single a los 8 años. A los 12 se trasladó a Madrid a estudiar en el conservatorio y, años después, se convierte en el barítono de Il Divo. Pero, fue mucho más: un prominente artista de ópera, zarzuela y musicales, que destacó también por discos y conciertos en solitario.
El cuarteto se transforma en un fenómeno musical con 160 discos de oro y platino en más de 33 países. "Tuvieron que convencerle para ser parte de Il Divo porque no le gustaban los grupos", nos cuentan Magdalena, su madre.
Aleluya (Hallelujah) IL DIVO canción dedica en memoria a Carlos Marín, video montaje
Vida Personal
Como en el ámbito profesional, su vida personal también es exitosa. En el año 2006 se casa con la mujer con la que comparte su vida desde hace 13 años, Geraldine. Sin embargo, tan solo 3 años después, se separan de mutuo acuerdo y de manera amistosa.
Relación con Geraldine Larrosa
Geraldine Larrosa (45 años), exmujer del malogrado barítono Carlos Marín y reconocida artista, bajo el nombre de Innocence, charla con EL ESPAÑOL justo cuando se cumple año y medio de la muerte del gran amor de su vida. Eso sí, nada más decir esto Geraldine se repone y, recobrando la voz, asevera: "Necesito renovarme, y sé que lo voy a conseguir". No lo ha pasado nada bien en este tiempo de honda ausencia y de aceptación de la muerte.
Cabe recordar que Marín, siempre tan generoso en vida, legó un inmueble a su exmujer. Este extremo, la hipoteca de esa casa, abrió una brecha -en apariencia, insalvable- entre Larrosa y los Marín. Un contencioso que Geraldine, por su parte, ha puesto en manos de sus abogados. No quiere polémicas; de hecho, las esquiva. Sólo quiere retomar su carrera profesional, levantar el vuelo y volver a ser la de siempre.
Geraldine insiste varias veces, en el desarrollo de la entrevista, que Carlos Marín sólo se merece homenajes, no escándalos. Ella sabe lo que vivió con su razón de amor y el hombre de su vida. De puertas para adentro, en la cotidianidad más auténtica. Todos esos recuerdos y momentos los tiene bien archivados en su memoria. Con eso, le basta.
Creo que cada uno canaliza el duelo como puede, con rabia o con lo que sea. Yo intento hacerlo lo mejor posible, aceptar lo que hay. Si otras personas lo hacen con odio o con rabia, o buscando culpables, es un camino largo para ellas.
Aquí la única heredera -de Carlos- es su madre, y yo soy legataria. Está en manos de los abogados. El testamento que se hizo hace cuatro años es el último. El legado se tiene que entregar libre de cargas. Ellas no tienen que pagar nada. Lo tienen que pagar con el seguro que Carlos dejó. Estábamos justamente hablando el verano anterior de que falleciera y me dijo 'ni tú ni mi familia tendréis que pagar nada si yo tengo un accidente o lo que sea'.
Nunca he atacado a la familia ni la he insultado. Si quieren salir en la tele presentando el libro y ponerme a parir, que lo hagan. Todo el mundo sabe perfectamente que Carlos y yo nos queríamos, éramos compañeros de vida. Con nuestra vida privada, nuestros acuerdos... Ahí no se puede meter nadie. Hay cosas que la madre ni sabe. Carlos y yo queríamos envejecer juntos.
Ni voy de viuda de España ni nada. Ella -la madre de Marín- dice que sólo he estado tres años casada con Carlos, vale. Pero he estado 18 años de pareja de hecho, luego nos hemos casado y separado. Nos separamos porque él tenía que volar, cada uno ha respetado su momento. Nuestras vidas por separado no han funcionado y por eso éramos felices juntos. Nos queríamos casar, viajar a México, a Japón para nuestras galas. Trabajar en nuestro disco... Un disco que es mío también. Ese disco hay que sacarlo, por honor a Carlos.
A mí Carlos Marín me ha conocido trabajando y nunca me he beneficiado de nada de Carlos. Yo trabajaba en Telemadrid, en el Pasacalle, y él estaba en Miserables. Hemos vivido una vida maravillosa, hemos sido muy felices juntos. Incluso, compañeros de vida y envejecer juntos. Ahí no se puede meter nadie, ni la familia. Era nuestro acuerdo y vida privada.
