Hoy día vivimos en una sociedad en continuo cambio, nuestro mundo cada vez evoluciona a un ritmo más alto y sobre todo con necesidades más específicas.
Por lo tanto, cada vez es más frecuente escuchar hablar de liderazgo, coaching y mentoring. El liderazgo, el coaching y el mentoring por ejemplo, son cada vez más utilizados en el ámbito laboral.
Con motivo de su creciente popularidad, hoy vamos a hablar de la importancia de estas figuras en las organizaciones.
El liderazgo es un conjunto de habilidades que sirven para conducir y acompañar a un grupo de personas.
El coaching es un proceso de acompañamiento reflexivo y creativo, a través del cual un profesional debidamente capacitado, acompaña a sus clientes a conseguir sus objetivos.
En los últimos años el crecimiento del coaching ha sido y está siendo extraordinario.
Cada vez oímos más hablar de coaching, y es mayor el número de personas que acuden a nuestra escuela interesados en nuestro curso de coaching presencial o en el curso de coaching online.
En medios de comunicación, en las empresas e incluso en la calle.
El término se remonta etimológicamente al siglo XV. De este medio de transporte, dotando de un sistema de amortiguación que hacía los viajes más cómodos, deriva el término que conocemos como coaching.
Convirtiéndose en una metáfora del viaje que hacemos en coaching desde donde estamos hasta donde deseamos estar. El conductor del coche o coach nos sirve de guía.
El coaching está directamente relacionado con el cambio ya que analiza el estado presente de una persona para fijar los objetivos y crear un plan de acción que permita lograr las metas de manera específica, medible, alcanzable, relevante y en un tiempo determinado.
Para llevar a cabo un correcto proceso de coaching necesitaremos de la figura del coach (o entrenador) que acompaña al coachee (la persona «entrenada») durante todo el proceso y lo guía para obtener todo su potencial.
¿Coaching o Mentoring? ¿Cuál es la diferencia?
Principios Fundamentales del Coaching
Entre los principios fundamentales del coaching destacan la confidencialidad, la orientación a resultados, la creencia en el potencial del cliente y el respeto por su autonomía.
Esta metodología se apoya en una relación de confianza entre el coach y el coachee (persona que recibe el coaching), basada en la escucha activa, la empatía y el compromiso.
El coach no juzga ni dirige, sino que impulsa el cambio desde el propio interior del coachee, potenciando habilidades como la responsabilidad, la autogestión y la proactividad.
Un proceso de coaching se fundamenta en una conversación estructurada entre Coach y Cliente. Durante el proceso, el coach acompaña al cliente, planteándole una serie de reflexiones dirigidas a que sus propósitos y proyectos pasen del terreno de los sueños al de la realidad.
El coaching no debe concebirse solo como un proceso limitado y cerrado que, una vez completada la acción, no tendrá repercusión más allá del área concreta de aprendizaje.
En este contexto, a través del coaching es el cliente quien va tomando conciencia de dónde está y dónde quiere llegar.
Mediante una conversación no directiva, el coach facilita que emerja lo que el cliente desea lograr de forma libre y responsable.
Éste va tomando consciencia de las dificultades y de nuevas maneras de abordar sus desafíos.
Coaching es por tanto un viaje hacia el interior. Hacía la esencia del ser. Un viaje para localizar cuáles son tus verdaderos retos y tu propia manera de alcanzarlos.
Un proceso individual, en el que te sabes escuchado y atendido de manera única. Y por ello no ofrece recetas genéricas.
El coach te acompaña a encontrar tu verdad dentro de ti mismo. De acuerdo con tus habilidades, tu sistema de creencias, valores, necesidades, al entorno del que formas parte, etc.
Te acompaña a hacer un viaje que conecta cabeza y corazón. El coach posibilita que puedas diseñar el futuro que deseas a través de metas realistas, inspiradoras, medibles y alcanzables.
Establece y mantiene acuerdos: Colabora con cada cliente y con las partes interesadas pertinentes para crear acuerdos claros sobre la relación, el proceso, los planes y las metas de coaching.
Cultiva confianza y seguridad: Colabora con cada cliente para crear un ambiente que le dé apoyo y seguridad y le permita compartir libremente.
Facilita el crecimiento de cada cliente: Colabora con cada cliente para transformar aprendizaje y entendimiento en acción.
Como dijo Paulo Coelho «El mundo esta en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y vivir sus sueños».
¿Te ha gustado el coaching y quieres profundizar más?
