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El término empresa hace referencia a cualquier organización lucrativa que se encarga de producir bienes o prestar servicios para el mercado. Se trata de un concepto muy amplio en el que conviven muchos tipos de empresas, ya que estas se pueden clasificar por su forma jurídica, tamaño, sector, actividad, ámbito de actuación, propiedad…

En España, el formato más frecuente de empresa es el de microempresa o pyme. Esta clasificación de empresas permite entender mejor su estructura y funcionamiento, y se utiliza tanto a nivel académico como profesional para estudiar el tejido empresarial de un país.

Uno de los principales criterios para definir a las empresas es según su tamaño, considerando el número de empleados y la facturación. A continuación, exploraremos los requisitos y criterios que determinan si una empresa califica como microempresa en España.

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Tipos de empresas según su tamaño

Atendiendo a la definición que de cada una de ellas realiza la Unión Europea, los tipos de empresas según su tamaño son:

  • Microempresas: Son aquellas que tienen hasta 10 trabajadores y una facturación inferior a dos millones de euros.
  • Pequeña empresa: Se denominan así las sociedades con entre seis y 50 empleados y un volumen de negocio inferior a 10 millones de euros.
  • Mediana empresa: Las que no superan los 250 trabajadores ni los 50 millones de euros de facturación.
  • Gran empresa: Empresas de gran dimensión, con más de 250 trabajadores en plantilla y cuya cifra anual de negocio supera los 50 millones de euros.

Según datos estadísticos de la Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa, en España, el formato más frecuente de empresa es el de microempresa (el 38,40 % del total) o pyme (pequeña o mediana empresa, que suman cerca de 3 millones de sociedades, el 61,42 % del total). Las grandes empresas solo suponen el 0,18 % del total (5.273 empresas de este tipo según las estadísticas de enero de 2023).

Otros criterios de clasificación de empresas

Así, las empresas se pueden clasificar según su forma jurídica, pero este no es el único criterio que permite clasificar las empresas. Además del tamaño, existen otros criterios para clasificar las empresas:

Según su sector económico

Otra manera de clasificar los tipos de empresas es según su sector económico. De esta forma, existen:

  • Empresas del sector primario: Es decir, cuya actividad está relacionada con la agricultura, ganadería, pesca y la minería. Engloban, por tanto, actividades económicas relacionadas con la recolección o extracción y la transformación de recursos naturales con poca o ninguna manipulación.
  • Empresas del sector secundario o sector industrial: Esto es, empresas que se dedican a la transformación de materias primas en bienes manufacturados de consumo. También se incluyen aquí las empresas de construcción.
  • Empresas del sector terciario o del sector servicios: Son las que ofrecen servicios dirigidos a satisfacer las necesidades de la población. Esta tipología engloba subsectores como el comercio, las comunicaciones, la cultura, las finanzas, la hostelería, el ocio, el turismo o los servicios públicos.

Según su actividad

Más en concreto, las sociedades también se pueden clasificar según su actividad:

  • Empresas industriales: Son las que se dedican a la extracción de recursos o a su transformación en bienes manufacturados. Cualquier fábrica que produzca bienes de equipo o bienes de consumo entra en esta categoría.
  • Empresas comerciales: Estas empresas no producen nada, sino que son intermediarios (mayoristas o minoristas) que venden al público bienes o servicios. Por ejemplo, una tienda de ropa o un concesionario de coches.
  • Empresas de servicios: Son aquellas que ofrecen bienes no tangibles que satisfacen necesidades del consumidor o de otras empresas. En esta modalidad se enmarcan los servicios de transporte, de telecomunicaciones, financieros, legales, de asesoría, mantenimiento, etc.

Según datos del INE, en 2020 había en España 206.898 industrias, 463.176 empresas de la construcción, 787.719 comercios y 2.246.289 del resto de servicios.

Según su ámbito de actuación

Otra manera de clasificar los tipos de empresas es atendiendo a su ámbito de actuación:

  • Empresas locales: Actúan únicamente en el mercado local. Un ejemplo sencillo: un bar o una peluquería.
  • Empresas regionales: De mayor dimensión que las locales, son aquellas cuyas ventas se circunscriben al ámbito de una o varias regiones. Un ejemplo de empresa regional es la cadena de supermercados Gadis, que cuenta con negocio en Galicia, Castilla y León, Madrid y Asturias.
  • Empresas nacionales: Son las que operan en un único país o mercado. Un ejemplo sería Hipercor, red de hipermercados que tiene presencia en toda España.
  • Empresas multinacionales: Aquellas que disponen de filiales en varios países pero tienen centralizada la toma de decisiones en una sede central, normalmente en el país de origen. Por ejemplo, Inditex.
  • Empresas trasnacionales: Las que realizan actividades a nivel internacional; disponen de matrices y filiales en varios países, lo que implica un control más descentralizado que en el caso de las multinacionales. Por ejemplo, McDonalds.

Según su propiedad

Finalmente, y dependiendo de quién sea la propiedad del capital que se aporta a la empresa para su constitución, se habla de:

  • Empresas públicas: Que pertenecen al sector público. Para ser considerada una empresa pública más del 50 % de las acciones o participaciones deben estar en manos de un organismo del sector público. Este tipo de compañías son creadas normalmente para la prestación de servicios públicos, llevar a cabo actividades productivas no rentables pero que se consideran necesarias o intervenir en sectores que se consideran estratégicos.
  • Empresas privadas: Que pertenecen a personas físicas o jurídicas privadas, cuyo fin es obtener un beneficio económico con su actividad.
  • Empresas mixtas: Que combinan capital de aportación pública y privada.

Cálculo del personal y los importes financieros

Los datos seleccionados para el cálculo del personal y los importes financieros son los correspondientes al último ejercicio contable cerrado, y se calculan sobre una base anual. Se tienen en cuenta a partir de la fecha en la que se cierran las cuentas.

Los efectivos corresponden al número de unidades de trabajo anual (UTA), es decir, al número de personas que trabajan en la empresa en cuestión o por cuenta de dicha empresa a tiempo completo durante todo el año de que se trate. El trabajo de las personas que no trabajan todo el año o trabajan a tiempo parcial, independientemente de la duración de su trabajo, o el trabajo estacional, se cuentan como fracciones de UTA. Los aprendices o alumnos de formación profesional con contrato de aprendizaje o formación profesional no se contabilizarán dentro de los efectivos.

A los datos contemplados en el primer párrafo se han de agregar los datos de las posibles empresas asociadas con la empresa en cuestión, situadas en posición inmediatamente anterior o posterior a ésta. La agregación será proporcional al porcentaje de participación en el capital o en los derechos de voto (al más elevado de estos dos porcentajes).

Para aplicar dicho apartado 2, los datos de las empresas vinculadas a la empresa en cuestión han de proceder de sus cuentas, consolidadas si existen, y de los demás datos.

Tabla resumen de los criterios de tamaño de empresa en España

Tipo de Empresa Número de Empleados Facturación Anual
Microempresa Hasta 10 Inferior a 2 millones de euros
Pequeña Empresa Entre 6 y 50 Inferior a 10 millones de euros
Mediana Empresa Hasta 250 Inferior a 50 millones de euros
Gran Empresa Más de 250 Superior a 50 millones de euros