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El emprendimiento es un asunto de actualidad perenne, una cuestión de debate constante. Sin embargo, en los últimos años, ha habido una creciente preocupación por la forma en que se utiliza la palabra emprendimiento y la percepción que se tiene de ella. Algunas personas creen que el término ha sido manoseado y que se ha convertido en una especie de cliché que se usa para vender todo, desde productos hasta servicios y programas de capacitación.

¿Qué Significa Realmente Emprender?

En primer lugar, es importante comprender lo que significa realmente el término emprendimiento. En otras palabras, se refiere a la acción de acometer algo nuevo y asumir los riesgos que conlleva ese proceso. Así, desde su origen la palabra ya estaba asociada al concepto de “atrapar” oportunidades. No obstante, su origen moderno proviene del francés entrepreneur que finalmente se conceptualizó como pionero. Por lo tanto, parece que también implica iniciar de manera novedosa un proyecto.

Desde su etimología, observamos como el concepto de emprender implica riesgo asociado a esa nueva idea de negocio además de innovar. Esta idea de emprendimiento que acabamos de expresar tomó fuerza en el siglo XIX y hasta ahora es una de las ideas predominantes acerca del concepto cuando se pregunta ¿qué es emprender? La mayoría de la gente aún lo asocia a una visión económica relativa a generar un negocio, empresa o proyecto financiero. Es así es como se entiende en la mayoría de las universidades y escuelas de negocios.

Para ellos, el término y su representación, han perdido su significado original y se ha convertido en una especie de cliché que se usa para vender todo, desde productos hasta servicios y programas de capacitación. En realidad, el emprendimiento no es para todos. No todos tienen la personalidad, habilidades o recursos necesarios para ser un empresario exitoso. Además, incluso aquellos que tienen lo que se necesita, deberán afrontar desafíos significativos en el camino hacia el éxito.

El emprendimiento requiere trabajo duro, dedicación, paciencia y una comprensión sólida de los conceptos empresariales básicos. Esta última es una clave mucho más importante de lo que puede parecer. Otro factor que ha contribuido a la percepción de que el emprendimiento es una palabra maldita es la creciente y desalentadora brecha entre los emprendedores exitosos y los que transitan el camino hacia la cima.

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Tipos de Emprendimiento

Según el tamaño del proyecto, anteriormente, se entendía el emprendimiento como pequeño o grande. Aunque más tarde surgieron esos pequeños avances que se introducían en una empresa y que mejoraban su producción o efectividad (microemprendimiento). Pero ha surgido, además, una nueva tipología gracias a la tecnología, el emprendimiento escalable. En cuanto al objetivo de los proyectos, años atrás, eran eminentemente empresariales, financieros o económicos. Así destaca la aplicación de lo tecnológico en proyectos sociales o sanitarios sobresaliendo la tendencia del healthtech. También destacan la e-culture o cultura digital que ha generado una nueva forma de entender el ocio, arte y cultura.

  • Emprendimiento pequeño: se trata de proyectos pequeños, y normalmente involucran a uno o dos socios.
  • Emprendimiento escalable: son aquellos que pretenden tener un crecimiento significativo en el corto y mediano plazo. Su objetivo es expandirse rápidamente para convertirse en multinacionales.
  • Emprendimiento social: este tipo de emprendimiento busca generar impactos positivos en un grupo de personas o comunidad.
  • Emprendimiento empresarial: se trata de aquellas iniciativas cuyo objetivo es desarrollar un proyecto de negocios.
  • Emprendimiento espejo o de imitación: suelen replicar una idea, producto o modelo de negocio que ya existe y está siendo exitoso.
  • Emprendimiento oportunista: surgen en un momento oportuno para resolver una necesidad urgente y puntual.

El Enfoque Global del Emprendimiento

Para entender qué es un emprendedor, hemos de remontarnos al origen más profundo de la palabra. Aplicando un enfoque más global al concepto y no centrándonos solo en lo económico. Muchos especialistas entienden que un emprendedor es “un constructor del entorno y un facilitador de cambios”. Este nuevo enfoque es lo que permite entender la rápida adaptación de muchas empresas tras la crisis sanitaria.

En relación al abordaje o aproximación del enfoque, ya no solo se entiende el emprendimiento como innovador o hacia afuera. Ya que existen exitosos casos de emprendimiento de imitación en otros mercados y hacia adentro, como el intraemprendimiento. Por último, en lo relativo a la financiación para iniciar el proyecto hoy en día se conocen nuevas formas de obtener fondos.

Como la mezcla de financiación pública y privada que se obtiene de desconocidos que quieren apoyar tu causa a través de internet el crowdfounding. Esto ha supuesto una revolución. Además, hay formas de que un emprendedor genere ingresos para su proyecto por si mimo, como el bootstrapping. Emprender a raíz de la generación de ingresos de un recurso ya existente o el ahorro. O, por otro lado, el bartering, algo parecido al antiguo trueque.

