El emprendimiento puede conducir a la creación de nuevas instituciones o a la revitalización de las organizaciones existentes en respuesta a las diferentes oportunidades de negocio que se perciban. Para tener éxito, es fundamental comprender los principios clave que guían a los emprendedores exitosos. En este artículo, exploraremos los conceptos fundamentales del emprendimiento, inspirados en las ideas de Howard Stevenson, el "león del emprendimiento" de Harvard.
Según Howard Stevenson “La iniciativa empresarial se puede definir como la búsqueda de oportunidades sin tener en cuenta los recursos actualmente controladas.» Por este motivo, la actividad empresarial es significativamente diferente en función del tipo de organización y la creatividad de la empresa en cuestión. El emprendimiento se extiende por escala en proyectos solitarios, y aunque sólo sea a tiempo parcial, los proyectos, a las grandes empresas le generan grandes oportunidades de empleo para los demás.
Cabe destacar que no sólo el espíritu empresarial está ligado a la aparición de nuevas industrias y nuevas combinaciones de recursos disponibles en la actualidad. El espíritu empresarial implica la asunción de riesgos. El emprendimiento es un camino desafiante, pero también una oportunidad para crecer y dejar una huella en el mundo.
Principios Clave del Emprendimiento según Howard Stevenson
Para comenzar, es crucial entender que emprender es para antifrágiles. Como nos ha enseñado Nassim Nicholas Taleb, frágil es aquello que se ve afectado negativamente por la volatilidad del entorno. Lo contrario de frágil no es robusto, sino antifrágil: aquello a lo que le sienta bien la volatilidad del entorno porque gana y se refuerza con la exposición a los cambios por adversos que sean. Los emprendedores tienen que ser antifrágiles y mejorar y reforzarse con cada adversidad y fracaso.
Emprender es gestionar opcionalidad. El emprendedor se mueve en un entorno de alta incertidumbre y se enfrenta a distintos cursos de acción alternativos u opciones. La sabiduría del emprendedor es mantener abiertas sus opciones, posibles trayectorias evolutivas, todo lo posible, y no cerrarlas hasta que el coste de oportunidad de mantenerlas sea superior al de abandonarlas.
Un magnífico ejemplo de esto es el del Microsoft pre-Windows (allá por 1988): Bill Gates, para desmayo de muchos incluidos sus inversores, mantenía abiertos al menos cinco proyectos en paralelo (opciones): uno dedicado a Windows 2.0 (por entonces un mal remedo del SO de Apple), otro dedicado a la evolución de su DOS a la versión 4.0, otro con IBM para explorar las posibilidades del OS/2, uno basado en Unix con SCO, y hasta uno para desarrollar para el Mac de Apple lo que luego serían Word y Excel (si, Office nació para Mac).
Emprender es moverse en un espacio de oportunidades. La gran empresa opera en un marco mental determinado por el razonamiento causal: elige una oportunidad y moviliza todos sus recursos en pos de la misma. Por el contrario, el emprendedor parte de sus limitados recursos para encontrar oportunidades a su alcance, por eso se mueve en el espacio efectivo de oportunidades delimitado en cada momento por sus recursos (conocimientos, ideas, contactos, redes, …) y se va adaptando dinámicamente en función de las circunstancias y la evolución de los acontecimientos.
Emprender es hacer disponibles para el proyecto recursos que no se poseen. La capacidad ejecutiva diferencial del emprendedor es saber movilizar recursos necesarios que dependen de otros, poniendo en juego una capacidad especial para generar colaboración de terceros, para imaginar acuerdos innovadores y fuera de lo habitual, para motivar y, en definitiva, para seducir a los que controlan esos recursos imprescindibles para que los pongan a su alcance. En palabras de Howard Stevenson, el emprendimiento es “the pursuit of opportunity without regard to resources currently controlled”.
