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El ser humano, en un constante desafío consigo mismo, tiende a ponerse metas con el fin de alcanzar objetivos que le hagan sentirse dueño de su propio destino. Metas que, a menudo, resultan lejanas e inalcanzables, y que acaban convirtiéndose en una mera utopía abandonada en el camino de la vida. Incluso aquellas que pudieran ser más simples como perder peso, hacer ejercicio, dejar ciertas adicciones o aprender un nuevo idioma, se convierten en un sueño inalcanzable. Pero, ¿por qué otros son capaces de conseguirlo? ¡Cuánto nos gustaría disponer de una pócima mágica! Sin embargo, existe algo mucho más duradero, sólido y eficaz: el poder de los pequeños hábitos.

«Hábitos atómicos» es un libro que va más allá de la gestión del tiempo y la productividad. De hecho aparece cada día de forma automática, sin permitir ni el más mínimo resquicio para la duda. Tal es así que no somos conscientes de la importancia de estas rutinas, y que de ellas depende la calidad de nuestra vida. Sabemos que el átomo es la cantidad más pequeña que forma parte de un organismo mayor. Son esas pequeñas partículas que conforman un todo, las que construyen el andamiaje de nuestra vida.

Para conseguir una meta firme y sólida es necesario, primero, observar nuestro día a día y valorar cuáles son esos pequeños hábitos que están edificando nuestra vida. Los hábitos atómicos son los pequeños objetivos que vamos a ir implantando en nuestro día a día. Para conseguir un gran resultado es necesario hacer pequeños cambios cada día. Pero para llegar hasta allí es necesario fijar la atención en los pequeños pasos, olvidando el objetivo para construir una sólida base, lo que podemos llamar sistema.

Según «Hábitos atómicos» de James Clear, la clave está en que los pequeños hábitos van a darte una nueva identidad, es decir, a través de estos nuevos pequeños gestos cotidianos te vas a convertir en la persona que quieres ser. Para crecer y sentirte mejor contigo mismo, revisa y corrige tus creencias.

7 Hábitos DIARIOS que cambiarán tu vida en solo 5 minutos

El Círculo de Retroalimentación de los Hábitos

Ten en cuenta que cualquier hábito se mueve en un círculo de retroalimentación que consta de cuatro pasos: señal, anhelo, respuesta y recompensa. Para Clear existen 4 leyes determinantes para que nos iniciemos en el cambio de una conducta para conseguir, no solo el objetivo que nos hemos propuesto, sino una nueva forma de vida que, a su vez, viene acompañada de una nueva y renovada identidad. Es importante que estos cambios que se van a ir produciendo sean evidentes y se vean reflejados en el entorno. De esta forma daremos visibilidad a esos pequeños cambios que queremos implantar en nuestra vida, haciendo invisibles los que queremos desterrar.

Las Cuatro Leyes del Cambio de Conducta

Clear propone cuatro leyes fundamentales para facilitar la adopción de nuevos hábitos y la eliminación de los malos:

  1. Hazlo evidente: Para romper un mal hábito, hazlo invisible.
  2. Hazlo atractivo: Si queremos construir un nuevo hábito, no podemos basarnos únicamente en el sacrificio y la fuerza de voluntad. Por tanto, además de tener presente el objetivo final, deberíamos intentar hacer más atractivo el proceso de adquisición del hábito. Está claro que cuanto más atractivo sea ese nuevo comportamiento, más sencillo será de adoptar. Sin embargo, no siempre encontramos esa parte positiva o suficientemente atractiva como para asentarse definitivamente. Una buena idea es combinarlo con otro hábito que sí lo sea, o unirnos a un grupo donde ese hábito sea el centro de unión.
  3. Facilítalo: Reducir la fricción y facilitar el proceso de construcción del hábito es clave para alcanzar la meta. Si queremos levantarnos más temprano, podemos colocar el despertador en otra habitación. Sabemos que todo cambio necesita de una gran dosis de esfuerzo. Sin embargo, la mente humana está programada para seguir la «ley del mínimo esfuerzo». Por eso para implantar un nuevo hábito debes hacerlo de forma continuada y de la manera más sencilla. Al menos las primeras veces no emplees más de 2 minutos en él, pero cuanto mayor número de veces lo hagas, más fácil será que, al final, se convierta en rutina.
  4. Hazlo satisfactorio: Según el autor de “Atomic Habits”, esta es una de las reglas más importantes. Nunca deberías obviar este último paso, que encaja perfectamente en la filosofía de otros autores, como T. Conseguir resultados inmediatos es bastante improbable, todo lo que se prolonga en el tiempo es lo que de verdad acaba consolidándose. Pero es cierto que, en nuestro afán por llegar a la meta pronto y con éxito, nos hace sentirnos desmotivados, fracasados y, por tanto, abandonemos nuestro nuevo hábito. La solución está en que, para que ese nuevo hábito se mantenga en el tiempo, tenga una recompensa inmediata. Por ejemplo: quieres dejar de fumar.

Aplicación en la Inversión y Finanzas Personales

Aunque “Atomic Habits” no es propiamente un libro sobre inversión, todos los aprendizajes que nos deja son perfectamente aplicables al mundo de las finanzas personales y de las inversiones. Sin buenos hábitos de ahorro, nunca podremos tener capital suficiente para invertir. Con pequeñas acciones diarias podemos construir un sistema perfectamente engrasado que nos reporte jugosos rendimientos en el futuro.

En el ámbito de la inversión, podríamos compararlo con el interés compuesto. Como dijo el propio Warren Buffett: «Así funciona el conocimiento. A largo plazo, tu calidad de vida depende de la calidad de tus hábitos: la suma de ganancias marginales. Si mejoras un 1% cada día durante 365 días, serás 37 veces mejor al cabo de un año; y si empeoras un 1% cada día, llegarás casi a cero.

Tabla de Progreso Acumulativo

Progreso Diario Factor de Mejora Anual
1% de mejora 37 veces mejor
1% de empeoramiento Casi a cero

Incorporar un nuevo hábito positivo o librarse de uno negativo requiere paciencia. Al principio, los resultados no son los que esperaríamos. De hecho, la mejora puede ser prácticamente imperceptible. “El cambio puede tardar años hasta que se produce de golpe; por eso la maestría requiere paciencia. En las inversiones ocurre lo mismo, la precipitación puede hacer que tomemos decisiones erróneas.

Ya has visto como el libro «Hábitos atómicos» va más allá de un simple manual de gestión del tiempo y productividad, en el que te dan una ruta marcada a seguir. Se trata de una puerta abierta hacia un cambio radical en tu vida, una forma de conseguir hábitos más saludables para convertirte en aquella persona que siempre has deseado ser.