Todas las empresas afrontan desafíos que definen su estructura. Uno de esos puntos de inflexión es el cambio a un modelo de franquicias que impulse la expansión nacional o internacional.
1. Define tu Modelo de Negocio
Lo primero es determinar en qué sector vas a realizar la actividad, definiendo qué productos y/o servicios vas a ofrecer a los emprendedores que deseen convertirse en franquiciados.
Es capital establecer qué objetivos pretendes lograr como franquiciador, tanto de índole financiera como en lo referente a los métodos de trabajo que van a definir tu actividad comercial. El concepto en el que se base tu empresa debe ser fácilmente transmisible a través de un proceso de formación de franquiciados asequible y bien elaborado.
Cuando un empresario de éxito piensa en su negocio no solo lo hace en torno a las bondades de su producto o servicio, sino que es necesario aplicar los principios del llamado ‘marketing emocional’, apuntando directamente a las sensaciones que evoca tu negocio en tus clientes. Tu objetivo debería ser vender tu producto o servicio proporcionando además a tu cliente una sensación de placer y satisfacción al tiempo que relacione directamente ese sentimiento con tu marca.
Ejemplificando este concepto, las peluquerías y centros de estética no se limitan a ofrecer sus tratamientos, sino a ofertar a sus clientes el acceso directo a la belleza y el bienestar asociado intrínsecamente a estos servicios.
Además debes pensar que este concepto de negocio debe poderse reproducir y ser fácilmente transmisible a través de la formación y en los manuales operativos para que todos los franquiciados puedan ponerlo en práctica.
2. Crea una Imagen de Marca Fuerte y Atractiva
Uno de los motivos por los que los emprendedores que desean franquiciarse eligen una marca u otra es la notoriedad y reputación que una determinada compañía tenga en su sector. En este sentido, ser solventes y contar con un modelo de negocio asentado no es suficiente para continuar con la expansión de tu empresa. Si tu negocio no es conocido en el ámbito territorial en el que pretendes crecer quizá sea buena idea invertir en una buena campaña de marketing que incremente la visibilidad de tu negocio.
Y no olvides registrar la marca, el logotipo y el eslogan de tu empresa salvaguardando tus derechos en materia de uso y propiedad. Este reconocimiento dentro del mercado de la franquicia es una pieza fundamental de la estrategia en materia de imagen de cualquier compañía que se precie.
Asimismo, será necesaria la creación de un manual de imagen que sirva de referente único en materia estilística de cara a que tus franquiciados tengan una guía que seguir a la hora de aplicar tus directrices a su negocio. Entre los aspectos que debería cubrir este manual se encuentran la utilización de letreros luminosos, la indumentaria, el material publicitario oficial, el uso de vehículos y la decoración del local, por mencionar algunos.
3. Inscribe tu Empresa en el Registro de Franquiciadores
Es absolutamente imprescindible inscribir de manera oficial tu compañía en el registro de franquiciadores a través de la Dirección General de Comercio Interior, un servicio accesible a través de la página web del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.
El sistema de franquicias está regulado por el Real Decreto 429/2006 del 7 de abril, existiendo una revisión reciente contenida en el Real Decreto 201/2010 del 26 de febrero. La obtención de los permisos necesarios para operar de manera legal es un requisito ineludible para cualquier empresa franquiciadora.
Otro punto importante antes de empezar a franquiciar tu negocio es la inscripción de éste en el Registro de Franquiciadores para tener todos los permisos necesarios en regla cuanto antes.
4. Establece tu Sede Central de Franquicias
Coordinar toda una red de franquiciados no es tarea fácil si no se define de manera clara una estrategia de expansión territorial. En este sentido, establecer una central que actúe de nodo común para todos tus socios franquiciados es no solo una buena idea sino un paso elemental si quieres alcanzar el éxito. A través de esta sede central se deberá canalizar toda la información, apoyo y asistencia para todos tus franquiciados, haciendo más fácil la gestión y comunicación entre los distintos negocios de la empresa.
