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El storytelling se ha convertido en una técnica muy potente que muchos negocios han incluido en su estrategia de marketing. Da igual el tipo de negocio que tengas, desde una tienda de barrio hasta una multinacional, porque siempre podrás recurrir a una historia para enganchar a tus potenciales clientes.

El storytelling es una narrativa ordenada, cuyo objetivo es atraer y conmover a las personas que lo lean o vean. Como las artes, el storytelling necesita creatividad, visión y habilidad; también requiere práctica.

En este post veremos en qué consiste el storytelling y cómo puede ayudarte a conectar con tu audiencia y a aumentar las ventas.

¿Qué es el Storytelling?

El término inglés ya nos da alguna pista, y de él deducimos que el storytelling se basa en contar una historia. El “Érase una vez…” de toda la vida, aplicado al mundo de los negocios y especialmente al entorno digital.

El storytelling es una técnica de comunicación que consiste en captar la atención de tu público a través de una historia. Su objetivo es generar engagement, facilitar el recuerdo de marca, y en definitiva crear vínculos que perduren en el tiempo.

Esta técnica es aplicable a cualquier contexto, no solo al de los negocios. Es habitual recurrir al storytelling en charlas, discursos políticos, entrevistas de trabajo… o incluso en el día a día cuando debatimos con alguien sobre un tema. Apoyarse en la narrativa para hilar toda una historia que conecte emocionalmente con las personas a las que te diriges, hacer que se sientan identificadas y transmitirles tus valores, es garantía de éxito.

El storytelling es el arte de contar historias mediante narrativa estructurada que comunica mensajes a través de sucesos reales o ficticios, apelando al uso de emociones y valores para crear sintonía con las personas. Su aplicación empresarial requiere creatividad, visión, habilidad y práctica constante.

El término storytelling se desglosa en dos palabras anglosajonas: historia (story) y contar (telling).

El storytelling marketing es un proceso de prueba y error: nadie puede relatar una historia perfecta en el primer intento.

La narrativa es una forma de arte tan antigua como la humanidad. Ha estado presente en cada cultura y sociedad. ¿Por qué? Relatar una historia es como pintar un lienzo con palabras.

Cualquiera puede contar una historia, pero algunas personas afinan sus habilidades para describir historias y se convierten en narradores de historias de la organización, marca o negocio en el que trabajan.

Cada miembro de una organización puede contar una historia.

El storytelling es una narrativa ordenada, cuyo objetivo es atraer y conmover a las personas que lo lean o vean.

El storytelling en marketing es el proceso de contar historias en torno a una marca, empresa, producto o servicio. Es importante hacer énfasis en que el storytelling no se centra en vender, sino en captar la atención del usuario y lograr que este se identifique con los mensajes. Además, estos tienen un impacto emocional que no dejan indiferentes a los consumidores.

Hay muchos motivos por los que las empresas pueden contar historias: vender, entretener o educar; o tal vez todo al mismo tiempo, esa es la magia del storytelling.

La gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero nunca olvidará cómo la hiciste sentir. Maya Angelou

¿De qué te sirve el storytelling en tu negocio? 5 Ventajas Clave

Esta técnica de comunicación, que además de barata es muy sencilla de aplicar, conlleva muchas ventajas a nivel de posicionamiento de marca. ¡Quédate con estas 5!

1. Te ayuda a captar la atención de tu público

Como consumidor sabrás que recibimos muchísimos impactos comerciales cada día. A través de las redes sociales, de blogs que consultas a menudo, newsletters a las que te suscribes, publicidad offline, etc. Por eso, es cada vez más difícil enganchar al usuario y hacer que te preste atención.

Esa vocecilla que tiene en su cabeza de “No quiero perder más tiempo publicidad” puede transformarse en “¿Y esto de qué va?” o “A lo mejor me interesa” si utilizas una historia para captar su interés.

Lo que hace el storytelling es derribar las resistencias que tienen los usuarios a escucharte.

2. Genera engagement

Saber qué personas están detrás de la marca, cómo surgió la idea, compartir el día a día de sus trabajadores, hacer a la audiencia partícipe de las decisiones de producto… Todo esto genera mucha más interacción que cualquier tipo de contenido puramente comercial.