Beatriz es la fundadora de Crearte, facilita procesos de transformación desde hace ya más de 14 años. Su experiencia como coach, mentora y facilitadora abarca ámbitos diversos como la empresa, la educación y el desarrollo personal y transpersonal.
Certificada como Coach MCC por la International Coach Federation (ICF) y como CPS por la Asociación Española de Coaching (ASESCO). También socia fundadora y coach certificadora en OCC-Internacional.
Es Terapeuta Transpersonal, facilitadora de Mindfulness, certificada por Brown University como profesora de MBSR (Mindfulness based stress reduction).
El coaching surgió hace más de 50 años con un propósito inicial muy claro: ayudar a los deportistas a mejorar su rendimiento.
Yo tuve el privilegio de formarme con uno de los padres fundadores del coaching, mi amigo John Whitmore, y John siempre decía que se habían equivocado con la palabra ‘coaching’, ya que, traducida literalmente, significa ‘entrenar’.
Y un entrenador, al menos en su acepción tradicional, es un líder por definición.
Un coach profesional ayuda a sus clientes a tomar consciencia, por sí mismo, de qué obstáculos (sobre todo interiores) le están limitando para rendir más y mejor, y de qué le está faltando o sobrando en su profesión para desarrollar mucha mayor pasión y entusiasmo por ella. A partir de ahí, invita a sus coachees a responsabilizarse del cambio que anhelan y a tomar acción.
Pero serán ellos quienes decidan qué quieren hacer, y con qué velocidad desean avanzar.
Un coach no puede, ni debe ser, el/la jefe/a de sus coachees.
Si realmente deseas liderar desde el coaching, te invito a formarte profesionalmente como coach. Es la manera más poderosa de hacerlo.
Es muy difícil liderar desde el coaching.
Si es así, te animo a que contactes con nosotros. Te acompañaremos para que encuentres el programa que más te interesa, tanto como persona como líder, bien sea con un programa en abierto o ‘in company’.
Comprender las variantes del coaching y saber para qué sirve cada una permite elegir con mayor criterio el acompañamiento adecuado según nuestras necesidades.
El coaching es una metodología de acompañamiento que busca liberar el potencial de las personas para maximizar su desempeño y alcanzar sus metas.
Esta disciplina ha ganado relevancia en distintos ámbitos por su capacidad de generar resultados sostenibles, tanto a nivel individual como organizacional.
Los beneficios del coaching son múltiples y abarcan distintas dimensiones de la vida.
A nivel personal, el coaching ayuda a mejorar la autoconfianza, gestionar mejor las emociones, definir metas claras y alinear acciones con valores personales.
En el plano profesional, el coaching se convierte en una herramienta clave para el desarrollo de competencias como el liderazgo, la gestión del tiempo, la resolución de conflictos o el trabajo en equipo.
Actualmente la oferta de coaches y de cursos ha crecido exponencialmente. Busca un coach que posea una formación adecuada.
Asegúrate de que posean una certificación profesional emitida por alguno de estos organismos. Para obtenerla tanto coaches como escuelas debemos acreditar una serie de conocimientos, competencias, práctica, supervisión y horas de experiencia.
Como en cualquier profesión, la experiencia es un grado. Cualquier profesional que se precie estará al tanto de los avances de su profesión.
Es estos tiempos de incertidumbre el coaching es una palanca de transformación para transitar los cambios de un modo más saludable en todas las áreas de tu vida.
Pase lo que pase ahí fuera, tu actitud puede hacer una gran diferencia.
Muchas personas se acercan a Crearte y preguntan qué tipo de coaching realizamos. Lo mismo ocurre con quienes quieren formarse en coaching y preguntan qué coaching enseñamos. Mi respuesta puede parecer simple cuando respondo que enseñamos y practicamos coaching.
Hay quien desea dedicarse al coaching para mejorar la educación, favorecer el emprendimiento, contribuir a fomentar relaciones saludables, acompañar equipos de trabajo, etc.
Y aunque podemos adornarlo, no existe un coaching para las «personas» distinto del coaching para directivos, maestros, padres, emprendedores, quienes tienen dificultades de gestión emocional o de relación. En todos los casos hablamos de personas.
¿Acaso una maestra no es una persona? Es por ello por lo que afirmo que solo existe un tipo de coaching. Ese que trabaja con personas, como tú y yo, que deseamos reencontrarnos, vivir en paz, sentirnos plenas, ser felices, disfrutar de relaciones auténticas, luchar por lo que anhelamos, tener éxito. Ya sea en tu ámbito personal o profesional.
