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El talento joven se ha convertido en uno de los motores clave de las nuevas ideas de negocio en nuestro país. Sin embargo, pese al gran volumen de contenido que se puede encontrar en internet, hoy todavía no está en condiciones de ofrecer información básica sobre variados aspectos de la heladería y carnicería.

En este artículo explicamos una serie de consejos prácticos que van en esta dirección y que son el resultado de un asesoramiento con profesionales de primera línea.

Abrir una Heladería: Una Hoja de Ruta Detallada

Cuando se explora la red para echar un vistazo a los artículos disponibles sobre cómo abrir una heladería lo habitual es encontrar aproximaciones muy generales. Frecuentemente proceden de portales para emprendedores y, apenas, entran en aspectos tan relevantes como la elección de la localización del local, la maquinaria, el mobiliario, etcétera.

Se ha dividido esta hoja de ruta en siete pasos básicos para afrontar con garantías la procelosa aventura de abrir una heladería.

1. La Localización: Una Decisión Clave

La ubicación es esencial. Las buenas heladerías las encuentras, no las tienes que buscar. En principio para acertar lo más fácil y sencillo es que la heladería se sitúe lo más cerca posible del centro de la ciudad o en primera línea de playa. Pero cuando se habla de centro no sólo nos referimos a que nuestra heladería esté situada en el centro de la ciudad. También puede darse el caso de que la heladería se encuentre en un punto neurálgico de un barrio, en una vía concurrida. De ahí que sea importante estudiar si se trata de un buen sitio de paso, aunque sea una calle alejada del centro urbano.

Tal y como detalla Carlos Arribas, que ha montado más de 30 heladerías, proyectos llave en mano, en toda la geografía española, “no es sólo importante en qué calle estás, sino si estás orientado al sur o al norte, si la gente circula por esta acera o por la de enfrente, cómo se ve todo desde fuera y desde dentro de la heladería”.

En esta línea, Arribas recuerda que no es lo mismo seleccionar un sitio de paso que de paseo. Porque si se trata del primero, el de paso, es un lugar por el que transitas por obligación, ya sea de camino o de vuelta al trabajo. En cambio en el segundo caso, el de paseo, existe un componente de ocio, lúdico, y son aquellos momentos en los que se suele consumir un helado, porque “pocas veces se degusta si no estás de buen humor”, asegura. Estas zonas no son de alto coste y se refieren a paseos marítimos, etcétera.

Un paso previo es definir qué tipo de heladería queremos, si será de impulso, con lo que el espacio reservado a degustar tranquilamente el helado será mínimo, o se quiere optar por dar más peso a la zona de degustación. No hay duda de que disponer de mesas siempre es un aliciente para dar entrada a otros formatos como la copa helada y productos complementarios, como los gofres y las crepes, etcétera.

2. La Disposición del Espacio

Uno de los aspectos fundamentales del diseño de una heladería es dar con la tecla adecuada en la distribución del espacio. En opinión de uno de los responsables del Grupo Mattiello Veneto, especializado en ofrecer soluciones y estrategias para rentabilizar negocios de heladería, Fabrizio Finali, la distribución es una materia compleja. Pasa por la geometría del local, que debe estar en conexión con la atmósfera de la heladería y, ésta última, a su vez, refleja el mensaje de marca del negocio.

Si, por ejemplo, se colocara la vitrina al final de un local rectangular en una zona de pasaje turístico, es decir de venta por impulso, los clientes podrían pasar de largo de la heladería, desincentivando su entrada o rechazando la espera a que les atiendan.

El interiorismo transmite como ningún otro elemento qué tipo de heladería es. De ahí que lo aconsejable sea ponerse en manos de un profesional, una elección que aunque sea algo más cara siempre saldrá más a cuenta porque aseguraremos un trabajo de mayor calidad, afirma Mario Masiá, Campeón de España de Heladería 2011. En este sentido, el interiorismo, es decir el diseño del local, tiene que ser muy claro y limpio.

Masiá Heladeros Artesanos es una heladería histórica de Sant Vicente del Raspeig, en la provincia de Alicante, cuyo origen se remonta a 1963. Es una de las heladerías de tradición jijonenca que ha sabido modernizar mejor el interiorismo de sus establecimientos, así como la imagen corporativa.

Jaume Turró, por su parte, compara la heladería con un pequeño teatro, que debe contar con una buena puesta en escena. El vestuario de los dependientes, el servicio del helado, el tipo de tarrina, la pala o el sacabolas, el toque con el que se sirve el helado, ya sea una galleta, una cereza o una manera de presentar el helado en forma de flor, como se hace en la cadena de heladerías Amorino, también forman parte de la identidad de un establecimiento. Con toda seguridad son elementos recordados por la clientela.

Puede ser tan importante como la decoración del establecimiento o la calidad del producto.

heladeria diseño interior

3. Una Inversión con Criterio

Según el responsable de la empresa proveedora de maquinaria GB Serveis, Jordi Guerrero, dependiendo de las dimensiones del local la inversión en maquinaria para poner en funcionamiento una heladería con un ciclo normal de producción, es decir con una vitrina de 24 helados, puede rondar, grosso modo, entre 40.000 y 50.000 euros. Este presupuesto contempla la adquisición de equipamiento básico como mantecadora, pasteurizador, vitrina, armario de conservación y abatidor de temperatura. A esta cifra hay que sumar entre 8.000 y 10.000 euros más en concepto de adquisición del local, trámites administrativos y decoración.

En este punto hay que tener claro también que pese al volumen de información que ofrece internet continúa siendo muy recomendable ir a ferias internacionales como Sigep, en Rímini, la MIG de Longarone, o Intersicop, para comparar, hablar de precios con las empresas, probar y conocer de primera mano la maquinaria necesaria en este sector.