Emprender es una cuestión de modelo de negocio, y no de plan de negocio. Lanzarse a preparar un plan de negocio siguiendo alguno de las muchas plantillas que circulan por ahí es la peor decisión que puede tomar el emprendedor al comienzo de su aventura. Es poner el carro delante de los bueyes, con el resultado esperado… Al principio el emprendedor va a tener una idea de su oportunidad de negocio embrionaria, y va a saber muy poco de lo que necesariamente debería saber para desarrollar esa idea hasta llegar al mercado.
Ponerse a “rellenar” un índice de un plan de negocio bajado de internet le va a dar una falsa sensación de estar haciendo lo que se espera (y que mucha gente a su alrededor le pide…), pero la mayoría de las veces esto se convierte en una sucesión ordenada de lugares comunes y obviedades que poco tienen que ver con los aspectos concretos y específicos de su proyecto, que es único y diferente de todos los demás y que no debería encajar en un corsé válido para todo. Una fatal pérdida de tiempo.
Por ello, el emprendedor tiene que dedicar todo su esfuerzo y concentración a identificar y estudiar a fondo los aspectos clave y diferenciales de su proyecto hasta llegar a una definición clara, completa y detallada de su modelo de negocio. Bill Aulet, del Martin Trust Center for Entrepreneurship del MIT, propone una guía de 24 pasos que orientan en esta fase de investigación y reflexión sobre los aspectos clave, que conduce a ese conocimiento profundo y detallado del modelo de negocio.
Emprender es una carrera de fondo en la que no siempre se obtienen los resultados previstos. Detrás del éxito y fracaso de un proyecto empresarial hay un actor que juega un papel fundamental: el emprendedor. Historias de éxito como las de Google, Canva o Zara no se pueden entender si no se mira a Larry Page, Melanie Perkins o Amancio Ortega, e igual que los conocimientos financieros resultan clave para emprender, las habilidades y cualidades personales de los emprendedores también juegan un papel fundamental.
En un artículo elaborado en 1985 para la revista Harvard Business Review, el profesor Howard H. Stevenson, en colaboración con David E. La capacidad para aprovechar estos cambios es lo que marca la diferencia entre un emprendedor y un no emprendedor. Por definición, un emprendedor es alguien capaz de identificar una necesidad u oportunidad de negocio y de desarrollar una solución que les dé respuesta. Estas personas se caracterizan por tener ciertas cualidades, entre las que destacan la constancia, creatividad e innovación, y por ser capaces de asumir riesgos.
Para avanzar en este camino, el emprendimiento personal puede jugar un papel clave. El emprendimiento personal comienza con un trabajo de introspección. Para poder cambiar la situación en la que uno se encuentra es imprescindible saber qué es lo que se quiere dejar atrás y hacia dónde se quiere avanzar. Este ejercicio de introspección pasa, en el ámbito de los negocios, por descubrir la motivación para lanzar una nueva empresa, que no siempre está relacionada con el dinero.
Estos recursos no solo son de índole económico, también están relacionados con las propias cualidades del emprendedor. Las redes de contacto, los conocimientos, intereses, habilidades, las experiencias vitales y profesionales e incluso la propia personalidad del emprendedor son ejemplos de fortalezas y debilidades que puede tener un emprendedor y que se deben tener en cuenta antes de lanzar una startup. Como la propia palabra indica, el emprendimiento personal es algo completamente propio, único para cada individuo.
Existen numerosos cambios que se pueden llevar a cabo para desarrollarse como persona y que pueden resultar útiles de cara a lanzar un nuevo negocio.
- Conseguir nuevos conocimientos. El mercado cambia constantemente, y los emprendedores deben estar preparados para dar respuesta a estos cambios.
- Mejorar las dotes de comunicación. Los grandes emprendedores destacan por sus habilidades de comunicación verbal y no verbal.
- Adquirir hábitos saludables. Lanzar una nueva empresa al mercado es un proceso largo y complejo en el que pueden surgir todo tipo de adversidades y en el que es importante cuidarse tanto física como mentalmente. Comer sano, hacer ejercicio o descansar correctamente son algunos hábitos saludables que los emprendedores pueden incorporar a sus rutinas y que les ayudarán a mantener su salud física y mental.