Por mucha hermana, por mucha madre... Donde él estaba feliz era conmigo y con mi hija. Era la vida que habíamos construido él y yo. Tengo testigos, tengo vídeos, tengo de todo. No sé a qué están jugando. Estoy un poco cansada. Yo sigo trabajando, sigo haciendo mis proyectos. Saco adelante, además, a mi hija. Todo está en manos de los abogados, hasta mi disco con Carlos. Ese disco es propiedad intelectual privada y ahí no puede entrar nadie. Solamente yo. Soy la que sé perfectamente lo que quería Carlos artísticamente. La voz cantante de aquí soy yo. Nadie -de la familia- tiene idea de lo que es el mundo artístico. Yo estaba contratada como directora artística. El resto de familia también estaban contratados. Yo no voy a hablar mal de ellos, pero me tengo que defender.
He tenido tanta ansiedad, tanta taquicardia. Me han propuesto hacer biografías, pero estoy todavía en shock. Lo del libro era una idea de Carlos y mía. Tengo vídeos caseros. Lloro todavía, no puedo cantar bien porque siento mucha tristeza. Necesito renovarme, y sé que lo voy a conseguir. Estoy aún en el duelo. Me van poniendo palos para que me caiga: y sí, me caigo, pero me vuelvo a levantar.
Fallecimiento y Controversias Post-Mortem
Su éxito se trunca en 2021, cuando Carlos fallece a causa de la COVID-19 en Manchester, mientras está de gira con Il Divo. "Se fue y no le volví a ver", advierte su madre, "quería morirme".
Según nos cuentan, cuando murió, el resto de integrantes de Il Divo no fueron a verle: "Le abandonaron en el hospital". Su hermana Rosa era su asistente personal y asegura que estaba al tanto de los problemas que tenían entre ellos.
"No nos han dado ni el pésame", señalan. Una historia de éxitos con un final precipitado. Tres años después del fallecimiento de Carlos Marín, el español que formó parte del grupo Il Divo, se abre una guerra encabezada por su madre Magdalena Menchero y su hermana Rosa. ¿Qué ha ocurrido exactamente?
Conflicto con Il Divo
Magdalena carga contra Il Divo. La madre de Carlos Marín visitó el programa de Y ahora Sonsoles para denunciar el trato que le dieron el resto de integrantes del grupo a su hijo. Según nos contó, le dejaron solo durante sus últimos días y pronto le sustituyeron.
Magdalena llegó a afirmar que no le dieron el pésame y que le abandonaron en el hospital cuando luchaba contra el coronavirus que le quitó la vida. Sin embargo, su versión no tardó en ser desmentida por el propio grupo.
Il Divo se defiende. Las acusaciones de Magdalena llegaron a oídos de los integrantes de Il Divo, que no tardaron en justificarse en el programa. Según nos contaron, les afectó mucho la muerte de Carlos, pero debían continuar con sus compromisos profesionales.
Cuando Carlos falleció, se encontraban en mitad de una gira y se vieron obligados a meter a un nuevo integrante, Steven LaBrie. Sin embargo, advierten que su intención nunca fue sustituirle, sino honrarle.
Encuentro en el Cementerio
El tenso encuentro en el cementerio. Durante su entrevista, Urs aseguró que llevaba años sin ver a la familia de Carlos Marín. Sin embargo, días más tarde destapábamos unas imágenes que contradicen su versión.
Tras la muerte de Carlos Marín, Magdalena y los miembros de Il Divo se encontraron en el cementerio el día 15 de diciembre. Ellos, trajeados y acompañados de un fotógrafo, visitaban la lápida de Carlos, mientras Magdalena se mantenía en silencio observándoles.
Disputas Legales
Geraldine Larrosa, la gran enemiga de Magdalena. La exmujer de Carlos Marín, también conocida como Innocence, también es una pieza fundamental en la guerra de Magdalena. Según la madre de Carlos, Geraldine se quiso quedar con el dinero de la herencia, pero no quiso asumir las deudas.
La representante de Geraldine, Yola Berrocal, aseguró que la familia de Carlos intentó quitar su nombre de la empresa y apartarla para quedarse la legítima. El fallecimiento de Carlos Marín parece haber abierto una herida en la historia de Il Divo que, a día de hoy, está más afilada que nunca.
