Emprender es una actividad que implica la creación de valor a partir de la identificación y aprovechamiento de oportunidades de negocio, la innovación y la asunción de riesgos. Sin embargo, emprender no es una tarea fácil, ni tampoco una cuestión de suerte o talento.
Emprender requiere de una serie de características personales, de gestión, intelectuales y motivacionales que conforman lo que se conoce como el ADN del emprendedor. Muchos dicen que los emprendedores nacen, no se hacen, y sea así o no, lo cierto es que muchos de ellos comparten ciertos rasgos de personalidad.
Hoy se celebra el Día Mundial del Emprendimiento, concepto sinónimo de iniciativa y creatividad. Aquellos que cuentan con el llamado ‘factor E’ suelen ser personas creativas, apasionadas y positivas. Gente orientada a objetivos, decidida y estratégica que está dispuesta a eliminar cualquier obstáculo para cumplir sus metas; personas analíticas y comprometidas que ven en el fracaso un paso más para llegar al éxito, que aprenden de la experiencia y encuentran nuevas formas de alcanzar sus logros.
Es cierto que, poco a poco, va creciendo el número de jóvenes y maduros que deciden ser emprendedores, pero no es menos cierto que los factores que impulsan este lento cambio están relacionados con el entorno. Ser emprendedor requiere mucho más que grandes ideas. Significa tener la decisión e iniciativa para realizar acciones que entrañan algún riesgo.
No existe ninguna fórmula de éxito, ni un manual que nos deje ver si contamos con esas características que representa a un gran emprendedor. Sin embargo, sí que existen ciertos rasgos comunes, que innatos o no, necesitan ser trabajados.
Emprender significa vencer las probabilidades y perseguir sueños pero ¿cómo hacerlo? Los emprendedores son prácticos y proactivos, hacen todo lo posible para mantenerse activos y cuidar los diferentes aspectos de su negocio. Desde Hiscox seguiremos asegurando el emprendimiento. Un tipo de profesional, y persona, muy ligado a dos conceptos que la actividad aseguradora comparte con ellos según nuestra perspectiva: riesgo y pasión.
Un emprendedor exitoso debe poseer una combinación de habilidades y características personales.
Aunque hace años que se debate en muchas escuelas de negocios si el emprendedor nace o se hace, la realidad es que no hay consenso. En general, suele decirse que los emprendedores son personas a quienes les atraen los retos, asumen riesgos, tienen una mente muy abierta (visionarios), son innovadores, trabajan en equipo, son unos apasionados que disfrutan de lo que hacen a la vez que transmiten esa motivación a otros, son creativos, ambiciosos, generadores de confianza, buscando continuamente oportunidades de negocio, incansables frente a los problemas (a los que buscan soluciones) debido a su elevada determinación y persiguen la búsqueda de nuevas formas de hacer negocio.
Por un lado, las fuertes tasas de paro estructural, la crisis económica vivida y los bajos niveles salariales, están fomentando que cada vez más personas se apunten al emprendimiento por pura necesidad.
Características Clave del ADN Emprendedor
A continuación, se detallan algunas de las características más importantes que conforman el ADN de un emprendedor exitoso:
- Pasión: Disfrutan de lo que hacen y le ponen entusiasmo y energía a sus proyectos. Tienen una visión clara de sus objetivos y de su propósito.
- Disciplina: Se organizan y planifican su trabajo, estableciendo prioridades y cumpliendo con sus responsabilidades.
- Creatividad: Tienen una mente abierta y flexible, que les permite generar soluciones originales e innovadoras a los problemas. Piensan fuera de la caja y se atreven a hacer las cosas de forma diferente.
- Autoconfianza: Tienen una alta autoestima y confían en sus capacidades y en su potencial. No se dejan intimidar por las dificultades ni por las críticas.
- Persistencia: No se rinden ante los fracasos ni ante las adversidades. Aprenden de sus errores y los convierten en oportunidades de mejora.
- Curiosidad: Se interesan en distintos temas y les gusta saber cómo se hacen las cosas.
- Comunicación: Saben expresar sus ideas y sus emociones de forma clara y efectiva. Escuchan activamente a los demás y se relacionan con respeto y empatía.