- Trabajar las relaciones personales. Los contactos juegan un papel fundamental a la hora de emprender, ya que podrían convertirse en socios, inversores o incluso trabajadores del proyecto que se quiere llevar a cabo. El emprendimiento personal no solo sirve para crecer como persona, sino también para alcanzar el éxito como emprendedor.
Emprender pasa por salir de la zona de confort y atreverse a asumir riesgos.
Emprendedor según Howard Stevenson
Resumen de los Principios de Howard Stevenson
En resumen, para aplicar los principios de Howard Stevenson sobre emprendimiento, debes:
- Ser antifrágil y aprender de los fracasos.
- Gestionar la incertidumbre manteniendo opciones abiertas.
- Moverte en un espacio de oportunidades, adaptándote a los recursos disponibles.
- Movilizar recursos que no posees a través de la colaboración y la persuasión.
- Centrarte en el modelo de negocio, no en el plan de negocio tradicional.
- Desarrollar tu emprendimiento personal a través de la introspección y el crecimiento continuo.
Siguiendo estos principios, estarás mejor preparado para enfrentar los desafíos del emprendimiento y construir un negocio exitoso.
La metodología MBA te brinda las herramientas para la dirección de empresas.
Tabla Resumen de los Principios de Howard Stevenson
| Principio | Descripción | Ejemplo |
|---|---|---|
| Antifragilidad | Aprender y fortalecerse de la volatilidad y los fracasos. | Un sistema inmunitario que se fortalece al ser expuesto a patógenos. |
| Opcionalidad | Mantener abiertas múltiples opciones hasta que sea necesario elegir. | Microsoft pre-Windows manteniendo varios proyectos en paralelo. |
| Espacio de Oportunidades | Adaptarse dinámicamente a las oportunidades según los recursos disponibles. | Un emprendedor que ajusta su modelo de negocio según el feedback del mercado. |
| Movilización de Recursos | Obtener recursos de terceros a través de la colaboración y la persuasión. | Un emprendedor que convence a un inversor de financiar su proyecto. |
| Modelo de Negocio | Enfocarse en un modelo de negocio claro y detallado en lugar de un plan de negocio tradicional. | Utilizar el método de los 24 pasos de Bill Aulet para definir el modelo de negocio. |
Muchos negocios empresariales de alto costo buscan capital de riesgo o business angels (capital semilla) para aumentar el capital para construir el negocio.
“Un inversor sabio no pone solo dinero, pone visión. Un business angel -o "ángel inversor"- es una persona que invierte su dinero personal en fases tempranas de una empresa, normalmente a cambio de participación accionarial. Pero su aportación va más allá del capital: aportan experiencia, red de contactos y mentoría estratégica.
El término “business angel” proviene del mundo teatral de Broadway. A principios del siglo XX, se llamaba así a los mecenas que financiaban obras arriesgadas cuando nadie más lo hacía. También lo cuenta Jason Calacanis en su libro “Angel”, una lectura imprescindible para entender la psicología y la estrategia de estos perfiles.
En Alpha Wolves Arena, creemos en el poder de la experiencia compartida y en los proyectos que nacen con hambre, con garra y con propósito. Porque un verdadero ángel no solo pone capital. Cree antes que nadie. Apoya cuando nadie más lo hace.
Con el fin de apoyar a los aspirantes a empresarios a nivel mundial, existen muchas organizaciones incluyendo agencias especializadas del gobierno, incubadoras de empresas, parques científicos, y algunas ONG.
El empresario se define a sí mismo como una persona que organiza y gestiona uno o varios negocios. La definición de «empresario» de hoy implica la operación de arranque y un cierto grado de innovación además del riesgo financiero. Por esta razón, el emprendedor debe estar dispuesto y ser capaz de convertir una nueva idea o invención en un éxito de la innovación.
