El concejo asturiano de Somiedo, situado en el suroccidente y fronterizo con la comarca leonesa de Laciana, se presenta al visitante con dos títulos de gran valor: Parque Natural desde 1988 y Reserva de la Biosfera desde 2000. Estas distinciones son un símbolo de supervivencia para un turismo cada vez más enfocado en lo natural, ofreciendo una alternativa a la degradación y masificación del turismo de sol y playa o de las ciudades congestionadas.
Para aquellos atraídos por el desafío de las montañas, el sonido de los arroyos y ríos, las praderas altas, la preservación de modos de vida que parecen exóticos como los vaqueiros de alzada, las construcciones míticas de los "teitos" y la presencia del oso protegido, Somiedo es un paraíso de casi 292 km2. Sin embargo, sus poco más de 1.100 habitantes permanentes luchan por mantener la vida más allá de las visitas esporádicas.
Los somedanos de hoy son ganaderos preocupados por el bienestar de sus vacas y la puntualidad del veterinario; claman por mejores comunicaciones y servicios básicos de calidad; han adaptado su actividad para ofrecer alojamientos, comercios y restauración mejorados; o, aunque pocos, llegan desde Europa del Este, Hispanoamérica o África subsahariana en busca de trabajo temporal o una estancia duradera.
Es la vida comprometida de un lugar que, para el turista, es "naturaleza en estado puro", mientras que para quien vive y administra allí, es una ocupación constante por resolver los problemas inmediatos, sin olvidar el futuro incierto. Somiedo es bello pero débil en su fortaleza aparente, como todos los espacios sujetos al difícil reto demográfico.
Paisaje típico del Parque Natural de Somiedo.
Detenido en el tiempo, Somiedo fue perdiendo población a lo largo del siglo pasado, aunque su riqueza hidráulica permitió poner en funcionamiento en 1915-17 la novedosa y pionera central de La Malva en un paraje de gran belleza. Esta inversión de los empresarios Policarpo Herrero y José Tartiere fue el origen de Hidroeléctrica del Cantábrico, hoy EDP.
El déficit de comunicaciones rápidas lastró su desarrollo, y no tuvo una vía hábil hasta 1939, siendo su puerto de salida (1.485 metros) siempre difícil. Afortunadamente, desde 1989 las carreteras fueron remozadas y ampliadas.
Atractivos Culturales y Naturales de Somiedo
El Centro de Interpretación del Parque o la Casa del Oso en la Pola, el Ecomuseo de Veigas sobre lo que representó en la vida local la vivienda de los Teitos, o el de Caunedo sobre la vida de los vaqueiros de alzada, en las que fueran escuelas levantadas por un enriquecido indiano local, forman parte de los atractivos culturales que se combinan con las inexcusables excursiones al paisaje bellísimo y diverso.
El impresionante Lago del Valle, uno de los lagos glaciares de Somiedo.
Entre Teverga, Belmonte de Miranda, Tineo-Cangas de Narcea o León, Somiedo es tierra de brañas (Pornacal, Mumián o Sousas); de lagos de formación glaciar, allá arriba en las alturas, que exigen largos paseos (Lago del Valle o el conjunto de los de Saliencia); de arroyos y ríos de rumor permanente que se entrelazan. Así, el río Somiedo cede al Pigüeña su caudal en Aguasmestas, el Saliencia hace lo mismo con el Somiedo cerca de La Malva, o el Sousa en la Pola también al río que recibe o da nombre al concejo.
Entrar o salir de este pedazo de Asturias es difícil. Para llegar por el norte, la tradición imponía ascender desde el puerto de San Lorenzo, siguiendo el histórico Camino Real de la Mesa hasta enlazar a León por Torrestío; y entrar por Las Morteras. Siguiendo el curso del río Somiedo se sube hasta el puerto de su nombre comunicando con la vecina comarca leonesa; cauce arriba del Saliencia hasta La Farrapona (1.708 metros), penitencia de los ciclistas en la Vuelta a España, cerca de los tres Picos Albos de más de 2.000 metros, también se relacionaban gentes y ganados de un lado y otro cuando no había fronteras. Orografía agreste glaciar, de alta montaña, de murallones calizos elevados en tiempos geológicos ajenos a la dimensión humana. Tampoco lo pone fácil la carretera que de Belmonte de Miranda se adentra en el concejo, pues dejando atrás La Riera o Castro (algo dice el término de su historia vieja), las hoces hechas por el río sobrecogen al conductor más avezado con desprendimientos frecuentes que se antojan pocos.