Características de los Emprendedores

En el entorno empresarial existen personas con una gran capacidad creativa para buscar soluciones innovadoras y la habilidad para convertirlas en una empresa rentable. Un emprendedor es una persona que identifica una oportunidad de negocio y decide iniciar y desarrollar un proyecto empresarial asumiendo los riesgos financieros y personales asociados con el objetivo de generar beneficios económicos y/o sociales. En general, podría decirse que un emprendedor tiene la capacidad de detectar una necesidad o problema en el mercado, desarrollar una solución innovadora que le dé respuesta, convertir esa solución en un negocio viable y asumir la responsabilidad total sobre el éxito o fracaso de ese proyecto.

Aunque las características de un emprendedor pueden variar dependiendo de la persona, el proyecto y el sector empresarial en el que quiera moverse, a grandes rasgos todas las personas que apuestan por iniciar su propio negocio presentan una serie de rasgos comunes. Todos los emprendedores coinciden en presentar ciertas habilidades de liderazgo con las que ponerse al frente de equipos a los que tienen que comunicar su proyecto y su visión de manera efectiva, así como inspirar y motivar a otras personas para que crean en su proyecto. Dentro de este punto, la determinación es una característica clave de los emprendedores, puesto que estarán obligados a enfrentar diferentes desafíos y fracasos. El desarrollo de un proyecto empresarial nunca puede contemplarse a corto plazo, sino que los emprendedores suelen tener la mirada puesta en un horizonte más lejano y se comprometen a trabajar hacia metas a largo plazo, incluso cuando los resultados inmediatos pueden no ser evidentes.

La diferencia básica entre empresario y emprendedor radica en su papel dentro del desarrollo empresarial. En base a ella, el empresario es la persona que dirige y gestiona una empresa ya establecida, centrándose en la administración eficiente y rentable del negocio. Por su parte, el emprendedor es el encargado de iniciar y desarrollar un nuevo proyecto, asumiendo las responsabilidad sobre los riesgos asociados y organizando los recursos necesarios para ponerlo en marcha.

Habilidades Clave de un Emprendedor

  • Habilidades de liderazgo
  • Soluciones innovadoras
  • Determinación
  • Visión a largo plazo

Datos Relevantes sobre el Emprendimiento

Según datos de 2019 del Informe GEM España, en la etapa preCOVID-19 eran 6 de cada 100 personas quienes habían creado una empresa. La motivación principal de la mayoría de las personas emprendedoras continúa siendo “generar riqueza o unos ingresos elevados” (59,5 %), pero en la fase preCOVID-19, se observa que 4 de cada 10 personas emprendedoras manifestaba haber creado su negocio para “ganarse la vida, debido a que el trabajo escaseaba” en este momento.

En general, el perfil de quien emprende es el de una persona de edad cercana a los 40 años, con estudios universitarios y alto nivel de renta (tercio superior). Cabe destacar que en esta última década, se ha avanzado mucho en la disminución de la brecha de género. Igualmente, el porcentaje en el sector de servicios a empresas ha alcanzado casi un 35 %, en comparación al 30 % del año 2015. Cerca de nueve de cada diez empresas cuentan con menos de cinco empleados, pero el porcentaje de nuevas empresas (trayectoria de 3-4 años) que emplea a más de 5 personas ha aumentado de un 4,6 % a un 13 % durante este último lustro.

A la vista de los datos de 2019 sobre el emprendimiento corporativo, la actividad [intra] emprendedora española (un 1,7 % de las personas consultadas estaba implicada en una actividad de spin-off) continuaba posicionándose por debajo de la media de los países del grupo UE28 (4,8 %) y del grupo de países con un alto nivel de ingresos (4,2 %).

Internacionalización y Desafíos

El grado de apertura a mercados exteriores de las empresas recién creadas sigue siendo muy modesto. El porcentaje de nuevos negocios españoles en fase inicial que factura más de un 25 % en mercados extranjeros es un 7 %. Esta cifra es notablemente inferior a la media de los países europeos (18,8 %), y a la media de las economías de altos ingresos (16 %).

Si bien es cierto que puede considerarse arriesgado penetrar en mercados internacionales, tampoco es menos cierto que las oportunidades para emprender no las tenemos cerca. Toda oportunidad, conlleva riesgo. En este sentido, los cierres de negocio se han mantenido en torno a un 2 % del total de la población adulta de la sociedad española (donde se incluyen a las personas emprendedoras y no emprendedoras).

Solamente el 36 % de la población española considera que hay buenas oportunidades de negocio, un dato muy por debajo de la media de los países vecinos de España, que se sitúa en un 52 %.

Emprendimiento Social

En este ámbito, en todo el mundo está surgiendo la figura del «emprendedor social» que en términos simples puede definirse como una persona que busca resolver problemas que afectan a la sociedad haciendo uso de los criterios y herramientas propios del manejo de los negocios, para impulsar iniciativas que sean financieramente sustentabas en el tiempo. Lo que ha surgido es la figura del emprendedor social como un potente agente de cambio, que surge espontáneamente de la propia sociedad civil.