Por tanto, aunque desde un punto de vista teórico, podamos clasificar los tipos de coaching en base al tipo de cliente, al tipo de objetivo, etc. Es la no directividad del coaching, la que hace que el coach no tenga porqué ser un experto en los temas de sus clientes.
El coach pone al servicio de éstos sus conocimientos de coaching, sus competencias profesionales y las herramientas de que dispone. Y son los clientes quienes deciden de forma consciente, responsable y libre, qué desean conseguir.
Tipos de Coaching
A continuación, se describen algunos de los tipos de coaching más comunes:
- Coaching Personal: Se centra en el desarrollo integral del individuo, abordando aspectos emocionales, conductuales y de motivación.
- Coaching de Vida (Life Coaching): Orienta a las personas a clarificar sus metas personales, superar obstáculos y tomar decisiones alineadas con su propósito vital.
- Coaching Emocional: Tiene como eje central el desarrollo de la inteligencia emocional y la gestión consciente de los estados emocionales.
- Coaching para la Autoestima: Busca identificar creencias limitantes, fortalecer el autoconocimiento y generar nuevas formas de relación interna.
- Coaching Profesional: Está orientado a potenciar habilidades, competencias y actitudes clave para el desempeño en el entorno laboral.
- Coaching Ejecutivo: Está dirigido a profesionales que ocupan cargos de liderazgo o gestión dentro de una organización.
- Coaching Organizacional: Está enfocado al desarrollo de las organizaciones como sistemas vivos y en evolución.
- Coaching de Liderazgo: Está diseñado para desarrollar y potenciar habilidades relacionadas con la capacidad de influir, motivar y guiar a otros.
- Coaching de Equipos: Se centra en mejorar el funcionamiento colectivo de un grupo de trabajo.
- Coaching para Deportistas: Está diseñado para fortalecer la mentalidad competitiva, mejorar el enfoque y desarrollar habilidades emocionales.
- Coaching para Entrenadores y Equipos Deportivos: Se enfoca en optimizar la dinámica de grupo, la comunicación interna y el liderazgo dentro del entorno competitivo.
- Coaching Educativo: Su aplicación permite mejorar la motivación, la comunicación y la gestión emocional dentro del entorno escolar o formativo.
- Coaching para Docentes: Está orientado a apoyar a los profesionales de la enseñanza en el desarrollo de competencias emocionales, comunicativas y de liderazgo educativo.
- Coaching para Estudiantes: Se enfoca en acompañar a los jóvenes en su proceso de aprendizaje.
- Coaching Nutricional: Tiene como objetivo acompañar a las personas en la adopción de una alimentación más consciente, equilibrada y adaptada a sus necesidades.
- Coaching para el Bienestar Emocional: Se enfoca en desarrollar recursos emocionales que ayuden a la persona a gestionar mejor sus estados de ánimo.
- Coaching Ontológico: Trabaja sobre la forma en que las personas se comunican consigo mismas y con su entorno, con el fin de generar nuevas posibilidades de acción y transformación.
- Coaching Sistémico: Pone el foco en las dinámicas relacionales, los patrones de comportamiento colectivos y las influencias mutuas dentro de los sistemas a los que pertenecemos.
- Coaching Financiero: No se trata únicamente de planificar ingresos y gastos, sino de trabajar las creencias, emociones y hábitos que influyen en la gestión económica.
- Coaching Espiritual: Acompaña a las personas en procesos de búsqueda de sentido, conexión interior y alineación con su propósito vital.
Además de las modalidades más conocidas, existen tipos de coaching especializados que abordan necesidades concretas desde enfoques teóricos o metodológicos específicos.
Estas variantes surgen para dar respuesta a contextos complejos, perfiles profesionales determinados o dimensiones más profundas del desarrollo humano.
Entre estos enfoques destacan el coaching ontológico, el sistémico, el financiero y el espiritual. Cada uno ofrece herramientas y perspectivas propias, dirigidas a facilitar el crecimiento desde distintos ángulos: el lenguaje y la identidad, las dinámicas familiares o profesionales, la relación con el dinero o la conexión con el propósito vital.
El coaching personal está orientado a impulsar la motivación, fomentar el ansia de superación y ayudar a alcanzar la autorrealización.
El líder que inicie un proceso de coaching personal debe tener claros los objetivos a alcanzar.
El Estilo de Dirección de Personas y el Liderazgo-Coach
Este estilo de dirección de personas destaca por la capacidad de potenciar las habilidades de los colaboradores haciéndolos llegar al siguiente nivel de competencias profesionales, con el objetivo de conseguir esas metas de desarrollo profesional a medio y largo plazo.
