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El bullicio de la Gran Vía queda atrás al cruzar las puertas del Círculo de Bellas Artes. En su interior, un antiguo salón de baile se ha transformado en un espacio inesperado, donde la vegetación se extiende por los rincones y la calma reemplaza el ajetreo de la ciudad. Este enclave, abierto al público de forma gratuita, se ha convertido en uno de los proyectos más innovadores del verano madrileño.

El Círculo de Bellas Artes, un emblema de Madrid, acoge un innovador espacio de coworking y refugio climático.

Un Refugio en el Corazón de Madrid

Ubicado en la segunda planta del emblemático edificio, el nuevo refugio climático abrió sus puertas en 2024, y estuvo operativo hasta el 31 de agosto. Este año permanecerá abierto algunos días más, del 11 de julio al 8 de septiembre, en horario de 11 a 21 horas, ofreciendo a madrileños y turistas un respiro frente a las altas temperaturas.

Concebido como un espacio de encuentro y bienestar, ha sido diseñado con una combinación de mobiliario reutilizado, plantas cedidas por el Vivero de Estufas del Retiro y zonas dedicadas a la relajación y la convivencia. En su interior, los visitantes pueden disfrutar de áreas de coworking, rincones de lectura, mesas para jugar al ajedrez, una zona de meditación y hasta una guardería para plantas, donde quienes se marchan de vacaciones pueden dejar las suyas al cuidado de jardineros especializados.

La iniciativa, impulsada por el Círculo de Bellas Artes con el apoyo de CaixaBank, la Fundación Reale y el Ayuntamiento de Madrid, busca no solo combatir el calor, sino también promover el acceso libre a espacios de confort térmico sin necesidad de consumo. Siguiendo la estela de proyectos similares en otras ciudades, este refugio se suma a una red de lugares diseñados para mitigar los efectos del cambio climático en entornos urbanos, integrando naturaleza, cultura y sostenibilidad en un mismo concepto.

Un Espacio para Desconectar y Combatir el Calor

Además de su función como refugio climático, el espacio forma parte de un proyecto más amplio de acción climática denominado Planeta C, que incluirá exposiciones y actividades relacionadas con la sostenibilidad. Los organizadores han querido que este oasis urbano sea también un lugar de inspiración, donde la ciudadanía pueda reflexionar sobre nuevas formas de habitar los espacios comunes en tiempos de emergencia climática.

Madrid se une así a la tendencia de crear entornos accesibles para quienes buscan escapar del calor sin renunciar a la comodidad y la tranquilidad. Con una propuesta que equilibra la tradición del emblemático Círculo de Bellas Artes con una visión innovadora, este refugio se perfila como uno de los rincones más singulares del verano en la capital.

Coworking Creativo: Un Espacio para Profesionales Independientes

En el centro de Madrid, en el corazón del distrito de Moncloa, se esconde un espacio que es un país, o un país que es un espacio. Es, en realidad, ambas cosas. Este espacio-país se llama Coworking creativo y sus habitantes lo pensaron con mimo para que se convirtiera en el sitio perfecto. Para ellos, y para los demás.

Coworking creativo es el espacio de trabajo de un nutrido grupo de profesionales independientes. Encontrarás arquitectos, periodistas, sociólogos, interioristas, fotógrafos, diseñadores… Querían crear un lugar perfecto, céntrico y al tiempo tranquilo, para trabajar. Y lo hicieron.

Tranquilo pero céntrico. Secreto pero de fácil acceso. Cómodo, versátil y repleto de creatividad e innovación. No en vano, es el hogar de proyectos tan estimulantes como el grupo de arquitectos y pensadores urbanos.

Espacios para Eventos y Reuniones

Siempre lo concibieron como un espacio abierto a todos. Ellos trabajan ahí pero están encantados de acoger todo tipo eventos, reuniones, encuentros, charlas. Ellos mismos lo dicen: “Si conectas con Coworking creativo, conectas con lo que hacemos”

Tiene tres salas, mucha luz y aún más posibilidades. El espacio central, de dos alturas, cuenta con 60 metros cuadrados. Perfecto para eventos, presentaciones, ruedas de prensa o cócteles de hasta 50 personas.

Cuenta con equipo para proyectar audiovisuales de alta definición e conexión de Internet de alta velocidad para no perderse nada. Además, en Coworking creativo te ofrecen ayuda para diseñar tu evento y comunicarlo en medios y redes sociales. Incluso, se ofrecen a diseñar para ti todo tipo de mobiliario efímero para convertir el espacio en lo que quieras.

Información Práctica

Horario: 10:00-01:00h (sujeto a cambios)

Taquilla: Desde una hora antes del inicio de la primera sesión del Cine Estudio hasta la hora de inicio de la última sesión.

Tarifas

A continuación, se presentan las tarifas de acceso a las diferentes áreas del Círculo de Bellas Artes:

Acceso Tarifa General Tarifa Reducida*
Azotea + Exposiciones 7€ 6€
Azotea 6€ 5€
Exposiciones 6€ 5€

*Entrada válida de martes a domingo, 11:00-14:00 y 17:00-21:00. Consultar condiciones para entradas reducidas y gratuitas.

Accesibilidad

El Círculo de Bellas Artes tiene como objetivo garantizar una experiencia cultural accesible para todas las personas.

El Refugio Climático ofrece un respiro en medio del bullicio urbano.

La Filosofía del "Parar"

Parar, frenar, detenerse, pero no con la idea de coger aire y volver a empezar, sino con la intención de proponer otros ritmos de vida. La parada propone un compás lento y tranquilo, opuesto al frenesí productivo y a la exigencia de estar siempre conectadas. Cuestiona con parsimonia los modelos laborales que premian el agotamiento y abre el debate sobre la necesidad de recuperar un tiempo de vida que el trabajo nos arrebata. Defiende el tiempo como espacio vital y no como recurso económico. Parar es un gesto político, ético y humano.

Hay en la acción de parar una intención de resiliencia colectiva frente a la crisis ecosocial, una propuesta de modelos alternativos no productivos, no extractivistas, no eficientes y no individualistas. Ritmos que reivindican la calma, el descanso, lo tardo y reposado, la lentitud y el derecho a la pereza. En este marco, en 2025, a la exuberancia vegetal del Refugio del año pasado, hemos sumado una instalación que recoge esta intención de parar, un conjunto de dormideros y artefactos de descanso que hemos denominado el siestódromo.

También la actividad del Refugio está salpicada por prácticas cotidianas que resisten sutilmente a la exigencia de la híperproductividad: siestas colectivas; lecturas comunitarias; encuentros que reivindican la cocina como resistencia, etc. Os animamos a disfrutar del ritmo sosegado y pausado del fuego lento: quizá es así como se cocinan las revoluciones. Os invitamos a parar.