La National Football League (NFL) es una asociación de franquicias profesionales de fútbol americano creada en 1920. Cada temporada culmina con la legendaria Super Bowl, seguida por millones de telespectadores en todo el mundo. Para comprender la magnitud de este deporte, es necesario explorar sus particularidades, incluyendo el concepto de "Jugador Franquicia".
A veces utilizamos términos en deporte con asiduidad pero no sabemos con exactitud su origen o su significado total. Algunos de ellos relacionados con el mundo del baloncesto. ¿Por qué llamamos a los equipos de la NBA franquicias? Principalmente, porque funcionan en base a los modelos de franquicias existente. Si bien la tradición de equipos europeos tiene su germen en el deporte amateur -una asociación de amigos que acaba creciendo-, los estadounidenses siempre han concebido sus ligas como modelos empresariales.
¿QUÉ ES LA ETIQUETA DE JUGADOR FRANQUICIA? Explicación y cómo funciona
¿Cómo Funcionan las Franquicias en la NFL?
Al igual que cualquier proyecto, un grupo de inversores de una ciudad -en muchos casos presionados desde las respectivas alcaldías- se hacen con una marca de la NBA, eso sí, siempre y cuando la central de luz verde a todo y crea que la idea cumple con las condiciones necesarias. Pago de canon de entrada mediante, la ciudad adquiere una franquicia de la NBA y las consecuentes ventajas que esta le reporta.
Los contratos de los jugadores, desde su selección en el Draft anual, pasan a formar parte de las franquicias, en un método de reparto que pretende ser equitativo. Las franquicias que han terminado la Regular Season con peor balance de victorias/derrotas tienen preferencia a la hora de poder seleccionar a los mejores jugadores de la hornada universitaria, o en algunos casos, directamente de los institutos, de ese mismo año. Por su parte, no todos los traspasos se efectúan por cantidades de dinero, algunos se realizan por otros jugadores o por posiciones de privilegio en el Draft venidero.
En cualquier caso, según la cantidad que los inversores estén dispuestos a pagar, mayor capacidad salarial tendrán las plantillas. Por ejemplo, para la temporada 2016/2017, la NBA anunció que el límite salarial llegaría a los 94.143.000 millones de dólares, un aumento del 34,4 % respecto a la temporada pasada, donde el límite se fijó en 70 millones de dólares. Supuso el mayor aumento de un año a otro en la historia de la liga. El impuesto de lujo, otro condicionante clave, se clavó en 113.287.000 millones de dólares. El mínimo salarial también cambió, que es la cantidad que los equipos están obligados a gastar en connivencia con el convenio colectivo.
Los cambios de ciudad son frecuentes en ocasiones en la NBA, pero requieren de un tiempo mínimo para ser llevados a cabo. En el año 2004, después de fracasar en un acuerdo para construir un nuevo estadio en Nueva Jersey, Yankee Nets vendió la franquicia a un grupo liderado por el empresario inmobiliario Bruce Ratner, por una cantidad de 300 millones de dólares, quien en 2005 trasladó la franquicia a Brooklyn. Otros casos, al margen del traslado de la franquicia, no han supuesto un cambio de nombre, el ejemplo perfecto son los Utah Jazz. ¿Por qué el equipo mormón es conocido por este estilo musical? Se debe a sus orígenes en la ciudad de New Orleans, emplazamiento donde se creó la franquicia en 1974 y que, posteriormente, fue trasladada a Salt Lake City en 1979.
La NBA está compuesta por 30 equipos, repartidos por todo el territorio de los Estados Unidos y Canadá, cuyo valor total supera los 11.000 millones de dólares, con unos ingresos anuales de más de 3.900 millones y unos ingresos por ventas de entradas de 1.154 millones. Asimismo, la NBA genera una audiencia media de 391.000 espectadores por partido.
