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El debate sobre la independencia de Cataluña ha generado diversas reacciones en el sector empresarial catalán. En Barcelona, se pueden identificar tres grupos de grandes empresarios con respecto al independentismo: los independentistas, los contrarios a la independencia y los que han mantenido una postura más neutral, adaptándose a las circunstancias políticas.

Los Tres Grupos de Empresarios Catalanes

  • Independentistas: Empresarios como Artur Carulla (Agrolimen) o Carlos Colomer (ex Revlon) se han mostrado a favor de la independencia.
  • Contrarios a la Independencia: Josep Lluís Bonet (Freixenet) es un ejemplo de empresario que se opone a la independencia.
  • Neutrales: Empresarios como Miquel Valls (presidente de la Cámara de Comercio) han adoptado una postura más cautelosa, esperando a ver cómo evolucionan los acontecimientos.

Mapa de Cataluña.

Reconocimiento de la Derrota Política

Entre los empresarios independentistas, se observa un fenómeno particular: reconocen abiertamente la derrota política del 27-O del año pasado, algo que contrasta con la postura de la Generalitat y Waterloo. Estos empresarios muestran prisa por pasar página, centrarse en sus negocios y distanciarse de la estrategia de confrontación con el Estado promovida por Carles Puigdemont y Quim Torra.

Este grupo incluye a empresarios típicamente barceloneses como Lluís Prenafeta, Carles Sumarroca (Teyco), Joaquim Boixareu (Irestal Group) o Tatxo Benet (Mediapro). Todos ellos, cercanos a Artur Mas y al "sector negocis" de la antigua CDC, culpan a los políticos del fracaso de hace un año. Se desvinculan de los "hechos de octubre" y se niegan a financiar las repúblicas virtuales de Puigdemont desde Bruselas.

Agrolimen, por ejemplo, está cerrando la histórica fábrica de Sant Just Desvern y trasladándola a Huesca en busca de costes más bajos. Esta decisión se interpreta como una señal de querer dejar atrás el intento independentista.

La Negación de la Responsabilidad

En el seno del gran empresariado catalán se acepta la derrota, algo que se niega en JxCAT, pero no la responsabilidad. Ellos no tuvieron nada que ver, como si Artur Mas y David Madí no hubiesen participado en las reuniones del "sanedrín" que asesoraba a Carles Puigdemont y a Oriol Junqueras antes de la debacle del 27-O.

El discurso implícito entre el empresariado más soberanista es que ellos no hicieron nada. Si la intentona de octubre de 2017 salió mal fue culpa de los políticos al frente, según su nuevo discurso. Y ponen tierra por medio con Puigdemont, la Generalitat y los presos y encausados, a los que ahora abandonan a su suerte. Para ellos, lo que les ofrece Quim Torra, cargos institucionales de los que están desplazando a los empresarios que quisieron mediar en la crisis del año pasado, son migajas.

La Actitud de la Burguesía Catalana

Este estilo no es un monopolio de los empresarios más independentistas. De hecho, es característico de toda la burguesía catalana, como denuncia el nuevo partido no independentista pero catalanista Lliures, que los calificaba de "cobardes" en un documento estratégico por su actitud ante los "hechos de octubre". Así, por ejemplo, los mismos grandes empresarios que animaron a Manuel Valls a optar a la alcaldía de Barcelona, ahora se han puesto de perfil cuando se ha complicado el panorama con la aparición de Vox. Los ricos de Barcelona son así.

Diferencias en Comarcas

Mientras la burguesía soberanista en Barcelona ve con inquietud el nuevo choque que se prepara para el 21-D a cuenta del Consejo de Ministros en Barcelona y sus consecuencias políticas posteriores, en comarcas no es así. Fuera de Barcelona, empresarios que facturan más de 50 millones siguen tan comprometidos como siempre con la causa, muchas veces ignorando que en la capital las cosas han cambiado. Sin embargo, sin este apoyo en la gran metrópoli, los proyectos de Puigdemont, como es el caso de la Crida, quedan tocados de muerte. La principal fuente de financiación se ha secado. Por eso el Consell per la República vive tan obsesionado por las donaciones.

