La franquicia de "28 días después" está de vuelta con una entrega que promete ser tan intensa y perturbadora como la original. "28 años después: El templo de los huesos" se estrena el próximo 16 de enero de 2026, y las expectativas son altas.
Desde 2007, Danny Boyle y Alex Garland, director y guionista de la saga, respectivamente, han estado trabajando en una posible continuación a "28 semanas después". El proyecto se demoró por temas de derechos y control de la franquicia, pero finalmente, 7 años después, llegó la secuela.
La EVOLUCIÓN del ZOMBI en el CINE y la TELEVISIÓN
Un Enfoque Diferente y Aterrador
Para esta segunda (aunque, en realidad, cuarta) entrega, se ha contado con la directora estadounidense Nia DaCosta, conocida por la nueva entrega de "Candyman" de 2021. DaCosta comenta: "Quise tomar un enfoque diferente. Algo terrorífico, muy inquietante y extraño".
La Trama: Descubrimientos y Anarquía
Sobre la trama, DaCosta nos entrega algunas pistas: "El doctor Kelson, de nuevo interpretado por Ralph Fiennes, descubre más sobre los infectados, algo increíblemente importante para el mundo en general (...) En un mundo como este, donde todos luchan por sobrevivir, y las estructuras sociales ya no existen, y cada uno tiene que encontrar la manera de crear su propio orden, algunos eligen la anarquía y la violencia".
Como ocurre en la saga, aquí se sigue explorando la maldad como algo para nada intrínseco a los infectados, sino algo universal.
Los Verdaderos Monstruos: Los Supervivientes
"La peor amenaza no son los infectados. Los Jimmies cometen actos de violencia horribles, haciendo cosas terribles a la gente", asegura el equipo.
Uno de esos Jimmies es Sir Jimmy Crystal, el líder de supervivientes que ya aparecía en la anterior entrega y uno de los personajes más importantes de la nueva saga. Este personaje está interpretado por el actor Jack O'Connell, que también participa en la pieza. "Mi personaje sufrió algo terrible de pequeño. Al ver a su familia ser devorada vida, quedó muy traumatizado. En este mundo posapocalíptico, el mal ha prevalecido. Él es el mal." declara Jack O'Connell.
El Legado de Alex Garland y la Visión de Nia DaCosta
El pesimismo de Alex Garland está presente en su propia filmografía como director y guionista, y en su faceta como novelista, y sin necesidad de imaginar futuros posapocalípticos: el presente que ha dibujado Garland es ese día después, o años después, que se ha ido oscureciendo en esta mirada desencantada y desesperanzada a aquella en principio fábula swiftiana (por Jonathan Swift, no Taylor Swift, pero, bueno, quién sabe) que fuera '28 días después'.
Tras las 28 semanas secuelizadoras de rigor, un apunte 'Guerra Mundial Z' dentro del género de zombis y/o infectados, la estrenada hará unos pocos meses '28 años después', de nuevo con Danny Boyle tras las cámaras (volverá en una nueva entrega, acaso la que ponga el broche final de nihilismo a esta trilogía actual), llevó la historia hacia un territorio alejado de las continuaciones (y las continuaciones con aliento de reboot) al uso. En ese páramo donde el fin del mundo es el renacer de un mundo nuevo, podrido y violento, donde la amenaza no reside en los desquiciadamente contagiados, sino en los supervivientes de ese Apocalipsis. Alex Garland está hablando del aquí y ahora: los monstruos son quienes se han autonombrado nuestros protectores de esos monstruos.
La Lucha Filosófica y Física
La lucha, filosófica y física (gore), entre la razón, la ciencia y la superstición (la religión, claro), constituye el tuétano de '28 años después: el templo de los huesos'. El doctor Kelson (Ralph Fiennes como la versión conciliadora del protagonista de 'Soy leyenda', la novela de Richard Matheson) intenta comprender al "enemigo", al otro. También sanarlo, cambiarlo, aunque la vuelta de tuerca, pesimista, del guión de Alex Garland está en que quien está abocado al cambio, acaso a una ósmosis, es precisamente el hombre de ciencia. Como en 'Soy Leyenda', el último hombre vivo deberá dejar de ser la anomalía.
Si algo destacaba en esa nueva versión para una sensibilidad (afroamericana) del siglo XXI, eso era su perturbadora narrativa visual, de una gelidez aterradora allí, e infectada por la insanía del Neil Marshall de 'Doomsday: El Día del Juicio', no por casualidad el modelo de '28 años después: El templo de los huesos': la barbarie entre 'Mad Max' y sus estimulantes exploits italianos y filipinos; la purulenta condición del cuerpo humano como un templo desacralizado, corrupto y a lacerar.
Película religiosa satanista (la dualidad que es la unidad, la simbiosis), salpicada de imaginería ad hoc (comuniones, crucifixiones y bautismos), donde el personaje de Jack O’Donnell, Jimmy Crystal, se eleva como el nuevo mesías del caos, el heraldo del advenimiento de un nuevo orden basado en la violencia y la destrucción. Entre él, sus acólitos y los seguidores de Spike (Alfie Bass) se halla Kelson, progresivamente aislado e indefenso como el eremita de la buñueliana 'Simón del desierto', y cuyo final vislumbramos en el epílogo de la película que nos llevará a un nuevo capítulo.
Quizás la cita a 'La naranja mecánica', de Stanley Kubrick, directa en la desagradable secuencia del ataque a la granja y la familia que la habita, se alarga demasiado, y el declinar en drugo la palabra demoníaca de los cosechadores de Crystal le reste el horror primigenio en beneficio de la nota cinéfila "respetable", cosa que, sí, está en el guión de Alex Garland (quien jamás ha ocultado su admiración por Anthony Burgess), pero que parece más cosa de la directora, siempre en búsqueda de situar su obra por encima del cine de género a pie de barro posapocalíptico y tripas zombis.
Para Amantes de las Secuelas Inesperadas
'28 años después: El templo de los huesos' gustará a quienes se sientan cómodos con y en las secuelas que rompen con las expectativas y las convicciones. Gustará a quienes se enamoraron de 'Regreso al Planeta de los Simios' porque en realidad era la historia de esos humanos mutantes enfermos rindiendo culto religioso a la bomba de neutrones, al segundo fin del mundo. Para apóstoles de la infección que alimenta el Apocalipsis
Lo Mejor y Lo Peor
- Lo mejor: el duelo dialéctico, moral y orgánico entre razón y salvajismo.
- Lo peor: los tics autorales de Nia DaCosta.
Ficha Técnica
| Dato | Información |
|---|---|
| Dirección | Nia DaCosta |
| Reparto | Ralph Fiennes, Alfie Williams, Emma Laird, Jack O'Connell, Chi Lewis-Parry |
| País | Reino Unido |
| Año | 2026 |
| Fecha de estreno | 16-1-2026 |
| Género | Terror |
| Guion | Alex Garland |
| Duración | 109 min. |
Sinopsis
El doctor Kelson se ve envuelto en una nueva y sorprendente relación, cuyas consecuencias podrían cambiar el mundo tal y como lo conocen, y el encuentro de Spike con Jimmy Crystal se convierte en una pesadilla de la que no puede escapar. En el mundo de The Bone Temple, los infectados ya no son la mayor amenaza para la supervivencia: la inhumanidad de los supervivientes puede ser aún más extraña y aterradora.
