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El emprendimiento es una carrera de fondo que requiere una gran dosis de pasión, esfuerzo y compromiso. Los emprendedores emocionalmente equilibrados son más capaces de tomar decisiones acertadas, gestionar el estrés y la ansiedad, y construir relaciones sólidas. El bienestar emocional de los emprendedores es un ingrediente fundamental para el éxito, tanto de la empresa como del equipo y del propio emprendedor.

En la discusión sobre si los líderes o los emprendedores nacen o se hacen, existe una combinación de factores genéticos y sociales en juego. Hay una parte genética y una parte social. Los emprendedores se enfrentan a una gran serie de retos, desde la incertidumbre financiera y la negociación con los inversores hasta el posible rechazo de los clientes.

Resulta esencial mirar el complejo funcionamiento emocional de los emprendedores y poder brindarles las herramientas necesarias para crear contextos más saludables, tanto financiera como emocionalmente. Definir un plan de negocios, evaluar su viabilidad, crear un nicho de mercado, manejar estrategias de marketing, financiación e inversión… todas estas competencias técnicas son imprescindibles para poder emprender.

Pero ¿es posible evaluar, medir e incluso potenciar las características psicológicas que definen a un perfil emprendedor? Si somos capaces de evaluar y medir la personalidad de la persona emprendedora seremos capaces de predecir a futuro posibles fracasos o éxitos, desarrollar las áreas psicológicas susceptibles de convertirse en obstáculos, potenciar los talentos y fortalecer habilidades, y crear un plan de crecimiento, acompañamiento y capacitación enfocado a su perfil emprendedor.

En definitiva, seremos capaces de predecir y optimizar el éxito o fracaso del proyecto, porque potenciando la persona, optimizamos la empresa.

¿Para qué sirve la evaluación del emprendimiento?

Lo que diferencia a un emprendedor de otra persona es su actitud y capacidad de hacer realidad nuevas ideas en unas circunstancias determinadas. Para ello, es importante aumentar al máximo sus probabilidades de éxito y reducir las de fracaso. Suele ser frecuente que, al analizar una idea de negocio, deseemos cambiar algunos aspectos de la misma o surjan nuevas ideas complementarias, pues eso es inherente a cualquier tipo de análisis eficaz.

¿CÓMO EVALUAR UNA IDEA DE NEGOCIOS? | Jorge Loza

La Idea de Negocio

La idea de negocio hay que ponerla a prueba concentrándose en el principal producto / servicio:

  • DEMANDA: ¿Existe una demanda importante? ¿Existe un nicho de mercado significativo para hacer de esta oportunidad una realidad?
  • PRODUCCIÓN: ¿Es posible producir el producto o servicio? ¿Podrá tener un adecuado nivel de calidad a un coste viable?
  • DISPOSICIÓN DE COMPRA: ¿puede tener un precio asequible en el mercado competitivo?
  • RENTABILIDAD: ¿Permitirá obtener buenas ganancias?

Así pues, se puede hacer una rápida valoración macro teniendo en cuenta estos requisitos obligatorios. Las ideas que han pasado el filtro anterior merecen una reflexión inicial relacionada con el problema que solucionan a los clientes potenciales, porque es la base de su éxito futuro.

Como señalan en Hero Startup, "... es importante centrarse en el reto o problema e identificarlo de manera adecuada. En segundo lugar, hay que asumir que, con frecuencia, la concepción inicial del problema, vinculado a la idea de negocio, suele ser vaga e imprecisa y necesita concretarse mejor. La información inicial del problema puede especificarse respondiendo a los cinco Ws de la metodología 5W2H: Quién, Dónde, Qué, Cuándo y Por qué, recogiendo datos por medio de entrevistas, informes o estudios disponibles. Esto permitirá redactarlo, al menos en dos párrafos, identificando el contexto de necesidad en el que ocurre y las principales características del problema principal. Partiendo de esa definición, merece la pena profundizar un poco más, aplicando alguna de las técnicas de dimensionamiento de problemas como el análisis causa - efecto, árbol de problemas, método Zopp, Matriz Vester, método TRIZ, etc. En tercer lugar, vamos a concretar las posibles soluciones.

Vemos que la redacción de la solución es más amplia que la redacción del problema, porque este debe concentrarse en algún aspecto esencial y aquella debe ser convincente desde diversas perspectivas motivacionales (necesidad, beneficio, solvencia técnica, prestigio y diferenciación). En tercer lugar, las ideas potenciales de negocio, bien definidas en términos de solución de un problema relevante, ya pueden ser sometidas a un análisis algo más amplio y detallado, sin llegar todavía al nivel de análisis estructural que precisa un modelo de negocio. Es importante precisar el valor de la idea, la capacidad de desarrollarla y la posibilidad de integrarla en el mercado controlando los riesgos inherentes a todo nuevo proyecto y cuidando su rentabilidad.