- Trabajo en equipo: Reconocen la importancia de contar con el apoyo y la colaboración de otras personas para lograr sus metas. Saben delegar, coordinar y liderar equipos de trabajo.
- Gestión financiera: Tienen conocimientos básicos sobre finanzas y contabilidad, que les permiten llevar un control de sus ingresos y gastos, así como elaborar presupuestos y proyecciones.
- Habilidades de venta: Saben identificar las necesidades y los deseos de sus clientes, así como ofrecerles productos o servicios que les aporten valor y satisfacción. Saben promocionar y difundir su oferta, utilizando estrategias de marketing y de publicidad.
- Asumen el control: Asociado con lo anterior, en el ADN emprendedor está muy marcada la tendencia a tomar el control de las situaciones, evitando que otros decidan por ellos.
Las habilidades de venta son cruciales para el éxito de un emprendedor.
El Emprendedor como Líder
El emprendedor es un líder que atrae a otras personas, con el objetivo de constituir organizaciones productivas”. J. B. Creatividad. La creación del concepto de una empresa no tiene que ser completamente innovadora, pero la capacidad de imaginar lo que todavía no es patente es una habilidad altamente valorada, la creatividad se complementa con un análisis del contexto, así como con adquirir conocimientos objetivos de las necesidades actuales para impactar positivamente y trasformar el entorno.
El emprendedor debe aprender a dirigir un equipo, tener iniciativa y tomar decisiones. Todo fundamentado en las responsabilidades adquiridas por el solo hecho de ponerse a la cabeza de un proyecto, “la capacidad de transformar la visión en realidad”. Y es que todo emprendedor que busca superarse, debe tomar las riendas de la compañía, al tiempo que delega funciones y busca nuevas oportunidades.
Es bien sabido que trabajar de manera independiente aumenta las exigencias laborales. “Los emprendedores requieren una gran capacidad de trabajo durante la primera etapa, ya que es una labor muy demandante”. La determinación y la constancia que se requieren son la fuerza que afianza los elementos del ADN emprendedor.
Las personas que inician o se unen a nuevas empresas lo hacen porque realmente disfrutan la labor que desempeñan. Presentan su proyecto con tambores, de forma emocionada, intensa. Trabajar de manera independiente está cargado de una gran motivación por crear un nuevo estándar, vivir de eso y hacerlo crecer por un propósito, ya sea personal o individual.
El desafío que representa el mundo competitivo convierte a la confianza en uno de los atributos indiscutibles que todo emprendedor debería tener o cultivar. También es importante en términos financieros, como para conseguir un crédito, ya que realizar una presentación convincente a posibles inversionistas depende de confiar totalmente en el proyecto.
Los líderes que trabajan con mayor eficacia nunca piensan como un “yo”, sino como un “nosotros”, considerando a todos los miembros de su equipo, según Peter F. Drucker,. Los emprendedores entienden que su trabajo consiste en funcionar como grupo. «Mentalidad 3.0 «Aceptan la responsabilidad que conlleva ser líder, sin embargo, el equipo se lleva el crédito.
Para tener una perspectiva a largo plazo, analizar propiciamente las necesidades del mercado y concebir un proyecto sustentable a futuro, es imprescindible contar con visión tanto a corto como a largo plazo. Al final todo se resume en los resultados alcanzados. Hay que entender cuál es la mejor combinación de las características del ADN en cada momento de la empresa para poder transformar la realidad en la que opera el empresario.
Estas características de un emprendedor no son innatas ni exclusivas de algunas personas. Se pueden desarrollar y potenciar mediante la educación, la capacitación, la experiencia y la práctica. Tampoco son suficientes por sí solas para garantizar el éxito de un emprendedor.
El emprendimiento es una actitud, una forma de vida, que implica asumir retos, tomar decisiones, aprender constantemente y generar impacto positivo en la sociedad.
Tipos de Emprendedores
Existen diversos tipos de emprendedores, cada uno con sus propias motivaciones y enfoques. Algunos de los más comunes son:
- Emprendedor Inversor: Personas que han acumulado capital y buscan rentabilizarlo más allá de inversiones tradicionales.
- Emprendedor Visionario: Individuos que retan al mundo, buscan cambiarlo y transformar sus sueños en realidades.
