Franquiciar un negocio en España es una excelente opción para expandir una marca y llegar a nuevos mercados sin incurrir en todos los costos de la expansión. No obstante, tanto para franquiciadores como para franquiciados, es fundamental cumplir con una serie de trámites y requisitos legales.
El motivo es que, por un lado, a los franquiciados, les permite aprovechar el modelo de negocio y la imagen de una compañía con una marca que ya lleva un tiempo considerable en el mercado. Franquiciar un negocio en España no se trata solo de replicar un modelo de éxito, sino de construir una red bajo un marco legal sólido.
En este artículo, repasaremos en detalle los requisitos legales y los pasos necesarios para franquiciar un negocio en España, asegurando que tanto franquiciadores como franquiciados estén bien informados.
Requisitos legales para el franquiciador
A continuación, se detallan los requisitos legales clave que debe cumplir el franquiciador en España:
- Registro de la marca: Es esencial que el nombre de la franquicia tenga la marca registrada. Se debe tener en cuenta la importancia de proteger la marca para evitar que otros puedan aprovechar su idea, nombre o imagen. El franquiciador debe ser titular o licenciatario exclusivo de la misma, y tenerla registrada en la Oficina Española de Patentes y Marcas.
- Inscripción de la empresa: Hay que asegurarse de que en la comunidad autónoma donde se va a inscribir existe el requisito legal de inscribir una empresa como franquicia en el Registro de Franquiciadores.
- Derechos y obligaciones del contrato con franquiciados: Deben definirse correctamente los valores del sistema financiero que hacen referencia a la cuota inicial, los royalties y otros gastos.
- Información precontractual veraz: La ley exige que el franquiciador proporcione al potencial franquiciado, al menos 20 días antes de la firma del contrato o del pago de cualquier importe, un documento de información precontractual (DIP).
Requisitos legales para el franquiciado
Estos son los requisitos legales que debe cumplir el franquiciado:
- Persona física o jurídica: En ocasiones, el franquiciador da libertad de elección al franquiciado sobre la forma empresarial que desea darle a su negocio. Por tanto, tendrá que analizar si le interesa más ser persona física o jurídica. El primer requisito para crear una franquicia es estar dado de alta como autónomo o empresa. Esto implica, en ambos casos, registrarse en la Agencia Tributaria y en la Seguridad Social (para cumplir con las obligaciones fiscales y laborales que corresponden).
- Canon de entrada: Hay franquicias que lo exigen a sus franquiciados y otras que no. Recomendamos informarse bien al respecto, para elegir qué franquicia es más interesante según el sector donde se desee emprender el negocio. Hay ocasiones en las que, para unirse a una franquicia, el franquiciado tiene que pagar una "tarifa de entrada" al franquiciador (cuyo importe es variable, dependiendo de la marca y el tipo de negocio del que se trate).
- Pago de royalties: Una franquicia tiene la ventaja de estar invirtiendo en un modelo de negocio ya validado. Esta es la razón por la que hay que pagar unos royalties que pueden consistir en un porcentaje de los beneficios obtenidos como franquiciado o sobre, la cifra de ventas (suele ser, entre un 3% y un 5% de la facturación mensual o anual). Otro requisito a cumplir, al crear la franquicia, es el abono de una parte de los beneficios o de las ventas que se obtienen, de forma periódica, al franquiciador.
- El franquiciado puede exigir por ley el Know-how del franquiciador: Según el Real Decreto 201/2010, el derecho a la explotación de la franquicia implica la comunicación por parte del franquiciador al franquiciado de unos conocimientos técnicos o un saber hacer, que deberá ser propio, sustancial y singular. Además, es esencial proteger el know-how y los secretos empresariales, que, aunque no siempre se registran, deben recogerse en el contrato de franquicia mediante cláusulas específicas.
- Hay que tener claros los conceptos exigibles del contrato: En el contrato, debe quedar clara la relación jurídica que se va a establecer con la firma del mismo para evitar problemas posteriores. Por ello, es recomendable previamente entender a la perfección todas y cada una de sus cláusulas y textos. El contrato de franquicia es un documento legalmente vinculante que otorga el permiso para el uso de la marca y establece los derechos y obligaciones de ambas partes. Un contrato de franquicia debe incluir: la concesión de las licencias de fabricación, la cesión de marca registrada en determinada zona y su imagen comercial, y la transferencia de tecnología.
- Registro de la franquicia: Después de abrir la franquicia, hay un plazo de tres meses para comunicar los datos al registro de cada comunidad autónoma (en el caso de que esta los requiera). Tras abrir la franquicia, y en los 3 meses posteriores, se procede a su registro (en la oficina de la Comunidad Autónoma que le corresponda). Los datos que hay que proporcionar al registro son los siguientes: datos generales (nombre o razón social de empresa, domicilio, datos de inscripción en el Registro Mercantil, si se es persona jurídica, y número o código de identificación fiscal); relación de los derechos de propiedad industrial o intelectual; acreditación de tener concedida y en vigor la titularidad; y derechos de licencia de uso sobre los mismos, así como su duración.
Los pagos que realiza el franquiciado, como el canon de entrada o los royalties periódicos, están sujetos a IVA, generalmente al tipo del 21%.
Pasos para crear una franquicia
Para crear una franquicia de manera efectiva, es crucial seguir una serie de pasos bien definidos. Estos pasos aseguran que el proceso se realice de forma organizada y cumpliendo con todos los requisitos legales y financieros necesarios.
