El emprendimiento es uno de los motores de la economía a nivel internacional. Sin embargo, su visibilidad desde la perspectiva de género no se produjo hasta los años noventa del siglo pasado, siendo a partir de esa década cuando aparecen trabajos que analizan el emprendimiento femenino.
Este artículo se plantea identificar los factores determinantes del emprendimiento femenino y visibilizar la influencia de estos factores en España (con apoyo en los Informes GEM). Los resultados muestran tres bloques de factores determinantes del emprendimiento femenino: estructurales y sociales; cognitivos y emocionales; e impulsores/bloqueadores.
Factores Estructurales y Sociales
Con relación al primer bloque, se descubre una mayor presencia de empresas femeninas iniciadas en los sectores de servicios al consumidor y a la empresa, que requieren una inversión menor, favoreciendo su consolidación.
Factores Cognitivos y Emocionales
En el segundo bloque, la “creación de riqueza” es la primera motivación de las empresas jóvenes que emprenden más por oportunidad, y “ganarse la vida debido a la escasez del trabajo” es la aspiración principal de las maduras que emprenden más por necesidad.
Factores Impulsores/Bloqueadores
En el último bloque, se evidencia que el marco institucional (financiación e internacionalización), social (redes), empresarial (tipo de empresa, innovación, uso y novedad tecnológica) y familiar (tradición y apoyo) son factores impulsores/bloqueadores del emprendimiento femenino.
Para estudiar el impacto del emprendimiento es necesario conocer no solamente las características de la distribución de las empresas que se crean; también es fundamental valorar la cola superior de la distribución, la de las empresas “estrella”. El aspecto clave aquí será conseguir que, tanto las nuevas empresas, como las ya existentes, se gestionen bajo la dirección de empresarios y directivos cualificados.
Estudios académicos contrastados demuestran que las diferencias de productividad vinculadas a la calidad del recurso empresarial impactan más que proporcionalmente en el tamaño de las empresas, de manera que, aumentando la calidad media del recurso empresarial, el tamaño y la productividad media de las empresas aumentan más que proporcionalmente.
Cuando se estudia el dinamismo empresarial con datos del DIRCE, se reconoce que las tasas de mortalidad, natalidad y supervivencia neta en España muestran una gran sensibilidad al ciclo económico. Por otro lado, la distribución por tamaños de las empresas españolas, y la distribución de personas ocupadas por tamaños de empresa, se mantienen prácticamente invariables desde principios de los años noventa, cuando comienza a publicarse el DIRCE.
La distribución de personas por grupos ocupacionales, asalariados, empresarios (managers más autoempleados con asalariados) y autónomos sin asalariados, se mantiene también estable; en este caso, desde mediados de los años ochenta. Durante este largo periodo de tiempo, se han producido cambios notables en la tecnología, regulación y funcionamiento de los mercados, pero la estructura de tamaños y ocupaciones se ha mantenido constante en el tiempo.
El Capital Social Mínimo y su Impacto
En la memoria objeto de consulta pública se dice que hay indicios de que el requerimiento de un capital mínimo de 3.000 euros para crear una SRL, puede constituir una restricción significativa al emprendimiento. Para emprender no se necesita crear una empresa (persona jurídica) que se interponga entre el emprendedor, persona física, y los terceros con quien contrata.
Entre las personas jurídicas elegibles que el derecho pone a disposición de los emprendedores para conducir las relaciones con terceros, cobran especial relevancia aquellas que incorporan el privilegio de la responsabilidad limitada. La responsabilidad limitada al patrimonio de la empresa constituida, que es además la persona (jurídica) que contrae derechos y obligaciones con terceros, desvincula el patrimonio personal del empresario del riesgo propio de la actividad empresarial.
La estructura societaria facilita también repartir el riesgo entre distintos socios financieros, lo que permite acometer inversiones de más envergadura manteniendo una cierta diversificación del patrimonio personal de cada inversor.