Como ya te hemos comentado alguna vez, este verano se acaba la CBA (el Collective Bargaining Agreement, vamos, el convenio), y toca negociar una nueva que ponga de acuerdo a jugadores y propietarios. A pesar de que David Stern comentó en octubre que no pensaba incluir semejante mecanismo, la realidad es que muchos de los propietarios, especialmente los de los equipos con mercados pequeños, están haciendo todo lo posible para que así sea, porque aumenta su influencia considerablemente a la hora de negociar con los futuros agentes libres.
Ya hemos comentado que en principio esta etiqueta dificulta sobremanera que los cracks de la NBA cambien de equipo, o al menos que lo hagan por un precio injusto, y ahora explicaremos el porqué.
¿Qué Implica Ser un Jugador Franquicia?
En la NFL, cuando un jugador acaba su contrato con un club y se convierte en agente libre, su equipo tiene la posibilidad de nombrarlo Jugador Franquicia. El primer año que nombras a un Jugador Franquicia, se le hace un contrato de una sola temporada, con un salario que es, como mínimo, el mayor entre el 120% del suyo actual, o la media de los cinco mayores contratos en su posición. Esta media y distinción por posiciones, se hace en una NFL en la que los puestos están muy jerarquizados, para poner al jugador en su contexto: un quarterback cobraría unos 16 millones y un running back 8.
En la NBA, en la que la media entre posiciones no es muy dispar, y en la que, habría que definir unas posiciones que no son tan claras, la definición debería cambiar ligeramente. Este contrato puede ser exclusivo, o no exclusivo. En el primer caso, el jugador no puede negociar con ningún equipo, y pertenece por completo al club. En el segundo caso, el jugador se convertiría en algo parecido al agente libre restringido de la NBA actual, ya que podría firmar un contrato con otro club, mientras su club de origen tiene derecho de tanteo. En caso de que finalmente, el club no decidiera igualar la oferta, recibiría dos primeras rondas del Draft pertenecientes al que acaba de fichar a su jugador.
Esta regla también necesitaría algún ajuste para poder aplicarse a la NBA, ya que en una situación con los mismos parámetros que la actual, al haber escala salarial (en la NFL hay tope para todo el equipo al completo, pero no hay máximo para un jugador), en la mayoría de casos, ningún equipo puede ofrecer un salario por encima del estipulado, por lo que la etiqueta no exclusiva, se convierte en exclusiva en la práctica.
Si al jugador se le volviera a aplicar la etiqueta al año siguiente, se le volvería a hacer contrato por un año más, con un valor mínimo del mayor entre el 10% del salario del año actual, o de nuevo, la media entre los cinco mejor pagados en su posición. La etiqueta se podría llegar a aplicar al mismo jugador una tercera y última vez, también por un solo año más, y en este caso, el salario mínimo será el mayor de estas tres opciones: la media de los cinco jugadores mejor pagados, en la posición que mejor se pague (en el caso de la NFL, léase quarterbacks), el 120% de la media de los cinco jugadores mejor pagados en la posición del jugador, o el 144% del salario del jugador el año anterior.
Vamos a poner el ejemplo con Anthony de nuevo, imaginándonos que ya lleva siendo jugador franquicia 2 años, es decir, con las cantidades actuales y del año que viene. La posición mejor pagada el año que viene en la NBA, va a ser la de ala-pivot, en la que los cinco jugadores que mejor cobran (Rashard Lewis, Tim Duncan, Kevin Garnett, Dirk Nowitzki y Pau Gasol) ganarán una media de 20.491.804$. El 120% de la media de los aleros mejores pagados el año que viene sería de 17.359.980$.
Si cobran tan bien, ¿por qué los jugadores no quieren esta etiqueta entonces? Pues porque lo poco que pueden ganar de más, lo pierden en libertad y en seguridad a largo plazo. Si ya te encuentras entre los jugadores mejor pagados en tu posición, la diferencia entre la actual extensión de contrato (subidas anuales del 10.5%) y las subidas del 20, 10 y 44% no es muy sustancial, especialmente los dos primeros años. Y a cambio, te verías atado a ese equipo a disgusto tres años más, y te encuentras que durante tres temporadas, solo tienes firmada una más de contrato, toda una desgracia si te lesionas de gravedad.