Historia Brillante y Antigua
Este espacio abrupto tuvo una historia brillante y antigua que ha de valorarse. No solo es lo que vemos hoy, tuvo un ayer de largo recorrido. Sus habitantes de siglos atrás buscaron caminos que nos parecen imposibles entre brañas, lagos y puertos. Saben mucho de ellos los arrieros, oficio secundario de los veteranos vaqueiros; y los ganaderos y pastores de altura con sus rebaños en los pastos de verano.
Pronto, en el año 1269, Alfonso X otorgó la Carta Puebla de Somiedo y Miranda para dar administración propia a aquellas tierras. La puebla se instaló después en Pola de Somiedo, que de ahí su nombre. Aunque casi olvidado, Las Morteras fue patria chica y mayorazgo del destacado marino conquistador Diego Flórez de Valdés (1530-1595), compañero de Pedro Menéndez de Avilés en la carrera de Indias. Fue solar el concejo de los Flórez Estrada de Pola o los Peláez de Caunedo. Destacado fue Felipe Peláez de Caunedo (1745-1811), ilustrado obispo de Lugo, orgullo de sus vecinos; se conserva, reconvertido en hotel y restaurante, el Palacio-casona de los Peláez.
De los Flórez Estrada destacó sobremanera el político y economista Álvaro Flórez Estrada (1766-1853), el mayor de los once hijos del matrimonio de Martín Santos y Ramona de la Pola. Estaba Álvaro casado en segundas nupcias con Amalia Cornejo, madre de sus cuatro hijos, dama de honor de la reina María Luisa. Obtuvo puestos destacados en el Madrid difícil de Carlos IV y volvió a su tierra cuando cayó en desgracia. Fue diputado y procurador general de la Junta General del Principado de Asturias y muy combativo contra la invasión napoleónica instigando una declaración de guerra y la solicitud de ayuda a los británicos en mayo de 1808.
Enfrentado un año después al poderoso marqués de La Romana, que disolvió la Junta asturiana, huyó desde su casa de Pola hasta Sevilla, sufriendo mil peripecias, atravesando el puerto de Somiedo que “aún (8 de mayo) se hallava cubierto con más de dos varas de nieve”, para solicitar amparo a la Junta Central, encontrando allí el apoyo de Jovellanos y el marqués de Camposagrado. Su vida de liberal empeñado en causas de progreso, antiabsolutista, sería un permanente estar o no en el poder, un ir y volver de los exilios, mientras dejaba una obra escrita en materias constitucional, política y, sobre todo, económica que traspasó fronteras.
Falleció en el Palacio de Miraflores, de parientes maternos, en Noreña donde desde hace tiempo cada año se le honra. Pero, como las generaciones no son espontáneas, algo de su inquietud le debería a su padre Martín Santos, hombre culto y dueño de una buena biblioteca personal, además de ser un gran emprendedor empresarial. Participó en el proyecto de la Real Academia de la Historia del Diccionario geográfico-histórico que dirigía Martínez Marina y por él sabemos mucho de cómo era el Somiedo empezando el siglo XIX. Respondió con diligencia al cuestionario, pese a que “el encargo me viene a tan mal tiempo como que ahora mismo estoy dando principio a la más ruda faena en toda mi vida y principiando los cimientos de una herrería para la que yo mismo he descubierto el mejor mineral de hierro que se puede apetecer”, en referencia a la mina de Camayor (Saliencia) muy loada también por Ramón Baragaña, cura castrense de la Fábrica de Armas de Trubia a la que la ferrería pretendía abastecer. Su hijo Álvaro mantendría interés por el proyecto paterno, del que desgraciadamente nada queda.
Por las descripciones de Martín Santos Flórez y por las de su vecino Ignacio Caunedo descubrimos un Somiedo no tan distinto al actual. Contaban que las casas de los más eran los teitos, hechas de piedra y cubierta vegetal y que en los ríos había truchas y anguilas exquisitas y buen ganado y cosechas. Que había que luchar para vivir y prosperar. Como ahora. Hoy la casa de Flórez Estrada, en la Pola, se mantiene cuidada y conservada, reconvertida en hotel rural a orillas del río, allí donde hubo tanta historia.