El patrimonio de la sociedad mercantil es un indicador de las garantías, a modo de colateral, con el que la persona jurídica respalda el cumplimiento de las obligaciones contractuales contraídas con terceros. Reducir el capital mínimo para constituir una SRL de 3.000 a 1 euro abarata, en principio, el coste de constituir sociedades mercantiles para los futuros emprendedores, pero para el veredicto final, hay que tener en cuenta también si aumentan los costes para las terceras partes que se relacionan con ella.
Con la normativa actual, cualquier persona que se relaciona con la sociedad mercantil sabe que esta tiene un capital mínimo de 3.000 euros; es decir, un patrimonio mínimo, y sabe que quien constituye la sociedad está dispuesto a arriesgar 3.000 euros de su patrimonio en la aventura empresarial. Sin un capital mínimo, la constitución de la sociedad per se, no aporta ninguna información sobre el patrimonio y las garantías, ni tampoco sobre lo que está dispuesto a arriesgar quien la constituye.
Por otra parte, al reducir el capital mínimo para constituir una sociedad a 1 euro se envía una señal equivocada sobre las verdaderas necesidades financieras de las start ups. Para el emprendimiento innovador de base tecnológica o social, la trayectoria más común entre las empresas se resume así: necesitan un tiempo que puede oscilar en media entre tres meses y dos años, desde que aparece la idea, se desarrolla el proyecto, se crea un prototipo comercial, se llega al mercado con un producto o servicio para la venta y se obtienen ingresos.
En esta fase de inversión en el desarrollo del producto o servicio innovador, hay incertidumbre sobre el resultado final, mayor cuanto más innovador es el proyecto, y al mismo tiempo, una gran diferencia entre la información que sobre el proyecto poseen los “internos” y los “externos”.
La creación de empresas, con constitución de una persona jurídica, puede obedecer a muchos objetivos y no se puede dar por sentado que el privilegio que supone poder constituir una sociedad mercantil, y el privilegio de crear una SRL en particular, se utilizará por las personas siempre de forma socialmente responsable.
En nuestra opinión, reducir a 1 euro el mínimo legal para la constitución de la SRL no tendrá, por sí mismo, ninguna relevancia en el objetivo final, que entendemos que es conseguir un emprendimiento de oportunidad, innovador, alrededor de equipos de personas con visión de largo plazo. Para este emprendimiento, el problema principal será el de configurar una masa crítica estable de socios, después de un periodo inevitable de aprendizaje y de prueba y error.
Financiación e Inversión en el Emprendimiento
El documento a consulta pone todo el énfasis en la financiación de la empresa e ignora lo primero y más importante, la inversión que se necesita para construir el proyecto empresarial. Los problemas de información asimétrica condicionan el acceso a la financiación de las empresas.
Los impedimentos para crecer ¿actúan desde el lado del pasivo?; es decir ¿no hay fondos disponibles para financiar las inversiones?, ¿o actúan desde el activo y lo que faltan son proyectos innovadores y competitivos con voluntad de ganar presencia en el mercado y crecer, que demanden recursos financieros para su desarrollo?
Nuestra visión del emprendimiento reconoce que la idea inicial, la tecnología que soporta el proyecto o el modelo de negocio y la estrategia competitiva son elementos nucleares del proceso de emprendimiento; que representan el primer paso para actuar, y luego vendrá la búsqueda de fondos y socios para ejecutar ese proyecto empresarial.
Este razonamiento parece aplicable tanto a las start up como a las empresas establecidas que quieren dar saltos cualitativos en su crecimiento. Si compartimos este enfoque, entonces es necesario poner el foco y analizar los obstáculos que presenta el ecosistema de innovación en España.
Por otra parte, los instrumentos financieros no son solo títulos que regulan el acceso a los flujos de caja y beneficios de la empresa. Los instrumentos financieros incorporan derechos políticos, a veces establecidos por la ley, como ocurre con la titularidad de las acciones o de la deuda ordinaria, y otras veces acordados contractualmente de manera voluntaria por las partes, en el caso de las operaciones de venture capital.