Un elemento importante que definirá la relación con tus socios será tu capacidad para gestionar y dirigir a un grupo de personas de una manera eficaz y profesional. Ya sea para tratar con empleados o franquiciados, siempre es recomendable contratar un servicio de consultoría para que te ayuden en este sentido. Explora el mercado de consultorías, investigando y certificando de antemano la profesionalidad de la empresa por la que te decantes.
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5. Diseña un Modelo Financiero Sólido
Cuando un futuro emprendedor comienza a interesarse por invertir en una compañía bajo el modelo de franquicia, uno de los primeros datos que desea conocer es cuánto le va a costar formar parte de una determinada enseña. Por lo tanto, como franquiciador, deberás establecer un modelo financiero bien definido realizando un estudio económico que te permita calcular de antemano cuáles serán los ingresos estimados tanto de tu empresa como de los negocios que franquicies.
Este trabajo será de vital importancia de cara a decidir qué cifra han de realizar tus franquiciados en materia de derecho de entrada, royalties o canon publicitario. Probablemente la gran duda encima de la mesa en toda negociación es el tiempo estimado que se tardará en recuperar la inversión inicial, un dato que debería ser lo más exacto posible con el objetivo de evitar futuras frustraciones al franquiciado y problemas de índole económico que no hagan sino enturbiar las relaciones entre socios y franquiciador.
6. Redacta el Contrato de Franquicia
Si decides franquiciar tu negocio habrás de firmar un contrato de franquicia con cada uno de los franquiciados que se unan a tu proyecto. Por consiguiente, elaborar de manera profesional, detallada y concisa un contrato que contenga los diferentes aspectos de la relación contractual entre franquiciador y socio es un requisito obligatorio. Este documento delimitará tanto los derechos como las obligaciones de cada una de las partes, siendo necesario abordar temas como las diferentes cuotas a pagar en materia de royalties y/o publicidad, la vigencia del contrato, la existencia o no de cláusulas de renovación, la exclusividad territorial, diferentes aspectos en materia de propiedad intelectual, las posibles sanciones aplicables y las cláusulas por término, cesión o transferencia del negocio, entre otras cuestiones.
Si no tienes experiencia en elaboración de contratos te recomendamos contratar los servicios de alguna asesoría legal que te ayude y guie en el proceso que definirá el documento legal vinculante más importante de tu proyecto.
7. Elabora los Manuales de Operación
Los manuales de operación son los documentos con los que trabajarán los franquiciados a tu empresa a la hora de saber cómo deben operar su negocio de acuerdo a tus estándares. Dicho texto se encuentra normalmente inserto dentro del contrato de franquicia, y por su naturaleza didáctica deberán estar correctamente escritos siendo fácilmente entendibles además de estar actualizados, incluyendo cualquier modificación de última hora en los procesos y el modelo de negocio.
Es por ello importante estandarizar en la medida de lo posible todos y cada uno de los procesos que se realicen en tu compañía con el objetivo de transmitirlos a todos tus socios de manera sencilla y clara. Algunos de los temas que tradicionalmente incluyen este tipo de documentos son los requisitos a cumplir antes de la apertura del local, la descripción de las distintas operaciones del negocio, información en materia de recursos humanos, seguridad, marketing e imagen corporativa, así como claves en torno al proceso de ventas.
Dado que este documento destapa por completo el funcionamiento interno de la compañía su naturaleza es puramente confidencial, siendo habitual su entrega al franquiciado en concepto de depósito, siendo devueltos cuando la relación contractual finaliza.
8. Establece una Buena Relación con tus Franquiciados
Además de los necesarios requisitos legales en materia de documentación, contratos, gestión y ejecución de procesos, tu negocio no conseguirá expandirse de manera exitosa si no construyes una relación cercana y provechosa con los franquiciados a tu marca. La inversión en una buena formación tiene un valor incalculable que a priori puede parecer intangible pero que definirá de manera absoluta el devenir de los negocios que se adhieran a tu empresa.