Somiedo durante la Guerra de la Independencia
Durante la llamada Guerra de la Independencia, Asturias fue invadida por las tropas napoleónicas en cuatro ocasiones. En la más larga, de enero de 1810 a junio de 1811 la llamada Junta Superior de Observación y Defensa Asturiana hubo de huir de Oviedo y esconderse en un vagar comprometido por el occidente astur. Somiedo, tan inaccesible y alejado de los caminos principales, le sirvió de refugio seguro.
Consta en las actas de la Junta errante, que estaba presidida por Matías Menéndez de Luarca y formada por una comitiva de al menos dos vocales, el secretario y algunos asistentes, que vagabundearon incesantemente por la Asturias profunda varios meses. Un periplo increíble, amparado el séquito por los vecinos, las alarmas de los pueblos y guiados por los caminos tradicionales escondidos de los enemigos y propiciando la defensa de los soldados patriotas.
Así el 11 de mayo de 1810 llegaron a Las Morteras; estuvieron luego varios días en Caunedo y el 17 en Pola; del 18 al 25 de mayo se hallan en la casa rectoral del cura de Villar de Vildas y de nuevo entre el 26 de mayo y el 11 de junio en Caunedo. Ante el avance francés, que según informaron tomó Tineo, se trasladaron a Villablino de Laciana, peregrinando por Salime, Ibias y la cuenca del Narcea. Regresaron de nuevo a Somiedo, entrando por su puerto el 15 de julio y en Valle del Lago consiguen acomodo, intentando solucionar las desavenencias entre los cabecillas militares que peleaban en Asturias contra el francés y a veces entre sí. No acabarán su vagar largo e inquieto, recorriendo diversos lugares, hasta llegar en agosto a Castropol.
En total Somiedo les amparó en 32 jornadas nada menos. Buscaron alojamiento en casas particulares o en establecimientos religiosos. Su ir y venir está marcado por los senderos y rutas de los lugareños, inaccesibles a los soldados extranjeros perdidos en los intrincados vericuetos entre montañas, brañas, puertos y lagos, jugando al escondite con los napoleónicos vencedores en campo abierto pero vencidos en esta tierra extraña de geografía infranqueable. Durante la guerra de la Independencia, la Junta Superior de Observación y Defensa Asturiana tuvo que huir de Oviedo y esconderse en un vagar comprometido por el occidente astur.
El Espíritu Emprendedor de Somiedo en el Siglo XXI
Los últimos años de Daniel Suárez, cofundador y presidente de Zapiens, han transcurrido entre San Francisco, Madrid, Barcelona, Berlín y Somiedo. La pandemia le hizo elegir, de forma definitiva, la vida que quería llevar una vez que cumpliese los 40. Aunque suene a tópico, Suárez es un empresario que se hizo a sí mismo.
Suárez ha puesto en marcha una Escuela de Emprendimiento e Innovación en el concejo, en Caunedo, bajo el nombre de Freehouse Somiedo. Él, que es además presidente de la Asociación Española de Emprendimiento Rural, ofrece un espacio de formación, incubación y cocreación para el emprendimiento en una comunidad de interaprendizaje y colaboración.
Daniel Suárez afirma que “hay que fijar población y evitar que los pocos que hay se vayan. Hay que traer gente y traer conocimiento".
Otra iniciativa interesante es la que está llevando a cabo Daniel Suánchez, fundador de la tecnológica Zapiens, en el municipio de Caunedo, también en Asturias. Aquí pretende crear un ecosistema interdisciplinar de emprendimiento de todo tipo convencido de que en el campo quedan muchas oportunidades de negocio porque casi todo está pendiente aún la digitalización. En apenas dos años ha conseguido ya duplicar el censo de la población.
Daniel Suárez en Caunedo, impulsando el emprendimiento e innovación rural.
Uno de los proyectos que impulsan desde este ecosistema es Vacapop, liderado por la emprendedora Marta González González. Se trata de una aplicación concebida inicialmente para facilitar la compraventa de ganado a través del móvil. La aplicación, lanzada a comienzos de 2020, registra ya 42.000 descargas y genera una media de 300 tratos comerciales diarios. En este momentos, tienen 120.000 negocios abiertos.
