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Comenzamos con una frase inspiradora del escritor Mark Twain, que claramente define lo que es el espíritu emprendedor: «Dentro de veinte años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste. Así que suelta amarras, navega lejos de puertos seguros, atrapa los vientos favorables en tus velas. Explora. Sueña. Pues, lo más importante siempre serán tus sueños».

El espíritu emprendedor es un destello capaz de ilusionar a los que le rodean y esto es lo que verdaderamente día buscan los responsables de selección cuando requieren talento.

Las competencias, aunque son atributos complejos, se manifiestan a través de comportamientos observables y, por su formación, experiencia y carácter, todas las personas tienen unas competencias más desarrolladas que otras. “La relación entre las competencias y el desarrollo del espíritu emprendedor demuestran que un conjunto equilibrado de ellas favorece la iniciativa emprendedora y su éxito” (Balmaceda, 2018).

Es importante diferenciar los conceptos de competencias, rasgos de personalidad y aptitudes. Las competencias emprendedoras se pueden aprender y trabajarse como cualquier otro tipo de habilidad.

La Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Educación (LOMLOE) enfatiza el desarrollo de competencias, incluida la emprendedora. Esta competencia no solo es crucial en el ámbito empresarial, sino también para el crecimiento personal y profesional en diversos contextos. Es esencial cultivarla desde las etapas iniciales de la educación hasta niveles superiores, lo que requiere una preparación adecuada del profesorado.

Según Piaget, durante la etapa preoperacional (2 a 7 años), los niños tienen un desarrollo cognitivo óptimo para abordar estas habilidades emprendedoras. Guillén-Tortajada y Jiménez identifican cuatro dimensiones para trabajar la competencia emprendedora: Desarrollo de Soluciones, Identificación de Oportunidades, Aprendizaje del Fracaso y Conciencia Empresarial.

¿Por qué ser emprendedor?

El perfil de este profesional se concibe por la fusión de conocimientos, experiencias, capacidades, habilidades y actitudes. Este espíritu nace del desarrollo de una serie de aptitudes personales, pero no necesariamente relacionado con proyectos propios sino manteniendo y mostrando una actitud de implicación, entusiasmo e ilusión por los proyectos de los demás. Si el emprendedor, trabaja previamente en una empresa por cuenta ajena, puede aportar su interés e iniciativa en la misma, por lo cual, en este sentido, un emprendedor nace y se hace.

Razones para emprender:

  • El profesional se encuentra en situación de desempleo.
  • Por necesidad: Nace de la necesidad de no tener trabajo o la complejidad para encontrar el puesto que se desea.
  • Vocacional: Nace de la pasión de ser el propio jefe de tu empresa. Pasión y deseo de ser Independiente. Eligen no ser subordinados. Explorar y llevar a la práctica sus conocimientos y experiencias.

No obstante, no sólo las habilidades o características constituyen el perfil de una persona emprendedora, sino su espíritu para aventurarse y/o arriesgarse en un nuevo proyecto a sabiendas de los fracasos y obstáculos que ello puede generar y, aun así, es persistente y lucha por alcanzar sus objetivos y/o sueños. Para emprender un proyecto es imprescindible partir de un conocimiento previo de la actividad/servicio que se va a prestar, así como del sector al que se va a dirigir y competir. Para que dicha actitud emprendedora sea más potencialmente asequible se ha de contar con variables fijas como la organización, administración de recursos o adaptación al cambio contexto.

Competencias Clave para el Éxito Emprendedor

Como señalan en Educaweb, “diversas investigaciones coinciden en que las competencias necesarias para ser una persona emprendedora dependen del contexto económico y social en el que esta se mueva, por lo que es difícil especificar cuáles son.

Por ejemplo, la Comisión Europea desarrolló en 2016 y 2020 el marco europeo de competencias de emprendimiento (EntreComp)) que define 3 grandes áreas competenciales relacionadas con las habilidades emprendedoras: ideas y oportunidades, recursos y pasar a la acción.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas ha creado una metodología para fomentar el emprendimiento que considera extrapolable a todas las economías: se trata de Empretec, que establece 10 competencias que toda persona emprendedora debe desarrollar. Estas han sido determinadas a partir de una investigación de David McClellan, psicólogo estadounidense y profesor de la Universidad de Harvard.

