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¿Alguna vez te has preguntado cómo funciona realmente el mundo empresarial que te rodea? Entender la empresa y el empresario es clave para comprender cómo se organiza nuestra economía y cómo se crean los productos y servicios que usas cada día.

Imagina que cada vez que compras algo estás participando en un sistema económico gigante. Los bienes pueden ser libres (como el aire) o económicos (que cuestan dinero). También se dividen en bienes de consumo (que usas directamente) y bienes de capital (que sirven para producir otros bienes). Para producir todo esto necesitamos factores productivos: recursos naturales, trabajo humano, capital y la figura del empresario. ¡Recuerda! Estos agentes se relacionan constantemente en el flujo circular de la renta.

Las familias ofrecen trabajo a las empresas y reciben salarios, mientras que gastan ese dinero comprando productos.

Clase 3: Fundamentos de la Acción Humana y el Rol del Empresario en la Economía Moderna | JHS

La empresa es esa unidad económica que combina tierra, trabajo y capital para crear bienes y servicios. No existe una definición única de empresa, pero sí varias teorías que la explican. La teoría neoclásica dice que busca el máximo beneficio, mientras que la teoría de costes de transacción se centra en reducir gastos.

Las empresas cumplen funciones esenciales en tu vida diaria. Sin empresas, no tendrías móvil, ropa, comida procesada ni la mayoría de cosas que usas. El empresario ha cambiado muchísimo a lo largo de la historia. Hoy el empresario moderno es una mezcla de todo: profesional de la dirección, impulsor del progreso, descubridor de oportunidades y persona que arriesga su capital y prestigio.

Componentes Clave de la Empresa

Las empresas se componen de elementos clave que debes conocer. Los factores humanos incluyen dueños, directivos y trabajadores. Los factores materiales se dividen en capital corriente (que se renueva) y no corriente (permanente). El entorno puede ser general (leyes que afectan a todas) o específico (clientes, proveedores particulares).

Tradicionalmente se pensaba que las empresas solo buscaban maximizar el beneficio (ingresos menos costes), pero la realidad es más compleja. Los objetivos se dividen en generales (misión y visión), estratégicos a largo plazo (más de 5 años) y corporativos a corto plazo (menos de un año). Existe un conflicto de objetivos porque cada grupo busca cosas diferentes: propietarios quieren beneficios, trabajadores estabilidad, clientes calidad, y ciudadanos respeto al medio ambiente.

El área comercial estudia qué quieren los consumidores y diseña estrategias para vender y promocionar productos. El área de inversión y financiación busca el dinero necesario y decide dónde invertir los beneficios. Estas cuatro áreas deben coordinarse perfectamente para que la empresa funcione como un reloj.

El Empresario: Motor de la Empresa

El empresario representa la figura central en la gestión empresarial, siendo responsable de tomar decisiones estratégicas y dirigir tanto recursos materiales como humanos. El empresario es la persona que coordinaba y dirigía el proceso productivo arriesgando en ello su capital. En el pensamiento clásico, se diferenciaba al empresario del capitalista.

A lo largo de la historia, diferentes economistas han definido qué hace especial a un empresario. Una de las primeras aportaciones fue la de Knight (1921), quien definió al empresario-riesgo. Para Knight, el empresario es el que asume el riesgo inherente a toda actividad económica, ya que sus decisiones pueden ser acertadas o no y debe asumir las consecuencias de sus decisiones. Las teorías más interesantes son las de Galbraith (es un especialista técnico) y Bennis (es un líder natural).

Schumpeter introdujo el concepto del empresario innovador, aquel que, mediante la innovación, genera una situación de monopolio temporal y unos beneficios extraordinarios. Finalmente, se concibe al empresario como descubridor de oportunidades, identificando necesidades no detectadas hasta entonces.

Es importante destacar que la función del empresario es independiente de que sea o no el propietario. El empresario se encarga de la administración de los propietarios (Knight).

Objetivos de la Empresa

Las empresas persiguen determinados objetivos. Estos objetivos se pueden concretar en los objetivos propiamente dichos. Los objetivos generales incluyen:

  • Obtener los máximos beneficios posibles.
  • Estabilidad y adaptación al entorno.
  • Crecimiento del negocio.

La empresa debe satisfacer los intereses de los diferentes grupos afectados por sus consecuencias.

Tipos de Empresas

Hay muchos tipos de empresas. Podemos clasificarlas en función a diversos criterios. Las empresas pueden clasificarse según su tamaño en grandes, pequeñas o medianas. Existen diversos criterios para realizar esta clasificación, como el criterio económico, técnico, patrimonial y organizativo.