Pero emprender en la España vaciada no es sinónimo de negocios dedicados exclusivamente al sector primario. Valga como ejemplo el caso de Exxita Be Circular, una empresa fundada por Alejandro Costa que se emplaza en la pequeña localidad sevillana de Bollullos de la Mitación donde reparan 500.000 dispositivos electrónicos al año habiendo recuperado ya más de 3 millones de dispositivos. Ahora cuentan también con un Hub de tecnología verde y economía circular que presentaron el pasado mes de marzo como Circular Innovation HUB y que pretenden convertir en un gran centro de referencia nacional en innovación para el impulso de la economía circular. El impacto de las instalaciones de la compañía es evidente favoreciendo el crecimiento poblacional cada año. La evolución demográfica de este pueblo sevillano registra una media de 500 habitantes nuevos cada año pasando de los 6.639 censados en 2005 a los 11.136 de 2022. No se trata de conseguir un crecimiento exponencial, sino sostenido porque así lo quieren sus regidores que huyen de convertir el municipio en una ciudad dormitorio de Sevilla.
Iniciativas para Combatir la Despoblación
VALÈNCIA. Por primera vez en la historia, España cuenta con este Gobierno con una Secretaría General para el Reto Demográfico. Pocos lo sabrán porque, en su breve trayectoria, apenas han hecho ruido, pero entre sus cometidos estarían dar respuesta a problemáticas como el avance del envejecimiento poblacional o la despoblación territorial. En España contamos con un total de 8.131 municipios de los cuales 6.827 tienen menos de 5.000 habitantes. Esto significa que el 80% de la población nacional se concentra en un 20% del territorio, mientras que el resto lo estamos abandonando.
Estos son al menos los datos que facilita Juan Carlos Pérez, cofundador y CEO de Aldealista, una aplicación para descubrir pueblos con menos de 5.000 habitantes que funciona como una aplicación de citas, de aquí que algunos se refieran a ella como el tinder de los pueblos. La idea de negocio surgió en una aldea ourensana, Castiñeiro (San Xoán de Río) con apenas 6 personas censadas, después de que su abuela, de 102 años, le pidiera que hiciese algo para salvar a los pueblos. Es entonces cuando Juan Carlos Pérez, residente hasta entonces en Noruega, donde regentaba su propia compañía de software, juegos y aplicaciones sociales, decide instalarse en Castiñeiro y ahí sigue.
Aldealista es una solución digital que persigue proporcionar visibilidad de cientos de pueblos desconocidos porque ni siquiera aparecen en los buscadores convencionales de internet. Lo consiguen mediante una aplicación en la que los usuarios pueden, por un lado, subir el contenido que quieran de una localidad, desde fotos hasta videos, pero sin identificar la ubicación ni revelar el nombre del pueblo. De esta forma, otros usuarios pueden consultar un montón de parajes con el solo gesto de deslizar el dedo. Cuando ven algo que les gusta, solo tienen que guardar en favoritos de manera que, pasado un tiempo, el algoritmo de Aldealista detecta “el pueblo que se ha enamorado de ti” conforme a tus preferencias. “Hacemos así visibles pueblos que, hasta ese momento, eran invisibles”.
El proyecto tiene también un componente físico que se basa en la entrega de una baldosa con un código QR a aquellos Ayuntamientos de poblaciones inferiores a 5.000 habitantes que lo deseen. Juan Carlos Pastor y Zaira Vidal, dos benidormenses que habrían decidido cambiar la residencia a la zona de San Xoán de Río con la intención de investigar otra línea de negocio dentro de la cosmética termal.
Tabla: Puntos de Interés en Somiedo
| Lugar | Descripción |
|---|---|
| Centro de Interpretación del Parque | Información sobre la flora y fauna del Parque Natural de Somiedo. |
| Casa del Oso (Pola de Somiedo) | Dedicada a la conservación del oso pardo cantábrico. |
| Ecomuseo de Veigas | Muestra la vida en las tradicionales casas de teito. |
| Ecomuseo de Caunedo | Dedicado a la vida de los vaqueiros de alzada. |
| Lago del Valle y Lagos de Saliencia | Lagos glaciares en las alturas, ideales para excursiones. |
