El liderazgo es una de las cualidades laborales más valoradas en la actualidad. Un buen líder es capaz de guiar una empresa hacia el éxito, teniendo presentes diversas acciones y estrategias corporativas para alcanzar su propósito.
El tema del liderazgo es uno de los más analizados en la Gestión de Recursos Humanos. Hay muchísimos estudios que intentan aclarar el papel, la importancia y el impacto de las personas que lideran e influyen en los equipos.
A pesar de la variedad de enfoques, el liderazgo se refiere a procesos de influencia que ejercen los líderes, resultando en la participación entusiasta de las personas a las que lideran, no solo al cumplimiento pasivo de las directrices de la organización.
El liderazgo aparece en todo momento y en todo tipo de situaciones, tanto en lo personal como en lo organizacional. Todas las organizaciones necesitan a alguien con la capacidad de acompañar, motivar y gestionar equipos de forma eficaz. En el entorno corporativo, el líder guía a sus colaboradores, asegurándose de que los procesos se ejecuten de manera adecuada y de que se logren los resultados esperados dentro de los plazos definidos.
Es importante destacar que no todos los tipos de líder son iguales; cada uno de ellos actuará bajo su propio sistema. Un estilo de liderazgo define el modus operandi de los diferentes tipos de líder. A continuación, exploraremos los diferentes estilos de liderazgo empresarial más utilizados en la actualidad para liderar y motivar equipos en las organizaciones.
Marca Personal: El Poder de Ser único | Paula Fernández Ochoa | TEDxU Comillas
Tipos de Liderazgo Más Comunes
Aunque hoy en día se defiende cada vez más que los estilos de liderazgo deben combinarse, y que la eficacia de los líderes depende de su capacidad para usar el estilo más adecuado según cada situación, ya están identificados los tipos de liderazgo más comunes en las organizaciones. Veamos entonces cuáles son esos tipos “clásicos” y qué impacto tienen en los equipos.
1. Liderazgo Autoritario o Autocrático
Es uno de los estilos más debatidos y fáciles de reconocer en las organizaciones. El liderazgo autoritario suele enfocarse en ejecutar tareas, siguiendo de forma estricta reglas ya establecidas. Es un liderazgo autocrático porque la opinión del líder pesa por encima de todo: toma decisiones sin promover la participación de los demás.
Este tipo de liderazgo puede llevar a altos niveles de desmotivación y a resultados flojos en los equipos. El líder autocrático suele ser dominante y, por eso, el grupo le tiene “respeto” (o miedo) y solo rinde cuando él está presente. Por eso se le ve más como un jefe que como un líder.
2. Liderazgo Liberal
Como su nombre sugiere, este líder suele ser más flexible: deja a las personas con más libertad para hacer su trabajo y tomar sus propias decisiones. Esto puede ser muy eficiente y aumentar la motivación, porque cada quien puede trabajar de la forma que le resulte más conveniente.
Pero, por otro lado, si no hay orientación clara, este estilo puede llevar a que el equipo se acomode o se disperse, por falta de control y por no tener bien definido qué se espera de cada quien.
3. Liderazgo Visionario
Si tú tienes olfato para ver oportunidades, eres optimista con lo que haces, tienes mentalidad emprendedora y te animas a asumir riesgos, es muy probable que estés ejerciendo un liderazgo visionario.
Esa capacidad de anticiparte a cómo se mueve el mercado suele apoyarse en investigación y análisis del comportamiento de las personas frente a productos o servicios. Este tipo de liderazgo entiende el valor del equipo para lograr buenos resultados y busca motivarlo de forma constante.
4. Liderazgo Democrático
El liderazgo democrático es el que permite que el equipo participe en decisiones importantes, tomando en cuenta ideas, sugerencias y críticas, e identificando oportunidades para mejorar tareas y también la organización en general. Aquí el líder impulsa la participación de todos y se preocupa tanto por el trabajo como por el grupo.
Este estilo abre espacio para una comunicación interna mucho más efectiva y crea vínculos que, con un liderazgo autocrático, por ejemplo, sería difícil construir.