El storytelling te permite crear una conexión con tu público que de otra manera seguía muy difícil conseguir. A través de una historia real en la que otros puedan ver reflejados tus mismos valores es cómo consigues que se involucren emocionalmente con tu marca.

Esto significa que aunque tu competencia venda su producto más barato que el tuyo, te van a elegir a ti porque se identifican más contigo.

3. Aumenta la fidelidad hacia la marca

Es otra de las grandes ventajas del storytelling, que está muy relacionada con el punto anterior. No es fácil conseguir una relación a largo plazo con el cliente, ni mucho menos a día de hoy cuando la guerra de precios existe en todos los sectores. Pero hay muchos otros factores por los que alguien puede decidir comprarte a ti: ofreces un muy buen servicio post-venta, trabajas con productores locales, vendes productos respetuosos con el medio ambiente…

Tus elementos diferenciales son los que tienes que explotar a través del storytelling, pues son los que te harán construir una relación sólida con tu audiencia.

4. Facilita el recuerdo

Piénsalo con un ejemplo. Es poco probable que te acuerdes del número de clientes que tiene una empresa si te dicen la cifra sin más. Pasado un tiempo, o incluso a los pocos minutos, ese recuerdo se desvanecerá.

Ahora bien, si se establece toda una compaña alrededor del cliente 10.000, y la empresa empieza a contar historias en torno a ello, seguro que la cifra se te queda grabada.

A nuestro cerebro le cuesta mucho menos recordar algo que esté asociado a una emoción, que cifras o datos en bruto que no podamos vincular con ninguna experiencia. De ahí la importancia del storytelling.

5. Fomenta la viralidad

La famosa viralidad que hace que tu marca esté en boca de todo el mundo. Es un claro ejemplo de que solo a través de una historia puedes llegar a ser Trending Topic mundial.

¿Cómo construir una historia?

En toda historia tiene que haber siempre algunos elementos básicos. Veamos cómo abordar la creación de la historia desde el punto de vista narrativo:

Argumento

Lo primero, saber qué vas a contar. Céntrate en que haya un conflicto que resolver, y en que tu marca sea la que guíe a los personajes hacia la respuesta/solución. Tú eres el que le ayuda a derribar los obstáculos o miedos que pueda sentir.

Algo que puede ayudarte a definir la historia es hacer una lista de elementos que no quieres que intervengan en ella, cosas que nunca tendrían que pasar en esa historia para que no empañen lo que quieres transmitir.

Personaje/s

El cliente no siempre tiene que ser el protagonista, pero cuanto menos sí que tiene que intervenir en algún momento de la historia y sentirse identificado con algún personaje.

Si la historia le resulta ajena, no se reconocerá en ella y no conectará con tu marca.

¿Qué es y cómo hacer un Storytelling?

Tiempo y espacio

Para aterrizar la historia y que sea comprensible, a veces puedes necesitar ambientarla en un tiempo y espacio concretos. En un momento vital concreto del protagonista, en un lugar con valor simbólico, etc. Tenlo en cuenta cuando lleves a la práctica el storytelling.

De acuerdo con el curso gratuito de HubSpot Academy El poder del storytelling (disponible en inglés), hay tres elementos que definen una buena historia, independientemente de lo que estés intentando comunicar:

  • Personajes
  • Conflicto
  • Resolución

Cada historia presenta al menos a un personaje que será clave para que tu audiencia se relacione con la historia. Este elemento es el puente entre quien cuenta la historia y la audiencia. Cuenta la lección sobre cómo el personaje principal supera un reto.

El conflicto en tu historia dispara respuestas emocionales y conecta con tu público por medio de experiencias con las que puede identificarse.

Cuando narras una historia, el poder reside en cuánto estás convenciendo y enseñando sobre algún tema a quienes te escuchan.

“Las personas no quieren más información. Están hasta el cuello de información.

Cada tipo requiere enfoques específicos: ficción utiliza personajes representativos, histórico documenta evolución empresarial, valor narra día a día organizacional, consumo humaniza productos comerciales, personal comparte experiencias de liderazgo.

El storytelling histórico es un relato que se usa para recorrer los momentos clave de un suceso. Por ejemplo, la evolución de una empresa o producto.

Este tipo de storytelling es similar al histórico, la diferencia es que busca enmarcar más el valor de lo cotidiano o las rutinas.

Las historias personales suelen ser una gran fuente de inspiración para las audiencias y por ello, el storytelling se encarga de convertir los sucesos reales en algo fuera de lo común.