Iniciativas del Gobierno de España
Este texto revisa iniciativas recientes del Gobierno de España para el fomento del emprendimiento, con el objetivo de valorar su coherencia con los diagnósticos disponibles sobre la estructura del tejido productivo español. Además de atender a los problemas de financiación de los nuevos proyectos emprendedores, es urgente reflexionar sobre el conjunto del sistema de innovación tecnológica, la transferencia de conocimiento y el diseño de políticas públicas dirigidas a impulsar la innovación disruptiva.
La crisis sanitaria derivada de la pandemia de COVID-19 ha supuesto una disrupción sin precedentes en la historia económica reciente. El impacto sobre la economía española ha sido más severo que en el resto de economías desarrolladas, induciendo una contracción del PIB del 10,8 % en 2020.
En febrero de 2021, el presidente del Gobierno presentó públicamente el informe España Nación Emprendedora, considerado un documento clave para orientar y apoyar la transformación económica y social de nuestro país. El informe desgrana una estrategia con 50 medidas que entre otros objetivos aspiran a acelerar la inversión en nuevos negocios y potenciar su crecimiento, y atraer, desarrollar y retener talento.
Por otro lado, el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, en los meses de febrero y marzo de 2021 ha publicado para consulta pública un documento bajo el título: Medidas para favorecer la creación de empresas y su crecimiento.
El objetivo del texto es doble. Primero analizar, desde la teoría de la información y los contratos, los costes de transacción en que se incurre en los procesos de emprendimiento y creación de empresas, como marco de referencia del que, a nuestro juicio, debería de partir cualquier iniciativa legislativa en este ámbito.
En este sentido, una distinción de partida importante en el análisis del emprendimiento y el desarrollo empresarial es entre cantidad y calidad del emprendimiento. La distinción acostumbra a tener una estrecha relación con las motivaciones que llevan a emprender: el autoempleo, ante una situación en la que la persona se convence de la imposibilidad de ocuparse como asalariada (es decir el emprendimiento por necesidad), o, por el contrario, la persona o personas con posibilidades de ocuparse como asalariados, pero que creen que pueden ser más productivas poniendo en marcha una iniciativa empresarial innovadora (emprendimiento por oportunidad).
Si el objetivo de las políticas públicas es mejorar la productividad y el crecimiento potencial de la economía es evidente que interesa sobre todo promover el emprendimiento por oportunidad, lo que significa utilizar indicadores de emprendimiento donde pese más el valor añadido de las empresas que se crean que el número de empresas que nacen cada año.
La iniciativa legislativa objeto de esta consulta ofrece la oportunidad de hacer un diagnóstico del mercado del emprendimiento en España, y analizar la efectividad de las políticas públicas puestas en marcha hasta ahora para fomentarlo.
El documento a consulta comienza señalando que en España hay, proporcionalmente, más empresas pequeñas que en los países europeos cuya productividad laboral media es mayor que la española. La distribución de tamaños empresariales es el resultado de la disciplina de la competencia en los distintos mercados y de características del recurso emprendedor.
Los trabajos de De Castro y Larraza (2018) caracterizan el perfil del emprendimiento y muestran cómo la actividad de creación de empresas en España es similar a la de países de referencia, como Alemania o Francia. Sin embargo, estas actividades presentan diferencias importantes con respecto a esos mismos países. Por ejemplo, las empresas creadas en nuestro país, tienen menores expectativas de crecimiento y mucho menor grado de internacionalización.
Además, el tamaño medio de las nuevas empresas en España es muy pequeño, la mitad de las empresas desaparecen a los cinco años y las que sobreviven se mantienen en tamaños pequeños, muy próximos al de inicio de la actividad, en los años sucesivos.
Hay que insistir también en que la distribución de tamaños empresariales en un país no es arbitraria, sino el resultado de la disciplina de la competencia en los distintos mercados y de características del recurso emprendedor con que cuentan las empresas.
Factores Clave del Éxito en el Emprendimiento
El mundo del emprendimiento está lleno de desafíos y oportunidades. Sin embargo las estadísticas son alarmantes, el Centro para el Desarrollo de la Competitividad Empresarial (CETRO-CRECE) cita que el 80% de los emprendimientos fracasa antes de los cinco años y el 90% no llega a los diez años.