Piensa en qué tipo de formación es la más conveniente, dónde se impartirá y quién correrá con los gastos. La realización de un organigrama que defina cada puesto de trabajo es asimismo recomendable.
Ofrecer apoyo y asistencia técnica a tus franquiciados no solo posibilitará el buen funcionamiento de sus negocios, sino a la postre el de la marca de manera global, algo que beneficiará a todas y cada una de las partes implicadas en el proyecto. Además, la comunicación es un elemento esencial para crear la confianza necesaria entre franquiciador y socio, evitando conflictos innecesarios que puedan afectar a la compañía. Trabaja con tus franquiciados y hazles sentir que la empresa central está ahí para ayudarlos en todo lo necesario.
9. Construye una Amplia Red de Proveedores
Si deseas operar tu negocio de manera solvente deberás determinar de antemano qué materias primas, productos, servicios o equipos necesitarás para hacer funcionar tu empresa. Es por ello necesario hacerse con una buena red de proveedores a nivel local o nacional con el objetivo de contar con acuerdos que a la postre te otorguen ventajas competitivas con respecto a tu competencia.
Una buena relación comercial con tus proveedores te posibilitará conseguir sus productos o servicios a precios asequibles, algo que puede llegar a definir tu margen de beneficios ayudándote a crecer junto a tus franquiciados.
En Franquicia Directa esperamos que estos consejos te ayuden a definir claramente la ruta que has de seguir para elaborar la estrategia de expansión de tu empresa bajo el modelo de franquicias. A pesar de las dudas que puedan surgir, como ya hemos comentado siempre puedes contratar servicios de consultoría que te ayudarán durante la elaboración de toda la documentación legal necesaria.
Franquicias para Principiantes
Lo que hace llamativas a las franquicias es que son accesibles. Hay diferentes tipos que se adaptan mejor a aquellos perfiles que no tienen experiencia en el sector de la actividad. Algunas que destacan:
- Negocios de autoempleo: pensados para ser gestionados directamente por el franquiciado y los cuales son ideales por las bajas inversiones.
- Franquicia llave en mano: son aquellas en las que el franquiciador se encarga de llevar a cabo todas las gestiones para la apertura de una franquicia. De este modo, se le entrega el local preparado al franquiciado, con todo lo necesario para poder abrir de inmediato su negocio.
- Franquicias digitales: operan en entornos digitales, por lo que los costes son más bajos y le permiten trabajar desde casa.
Aspectos a Considerar Antes de Abrir una Franquicia
Antes de dar el paso y apostar por una franquicia, es necesario tener en cuenta una serie de aspectos:
- Tu perfil: aunque no se tenga experiencia, todos tienen una serie de conocimientos que hay que tener en cuenta: habilidades sociales, comunicación, compromiso, resolución de problemas… Son importantes a la hora de emprender.
- Elige bien la franquicia: es fundamental hacer un estudio de mercado para ver que franquicias se adecuan a los valores y objetivos del franquiciado. Además, tendrá que fijarse, ya que no todas ofrecen el mismo nivel de soporte: hay quienes ofrecen soporte técnico, formación y acompañamiento constante, lo que facilita al franquiciado su actividad. Aunque el franquiciador ofrezca una formación inicial, el franquiciado es necesario que adopte una actitud de aprendizaje constante, abierto a aprender y operar bajo las indicaciones del franquiciador para seguir en todo momento el modelo inicial.
- Comprobar que se cumplen los requisitos financieros: al crear una franquicia hay que ver si se cumplen los requisitos financieros. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, el pago inicial o el canon de entrada y los royalties que, mes a mes, se tendrán que abonar al franquiciador. Es recomendable, en este punto, contar con asesoramiento para no cometer errores. Desde Tormo Franquicias se recomienda que se cumpla con el 30% de la capacitación económica.
No solo basta en querer formar una franquicia, también conlleva una serie de aspectos administrativos y legales que hay que llevar acabo antes de iniciar la actividad.