4. El Equipamiento, Eje del Negocio

La gran decisión en este campo comienza con la elección entre dos sistemas de exposición del helado, la vitrina convencional y los tubos de glicol (pozzetti). Si la fama de la heladería está consolidada el profesional puede prescindir de exponer el helado a la vista. Además cada vez más profesionales reconocen que los tubos de glicol garantizan una mejor conservación del helado, aunque sea a costa de perder visibilidad del producto.

En relación a la vitrina más habitual en el sector, que expone a la vista el helado en cubeta, siempre hay que intentar decantarse por una de óptimas prestaciones porque garantiza una buena salida del helado. Y no olvidemos que sólo se desea lo que se ve. Además, para mantener en buen estado este mobiliario es importante renovarlo cada 10 años, explica Jaume Turró.

Por otra parte, es recomendable que tanto en el caso de una vitrina exterior que da a la vía peatonal como del pasteurizador no tengan muchos años de vida útil. No conviene que estén desfasados porque el profesional se juega mucho con ellos. Si la vitrina exterior es una verdadera tarjeta de presentación del producto, el pasteurizador marca el ritmo del trabajo diario de la producción del obrador.

5. La Oferta, el Latido de la Heladería

La creciente competitividad del sector y la exigencia de un consumidor cada vez más informado obligan a redoblar esfuerzos en la creación de una oferta única de helados, que esté a la altura de las expectativas sociales. Una carta de helados de una heladería del siglo XXI debe reflejar las tendencias de consumo que predominan entre la clientela y las líneas de trabajo más representativas del heladero.

Tal y como aconseja Turró en la obra 30 Helados Imprescindibles, dicha selección de helados debe contemplar todas las vertientes del producto, desde los más comerciales a los grandes clásicos, pasando por aquéllos que permiten satisfacer las inquietudes profesionales del heladero.

6. Lo Inevitable, la Legislación

Es una de las partes más complejas, tediosas e importantes del proceso de apertura de una heladería. Parte de su complejidad tiene que ver con una legislación que se articula en varios niveles territoriales. En opinión del presidente de Anhcea, Marco Miquel, si bien existen convenios de hostelería de una provincia o comunidad autónoma, también está en vigor una legislación estatal que rige determinados aspectos. Pero la que marca más de cerca el funcionamiento de una heladería es la normativa municipal.

Abrir una Carnicería: Claves para el Éxito

Abrir una carnicería hoy en día es una aventura y requiere de tener un poco de capital, algunos contactos pero sobre todo mucha confianza en uno mismo, energía y perseverancia. Una de las ventajas de montar una tienda de carne es que no presenta grandes dificultades para llevarlo a cabo puesto que no requiere experiencia previa ni formación, si bien es conveniente conocer cómo se trabaja en el sector.

Perfil del Emprendedor y Márgenes del Negocio

A la hora de hablar de los márgenes de un negocio de carne, lo primero que hay que considerar es que los productos se venden a distintos precios y que una parte de ellos pierde valor o debe desecharse por entero.

Costes Iniciales

Los costes y pasos que hay que tener en cuenta para abrir una carnicería son los siguientes:

  • Alquiler o compra del local
  • Acondicionamiento del local, rótulos externos, estanterías, neveras, etc.

La Demanda y la Clientela

La demanda de los productos cárnicos procede básicamente del entorno próximo a su ubicación. Por tanto, los clientes serán las familias residentes en las zonas de inmediación del local o personas que transiten frecuentemente por esta zona.

Claves del Éxito

La clave del éxito de una carnicería es ofrecer siempre carne fresca de calidad a precios competitivos y, sobre todo, un trato exquisito. Para conseguir una oferta de calidad, es fundamental conocer los gustos de los clientes e ir adaptando progresivamente la variedad de productos a las necesidades de los clientes.

Estrategias de Diferenciación y Precios

También es fundamental diferenciarse de la competencia mediante servicios que proporcionen valor a los clientes. La estrategia de precios debe basarse en ofrecer un producto de calidad a precios competitivos.

Equipamiento Esencial para una Carnicería

A la hora de pensar en cómo montar una carnicería debes tener muy en cuenta el local que vas a escoger. Quieres lo mejor para tu negocio, está claro, y por eso necesitas comprar el mejor equipamiento. Básculas de precisión, cortadoras de carne (y de fiambre si también vas a tener departamento de charcutería), picadoras de carne o envasadoras son algunas de las maquinarias indispensables.

Personal Cualificado

No todo el mundo sirve para ejercer de carnicero. Lo ideal es que busques personal especializado en carne y que tenga la formación adecuada.

Presupuesto Inicial

El tema del presupuesto es otra de las claves a la hora de plantearse cómo montar una carnicería. A partir de 30.000 euros podríamos poner en marcha nuestra carnicería.

Rentabilidad

Cuando se abre un negocio, se busca obtener beneficios pero no siempre es fácil. Los primeros meses siempre son complicados y pueden influir muchas variables para que un local triunfe o deje de hacerlo. Por todo esto es muy complicado responder con seguridad a la pregunta de si una carnicería es rentable.

Aspecto Heladería Carnicería
Localización Cerca del centro o primera línea de playa Entorno próximo a la ubicación
Inversión Inicial 40.000 - 50.000 euros (maquinaria) + 8.000 - 10.000 euros (local y trámites) A partir de 30.000 euros
Equipamiento Mantecadora, pasteurizador, vitrina, armario de conservación, abatidor Básculas de precisión, cortadoras de carne, picadoras, envasadoras
Oferta Variedad de helados, desde los más comerciales hasta los clásicos Carne fresca de calidad, productos exóticos y ecológicos
Éxito Buena ubicación, interiorismo atractivo, calidad del producto Carne fresca de calidad, precios competitivos, trato exquisito