Cómo ser un Maestro del Storytelling (Sin experiencia)

El storytelling es un arte, pero también un proceso que lleva tiempo. Dominar su uso para beneficiar a tu negocio y a tus clientes requerirá un gran esfuerzo.

El storytelling es una narrativa ordenada, cuyo objetivo es atraer y conmover a las personas que lo lean o vean.

Como las artes, el storytelling necesita creatividad, visión y habilidad; también requiere práctica.

1. ¿Quién quiere oír tu historia? ¿Quién se beneficiará y responderá con más energía? Antes de que vayas por pluma y papel (o por tu computadora), haz algo de investigación en tu mercado y define a tu buyer persona.

2. Tu historia debe tener un mensaje principal o clave, ya sea de una o veinte páginas, de diez o sesenta minutos. ¿Está tu historia vendiendo un producto o reuniendo fondos? ¿Explica un servicio o aboga por algún asunto en concreto? Tienes que establecer el objetivo de tu historia y, para definirlo, te conviene hacer un resumen de tu historia en seis o diez palabras.

3. No todas las historias se escriben igual.

  • Incitar a la acción. Tu historia deberá describir cómo una acción fue completada con éxito y explicar cómo los lectores poseen la misma capacidad para realizar esa acción y triunfar.
  • Decirle a la gente sobre ti. Cuenta una historia que presente batallas genuinas y humanas: derrotas y victorias.
  • Convencer con valores. Cuenta una historia que toque emociones familiares, personajes y situaciones con los que las personas puedan identificarse. Les ayudará a entender cómo la historia que cuentas es también su propia historia.
  • Fomentar la colaboración o la creación de una comunidad. Cuenta una historia que incite a los lectores a discutir y compartir tu historia con otros. Usa una situación o experiencia con la que los otros puedan conectarse y decir: «¡Me siento igual!».
  • Difundir conocimiento o educar. Cuenta una historia que muestre una experiencia de prueba y error. De esta manera los lectores aprenden sobre un problema, el trayecto hacia las resoluciones y cómo pueden aplicarse distintas alternativas para solucionar un conflicto.

4. Tu objetivo y llamada a la acción son similares, pero tu llamada a la acción determina lo que específicamente les estás pidiendo realizar a tu audiencia. ¿Qué quieres exactamente que hagan después?

5. Las historias pueden tomar muchas formas y difundirse en diversos medios: algunas se leen, otras se expresan a través de narración visual y otras se escuchan.

  • Una historia escrita. Se cuenta en artículos, publicaciones o posts en blogs o en libros.
  • Una historia hablada. Se cuenta en directo: en una presentación, un discurso o un panel. Las TED Talks, por ejemplo, son historias habladas.
  • Una historia en audio. Es contada en voz alta, pero grabada, por eso se distingue de una historia hablada. Las historias en audio tienen normalmente la forma de podcast.
  • Una historia digital. Se cuenta a través de varios tipos de media, como video, animación, historias interactivas o incluso juegos. Esta opción es, por mucho, la más efectiva debido a la resonancia emocional que provoca, así como por las historias visuales; pero también es la opción más costosa. Claro, tampoco tienes que pensar en que la calidad de video debe ser 4K.

6. Con el mensaje principal, la audiencia objetivo y una llamada a la acción ya establecidos, el único paso que falta es añadir detalles y un toque creativo a tu historia. “El storytelling es la herramienta más poderosa que tenemos para comunicar y conectar con nuestra audiencia.

7. No olvides compartir y promover tu historia. Como sucede con cualquier tipo de contenido, crear solo es la mitad de la batalla; difundir es la otra mitad.

Según sea el medio que hayas elegido para tu historia, podrías pensar en compartirla en redes sociales y correo electrónico. Un consejo, si optas por narrativa visual, es que puede darse a conocer en YouTube y Vimeo. Por su parte, las historias habladas tienen mayor eficacia si se comparten en un contexto directo. Puedes considerar grabarlas para difundirlas después.

El storytelling se ha convertido en una técnica muy potente que muchos negocios han incluido en su estrategia de marketing.

Da igual el tipo de negocio que tengas, desde una tienda de barrio hasta una multinacional, porque siempre podrás recurrir a una historia para enganchar a tus potenciales clientes.