Según el sector de actividad, las empresas se clasifican en:

  • Sector primario: Actividades relacionadas con los recursos naturales.
  • Sector secundario: Industrias manufactureras (metalúrgicas, químicas, etc.).
  • Sector terciario: Servicios.

Según la propiedad del capital, las empresas pueden ser:

  • Empresa privada: Propiedad de personas físicas o jurídicas particulares.
  • Empresa pública: Propiedad del Estado o de otras entidades públicas.

Según el ámbito de actuación:

  • Empresa individual: Persona física que realiza una actividad empresarial.
  • Empresa societaria o sociedad: Agrupación de personas que ponen en común bienes, dinero o trabajo.

Sociedades Personalistas vs. Sociedades Capitalistas

En las sociedades personalistas, lo más importante son las características personales de los socios. En las sociedades capitalistas, lo más importante es el capital que aportan los socios. Las sociedades personalistas no exigen un capital mínimo para su constitución. Estas sociedades se constituyen mediante escritura pública y posterior inscripción en el Registro Mercantil para tal efecto.

Sociedades Colectivas

Todos los socios intervienen en la gestión de la empresa. La razón social (nombre de la empresa) estará formada por el nombre de todos los socios, de alguno de ellos o de uno solo, seguido de la expresión “y Compañía” o su abreviatura “y Cía”.

Sociedades Comanditarias

En este tipo de sociedad, existen dos tipos de socios: los socios colectivos (que participan en la gestión de la empresa) y los socios comanditarios (que no participan en la gestión de la empresa). Las sociedades comanditarias pueden ser simples (S. en C.) o por acciones (S. en Com. por Acciones).

Sociedades de Responsabilidad Limitada (S.L.)

El número de socios para su constitución es de uno o más. Cuando una S.L. tiene un solo socio se llaman sociedades unipersonales. El socio único puede ser una persona física o jurídica. El capital social está dividido en participaciones, que no pueden denominarse acciones. La transmisión de las participaciones es restringida, no son libremente transmisibles. Los socios que deseen vender sus participaciones a personas ajenas a la sociedad deben comunicarlo a los demás socios, quienes para adquirirlas tienen derecho preferente. Los estatutos sociales (que son las reglas pactadas por los socios) rigen el funcionamiento de la sociedad. La gestión y la administración de la sociedad se encarga a un órgano social. Este órgano social puede ser la Junta General o los Administradores.

Junta General: Es el órgano de deliberación y de decisión.

Administradores: Pueden ser un administrador único, varios administradores o un Consejo de Administración.

Una variante de la S.L. es la Sociedad Limitada Nueva Empresa (S.L.N.E.), una adaptación de la S.L. para facilitar la creación de pequeñas empresas. La tramitación para la constitución de este tipo de sociedad es muy rápida (incluso puede hacerse en menos de 48 horas). Las aportaciones de los socios a la empresa sólo pueden ser dinerarias.

Sociedades Anónimas (S.A.)

En las sociedades anónimas, los socios no tienen ninguna relevancia: el capital es el único elemento importante. Los socios pueden ser personas físicas o jurídicas. El capital social mínimo de constitución es de 60.101´21 €. Este capital está dividido en acciones nominativas o al portador. Para constituir una S.A., es necesario que esté totalmente suscrito y desembolsado en, al menos, un 25%.

La administración de la sociedad se lleva a cabo a través de la Junta General y los Administradores.

Junta General: Puede ser ordinaria (se reúne dentro de los seis primeros meses de cada ejercicio para aprobar las cuentas anuales y resolver sobre la aplicación del resultado) o extraordinaria (es toda junta que no reúna los requisitos de la anterior).

Administradores: Son los encargados de gestionar y representar a la sociedad (son nombrados por la Junta General por mayoría absoluta).

Los accionistas son los propietarios de la sociedad. Entre sus derechos se encuentran:

  • Derecho preferente se suscripción en la emisión de nuevas acciones.
  • Derecho de asistencia y voto en las juntas.
  • Derecho a participar en las ganancias sociales (dividendos).

Sociedades Cooperativas

Son sociedades constituidas por personas que se asocian para la realización de actividades empresariales, encaminadas a satisfacer sus necesidades comunes de sus miembros. En este tipo de sociedades no tienen ánimo de lucro. El capital social está dividido en acciones nominativas o en participaciones. Pueden ser de primer grado (los socios son personas físicas o jurídicas) o de segundo grado.

Existen diferentes tipos de cooperativas:

  • De trabajo asociado.
  • De venta.
  • De consumo.

