Seleccionar página

¿Te gustaría dejar tu trabajo actual para dedicarte en exclusiva a la profesión que te apasiona? Dejar un trabajo para montar un negocio es una decisión trascendente. Uno de los grandes frenos a la hora de emprender viene dado por un gran dilema: ¿tengo que dejar mi trabajo para emprender? Lo que recomiendo a cualquier persona que esté en esta situación es precaución. No te precipites.

A continuación, te ofrecemos una serie de recomendaciones para que puedas tomar esta decisión de manera informada y aumentar tus posibilidades de éxito.

1. Planificación y Metas Claras

Ten claro qué quieres conseguir con este cambio. Piensa en un empleo que encaje con tus necesidades. Busca un trabajo que te permita poder disponer de tu tiempo y configurar tu vida profesional sin tener que renunciar a tu vida personal. Ponte una meta. Ten un plan.

Ana Pedroche, mentora en reinvención y emprendimiento, y coautora del libro Posiciónate Tú Primero, explica que “el miedo es el primer factor al que tiene que enfrentarse quien desea dar un giro profesional.

2. Análisis del Mercado y Modelo de Negocio

Cuando emprendas debes analizar el campo en el que quieres trabajar, analizar el mercado, definir un modelo de negocio y validar la idea que has tenido. Hay que armar un buen modelo de negocio. Ante esta perspectiva, no hay más remedio que modelizar, sin caer en la parálisis del plan de negocio.

Los modelos de negocio que mejor funcionan (dejando a un lado las excepciones) para un emprendedor surgen de la experiencia profesional. El problema está en que muchos contratos son muy estrictos en materia de competencia profesional. Debes asegurarte de leer bien tu contrato y revisar las condiciones de la empresa si vas a entrar en el mismo mercado, aunque no seas competencia directa.

3. Ahorro y Fondo de Emergencia

Ahorra un fondo de emergencia. ¿Cuánto necesitas? No tengo una varita mágica para decírtelo pero calcula un colchón del que poder comer y poder cubrir las inversiones iniciales incluida tu formación, durante al menos dos años. Además no sólo necesitas el colchón para comer, sino para invertir en tu negocio y en tu formación continua porque una buena parte del combustible que hace crecer el fuego es el dinero. Pero no para dormir, sino para comer mientras tu negocio despega, porque como he contado en alguna ocasión, un negocio es como un fuego que quieres mantener vivo por mucho tiempo para que te caliente y eso no se hace de la noche a la mañana, sino poco a poco y con las dosis adecuadas de combustible para que encienda, leña para que crezca y oxígeno para que se mantenga.

4. Estrategias para Emprender sin Dejar tu Trabajo Actual

4.1. Excedencia

Si eres un empleado por cuenta ajena, puedes solicitar una excedencia de un año para probar tu proyecto.

4.2. Emprender Poco a Poco

Otra forma de emprender es empezar a hacerlo poco a poco. Es decir, mantener nuestro trabajo por cuenta ajena y empezar a trabajar en nuestro tiempo libre en el proyecto que deseamos emprender.

4.3. Negocio Digital

Apuesta por un negocio digital. Emprender en el mundo digital es una de las opciones más seguras para quienes desean reinventarse profesionalmente ya que es económico y la audiencia que se puede alcanzar es enorme. Si te animas por este tipo de emprendimiento digital debes trabajar el posicionamiento SEO, para situarte entre los primeros resultados de búsqueda de Google y obtener clientes.

5. Validar la Idea de Negocio

La primera hipótesis que debes contrastar es si lo que tienes pensado lanzar al mercado tiene un verdadero valor para el consumidor, porque igual vas a diseñar un producto que a los clientes, sencillamente, no les va a interesar. ¿Cómo evitar eso? Simplemente hablando con potenciales clientes y preguntándoles directamente si le encuentran valor. La forma de validar esta hipótesis -y realmente cualquier hipótesis de tu negocio- es salir a la calle y preguntar a expertos, a potenciales clientes, etc.

Cualquier persona con la que hables sobre tu proyecto te va a decir que es muy buena idea hasta que tenga que pagar. Por eso es importante lanzar la mínima expresión de tu producto, una versión que, aunque no sea escalable, la gente ya pueda estar dispuesta a pagar por ella. Esto te va a permitir pasar de la encuesta a que la gente pague y tu producto esté mínimamente validado.