El coaching empresarial, que es una clase de coaching organizacional, se ha convertido en los últimos años en una técnica muy utilizada dentro de las organizaciones por los buenos resultados que ofrece.
El coaching empresarial es el conjunto de esfuerzos, acciones y técnicas que se utilizan para desarrollar las capacidades de los trabajadores de una empresa y, de esta forma, mejorar su productividad y fidelidad a la misma.
Si un empleado no está motivado, no será realmente productivo.
¿Cómo deberíamos gestionar a un equipo de trabajo que colabora de manera distribuida en diversas ubicaciones?
Uno de los retos del home office frente a las actividades presenciales es el liderazgo.
Descubre todas las posibilidades que Edenred ofrece a las empresas para apoyar los procesos de coaching en sus trabajadores.
Si no permites que tu equipo te de feedback ni que aporte comentarios, se guardarán sus inquietudes, sus buenas ideas y se callarán problemas que acabarán estallando cuando ya sea demasiado tarde; es decir, perderéis oportunidades de crecimiento.
Trabajar con personas es un reto tan apasionante como complejo. Uno de los secretos mejor guardados de la gestión de Recursos Humanos es que realmente son los empleados los que eligen trabajar con su Jefe y no al contrario.
Se tiende a pensar que son los jefes o mandos intermedios quienes deben ser responsables y tener compromiso con la empresa. Sin embargo, tanto responsabilidad como compromiso son dos elementos que deben ser comunes a todos los trabajadores de la empresa.
El coaching ejecutivo ayuda a que el individuo desarrolle las habilidades necesarias para tener éxito en su negocio, a la vez que responde acerca de las dudas que pueden surgir en este camino.
El coaching transpersonal es una modalidad de coaching cada vez más usada por las empresas por los beneficios que reporta a las compañías ya que profundiza en la esencia del ser humano. Explorar y aprender a controlar el subconsciente es lo que pretende este tipo de coaching.
Se trata de un entrenamiento más completo que puede multiplicar los beneficios del coaching profesional e impulsar la proactividad, innovación, motivación y rendimiento de todos los trabajadores.
Existen principalmente cuatro estilos de liderazgo; cada uno con sus ventajas e inconvenientes.
Este estilo de liderazgo se centra en dar directrices claras y controlar los procesos.
Este estilo se enfoca en el bienestar del equipo; es el estilo de mamá/papá pato cuidando a sus polluelos. Hay una fase en la que tener a líderes protectores es una bendición, ya que te dan el espacio para nutrirte, aprender e iniciar tu crecimiento profesional.
El propósito de este estilo de liderazgo es consensuar todos los aspectos importantes relacionados con el equipo y el logro de sus objetivos. Aún así, este estilo pone foco en que los integrantes del equipo asuman su parte de responsabilidad en los aspectos clave del equipo, por lo que es el estilo que más cerca está de liderar desde el coaching.
El propósito de este estilo es empoderar realmente al equipo, para aprovechar al máximo su potencial. Este estilo implica un enfoque indirecto. En lugar de dar órdenes, el líder-coach inspira al equipo a encontrar sus propias soluciones manteniendo altas las expectativas del equipo.
Un líder-coach dedicará más tiempo a unos que a otros, utilizará un lenguaje más retador con unos, y más empático con otros. Buscará un gran alineamiento dentro del equipo, pero sin perder demasiado tiempo en ello, y sin permitir que las reuniones de equipo se conviertan en momentos de queja y desahogo.
Cuando haya que tomar decisiones críticas en tiempo récord, lo hará sin titubear.
El estilo de líder-coach es, sin duda, el que más potencia el crecimiento y desarrollo del equipo. Todos los líderes que me he cruzado en mi carrera profesional anhelan tener un equipo de alto rendimiento.
Cada miembro del equipo debe crecer en sus aptitudes y actitudes, ganar destreza y sabiduría, tener más coraje y más serenidad. cuando se logra dicho desarrollo individual y en conjunto, el equipo despega. Y lo hace tanto que es capaz de retar al líder.
Habilidades Clave para el Liderazgo y el Coaching
- Escucha activamente: Generar una comunicación efectiva incluye saber escuchar.
- Preguntas adecuadas: El mejor feedback es aquel que se utiliza para potenciar los puntos fuertes de la otra persona, pero sin dejar de ser consciente de sus áreas de mejora y sacar a la luz sus zonas ciegas, que son aspectos que el profesional no puede ver por sí mismo.
