La responsabilidad de liderar un área va más allá de las estrategias de negocio, las tareas o los KPI’s. Lo verdaderamente complejo es gestionar eficazmente al equipo humano y encontrar un estilo de liderazgo alineado con el equipo y el propósito de la empresa. La forma de actuar de quien lidera y las decisiones que tome influirán directamente en el estado de ánimo de los colaboradores, y por tanto, en su productividad, en los resultados obtenidos y la fidelización del equipo a largo plazo.
El liderazgo se entiende como la capacidad directiva que tiene una persona para organizar, mandar e influir a otras para la consecución de objetivos empresariales. Estos líderes, en función de su personalidad, psicología, habilidades directivas o características, pueden ejecutar diferentes tipos de liderazgo.
Un buen líder debe ser:
- Comunicativo: Ser directo, claro y conciso en los mensajes, saber escuchar y fomentar el feedback.
- Empático: Entender y escuchar a los demás, generando confianza y productividad.
- Diligente: Asumir responsabilidades e intervenir en el momento adecuado.
- Planificador: Saber planificar, marcar objetivos y las acciones a seguir para alcanzarlos.
- Seguro: Estar seguro de sí mismo y conocer sus debilidades y fortalezas.
- Responsable: Cumplir con sus obligaciones, dirigir, planificar, actuar, supervisar y evaluar.
El tipo de liderazgo empleado en una empresa marca su forma de actuar y, con ello, su éxito o fracaso. A continuación, te mostramos algunos de los tipos de liderazgo que existen en las organizaciones:
Tipos de liderazgo
Existen diferentes tipos de liderazgo que se pueden aplicar en una organización. El tipo de liderazgo influye en todos sus miembros y, en consecuencia, a su productividad y a los resultados. La forma de dirigir y trabajar en equipo permitirá alcanzar, o no, los objetivos.
1. Liderazgo autocrático
En este primer ejemplo el líder es el único que puede controlar y tomar decisiones sobre la forma de trabajar de la organización. Tiene todo el poder y todas las consecuencias recaen sobre él, tanto las buenas como las malas. Por tanto, podemos decir que no es un liderazgo democrático. El liderazgo autocrático también se identifica como “liderazgo autoritario”. El líder autocrático no desea que los trabajadores realicen sugerencias, sino solo que obedezcan sus órdenes al pie de la letra sin hacer preguntas.
Este tipo de liderazgo es muy negativo para la innovación, la creatividad y la colaboración entre las personas, por lo que solo se recomienda cuando los integrantes de la empresa o equipo carecen de experiencia y es necesario tomar decisiones lo más rápido posible.
2. Liderazgo democrático
Su función es promover la participación y la escucha activa para tener en cuenta todas las diferentes visiones de los colaboradores, aunque la decisión final siempre la suele tomar el líder. Se trata de una dinámica en la que los integrantes de la organización colaboran y el líder es un modelo de referencia, pero, a diferencia del caso anterior, se crea un ambiente en el que todos se sienten en igualdad de condiciones. El liderazgo democrático, también llamado liderazgo participativo, es aquel que busca la intervención de todos los miembros de la empresa.
Este es uno de los tipos de liderazgo empresarial que mayor grado de involucración y satisfacción genera entre los empleados. También es de gran utilidad a la hora de mejorar las habilidades de un equipo en su conjunto y de cada miembro por separado. El único hándicap que tiene este estilo de liderazgo es que suele requerir más tiempo a la hora de tomar decisiones.
3. Liderazgo situacional
El líder decide cómo delegar dependiendo del entorno, las circunstancias que se den en el momento o de las características del equipo. Un liderazgo situacional es altamente versátil, pero puede reflejar una falta de personalidad si no se posiciona bien en determinadas situaciones.
- Directivo: El líder es quien define cómo y cuándo se hacen las tareas para que todo el equipo tenga claro sus objetivos.
- Persuasivo: El líder sigue delegando tareas pero esta vez proporcionando mayor feedback al equipo, pidiendo ideas, sugerencias y premiando cualquier evolución.