5. Liderazgo Motivador
El líder motivador siempre está buscando alcanzar objetivos trabajando la parte emocional del equipo. Al motivar, suele sacar un potencial que muchas veces estaba ahí, pero nadie lo había visto (ni la persona misma).
En momentos de crisis, este líder suele ser clave, porque puede unir personas, propósito y objetivos con sus palabras y su ejemplo. Al contagiar confianza y optimismo, impulsa al grupo a seguir con los procesos y a alcanzar los resultados planificados.
6. Liderazgo "Coach"
El líder "Coach" aparece cuando el liderazgo se apoya en principios de "Coaching", ayudando a que el equipo identifique qué acciones puede hacer para alcanzar objetivos y superar retos.
El “mote” del líder "Coach" es impulsar el desarrollo de nuevas habilidades y fortalecer poco a poco capacidades y competencias de cada persona (comunicación, enfoque, liderazgo), para mejorar resultados.
7. Liderazgo Técnico
En este tipo de liderazgo, el líder es respetado porque es quien más sabe y tiene gran capacidad técnica en temas específicos. Como tiene más dominio, sus decisiones se siguen y eso transmite mucha seguridad al equipo.
Es importante que este líder entienda el rol que tiene y la admiración que puede generar, sin dejar que eso lo convierta en alguien autoritario.
8. Liderazgo Afiliativo
Con el liderazgo afiliativo se impulsan buenas relaciones entre los diferentes trabajadores, generando así un clima positivo y colaborativo. Este líder destaca por su carisma y es ideal para el comienzo de un nuevo equipo o en momentos de crisis para apaciguar el ambiente. No obstante, este tipo de liderazgo puede ser perjudicial; ya que en ocasiones el líder antepone esas buenas relaciones, olvidándose de los objetivos y de la productividad de la empresa.
9. Liderazgo Burocrático
Asimismo, el estilo del liderazgo burocrático despunta por la rigidez, la precisión y la concreción de las normas impuestas para la organización empresarial.
10. Liderazgo Transaccional
El liderazgo transaccional se refiere al liderazgo empresarial abocado al intercambio.
11. Liderazgo Transformacional
Un líder transformador logra que sus trabajadores se sientan a gusto en su organización, vinculándolos con el proyecto, para que lo sientan como suyo.
12. Liderazgo Situacional
Cuando nos referimos al liderazgo situacional, estamos señalando a un modelo de liderazgo que se puede asumir de acuerdo a la situación en la que se encuentre los líders.
13. Liderazgo Laissez-faire
El liderazgo de laisseiz faire es uno de los estilos de dirección menos intrusiva.
El Líder en la Era Digital: Liderazgo VUCA
Nuestro presente está marcado por la digitalización y en este contexto las organizaciones necesitan líderes VUCA. En la segunda mitad del siglo XX, el ejército estadounidense acuñó este acrónimo (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad) para reflejar un escenario caracterizado por la inestabilidad. Y ese es el escenario, un entorno complejo marcado por una oleada de cambios surgidos de la revolución digital y la irrupción de los millennials, en el que hoy se mueven las empresas. La figura del líder en la historia ha evolucionado desde los líderes que basaban su poder en la fuerza hasta las formas más racionales de liderazgo actuales, como el mencionado VUCA.
¿El Líder Nace o Se Hace?
Al líder nato se le conoce hoy como líder carismático. Como su nombre indica, es alguien que lleva la batuta gracias a una cualidad que no puede aprenderse en los manuales. Atrae por su personalidad y su equipo lo percibe como alguien especial, buscando su constante aprobación. Los líderes carismáticos crean un ambiente positivo y consiguen que su equipo se vuelque en los proyectos.
En la otra cara de la moneda está el líder burocrático, aquel que se ciñe a las normas estrictas surgidas de la política corporativa. Su carisma o falta de él no le preocupa porque dirige a su equipo en base a unas reglas que deben seguirse a rajatabla para alcanzar unos objetivos. Su religión es la eficiencia y suele garantizar un trabajo de calidad.