Obviamente, el emprendimiento social no es una panacea que va a resolver todos los problemas del país, y también presenta debilidades, pero tiene una virtud que es muy importante: permite presentar de mejor forma ante las generaciones más jóvenes el impacto de un modelo de desarrollo económico y social que tiene la libertad de emprendimiento como eje central. A través del fortalecimiento del emprendimiento social se logra, además de permitir dar una solución a importantes problemas que aquejan al país, que aquellos grupos más jóvenes de la población, tradicionalmente muy motivados y comprometidos con los problemas sociales, visualicen con su propia experiencia que el camino del emprendimiento no es contradictorio con la armonización del desarrollo económico y con el desarrollo social del país. Más allá de la abundante evidencia que se pueda presentar para demostrar la superioridad de los sistemas económicos basados en la libertad de emprendimiento, a fin de cuentas las estadísticas son números fríos que no logran convencer a quienes actúan motivados esencialmente por la pasión. Por el contrario las vivencias personales, por el hecho de llegar directamente al corazón de las personas, tienen un impacto mucho más potente. Emprender «con sentido» cae dentro de esta última categoría.

Ventajas del Emprendimiento Social

  • Sostenibilidad financiera
  • Autonomía en las decisiones
  • Modelos de negocio innovadores

El Social Entrepreneurship es una variante del modelo de negocio cuya prioridad es abordar problemas socio-ambientales desde la iniciativa privada, teniendo como principales ventajas: Se diferencia de las organizaciones de la sociedad civil y fundaciones, ya que sí tiene un propósito de lucro, pero con un objetivo prioritario, enfocado en resolver el problema identificado.

En 2015, la Organización de las Naciones Unidas aprobó la adopción de una agenda con metas para 2030 donde se establecen 17 objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos. Los ODS tienen metas y acciones específicas, que hoy también son una guía para identificar áreas de oportunidad para el establecimiento de empresas sociales. Cuando tenemos una empresa social que resuelve un problema socio-ambiental alineado con alguno de los ODS, entonces estamos hablando de un Emprendimiento con Sentido.

La Asociación Emprende con Sentido

La asociación empresarial Emprende con Sentido de Majadahonda es una de las más activas a la hora de formar y despertar el emprendimiento en la ciudad. Para ello organiza de forma mensual distintos talleres gratuitos que se entremezclan con otras propuestas de pago, aunque todas ellas están dirigidas a lograr el mismo objetivo: que los asistentes puedan mejorar su negocio.

La Asociación Emprende con Sentido se sostiene con el trabajo de un gran equipo que desarrolla un voluntariado, esto quiere decir que a veces si se producen cambios, bajas o que los tiempos de los servicios que ofrecemos a veces pueden tener alguna demora. Para ser asociado primero tienes que conocer los beneficios y ventajas que ofrece nuestra asociación, así seguro que te sumas a este bonito proyecto. Como asociado, te vas a convertir en una parte muy importante de nuestra familia de emprendedores. Somos una comunidad de emprendedores como tú, que nos ayudamos y colaboramos entre sí, y gracias a esto sentirás menos la soledad del emprendedor. Cada uno aporta desde su negocio beneficios, descuentos, ayuda, colaboración y evangeliza sobre los negocios del resto de asociados, siempre desde la confianza.

El periodo de acciones y actividades de la Asociación es el de un curso lectivo, va desde Octubre hasta Junio de cada año. La misión de nuestra asociación no es negociar por ti con otros asociados, nosotros solo cumplimos con el papel de ser conectores, no intermediarios, ya que es responsabilidad del asociado querer interactuar con el resto. Por eso nosotros como organización, damos las herramientas (web) y abrimos las posibilidades con nuestras acciones (eventos y actividades) para que cada emprendedor se desenvuelva lo mejor posible. Cuando te conviertes en nuestro asociado, te recordamos repasar el dossier AECS con toda la información de la Asociación, tienes un índice para saber qué información necesitas saber a priori para funcionar correctamente en la Asociación.

El pasado 27 de mayo Emprende con Sentido acogió uno de sus talleres formativos más ambiciosos hasta la fecha con la jornada “Aprende, diseña y emprende”. Una sesión que pretende ser la primera de muchas y que está encuadrada dentro del programa «Open your Mind«. A lo largo de esta primera jornada los organizadores, junto a Reinnovatio y el centro Cowup Coworking, buscaron inculcar su «valor creativo e innovador» en los asistentes.

Con estas palabras, Reinnovatio da comienzo a su crónica de este curso realizado en Majadahonda.

Información general de la Asociación Emprende con Sentido

RAZÓN SOCIAL ASOCIACION EMPRENDE CON SENTIDO ASOCIACIÓN
NIF
FORMA JURÍDICA
DOMICILIO Calle Venezuela 8LOC. 28220, Majadahonda (Madrid). España
ACTIVIDAD CNAE Todas las demás actividades profesionales, científicas y técnicas n.c.o.p.
OBJETO SOCIAL O ACTIVIDAD
WEB Más información de ASOCIACION EMPRENDE CON SENTIDO ASOCIACIÓN