Estos cinco aspectos conforman diez preguntas básicas que hay que ir reflexionando y respondiendo. Podemos ver su relación con las grandes áreas del lienzo CANVAS.

  1. Descripción del producto o servicio: ¿Está bien definido el producto o servicio?
  2. Valor especial que puede aportar: ¿Qué valor especial aporta respecto a lo que ya existe en el mercado para solucionar algún problema?
  3. Solvencia técnica: ¿Cuento con la solvencia técnica y organizativa necesarias para hacer realidad la idea?
  4. Soporte económico: ¿Tengo acceso a los recursos económicos necesarios para materializar la idea?
  5. Disposición de recursos (no económicos): ¿Dispongo de los recursos necesarios para desarrollar la idea?
  6. Colaboraciones: ¿Puedo establecer acuerdos con personas y/o entidades relevantes del ecosistema?
  7. Posibilidad comercial: ¿Existen clientes suficientes con interés en pagar por el producto o servicio?
  8. Rol en tendencias: ¿Cómo se puede llevar a cabo la estrategia de mercado en sintonía con sus tendencias?
  9. Control de riesgos: ¿Tengo identificados y controlados los principales riesgos (políticos, económicos, sociales, tecnológicos, entorno, legales, comerciales, etc.?
  10. Motivación personal: ¿Tengo motivos suficientes para implicarme en el desarrollo de la idea a medio plazo?
  11. Rentabilidad: ¿Es rentable el balance económico previsto?

También se pueden presentar las ideas de emprendimiento a diversos premios o concursos para que sean valoradas por entidades externas y, las ganadoras puedan recibir apoyo para su desarrollo.

La planificación es clave para que el emprendimiento llegue a buen puerto. Solo si nos preparamos ante las posibles eventualidades y nos anticipamos a cualquier situación posible lograremos alcanzar el éxito de nuestro proyecto. Iniciar un negocio es emocionante, pero también puede ser un camino lleno de desafíos. Antes de empezar, es importante tomarse el tiempo para evaluar si estás listo para emprender, si tienes una idea viable, si conoces a tu público objetivo y si tienes un plan sólido para alcanzar tus metas.

Sin duda, es el error universal de los emprendedores: pensar que nuestro producto es el mejor y, por tanto, se va a vender solo, sin esfuerzo. Pero esto no funciona así, debemos hacer un ejercicio de autocrítica y evaluar del modo más objetivo posible si en realidad nuestro producto se va a vender. Ten en cuenta que podemos desarrollar un producto increíble pero si no hay nadie interesado en comprarlo es imposible crear un negocio factible.

Factores Clave en la Educación Superior

Este estudio tiene como objetivo explorar los factores claves que pueden afectar la capacidad emprendedora en estudiantes de Centros de Educación Superior (CES). Una vez establecidos los factores, estos fueron agrupados en internos y externos a los CES, posteriormente el método AHP fue aplicado para determinar los pesos relativos de cada uno de los criterios a grupos de expertos pertenecientes a diversas disciplinas y países de Latinoamérica.

Mediante el consenso de los expertos, los resultados indican que factores internos que en mayor medida influyen en el emprendimiento de sus estudiantes son “Espíritu Empresarial”, “Experiencia Laboral” y “Realización de cursos específicos” y, como factores externos, afectan en mayor medida “Las Redes”, “Amigos” y “Ámbito de desarrollo”.

Evaluación del Perfil Emprendedor

La evaluación del perfil emprendedor se basa en dos fuentes principales: una investigación de evidencia científica que evalúa el impacto de las competencias socioemocionales (SES) en la personalidad emprendedora a partir del modelo OCEAN de personalidad, y la valoración de las competencias a través de una encuesta a 40 expertos con experiencia en el mundo del emprendimiento (emprendedores, empresarios, asesores, inversores y académicos).

En esta encuesta, los expertos clasificaron las competencias por orden de importancia para que una persona desarrolle un perfil emprendedor. Así, un perfil emprendedor ideal puntuará alto o muy alto en las competencias que pertenecen al modelo “OCEA”:

  • Apertura a la experiencia (Openness to experience)
  • Responsabilidad (Conscientiousness)
  • Extraversión (Extraversion)
  • Amabilidad (Agreeableness)

La psicología del emprendimiento permite evaluar la capacitación para emprender, demostrar estadística y matemáticamente el perfil emprendedor, y ofrece la posibilidad de enriquecer ese trabajo con una evaluación de aquellas competencias que influyen e impactan en la actitud emprendedora de una persona, y ser capaz de tomar decisiones en función de esas evaluaciones.