- Revisar opciones: El primer paso, al crear una franquicia, es revisar las diferentes opciones y escoger la que mejor se adapte a los intereses, las habilidades y el presupuesto del que se dispone.
- Cumplir requisitos financieros: Al crear una franquicia, y como tercer paso, hay que ver si se cumplen los requisitos financieros que esta exige. En ellos se incluyen, por ejemplo, el pago inicial (el canon de entrada) y los royalties que, mes a mes, se tendrán que abonar al franquiciador.
- Solicitar copia del contrato: Lo siguiente es pedir una copia del contrato de la franquicia al franquiciador.
- Buscar ubicación física: Si se requiere de una ubicación física, el siguiente paso en la creación de la franquicia es buscar el emplazamiento apropiado para ella.
- Formalizar la empresa: Antes de "rubricar" el contrato de la franquicia, se tiene que haber optado por una forma jurídica para la empresa y realizado los trámites para constituirla.
- Formación: Para terminar de crear la franquicia, hay que dar un paso adelante en materia de formación.
- Apertura: El proceso de creación de una franquicia se cierra, curiosamente, con su apertura. Para dar este paso, eso sí, hay que cerciorarse de que se dispone de todos los suministros, equipos y personal necesarios. También se ha de obtener cualquier licencia o permiso requerido por las autoridades locales.
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El contrato de franquicia
El contrato de franquicia es un acuerdo legal que regula la relación entre el franquiciante (quien otorga la franquicia) y el franquiciado (quien la adquiere). Este contrato es crucial para establecer los términos bajo los cuales se llevará a cabo la operación de la franquicia y, por lo tanto, debe ser comprendido en detalle antes de firmarlo.
Es fundamental proteger todos los activos intangibles del negocio, especialmente la marca. Los pagos que realiza el franquiciado, como el canon de entrada o los royalties periódicos, están sujetos a IVA, generalmente al tipo del 21%.
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Cláusulas importantes en el contrato de franquicia
Algunas de las cláusulas más importantes que deben estar presentes en un contrato de franquicia son:
- Responsabilidades de las partes: Un contrato de franquicia debe establecer claramente las responsabilidades de ambas partes.
- Duración del contrato: La duración de un contrato de franquicia suele ser un aspecto importante que se negocia. Generalmente, los contratos de franquicia se firman por un período determinado, con la opción de renovarlo.
- Territorio y exclusividad: El contrato debe especificar el territorio en el cual el franquiciado puede operar, y si tendrá exclusividad en esa zona o si otras franquicias podrán abrir en el mismo lugar. Verifica los términos de la exclusividad territorial y el uso de la marca.
- Inversión inicial: El contrato debe especificar el monto de la inversión inicial, que puede incluir el pago de la derechos de franquicia, que generalmente cubren la formación, el uso de la marca y el acceso al modelo de negocio.
- Condiciones de rescisión: Es importante que el contrato contemple las condiciones para rescindir el acuerdo. Esto incluye las situaciones en las que cualquiera de las partes puede terminar el contrato antes de la fecha de vencimiento.
- Cláusulas de confidencialidad: En muchos contratos de franquicia se incluyen cláusulas de confidencialidad que protegen la información sensible y la propiedad intelectual del franquiciante.
El contrato de franquicia es un documento legal crucial que debe ser analizado cuidadosamente antes de ser firmado. Comprender bien los derechos, obligaciones, costos y condiciones que se establecen en el contrato te permitirá tomar decisiones informadas y evitar futuros problemas legales.
Legislación española sobre franquicias
El artículo 62 de la Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista, regula el régimen de franquicia. El apartado 2 de este artículo preceptúa que las personas físicas o jurídicas que pretendan desarrollar en España la actividad de franquiciadores deben comunicar sus datos en el plazo de 3 meses desde el inicio de su actividad y a los solos efectos informativos al Registro que puedan establecer las Administraciones competentes, y que deberá estar coordinado con el Registro estatal.
Por su parte, el apartado 3 de este artículo, determina la información que el franquiciador deberá entregar al futuro franquiciado para que pueda decidir, libremente y con conocimiento de causa, su incorporación a la red de franquicia.
En el desarrollo de la citada Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista, se ha tenido en cuenta el derecho comunitario, y en especial dos de sus disposiciones.
Por un lado, el Reglamento único de exención 2790/1999, de 22 de diciembre (Reglamento (CE) n.º 2790/1999 de la Comisión, de 22 de diciembre de 1999, relativo a la aplicación del apartado 3 del artículo 81 del Tratado CE a determinadas categorías de acuerdos verticales y prácticas concertadas) que vino a derogar y a sustituir al anterior reglamento de exención por categorías de acuerdos de franquicia (el Reglamento (CEE) nº 4087/88, de la Comisión, de 30 de noviembre de 1988, relativo a la aplicación del apartado 3 del artículo 85 del Tratado a categorías de acuerdos de franquicia), y es de aplicación directa a los acuerdos de franquicia que afectan al mercado comunitario y al nacional.
Entre las opciones disponibles, para ser empresario, se encuentra la creación de una franquicia.
Resumiendo, son tantos y tan delicados los requisitos legales a tener en cuenta al tomar la decisión de abrir una franquicia, que lo más recomendable es solicitar asesoramiento legal experto, especialmente en el caso de ser franquiciado para no sufrir las consecuencias de ser la parte más débil del contrato.