Evidentemente, este mecanismo es perfecto para retener a los mejores jugadores en su posición, ya que alarga hasta en tres años la fecha en la que el jugador se convierte en agente libre, dándole un poder en la negociación que ahora mismo no tienen.
Teniendo en cuenta que el jugador al que se le asigna la etiqueta va a pasar a cobrar como uno de los mejores, a un club no le interesaría aplicársela a cualquiera. Por ejemplo, no creo que los 76ers estén por la labor de ofrecer los más de 14 millones que hemos visto que ganarían los aleros, a Jason Kapono, que será agente libre este verano para retenerlo o evitar perderlo. Sin embargo, si puede merecer la pena aplicársela a un jugador que no esté en el Top 5, pero si tenga un buen valor, para ganar poder negociador.
La franquicia de New Orleans podría optar por convertir a West en franquicia, sobrepagándole el año que viene (recibiría 20 millones) y poniéndole al lado una oferta para extender su contrato de 55 millones por 6 años, inferior a la que el jugador está buscando: más de 10 millones al año. En ese momento, West se encontraría en la siguiente disyuntiva: elegir entre la seguridad que le otorgan 55 millones garantizados, o esperar un año, en el que tendría que recibir una oferta mejor que 35 millones por cinco años si no quiere perder dinero. Aunque a día de hoy parece razonable que pudiera conseguir ese contrato, el jugador estaría tan solo a una mala temporada a sus 32 años, de perder dinero, o incluso, en el peor de los casos, una lesión de gravedad le haría perder esos 35 millones.
Espero que este artículo os sirva para entender el funcionamiento de la etiqueta de Jugador Franquicia.
Tampering en la NFL
Los intentos por fichar a jugadores que tienen aún contrato en vigor con otra franquicia es uno de los temas recurrentes en los apartados de "rumorología" en los medios especializados en deporte en Estados Unidos. El significado literal de tampering es el de manipulación. Una acepción que no refleja lo que a nivel de apuestas NBA es su significado más habitual. Es por ello que preferimos aproximarnos a este término inglés con la traducción en español de “entremeterse” o “interferir”.
El término tampering en economía clásica nos remite a la definición que hizo el economista William Edwards Deming y que se resume en manipular artificialmente una variación natural de una magnitud económica que ha variado por causas naturales. El significado de tampering varía en el contexto en el que lo encontremos, pero siempre gira entorno al concepto de manipular o interferir de forma no natural ante una circunstancia. En la NBA pues, el tampering sería el intento por parte de entrenadores, ojeadores o técnicos de un equipo de la NBA de persuadir a empleados con contrato en vigor en otra franquicia para que se incorpore al suyo.
Legalmente la NBA persigue activamente el tampering. En el artículo 35 de los Estatutos de la Liga se exige que propietarios, ejecutivos o personal técnico (incluso jugadores) no intenten convencer a un empleado de otro equipo a ser fichado por el suyo. Las sanciones por incumplir la regla del tampering suelen ser económica y también implican perder turnos en el draft de la NBA del año o años sucesivos. Ésto como medida en contra del club que ha contactado.
El tampering en la NFL tiene exactamente el mismo significado en la National Football League, la NFL. Y la lucha contra el tampering en la NFL es incluso más feroz que en la NBA. Y es que ya desde el fútbol americano universitario, cualquier forma de tampering se persigue incluso con contratos universitarios no profesionales. Sin embargo, el motivo que explica esa severidad en el tampering de la NFL es que ya existen períodos determinados al principio de temporada donde el calendario de la NFL permite el tampering. De esta forma, el tampering legal de la NFL es un período de tiempo en el que los equipos de la NFL pueden contactar a los agentes libres que aún no tienen acuerdos cerrados para la próxima temporada.