6. Red de Contactos y Experiencia

Mientras el emprendedor está preparando su proyecto, aparte de obtener una formación, tiene que crear, si no lo ha hecho ya, una red de contactos. ¿A qué nos referimos? Es muy complicado encontrar proveedores buenos a la primera. Es muy importante tener experiencia. Y si no la tienes tú, no está de más que la busques. Y por este motivo, entre otros, es importante tener contacto con otros emprendedores. Ellos te pueden asesorar en este punto.

7. El Momento de Dar el Salto

En cualquier caso llegará un momento en el que tendrás que dar ese salto y tampoco puedes esperar a que el negocio ruede completamente. Hazte a la idea de que es algo así como cuando aprendiste a andar de pequeño. Aunque no andabas perfecto, llegó un momento en el que ya te soltabas de la mano de mamá y ese momento vas a saber perfectamente cuándo es.

8. Reflexiones Finales

Tener muy claro lo que quieres hacer, corresponde a la primera, y conocer el nivel de incertidumbre en el que se mueve el proyecto que quieres acometer , es la segunda. Lanzar un negocio es un proceso. Y es un proceso que normalmente el emprendedor afronta por primera vez y no sabe qué hacer, en qué momento y se equivoca con más frecuencia de lo que sería deseable. Debes plantearte tu negocio como un proceso industrial: Planifico, Desarrollo, Chequeo y Actúo.

Hechos los ejercicios de prospección y una vez tomada la determinación de emprender toca confiar en uno mismo y conservar el tesón en todo momento, en los buenos y en los malos. Recuerda que no eres el primero que ha tomado esta decisión y que no faltan ejemplos de casos de éxito de profesionales que abandonaron la empresa para desarrollar su propio negocio.

Antes de darte respuesta a ti mismo si dejas tu trabajo o no para emprender, pregúntate cuánto deseas tu sueño y desear no es «me apetece» o «me gustaría», sino «no voy a parar hasta conseguirlo, pese a quien pese». Sólo desde ahí vas a ser capaz de saltar todos los obstáculos que vas a tener en el camino. La segunda pregunta que tienes que hacerte no es tanto si crees que lo vas a conseguir, como si estás dispuesto a luchar todas las bolas del partido de tenis (que te aseguro que van a ser unas cuantas) hasta el final dando lo mejor de ti con pasión.

Ese primer paso puede ser tan sencillo como empezar a formarte, a buscar información, crear un prototipo de tu servicio y quitarte el miedo a exponerlo, crearte una web sencilla para empezar, etc. Si te fijas en ningún momento he dicho nada de dejar tu trabajo porque ese no es el primer paso. Lo inteligente es empezar a probar, a practicar, a aprender y a ir construyendo poco a poco, sin prisa pero sin pausa hasta que estás preparado para asumir una serie de responsabilidades y dar el salto.

9. Consideraciones Adicionales

  • Tiempo y Recursos: Piensa que cada decisión que tienes que tomar y cada distracción compite por recursos en tu cerebro. El tiempo también tiene un coste de oportunidad, como el dinero. Si le dedicas tiempo a una cosa, se lo detraes a otra.
  • Conocimiento del Mercado: Y tiene que haber alguien en el negocio que conozca muy bien el mercado al que tú vas a dar soluciones (no tanto en cifras, como en problemática real, en la dinámica real del mercado).
  • Socios: Que tengas un socio, eso sí, no quiere decir que tenga que ir en todos los casos al 50% contigo. Además, si no has emprendido nunca y entras en un sector complicado, en el inicio deberías tener a alguien que haya pasado antes por este proceso (como socio, como consejero, dentro o fuera…).
  • Mentalidad: Un negocio se monta para ganar dinero. Pero no es un hobby, aunque sólo lo hayas montado para tener unos ingresos extras.
  • Infraestructura: Por si no lo sospechabas ya, no siempre es necesario disponer de una oficina en el centro neurálgico de la capital para gestionar un negocio. Tampoco necesitas servidores para un millón de usuarios cuando todavía no tienes ni 5.000.

Recuerda que no eres el primero que ha tomado esta decisión y que no faltan ejemplos de casos de éxito de profesionales que abandonaron la empresa para desarrollar su propio negocio.

Si te ha gustado este vídeo compártelo en redes sociales y déjame un comentario aquí debajo. ¡Gracias por veme y leerme!

7 Tips de ORO para EMPRENDER un Negocio (Sin Renunciar a tu Trabajo) En 2021