Abrir una franquicia no quiere decir que se tenga un éxito inmediato. A pesar de contar con el respaldo de una marca consolidada, un modelo de negocio probado y una estructura definida, el valor diferencial lo marca el franquiciado y su compromiso. No solo basta en tener un buen producto, el éxito se forja cuando el franquiciado se implica y cuida cada detalle día a día con esfuerzo y constancia.
Pasos Clave para Abrir una Franquicia
El primer paso es decidir qué modelo de negocio es el que más nos conviene. Hay que realizar un estudio del mercado actual y determinar qué puede funcionar. Esto puede variar dependiendo de la ubicación en la que se quiera abrir la franquicia. Por ello, analiza las ventajas y desventajas de los distintos sectores.
También puedes contactar con los franquiciadores y obtener la información de primera mano. Es importante conocer cuánto personal tienen, qué recursos necesitas, la cuantía de la inversión, etc. Además, es importante que realices una evaluación de viabilidad de la franquicia. Esto implica revisar los estados financieros de la empresa, para asegurarte de que cuenta con una base financiera sólida y estable.
Por otro lado, para la apertura del negocio, necesitarás realizar una serie de trámites administrativos. Tendrás que decidir la forma jurídica de la empresa y constituirla. También deberás adecuar el local a las normas y requerimientos de la franquicia.
La empresa original te marcará el camino y el funcionamiento que debe seguir el negocio. Te impartirán algún curso de formación y resolverán todas tus dudas. Si decides abrir una franquicia debes tener en cuenta que tendrás que realizar un importante desembolso económico. Puedes buscar vías de financiación a través de expertos. Las franquicias suelen ofrecer acceso a la financiación inicial. La formación es fundamental y necesaria para abrir una franquicia y gestionar correctamente tu nuevo negocio. Por ello, las franquicias suelen tener una enseñanza inicial exigente. Además, ante cualquier cambio o variación, te informarán y, si es necesario, volverán a formar.
El personal que contrates será uno de los mejores activos de tu empresa. Elige a los mejores profesionales, crea un grupo humano fuerte y lánzate a por el éxito. Aprovecha la formación y el soporte ofrecidos por el franquiciador.
Ventajas de Lanzar una Franquicia
- Reduce riesgos: El franquiciado reduce los riesgos que puede conllevar el emprendimiento cuando se alía con una marca de éxito probado y ya desarrollado.
- Formación: Antes de comenzar su actividad, el franquiciado recibe formación previa y un asesoramiento para poner a punto su local.
- Comunicación y marketing: El emprendedor puede aprovechar las herramientas de comunicación y marketing ya implantadas en la franquicia.
- Pertenecer a una comunidad: Al formar parte de una red de franquiciados, el emprendedor no está solo. Puede preguntar a otros emprendedores sobre su experiencia y resolver sus dudas sobre el negocio.
Inconvenientes de Montar una Franquicia
- Costes: El franquiciado debe pagar un porcentaje de sus beneficios por los derechos de formación, experiencia y conocimientos que se le ofrecen. Dependiendo de la red de franquicias a la que pertenezca, esos costes varían, por lo que es importante conocer toda la información con antelación.
- Menos libertad: La franquicia evita riesgos pero también implica que se pierdan algunas libertades de decisión. Al acceder a este sistema, hay que aceptar una serie de exigencias como el color del local, la manera de producir los productos o la forma de venderlos, entre otros.
- Dependencia: Un último inconveniente sería la dependencia con el resto de franquicias de la red.
Claves para Abrir una Franquicia Paso a Paso
- Informarse: qué es una franquicia. Es recomendable contar, desde el principio y durante el proceso, con un asesor especializado que disponga de conocimientos específicos del sector.
- Estudio minucioso de la inversión: plan de negocio. Consiste en llevar a cabo un amplio análisis, tanto de dónde se invertirá, como de las capacidades propias para que la empresa funcione. Será imprescindible contar con información minuciosa, contactar con la empresa central o visitar otros locales de la misma red.