- Participativo: Las decisiones se toman de forma conjunta.
4. Liderazgo “Laissez-faire”
Este tipo de liderazgo se basa en dejar hacer y decidir a los colaboradores lo que ellos consideren mejor para el desempeño de su cargo, interviniendo solo cuando fuese necesario y encargándose únicamente de dar a las personas las herramientas necesarias para conseguirlo. El término “laissez-faire” viene del francés y significa “dejar hacer”. Es un modelo no intervencionista que brinda a los empleados libertad total de acción.
El problema está en que un estilo de liderazgo tan extremo como este solo da buenos resultados en casos muy particulares, ya que los trabajadores han de cumplir con unos requisitos muy altos. Por ejemplo, han de destacar sobremanera en términos de competencia, responsabilidad, habilidad y cualificación.
5. Liderazgo transformacional
Se considera como el más completo y alineado con la actualidad laboral. Es un liderazgo basado en la comunicación y feedback continuos con todo el equipo, además de la involucración y participación de este en las decisiones que se tomen en la organización. Esto ayuda a tener un equipo remando en la misma dirección pero en el que cada persona tiene claro su rol y sus ejes de mejora. El principal objetivo de este liderazgo es transformar e innovar la organización a través de la motivación de los colaboradores.
Como su propio nombre indica, este tipo de liderazgo trata de conseguir la transformación del equipo o del conjunto de la empresa. En este sentido, la labor del líder es empoderar a los miembros del grupo para ayudarles a colaborar mutuamente en armonía. Está demostrado que el liderazgo transformacional se traduce en una mayor retención de talento motivada por más elevadas cotas de implicación.
6. Liderazgo transaccional
Se basa principalmente en procesos de intercambio económico entre líderes y colaboradores. La planificación y supervisión son claves en este liderazgo. Aunque su característica principal es que está basado en un sistema de recompensas y castigos. Los trabajadores son premiados como reconocimiento a un buen desempeño; cuando es al contrario, se les ‘castiga’ con algún tipo de penalización o pérdida de privilegios.
7. Liderazgo natural
Un líder natural es aquel que no es reconocido formalmente como tal pero que representa ese rol de forma espontánea gracias a sus resultados diarios y su buena gestión del equipo.
8. Liderazgo de coaching
En este último liderazgo se comparte conocimiento para ayudar a los colaboradores en el correcto desarrollo de sus actividades o para resolver algún posible conflicto. Este tipo de perfil suele tener mucha facilidad para dar consejos, mostrar con ejemplos y ayudar a sacar conclusiones a partir de preguntas adecuadas. Hoy en día, todo el mundo tiene claras cuáles son las ventajas del coaching empresarial a la hora de que los empleados identifiquen sus puntos fuertes y débiles, así como para alcanzar sus objetivos profesionales y personales.
Este tipo de liderazgo funciona especialmente bien cuando los trabajadores son conscientes de que poseen ciertas debilidades y quieren mejorarlas para incrementar su desempeño. Sin embargo, hay casos en los que los empleados muestran reticencias a la hora de formarse y cambiar el modo en el que trabajan.
Cómo Tener un EQUIPO COMPROMETIDO y Ser un LÍDER de GRAN INFLUENCIA
Otros tipos de liderazgo
Además de los tipos de liderazgo ya mencionados, existen otros estilos que también son relevantes en el entorno empresarial actual:
- Liderazgo inclusivo: Promueve la diversidad y la inclusión en el equipo.
- Liderazgo multiplicador: Crea organizaciones más ágiles y empoderadas.
- Liderazgo social: Dirige equipos y procesos asegurando la sostenibilidad económica.
- Liderazgo afiliativo: Impulsa buenas relaciones entre los trabajadores.
- Liderazgo directivo: Genera estructura en la empresa.
- Liderazgo capacitador: Fomenta el desarrollo profesional.
- Liderazgo burocrático: Se basa en normas estrictas y la eficiencia.
¿Cómo determinar el tipo de liderazgo que necesita tu empresa?