Los órganos de gobierno de una cooperativa son:

  • La asamblea general.
  • El consejo rector.
  • Los interventores.

Responsabilidad Social de la Empresa (RSE)

Las empresas deben ser eficientes en la utilización del mínimo de factores de producción, pero también deben ser responsables con el medio ambiente y las cuestiones sociales. La responsabilidad social de las empresas implica que éstas deben asumir las consecuencias de sus actos sobre la sociedad. No basta con cumplir la ley, sino que la empresa debe ir más allá.

El balance social es un documento que recoge las actuaciones de la empresa durante un periodo de tiempo determinado.

Cuando una empresa realiza explotación de los trabajadores o destrucción de entornos naturales, la sociedad considera estos comportamientos como “poco éticos”. La ética empresarial analiza lo que está bien y lo que está malo: qué actuaciones consideran correctas y cuáles incorrectas. Este concepto es posterior al de responsabilidad social de la empresa.

Decisiones de Localización y Dimensión de la Empresa

La localización de la empresa es una decisión estratégica que influye en su rentabilidad y competitividad. Las preguntas clave son: ¿Dónde instalar la empresa?, ¿En el centro o las afueras de una ciudad, o en el interior que cerca de un puerto de mar?, ¿Qué dimensión debe tener la empresa?, ¿pequeña, mediana o grande? La importancia de la elección varía según el tipo de actividad de la empresa. Una mala elección puede perjudicar el desarrollo futuro de la empresa.

Los factores a considerar en la localización incluyen:

  • Disponibilidad y coste del terreno.
  • Facilidad de acceso a las materias primas.
  • Existencia de mano de obra cualificada.
  • Dotación industrial y las infraestructuras.
  • Transportes y comunicaciones.
  • Existencia de ayudas económicas o fiscales.
  • Proximidad a la demanda.
  • Visibilidad del local.
  • Coste del local.
  • Facilidad de comunicaciones y comodidad de acceso.
  • La complementariedad de actividades.

La deslocalización es el traslado de una empresa desde un país desarrollado a otro menos desarrollado para reducir costes. Los ejemplos en España son numerosos.

La dimensión de la empresa se refiere a su tamaño, que puede influir en su capacidad de producción y comercialización. La dimensión óptima es aquella que permite a la empresa alcanzar sus objetivos empresariales durante un amplio período de tiempo. Se debe considerar el tamaño de una instalación productiva concreta, con múltiples plantas de fabricación y almacenamiento distribuidas por diversos lugares.

Crecimiento Empresarial

El crecimiento empresarial puede ser interno o externo. En una fase inicial el crecimiento suele ser interno.

  • Crecimiento interno o crecimiento natural: Aumento de la capacidad productiva de la empresa.
  • Crecimiento externo: Adquisición, fusión o participación en otras empresas.

El crecimiento externo puede darse mediante:

  • Integración de sociedades (fusión o absorción).
  • Participación en otras sociedades (sin pérdida de personalidad jurídica).
  • Cooperación productiva, comercial o tecnológica.

Las empresas buscan el crecimiento a través de distintas estrategias, ya que las empresas competitivas cuanto mayor es su tamaño. Las grandes empresas son las más adecuadas para algunas actividades, especialmente aquellas que requieren una gran inversión inicial. Sin embargo, si no existe una demanda suficiente y estable, no aparece la gran empresa. En algunos sectores, es más eficiente la existencia de muchas pequeñas empresas, dedicadas cada una de ellas a una faceta específica del proceso.

Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) se caracterizan por su flexibilidad y capacidad de adaptación a los cambios. Son más flexibles para adaptarse a los cambios coyunturales de la economía. Sin embargo, los recursos financieros a los que tienen acceso son escasos y caros, limitando su capacidad de crecimiento. También presentan dificultades en la investigación y la falta de recursos para adquirirlos y formar al personal.

La Internacionalización de la Empresa

La internacionalización de la empresa implica la expansión de sus actividades a mercados internacionales. Los mercados cada vez más abiertos y globales. La globalización abre nuevos mercados para los productos de cualquier empresa y país.

Tabla Comparativa de Tipos de Sociedades

Tipo de Sociedad Número Mínimo de Socios Capital Mínimo Responsabilidad
Colectiva 2 o más (1 si son colectivos) No hay mínimo Ilimitada
Limitada 1 No hay mínimo Limitada al capital aportado
Anónima 1 60.101´21 € Limitada al capital aportado
Laboral 2 o más (1 si son colectivos) Mínimo de 60.101´21 € si es S.A.L. Limitada al capital aportado (Al menos el 51% del capital debe ser de los socios)