- Elección del negocio: Hay que valorar tanto las habilidades y preferencias personales, como la capacidad y oportunidades de negocio estudiadas con anterioridad.
- Asesoramiento legal: El asesoramiento legal resulta imprescindible para hacer frente al proyecto.
- Cerrar la financiación necesaria: Habrá que fijar esas necesidades y las vías para obtener el capital económico necesario para sufragarlas.
- Firmar el precontrato de franquicia: Desde la Asociación Española para el Desarrollo y Defensa del Franquiciado (AEDEF), aconsejan su análisis por profesional experto y cualificado.
- Buscar el local adecuado: Hay que firmar un contrato de arrendamiento o compra del local adecuado. Es importante encontrar la mejor ubicación posible, en función del tipo de negocio, y negociar su precio al máximo, pues al tratarse de una franquicia, este margen influirá de manera notable en la rentabilidad de la empresa.
- Constituir la sociedad: Para abrir una franquicia, es necesario realizar antes los trámites necesarios para constituir una empresa.
- Firmar el contrato de franquicia: El contrato es el documento que regulará la relación jurídica entre el franquiciador y el franquiciado.
- Realizar la formación inicial y comenzar la actividad: Una vez llegado a este punto, el franquiciador deberá acudir a la central para iniciar su proceso de aprendizaje en la gestión del negocio y asistir a los cursos de formación.
Emprender a través de una franquicia es una de las vías más utilizadas por quienes desean gestionar un negocio con un modelo probado. Este sistema permite aprovechar la experiencia y el reconocimiento de una marca ya establecida, lo que puede reducir ciertos riesgos iniciales.
El Franquiciador vs. El Franquiciado
El franquiciador es el creador y propietario del concepto de negocio. Por su parte, el franquiciado es quien explota el negocio en su territorio, siguiendo el modelo del franquiciador. Esta relación no es jerárquica en el sentido empresarial tradicional, sino una alianza basada en derechos y deberes recíprocos.
Implicaciones Económicas
Uno de los aspectos más importantes a la hora de valorar una franquicia es entender bien sus implicaciones económicas.
- Canon de entrada: Es el pago inicial que realiza el franquiciado al firmar el contrato. Este importe da derecho a utilizar la marca, recibir formación, acceder al “saber hacer” (know-how) del franquiciador y beneficiarse de su modelo de negocio. La cuantía del canon varía mucho según el sector y la reputación de la marca.
- Royalties: Son pagos periódicos, habitualmente mensuales, que el franquiciado realiza mientras dure el contrato. Suelen calcularse como un porcentaje sobre la facturación del negocio (por ejemplo, un 5% o 8% mensual), aunque también pueden establecerse como una cantidad fija.
Por ello, es fundamental que cualquier persona interesada en una franquicia calcule con detalle la inversión total que requerirá el proyecto, y no solo los pagos iniciales.
Pasos para Empezar con una Franquicia
- Autoevaluación: ¿Encaja la franquicia con tu perfil como emprendedor/a? Si lo que se busca es libertad creativa o total autonomía, quizá la franquicia no sea la opción más adecuada.
- Análisis del mercado: Elegir el sector más adecuado para invertir. Además, es útil tener en cuenta tus propios conocimientos o experiencia en determinados sectores. También es el momento de plantearse si se desea un modelo de autoempleo o uno de inversión.
- Identificar y comparar franquicias disponibles.
- Establecer contacto directo con el franquiciador. Además, hay que prestar atención al enfoque del franquiciador: ¿están más interesados en ayudarte a crecer o en cerrar la venta lo antes posible?
- Escuchar la experiencia de otros franquiciados: Es importante contactar a más de un franquiciado y, si es posible, a personas de distintas zonas y con diferente antigüedad en el sistema.
Errores Comunes al Iniciar una Franquicia
- Confiar únicamente en la imagen de marca.
- No calcular la inversión total. El canon de entrada es solo una parte.
- Firmar sin asesoría legal.
- No hablar con otros franquiciados.