Existen numerosos factores internos y externos que pueden influir en el éxito o fracaso de un emprendimiento y la gestión de un negocio. Los factores internos son aquellos que dependen directamente del emprendedor y su equipo.
Factores Internos
- Falta de planificación estratégica: Sin una visión clara y un camino definido, cualquier negocio está destinado al fracaso.
- Ausencia de un plan de negocio: Un plan de negocio detallado es esencial para guiar el crecimiento y desarrollo del emprendimiento.
- Falta de conceptualización, diseño, evaluación, implementación y escalamiento del negocio: Todo negocio debe estar bien estructurado desde su conceptualización hasta su escalamiento.
- Gestión financiera deficiente: La falta de control y planificación financiera puede llevar al colapso del negocio.
- No rodearse del talento apropiado: El éxito del negocio también depende del equipo que lo conforma.
- Falta de experiencia y conocimientos profundos del ramo o sector: Es fundamental conocer a fondo el mercado y el sector en el que se opera.
- Resistencia al cambio y falta de adaptabilidad: Los mercados y entornos cambian constantemente.
- No apoyarse en consultores y mentores: Buscar la guía de expertos puede proporcionar información valiosa y evitar errores comunes.
Factores Externos
- Competencia feroz: La existencia de competidores puede dificultar la entrada y permanencia en el mercado.
- Tecnología en constante evolución: La tecnología cambia rápidamente y puede afectar tanto positiva como negativamente a un negocio.
Para asegurar el éxito y minimizar el riesgo de fracaso, es fundamental desarrollar una planificación estratégica sólida, elaborar un plan de negocio detallado, y mantener una gestión financiera eficiente. Además, rodearse del talento apropiado, estar abierto al cambio, y buscar la guía de mentores y consultores son medidas que pueden marcar la diferencia.
Los factores clave del éxito en el emprendimiento incluyen mentalidad, finanzas, marketing y productividad. Aprende cómo aplicarlos para hacer crecer tu negocio. No se trata solo de una buena idea; hay factores determinantes que influyen en el éxito de cualquier emprendimiento.
El éxito de un negocio empieza en la mente del emprendedor.
- Resiliencia: Todo emprendedor enfrentará obstáculos.
- Capacidad de aprendizaje: El mercado cambia constantemente.
Muchos emprendedores empiezan con capital propio, pero a medida que crecen, buscan inversión externa. No trates de estar en todas las plataformas. El tiempo es el recurso más valioso de un emprendedor.
Antes de invertir grandes cantidades de dinero, realiza un presupuesto detallado y busca opciones de financiamiento si es necesario.
Si no tienes conocimientos en negocios, puedes empezar con cursos en línea, libros y tutoriales gratuitos. No esperes a «saberlo todo» para comenzar.
Tecnología y software: Desarrollo de apps, inteligencia artificial, automatización de procesos. Investiga el mercado antes de decidir en qué sector entrar.
Conseguir clientes al inicio es uno de los mayores desafíos para cualquier emprendedor. Al principio, céntrate en dar valor y construir confianza.
Todos los negocios tienen altibajos.
Emprendimiento Social en Jóvenes Universitarios
La Universidad desempeña un rol fundamental en la formación, preparación y motivación de los estudiantes para emprender en el futuro, lo que comúnmente se conoce como la intención emprendedora. Este artículo tiene como objetivo determinar los factores que influyen en mayor medida en la intención de emprender socialmente en jóvenes universitarios.
Para lograr este objetivo, se recopilaron datos de una muestra de 1900 estudiantes de grado de la Universidad de Huelva. Los resultados muestran que factores sociodemográficos, como el sexo femenino, la participación en actividades de voluntariado, la presencia de familiares emprendedores y el conocimiento sobre emprendimiento social, tienen una influencia significativa en la intención de emprender socialmente.
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Implementar estas medidas ayudará a minimizar los riesgos y aumentar las probabilidades de éxito de un emprendimiento.