Fuentes del sector empresarial valoran esta retirada del independentismo capitalino tan relevante como cuando la patronal Pimec, Cecot (presidida por Antoni Abad) o Miquel Valls apoyaron el “derecho a decidir”, lo que resultó clave para el éxito del 1-O. Una vez más, el dinero catalán puede que no sea el más valiente del mundo, pero se está adelantando a lo que va a pasar en Cataluña en los próximos meses.

El Temor a los Disturbios y la Inestabilidad

Los empresarios catalanes temen que los disturbios que se han producido en los últimos días en las calles de esta comunidad autónoma afecten a su cuenta de resultados. La renovada tensión política en Cataluña ha vuelto a hacer saltar las alarmas en el turismo, la principal actividad económica de la región.

Los hoteles catalanes, singularmente los de Barcelona, ya han empezado a sufrir una oleada de cancelaciones de reservas en plena sucesión de disturbios. “El problema no es sólo inmediato, que lo es, sino también para el futuro. Nos jugamos nuestro prestigio y el trabajo realizado durante muchos años”, advierte Joan Molas, presidente de la patronal hotelera Cehat. Las noticias negativas de los últimos días pueden perjudicar a este sector, pero también al resto de las empresas catalanas. Desde la patronal autonómica, Foment del Treball, también ponen el foco sobre el sector de los eventos y las ferias internacionales. Sólo en la Ciudad Condal, Fira de Barcelona calcula que generan 40.000 puestos de trabajo al año y tienen un impacto económico de 2.600 millones de euros.

Desde la Confederación Española de organizaciones Empresariales (CEOE) han querido hacer suyos los argumentos de Foment. Las pymes también se encuentran preocupadas por la situación que se vive en Cataluña, donde las televisiones han transmitido en los últimos días episodios preocupantes, como la quema de algún comercio.

Disturbios en Cataluña.

La Postura de las Patronales Catalanas

Entre las patronales catalanas, la postura respecto a la independencia diverge, pero atendiendo a las declaraciones de varias de ellas parece que las pequeñas y medianas empresas son más favorables a la independencia que las grandes corporaciones. Así lo ha afirmado el presidente de Pimec (Micro, pequeña y mediana empresa de Cataluña), Josep González, que asegura que entre los pequeños empresarios catalanes existe un “sentimiento de agravio”. La patronal realizó una encuesta entre asociados según la cual el 66,8% está a favor de la independencia.

Sin embargo, desde la principal patronal catalana, Foment del Treball, su presidente, Joaquim Gay de Montellà, miembro también del Foro Puente Aéreo, ha declarado que la independencia puede conducir a un cierto “aislamiento”. Gay de Montellà asegura que la organización que preside “no se opone” al referéndum”, pero que “lo que debemos conocer es el contenido y la dirección de la consulta”. Lo cierto es que entre los círculos empresariales catalanes se trata de volver algunos pasos atrás en el proceso soberanista, hasta la consecución de un nuevo pacto fiscal que frene la deriva independentista.

Las palabras pronunciadas ayer por Artur Mas durante la inauguración de la nueva sede en Barcelona del Colegio de Economistas de Cataluña parecen indicar que el president no variará el rumbo al que se ha comprometido ante los catalanes y que figuraba en su programa electoral, en un momento en que CiU se tambalea por la disparidad de opiniones entre los socios de coalición, CDC y UDC. Pero también vienen a confirmar los movimientos de las élites catalanes para parar el proceso: “Las élites no deben pretender cambiar el curso de la historia”, sostuvo Mas.

El Impacto Económico y la Fuga de Empresas

Cataluña tiene alrededor de 18.000 empresas exportadoras que venden unos 65.000 millones en mercados exteriores. Y de esos, más de 40.000 millones en la Unión Europea. La independencia de España provocaría la pérdida del mercado europeo, lo que obligaría a muchas empresas, fundamentalmente las más grandes, a deslocalizarse para no quedar fuera de juego. Ya no se trataría sólo de traslado de sedes sino de centros productivos, con lo que eso supone en términos de empleo. Pero es que, además, el principal mercado de las empresas catalanas es el resto de España, donde venden alrededor de otros 40.000 millones de euros.