Para determinar el tipo de liderazgo que necesita tu empresa, hay que saber, en primer lugar, los diferentes tipos que existen. A partir de ahí, hay que hacer una selección entre aquellos que encajan en la cultura, filosofía y valores de la empresa. Conocer la empresa, sus valores y a los empleados es determinante para escoger el tipo de liderazgo que necesita la empresa. No obstante, en la actualidad es posible implementar un estilo de liderazgo propio. Esto quiere decir que se pueden combinar algunos de ellos. De esta manera, se personaliza el liderazgo, lo que amplía las probabilidades de que funcione correctamente.
Consejos para definir tu propio estilo de liderazgo:
- Tener presentes los valores de la empresa y alinearse con ellos.
- Valorar las características que la persona considera necesarias y que podría desarrollar con más facilidad como líder.
- Evaluar si realmente cumple con dichas características o puede desempeñarlas en un futuro no muy lejano con solvencia.
- Analizar la empresa en su conjunto.
- Realizar seguimiento para corroborar que el estilo de liderazgo seleccionado es bien acogido y es realmente útil para alcanzar los objetivos marcados.
¿Cómo evaluar el tipo de liderazgo de una empresa?
La evaluación de liderazgo sirve para conocer las habilidades que tiene una persona como líder y para tener conocimiento sobre el tipo de liderazgo que realiza o podría llevar a cabo. Existen diferentes herramientas que permiten saber el tipo de liderazgo en una empresa. Algunas de las más utilizadas se basan en el uso de cuestionarios. Dentro de ellas, una de las más efectivas es el test DISC. Consiste en medir el comportamiento de los líderes para saber cómo es su personalidad y, en función de ello, establecer un tipo de perfil.
Otra forma de evaluación es la llamada metodología Saville. Permite evaluar las competencias profesionales, en este caso aplicado a los líderes. Se centra principalmente en tres aspectos: el talento, sus motivaciones y la cultura o clima laboral en la empresa.
Para evaluar el tipo de liderazgo más adecuado en una empresa, también se puede optar por la observación directa, para lo que es necesario la figura de una persona o supervisor externo que se encargue de la observación y no emita juicios de valor subjetivos. También es posible analizar si estamos ante el tipo de liderazgo adecuado mediante evaluaciones de desempeño.
Estilos de liderazgo más extendidos y deseados
Recientemente, Infojobs identificó cinco tipos de liderazgo en las compañías españolas:
- Liderazgo transformacional: Centrado en el capital humano a la hora de promover el cambio.
- Liderazgo democrático o participativo: Caracterizado por crear entusiasmo entre los trabajadores al priorizar su participación.
- Liderazgo laissez-faire: Un estilo de no intervención y falta de feedback regular.
- Liderazgo transaccional: Basado en procesos de intercambio entre los líderes y sus seguidores.
- Liderazgo autocrático: Se permite a los supervisores tomar decisiones y fijar las directrices sin la participación del grupo.
El análisis de Infojobs también desvelaba que el liderazgo autocrático es el que se estila en un 34,5% de las empresas encuestadas, pese a ser deseado tan solo por el 2,5% de los empleados. Le seguían el democrático o participativo, implementado en un 27% de los casos y deseado en un 35%; el transformacional, patente en un 16% y ansiado en un 37%; el laissez-faire, presente en un 15% y deseado en un 14,5%, y el transaccional, vigente en un 7,5% de las empresas y anhelado por un 11% de los profesionales.
Otro aspecto que condiciona la visión de los profesionales es la edad, ya que mientras los más jóvenes se decantaban por el modelo democrático o participativo, los más mayores se han ido decantando por el modelo transformacional. En lo que sí coinciden juniors y seniors es en el rechazo que les ocasiona el modelo autocrático.
| Tipo de Liderazgo | Implementación | Deseo |
|---|---|---|
| Autocrático | 34.5% | 2.5% |
| Democrático/Participativo | 27% | 35% |
| Transformacional | 16% | 37% |
| Laissez-faire | 15% | 14.5% |
| Transaccional | 7.5% | 11% |