Competencias clave según Empretec:

  • Búsqueda de oportunidades
  • Persistencia
  • Búsqueda de información
  • Cumplimiento de los compromisos
  • Riesgos calculados
  • Fijación de objetivos
  • Calidad y eficiencia
  • Planificación y seguimiento
  • Persuasión y contactos
  • Independencia y autoconfianza

Como se puede observar existe una significativa coincidencia respecto a las principales competencias. Es transformar las ideas en actos. Está relacionada con la creatividad, la innovación y la asunción de riesgos, así como con planificar y gestionar proyectos con el fin de alcanzar objetivos. Las personas son conscientes del contexto en el que se sitúa su trabajo y pueden aprovechar las ocasiones que se les presenten. El sentido de la iniciativa y el espíritu emprendedor son el fundamento para la adquisición de cualificaciones y conocimientos específicos necesarios para aquellos que crean algún tipo de actividad social o comercial o que contribuyen a ella.

Destrezas: gestión proactiva de los proyectos. Esto es: planificación, organización, gestión, liderazgo y delegación, análisis, comunicación, información, evaluación y registro.

Para que dicha actitud emprendedora sea más potencialmente asequible se ha de contar con variables fijas como la organización, administración de recursos o adaptación al cambio contexto.

¿Cuáles son las habilidades de un emprendedor/a?

Seguro que la primera imagen que te viene a la mente cuando piensas en una persona emprendedora reúne características como iniciativa, buenas ideas, capacidad de interpretar el entorno, detecta oportunidades, humildad, audacia, creatividad, capacidad de influencia, poder de convicción, determinación, perseverancia, pasión, tolerancia ante la incertidumbre y capacidad de aprender de sus propios errores.

Ante semejante escenario se entiende que sean cada vez más las organizaciones que buscan candidatos con “espíritu emprendedor”. De hecho, este es el argumento que se escucha en muchos foros orientados a fomentar el emprendimiento: que, incluso cuando el proyecto que emprendas salga mal, la experiencia habrá valido la pena por lo que habremos aprendido.

La importancia de que una empresa se maneje con un espíritu emprendedor fundamentalmente reside en la ambición de progreso, de alcanzar el éxito y de estar en constante crecimiento o evolución. Esto acaba reflejándose en los ingresos, las ganancias, los avances, la posición que ocupa la empresa en el mercado, etc.

Es indiscutible que el entrenamiento de habilidades emprendedoras desde la infancia tiene impactos positivos en la adolescencia y edad adulta, fomentando la creatividad, iniciativa, liderazgo, resiliencia y responsabilidad. La implicación del profesorado en la implementación de metodologías activas es esencial. Además, el aprendizaje de competencias básicas, incluida la emprendedora, debe ser continuo a lo largo de la vida, según la UNESCO.

Componentes esenciales para ser emprendedor

  1. Componente cognitivo: Es decir, se ha de tener una IDEA de lo que quieres que sea tu futuro negocio o empresa. Ha de ser clara, precisa y viable.
  2. Componente emocional: Consiste en el DESEO de crear una empresa. Hay que ser consciente de que dicho deseo depende de varios factores, ya sean internos o externos.
  3. Componentes comportamentales.

Para ser emprendedor es imprescindible un grado de cualificación que favorezca la respuesta ante situaciones y/o retos diarios; ello nos permitirá tomar las mejores decisiones actuando en consecuencia.

Características importantes:

  1. Claridad: Tener muy claro conceptos como:
    • ¿Quién eres?
    • ¿Qué crees?
    • ¿Qué quieres?
  2. Competencia: Ser excelente en lo que se hace para poder ascender.
  3. Correctas previsiones de futuro: No caer en un optimismo excesivo, sino ser realista.

El dinero es importante, pero no es lo único que se precisa, por tanto, hay que evitar caer en la improvisación y analizar con detenimiento los pros/contras del proyecto.

La nueva empresa ha de comercializar innovación siendo un medio que posibilite el éxito, aporte VALOR AÑADIDO y una ventaja competitiva. Ha de orientarse hacia las necesidades del cliente, de tal manera, que periódicamente se vayan revisando y actualizando a fin de satisfacerlas.

Errores comunes al emprender

Según los datos estadísticos, un elevado número de emprendedores fracasan por la falta de preparación en el área técnica y psicológica.

Errores comunes:

  • Se desconoce cómo determinar la viabilidad de una idea.
  • El diseño del proyecto es poco preciso, por lo cual, los negocios mal detallados tienden a desaparecer.
  • No hay un conocimiento sobre las presiones a las que se somete el emprendedor antes, durante y después del proceso de creación de empresa.

Si deseas iniciar tu empresa y no tienes la formación necesaria para ser emprendedor, no es un problema, ya que la experiencia que se adquiere en el trabajo como emprendedor es un foco de formación. En ocasiones, colaborar en otras empresas para conocer de manera más profunda su forma de funcionar, también es útil para conocer de primera mano las variables de funcionamiento de una empresa.