- Emprendedor Persuasivo: Personas con alta autoestima que defienden sus ideas de negocio con buenos argumentos.
- Emprendedor por Azar: Individuos que se unen a un proyecto por invitación de un conocido.
- Emprendedor Social: Buscan resolver problemas sociales a través de una idea de negocio, buscando un impacto positivo en la sociedad.
- Emprendedor Tecnológico: Desarrollan modelos de negocio flexibles y escalables mediante tecnologías e internet.
- Emprendedor Múltiple: Pretenden tener muchos negocios simultáneamente para diversificar riesgos y generar múltiples fuentes de ingresos.
- Emprendedor Desesperado: Emprendedores no vocacionales que inician negocios por necesidad económica tras una crisis.
- Emprendedor Oportunista: Identifican mercados con necesidades insatisfechas y crean negocios para cubrirlas.
- Emprendedor Práctico: Buscan la máxima rentabilidad en modelos de negocio ya existentes, minimizando la inversión inicial.
- Emprendedor Especialista: Expertos en un área de conocimiento que a veces son individualistas y no aceptan opiniones externas.
- Emprendedor Intuitivo: Confiados en su intuición y experiencia, toman decisiones rápidas y negocian hábilmente.
- Emprendedor Gestor: Conocen el mundo empresarial y buscan beneficios mediante una buena gestión interna y eficiencia.
- Emprendedor Imitador: Quieren emular a empresarios exitosos y buscan crear una gran empresa.
- Emprendedor de Sillón: Siempre pensando en crear un negocio, pero sin tomar la decisión de llevarlo a cabo.
Existen muchos tipos de emprendedores, cada uno con sus propias motivaciones y enfoques.
El Emprendedor en Serie
Por emprendedor en serie podemos entender a una tipología de emprendedor que inicia proyectos de manera recurrente en el tiempo. Por lo general funcionan de la siguiente manera: después de haber concebido una idea de negocio, ayudarlo a hacerlo crecer y una vez que han alcanzado su umbral de rentabilidad o el suficiente atractivo para que otras personas asuman el control proyecto, lo venden y vuelven a buscar otra oportunidad de negocio.
EL ADN DEL EMPRENDEDOR RESUMEN INFORME DE JOHN MAXWELL
El emprendedor en serie suele estar especializado en las primeras etapas de la creación y desarrollo de negocio, asume cada proyecto como un reto y suele desarrollar una alta capacidad de gestión de recursos y personas, así como una gran creatividad, con el fin de lograr que los proyectos salgan adelante. Es como una incubadora andante de proyectos.
Características Comunes del Emprendedor en Serie:
- Confianza en sus capacidades.
- Capacidad para valorar los riesgos de manera realista.
- Atención a las tendencias sociales y capacidad para interpretarlas.
- Flexibilidad y capacidad para pivotar un negocio.
- Amplia red de contactos profesionales.
- Capacidad para combinar ciencia y fe.
- Conocimiento de lo que buscan los inversores.
- Alto grado de responsabilidad.
Desafíos del Emprendimiento
El camino del emprendimiento está sembrado de desafíos, pero creo que solo ver el crecimiento de algo que has creado ya compensa todo lo demás. Para mí, lo más apasionante es ser testigo de la metamorfosis de una idea inicial en un negocio que funciona. Imagínate ver cómo un sueño, una visión que solo estaba en tu mente, se materializa y se convierte en algo tangible, en algo que impacta positivamente en las vidas de las personas.
Y, por si fuera poco, el aprendizaje constante es otro regalo. Cada día trae consigo una lección, pero en realidad, en el mundo del emprendimiento, cada momento es una oportunidad de aprendizaje. Se aprende de los éxitos, de los fracasos, de las decisiones difíciles y de las pequeñas victorias diarias.
Algunos de los desafíos más comunes incluyen:
- Adquisición de clientes.
- Gestión y retención del talento.
- Gestión financiera.
En conclusión, el ADN del emprendedor es una combinación de características personales, habilidades y actitudes que, cuando se cultivan y se aplican correctamente, pueden llevar al éxito en el mundo empresarial. No se trata de una fórmula mágica, sino de un conjunto de elementos que, en conjunto, permiten al emprendedor enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que se presentan.