Impulsores del Liderazgo
Estas motivaciones profundas fueron investigadas y desarrolladas por TTI en base a las investigaciones del Dr.
- Impulsor Intuitivo: Las personas con un Impulsor Intuitivo utilizan la experiencia, la intuición y la investigación en tiempo real para resolver una necesidad inmediata. Como líderes, cultivan un lugar de trabajo ágil que prioriza la experiencia práctica y el aprendizaje en el trabajo. Los líderes intuitivo están más interesados en los resultados que en los procesos.
- Impulsor Intelectual: Las personas con un Impulsor Intelectual adquieren conocimientos, descubren y encuentran oportunidades para aprender. Los líderes intelectuales crearán oportunidades para desarrollar las habilidades de sus empleados, invirtiendo en su desarrollo. Sin embargo, los líderes intelectuales pueden quedarse atascados en los detalles.
- Impulsor Desprendido: Las personas con un Impulsor Desprendido invierten todos sus recursos y tiempo en completar las tareas, sin importar las limitaciones. Como líderes, valoran la diligencia y el cumplimiento de las tareas, asegurándose de que las expectativas se comuniquen claramente, lo que conduce a un entorno laboral claro y productivo.
- Impulsor Práctico: Las personas con un Impulsor Práctico a menudo se encuentran en posiciones de liderazgo. Son hábiles a la hora de impulsar los beneficios y hacer hincapié en los resultados finales. Su capacidad para gestionar los recursos y centrarse en las finanzas es crucial para el éxito de una organización.
- Impulsor Objetivo: Las personas con un Objetivo emplean la funcionalidad creativa para producir los resultados deseados en su entorno. Si ha oído la frase «la función sobre la forma», ya sabe lo que les importa a los líderes Objetivos.
- Impulsor Armonioso: Los líderes armoniosos valoran la belleza y la creatividad. Quieren que sus equipos se sientan satisfechos con su trabajo y crean entornos de trabajo equilibrados y cohesionados.
- Impulsor Intencional: Las personas intencionales se centran en ayudar a otros cuya visión se alinea con la suya.
- Impulsor Altruista: Los líderes altruistas están impulsados por el liderazgo de servicio.
- Impulsor Colaborativo: Los líderes colaborativos están muy implicados en la cultura de la empresa y quieren ayudar a los equipos a prosperar de forma independiente y como unidad.
- Impulsor Imperativo: Los líderes Imperativos son visionarios y ayudan a las organizaciones a alcanzar su versión ideal mediante su estrategia y dedicación. Les importa el reconocimiento, los premios y los indicadores visibles de progreso.
- Impulsor Receptivo: A menudo se encuentran en el mundo de la tecnología o liderando startups, los Líderes Receptivos son innovadores. Adoptan nuevas ideas, nuevas tecnologías y trabajan duro para mantenerse a la vanguardia de las tendencias del sector.
- Impulsor Estructurado: Los líderes estructurados entienden que la historia y las tradiciones de una organización son cruciales para contar su historia, y se preocupan por las personas que dirigen.
Habilidades Esenciales para un Buen Liderazgo
Una cosa está clara: existan los estilos que existan, para ser un buen líder normalmente necesitas:
- Tomar decisiones y comunicarlas al equipo.
- “Vender” (convencer) tu decisión.
- Presentar tus ideas y abrir espacio para preguntas.
- Exponer el problema y pedir sugerencias antes de decidir.
- Definir límites según lo que el grupo vaya indicando.
- Dar espacio para que el grupo decida con libertad.
En la práctica, un buen líder no se queda con un solo estilo: suele mezclar varios, y eso depende de quién eres tú, de cómo es tu equipo y del tipo de trabajo que se hace.
Al final, los tipos de liderazgo se reflejan en el equipo: las actitudes del líder influyen en muchos factores.
Es esencial desarrollar habilidades de liderazgo que fomenten la claridad en los roles, el compromiso y un nivel superior de moral y motivación. Al adoptar el estilo de liderazgo más efectivo para cada situación, se pueden crear equipos cohesionados que no solo cumplan con los objetivos, sino que también crezcan profesionalmente.