Recursos para formarse:

  • La documentación. Abocarse a una biblioteca o librería para preguntar sobre publicaciones en materia empresarial, a fin de que dicha información esté actualizada.
  • El entorno. Hacer un estudio de mercado, acercarse al contexto in situ donde se va a desarrollar la actividad empresarial, observar la afluencia de público objetivo, infraestructuras, etc. Ello será de gran utilidad al momento de definir varios aspectos importantes del negocio.
  • Acudir a ferias del sector y de autoempleo. En estos encuentros se puede contactar con personas que puedan ayudar, orientar y asesorar sobre aspectos del mercado o funcionamiento de una empresa que puedan resultar de interés.
  • Medios de comunicación: En ocasiones se emiten programas sobre la actualidad económica. Es recomendable acceder a foros de internet para resolver y plantear dudas. También existen portales relacionados con la creación de empresas donde se puede encontrar asesorameiento.

Tips para mantener tu espíritu emprendedor

  1. Visualiza tus metas y márcate objetivos.
  2. Leermucho para inspirarse.
  3. Disfruta del cine con personajes emprendedores.
  4. Juntarsey charlar con otros emprendedores.
  5. Obligarse a desconectar.
  6. Mantenerse positivo.

Emprender es uno de los trabajos más complicados que existen. No sólo necesitas conocimientos, productividad y dedicación, sino también una fuerte motivación que te ayude a seguir adelante hasta lograr tus objetivos. Y como sabrás, el éxito en los negocios está muy ligado a la perseverancia.

Administrar y prever cuántos son los gastos exactos de un proyecto, es una tarea compleja que no hay que minimizar, sino al contrario; por tanto, es imprescindible comenzar con una PLANIFICACIÓN ADECUADA evitando abocarse al fracaso.

Todas las personas tenemos un espíritu de supervivencia, esta es la raíz del emprendimiento. Las ansias de seguir adelante, de sobrevivir, de ser persistente para mejorar continuadamente. En situaciones difíciles las personas desarrollan habilidades y capacidades en busca de mejorar su situación actual y alcanzar mejores condiciones de vida y económicas.

Desde hoy ya conoces formas de mejorar la motivación emprendedora y es hora de ponerlas en marcha para afrontar con mayor determinación tus retos.

Me despido con aquella entrañable escena de la película «En busca de la felicidad», interpretada por Will Smith, que aparece dando un consejo a su propio hijo con convicción:“Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo.

El emprendimiento está muy presente en la propuesta educativa del CEU, desde los primeros años de colegio hasta la etapa universitaria y postuniversitaria. Solo así se conforma una mente emprendedora orientada al éxito, capaz de tener iniciativa, creatividad, autoconfianza y entusiasmo. Todo este planteamiento está dirigido a potenciar la creación de nuevas ideas que aporten soluciones a problemas reales, colaborando de este modo a la mejora de la sociedad.

Ser emprendedor va mucho más allá de tener una idea innovadora. La iniciativa y la proactividad resultan primordiales. El riesgo es algo implícito a la hora de emprender. Pero esto no implica que las personas emprendedoras sean imprudentes. Para ser capaz de llevar una idea a la acción es imprescindible saber tomar riesgos y evaluar las contrapartidas, así como las recompensas. Es decir, creer en uno mismo, sentir seguridad y tener confianza en las propias capacidades para afrontar los retos. Estos rasgos de personalidad nos hacen vernos capaces de alcanzar nuestras metas.

Para aportar nuevas ideas y tomar las decisiones correctas son esenciales la creatividad y la innovación. Así se consigue enfocar las distintas situaciones desde varias perspectivas, ideando alternativas originales para seguir adelante. Por su parte, el pensamiento crítico supone la capacidad de analizar, argumentar y aplicar la lógica. Son básicas para organizar el trabajo propio y el del equipo. Un emprendedor de éxito debe adoptar el estilo de liderazgo más adaptado a su modelo de negocio y a su personalidad.

La competencia emprendedora implica desarrollar un enfoque vital dirigido a actuar sobre oportunidades e ideas, utilizando los conocimientos específicos necesarios para generar resultados de valor para otras personas. Aporta estrategias que permiten adaptar la mirada para detectar necesidades y oportunidades; entrenar el pensamiento para analizar y evaluar el entorno, y crear y replantear ideas utilizando la imaginación, la creatividad, el pensamiento estratégico y la reflexión ética, crítica y constructiva dentro de los procesos creativos y de innovación; y despertar la disposición a aprender, a arriesgar y a afrontar la incertidumbre.

Emprender: todo lo que debes saber para triunfar | José Archibold | TEDxSanJosédeDavid