Las historias acercan a las personas e inspiran a la acción y a una respuesta. Debido a que los consumidores actuales no deciden comprar con base en lo que vendes, sino en por qué vendes, el storytelling te ayudará a comunicar ese «por qué» de una manera creativa y que enganche.

Ejemplos de Storytelling

Seguro que la mayoría de las marcas más populares que se te vengan a la cabeza utilizan el storytelling: moda deportiva, automovilismo, comida y bebida… A ver si estos ejemplos también te suenan:

  • Charlas TED: Estas conferencias sobre educación, negocios, ciencia, tecnología, creatividad… tienen seguidores a nivel mundial. El denominador común de todas ellas es que cuentan relatos inspiradores basados en historias, en anécdotas, en experiencias vividas… y no solo en cifras.
  • La lotería de Navidad: Otro ejemplo de storytelling. El anuncio del sorteo de la lotería de Navidad intenta transmitir con sus anuncios que “el mayor premio es compartirlo”. Para ello, juega muy bien con el argumento, los personajes, el tiempo y el espacio, recreando situaciones en las que cualquiera puede verse representado (regalar un cupón a alguien, regresar a casa por Navidad, comprar Lotería en el bar al que vas a menudo…).
  • Decálogo dinahosting: A la hora de presentar los puntos diferenciadores de tu marca, puedes simplemente enumerarlos, o puedes describirlos desde una perspectiva más emocional que resulte atractiva para tus clientes potenciales.

¿Cómo aplicar el storytelling en tu negocio?

Para construir y difundir historias sobre tu negocio puedes aprovechar cualquier espacio, tanto online como offline. A continuación te damos algunas ideas, pero en función de tu sector y del tipo de negocio que tengas, seguro que se te ocurren muchas otras.

  • Web: Desde el apartado de “Quiénes somos”, pasando por las fichas de producto o incluso las condiciones legales. El storytelling tiene cabida en cualquier rincón de tu página. Recuerda invitar a tus usuarios a dejar un testimonio contando su experiencia con tu empresa. Que otros hablen bien de ti dará confianza a tus potenciales clientes, a la vez que te ayudará a saber qué es lo que más valoran de tu marca.
  • Blog: El blog es una de las herramientas que más se utiliza a la hora de hacer marketing de contenidos, por lo que puedes ayudarte del storytelling para enganchar a tus usuarios al contenido. No es imprescindible tener un blog, pero sí que es un espacio en el que vas a poder hablar largo y tendido sobre temas que pueden ser interesantes para tu público y requieran una lectura consciente y pausada. Intenta que tu contenido sea original y que tu estilo sea diferenciador.
  • Redes sociales: Crea hashtags que te distingan, infografías informativas que enganchen, vídeos en YouTube o cualquier otra plataforma hablando en primera persona de tu negocio, etc. No importa la red, lo que importa es lo que cuentes.
  • Mundo offline: El storytelling también tiene cabida fuera de las pantallas. En las etiquetas físicas de los productos, acompañando los paquetes de tus envíos de una frase escrita a mano, añadiendo citas en tu local físico que además de decorar transmitan tus valores, en ponencias que hagas en eventos de tu sector… Una charla en público puede pasar de ser monótona a ser de lo más entretenida simplemente incorporando el storytelling.

Coherencia en el discurso

Lo imprescindible, independientemente del soporte que utilices, es que mantengas la coherencia. ¿Qué significa esto? Que un cliente potencial tuyo tiene que percibir el mismo tono, los mismos valores, el mismo estilo… tanto si lee un post de tu blog, como si te sigue por redes sociales, como si se encuentra contigo en un stand presencial en un evento.

Imagínate que tienes una tienda de decoración. En tu web transmites elegancia y profesionalidad, pero al llegar a tu tienda física el cliente se encuentra con que tienes todo patas arriba.

Trabajar en buenas historias es una de las mejores formas de que el público conecte con tu marca y de que afiancéis una relación duradera.

En el mundo del marketing digital, conectar con las personas va más allá de los números. En Kanob Comunicaciones, transformamos datos en estrategias poderosas que emocionan, inspiran y generan resultados.

El storytelling es una narrativa ordenada, cuyo objetivo es atraer y conmover a las personas que lo lean o vean.

Como las artes, el storytelling necesita creatividad, visión y habilidad; también requiere práctica.