La fuga de empresas de Cataluña -más de 5.000 empresas han trasladado su sede- ante la fallida declaración de independencia fue un fallo estratégico de los impulsores del *procés* y sus instrumentos, la ANC y Omniúm Cultural, que ahora intentan corregir. La toma de control de la Cámara de Barcelona es una clara expresión de este movimiento. Con sólo el 3% del censo, los nacionalistas con Joan Canadell a la cabeza y con la ayuda de la ANC, se han hecho con el control de la Cámara, gracias al apoyo de la Generalitat, que permitió el voto electrónico para dilucidar los nuevos órganos de gobierno.

Los independentistas van a intensificar su campaña a lo largo de septiembre para que una mayoría de catalanes acudan el 1 de octubre a votar en el referéndum de secesión que promueve la Generalitat. El Confidencial Digital ha podido confirmar que en los próximos días el Cercle Catalá de Negocis comenzará a repartir por Cataluña un informe de unas 140 páginas con un título muy descriptivo de sus intenciones: “Razones para el sí para indepes que todavía no saben que lo son”.

El Cercle Catalá de Negocis es una patronal que agrupa a empresarios catalanes decididamente favorables a la independencia. No sólo no temen la secesión -contra la que alertan, por ejemplo, desde Foment del Treball-, sino que aseguran que la creación de un estado catalán independiente conllevaría beneficios económicos y para las empresas de Cataluña.

Fuentes de esta asociación empresarial explican a ECD que su servicio de estudios, formado por economistas y técnicos en distintos ámbitos, ha sido el encargado de elaborar un informe a fondo que trata de aportar argumentos a favor de la independencia. Y llega justo en las semanas previas al referéndum sobre la ruptura con España que pretende celebrar el gobierno de Carles Puigdemont el domingo 1 de octubre.

La tesis principal de los empresarios independentistas del Cercle Catalá de Negocis es que España es un barco que se está hundiendo y que es cuestión de supervivencia para Cataluña el soltarse y no hundirse junto con ese “barco español”.

Cercle Catalá de Negocis.

El informe que se va a distribuir en la campaña por el “sí” a la independencia, al que ha tenido acceso ECD, repasa principalmente la arquitectura del Estado español, en el que aseguran que se margina y se ha marginado históricamente a los catalanes; su estructura económica; sus debilidades sistémicas; y cuestiones concretas como el déficit fiscal de Cataluña, el rescate bancario, los desahucios, las infraestructuras, las pensiones... Todo el análisis bajo la óptica de que lo inviable es continuar en España, y de que Cataluña saldría ganando con la ruptura.

Algunos de los puntos clave del informe del Cercle Catalá de Negocis son:

  • Déficit fiscal: El Cercle Catalá de Negocis remarca que no se opone a la solidaridad interterritorial, sino al expolio. “Y esto es una relación casi colonial”, denuncian desde esta asociación de empresarios. En el informe que van a distribuir para convencer a los indecisos hacia el “sí” a la secesión señalan que cada año Cataluña entrega el 8,7% de su PIB al resto de España, unos 16.000 millones de euros que conllevan que no se creen unos 250.000 empleos en Cataluña.
  • Energía más barata: Desde el Cercle Catalá de Negocis indican que este es uno de los aspectos menos analizados pero que supone un claro agravio a Cataluña. En su informe, esta patronal señala que la energía eléctrica industrial cuesta a las empresas catalanas una media de 32 euros el megavatio por hora, mientras que en el País Vasco era de 26 y se ha bajado a 14, como Madrid; es decir, menos de la mitad.
  • Pensiones aseguradas: Sobre este asunto, uno de los más debatidos en el proceso independentista, la patronal independentista traslada el mensaje de que el Estado español ha agotado el fondo de reserva de las pensiones, que tenía 65.000 millones de euros en 2011. “La Seguridad Social está en quiebra”, proclaman, y añaden que si bien el sistema de pensiones sería deficitario en Cataluña, se garantizaría de forma más sencilla que en otras comunidades, con un déficit de 33 euros por habitante frente a los más de mil de Asturias.
  • Más empleo público: Una de las quejas más ampliamente detalladas en este informe es la de que los catalanes mantienen a un nutrido grupo de instituciones con sede en Madrid. Con la independencia, dejarían de pagar a unos 145.000 funcionarios que trabajan en la capital, y se podrían crear 70.000 puestos de funcionarios para la nueva administración del “estado catalán” que vivirían, consumirían y cotizarían en Cataluña.
  • Rescate bancario: Uno de los flancos por los que más ataca el Cercle Catalá de Negocis a España es por el coste del rescate a los bancos. Critica duramente que España no ha recuperado las ayudas al sistema financiero, mientras que Reino Unido, Islandia, Holanda y Alemania sí las han recuperado, incluso con intereses. Y destaca que la concentración bancaria está perjudicando a los catalanes: BBVA absorbió Catalunya Caixa y pasó a que el 35% de sus depósitos en España sean de clientes catalanes, pero sin embargo sólo concede el 10% de los créditos en esta comunidad.
  • Infraestructuras y otros ámbitos: El estudio dirigido a captar votantes para el “sí” a la independencia en el referéndum del 1 de octubre se detalla con mapas y gráficos la queja de que el Estado invierte sólo pensando en Madrid y en los intereses de algunas grandes empresas, con una visión centralista y radial de España. También denuncia que el efecto capital se lleva a Madrid sedes de empresas que en una Cataluña independiente tendrían que trasladarse o abrir sedes en Barcelona u otras ciudades catalanas.
  • Desahucios: El capítulo lleva como subtítulo “Un instrumento de ingeniería social al servicio de la unidad de España”.

Nuevos Actores y Plataformas

Empresarios, políticos y activistas diversos se están desligando de los partidos independentistas tradicionales y buscan amparo en la nueva plataforma Dempeus per la Independència (DxI), formada hace escasos días como organismo crítico a los protagonistas del *procés*. Carles Puigdemont, en otro tiempo líder y guía del movimiento soberanista, está en caída libre y los apoyos en estos círculos son cada vez menos.

El empresario Carles Fité, del Centre Català de Negocis (CCN) y vocal de la Cámara de Comercio de Girona, es otro de los que apuestan también por la nueva plataforma soberanista, que nace como reacción a los partidos que han dirigido el *procés* y contra la perpetuación de una “casta” dentro de las instituciones separatistas, como la ANC.

El impacto económico de la independencia catalana

Tendencias Actuales en Cataluña (2025)

El apoyo a la independencia de Cataluña continúa a la baja. Según la última encuesta Òmnibus de la Generalitat de Catalunya de 2025, apenas un 26,9% de los ciudadanos preferiría que la comunidad se convirtiera en un Estado independiente. En cambio, más de dos tercios de los encuestados, un 68,8%, se decantan por fórmulas que mantienen a Cataluña dentro de España, ya sea con mayor o menor grado de autonomía. La mayoría de los catalanes se siente tanto española como catalana.

La moderación también se refleja en el plano ideológico. En una escala del 0 al 10, donde el 0 representa la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha, el 32,4% de los encuestados se sitúa en el punto medio (5). Un 11,1% se ubica en el 4 y un 14,9% en el 3, lo que indica una clara tendencia hacia posiciones de centro y centroizquierda.

En conjunto, la encuesta dibuja una Cataluña cada vez más pragmática y alejada del maximalismo independentista.

Tabla Resumen de Posturas Empresariales

Grupo Empresarial Postura Principal Ejemplos
Independentistas A favor de la independencia Artur Carulla (Agrolimen), Carlos Colomer (ex Revlon)
Contrarios a la Independencia En contra de la independencia Josep Lluís Bonet (Freixenet), Josep Oliu (Banco Sabadell)
Neutrales Postura cautelosa, esperando la evolución política Miquel Valls (Cámara de Comercio)