- Equilibrio empatía / reto: Un buen coach debe ser altamente empático para conocer cuáles son las circunstancias en las que se encuentra el alumno. Cada coachee presentará una situación particular y es imprescindible que el experto sepa reconocer los miedos, esperanzas, desafíos, etc. de cada individuo, sin prejuicios o suposiciones.
- Compromiso: Una de las competencias clave en coaching es la capacidad de saber crear un compromiso en la otra persona. Si demuestras tu compromiso con tu trabajo y con la organización, es más facil inculcar esa misma actitud trabajadora entre tu personal. Tanto responsabilidad como compromiso son dos elementos que deben ser comunes a todos los trabajadores de la empresa.
- Reconocimiento: El mejor feedback es aquel que se utiliza para potenciar los puntos fuertes de la otra persona, pero sin dejar de ser consciente de sus áreas de mejora y sacar a la luz sus zonas ciegas, que son aspectos que el profesional no puede ver por sí mismo.
- Claridad: La comunicación entre el coach y el coachee debe ser clara y precisa, confirmando continuamente que toda la información que se intercambia es comprendida correctamente.
- Feedback: El coaching empresarial está basado en un profundo intercambio de información entre el participante y el profesional, por lo que debe realizarse un constante feedback entre ambos.
- Confianza: Para que ambos sujetos puedan llegar al fondo del asunto, la interacción entre coach y coachee debe estar sustentada en la plena confianza, de modo que el trabajador pueda sincerarse y mostrar sus auténticas preocupaciones al profesional. Para crear estos lazos de respeto, la información que se proporcione debe ser totalmente confidencial.
- Tenacidad: El coaching empresarial no presenta una duración preestablecida, pues dependerá del ritmo de cada sujeto. De ahí que el coach deba adaptarse a las circunstancias y capacidades del participante, permitiéndole que evolucione en función de las mismas.
- Apoyo: Como es lógico, existen muchas técnicas de coaching empresarial.
- Retroalimentación constructiva: Uno de los elementos que más ayuda al desarrollo de los trabajadores es que estos tengan una retroalimentación constructiva por parte de sus jefes o superiores.
- Escucha activa: Otra de las técnicas de coaching empresarial que más puede favorecer el buen ambiente de trabajo y mejorar la productividad de los empleados es la escucha activa.
- Adaptabilidad: Todos los trabajadores no son iguales. Al aplicar coaching empresarial en cualquier negocio, es importante recordar las diferencias y características individuales de cada persona.
Las Inteligencias en el Coaching Transpersonal
- La inteligencia corporal: El alumno comprende la información que emite y recibe a través de su cuerpo, mejorando la percepción de los sentidos.
- La inteligencia mental: Explota la capacidad de transformación que ofrece el cerebro, gracias a su plasticidad, permitiendo al profesional afrontar nuevos retos y adquirir nuevas habilidades.
- La inteligencia emocional.
- La inteligencia espiritual.
La gestión de altos niveles de incertidumbre y complejidad son algo habitual para los líderes empresariales.
¿Es Eficaz el Coaching?
En Crearte creemos que el Coaching siempre es eficaz.
No existe un único tipo de coaching válido para todas las personas, ya que cada proceso debe ajustarse a la etapa vital, los retos concretos y el estilo de aprendizaje de quien lo inicia.
Además, la formación y la experiencia del coach son factores clave a tener en cuenta, ya que garantizan la calidad del proceso y la efectividad de las herramientas aplicadas.
Cómo Elegir al Coach Adecuado
Elegir a la persona adecuada para acompañar un proceso de coaching es esencial para garantizar la calidad y efectividad del acompañamiento.
Uno de los primeros factores a considerar es la especialización del coach: es importante que su experiencia esté alineada con el área que se desea trabajar (vida personal, liderazgo, salud, etc.).
Otro aspecto clave es la conexión personal. El coaching es un proceso profundamente humano, por lo que la confianza, la empatía y la capacidad de escucha activa del coach influyen directamente en la calidad del vínculo.
Además de formación específica en coaching, es recomendable que el coach cuente con experiencia práctica, reciba supervisión profesional y mantenga un proceso de actualización permanente.
Si este recorrido por los diferentes tipos de coaching te ha resultado útil y quieres dar un paso más en tu desarrollo personal o profesional, en Femxa contamos con una amplia oferta de cursos de liderazgo y coaching adaptados a distintas necesidades y niveles de experiencia.
