El mundo del vino, un pilar de la gastronomía española, está encontrando un nuevo aliado en el modelo de franquicias. Tradicionalmente, el vino no ha tenido un peso significativo en la restauración organizada ni en las franquicias, a pesar de su maridaje perfecto con las tapas españolas. Sin embargo, este panorama está cambiando, y La Loca Juana Bar de Vinos emerge como una propuesta innovadora en este sector.
La Loca Juana Bar de Vinos pretende acercar al público el mundo del vino de una manera jovial e innovadora. La Loca Juana es, según su Director General Alejandro Calvo Sánchez, "la actualización del concepto de bar de vinos que tan famoso se hizo en el sur de Europa a principios del siglo pasado.
Este concepto se ha materializado en dos locales en Madrid, y la compañía planea expandirse con ocho aperturas en 2018 y diez más en 2019, alcanzando alrededor de 25 locales operativos. "Obviamente, queremos crecer en ciudades como Madrid, pero nuestra expansión va a estar marcada por las peticiones que tengamos de posibles franquiciados y por las buenas oportunidades que nos surjan en cuanto a los locales", matiza el directivo.
Si ya tienes un negocio de hostelería, puedes convertirlo en franquicia con La Loca Juana Bar de Vinos. Esta enseña de autoempleo ofrece una propuesta de valor con productos de calidad e imagen contemporánea. Gracias a su central de compras, la franquicia de autoempleo La Loca Juana dispone de una oferta de productos compensada y creada para clientes exigentes.
La franquicia de hostelería La Loca Juana Bar de Vinos cuenta entre sus referencias con más de 30 DOs de todo el mundo junto a productos delicatessen como vinos atesorados en el mar y aceites de oliva virgen extra premium que se pueden degustar y desde ahora comprar.
¿QUE SON LAS FRANQUICIAS Y COMO FUNCIONAN?
¿Qué factores hacen exitosa a una franquicia como La Loca Juana?
El éxito en un modelo de franquicia depende de factores fundamentales que el emprendedor o inversionista debe valorar antes de apostar por una enseña: trayectoria empresarial, facturación, número de franquicias abiertas desde su nacimiento, modelo de franquicia, proyección de la marca…
Estos factores ayudan y posicionan a las Franquicias como marcas de éxito que generan un alto volumen de negocio en el mercado y con proyección de crecimiento en cada uno de sus ámbitos. Es importante que el emprendedor que quiera apostar por el modelo de franquicia como un negocio de futuro lo haga con la garantía de una marca y una organización central de éxito.
Las franquicias cada vez necesitan menos inversión inicial y limita los riesgos a asumir. La Loca Juana te propone un modelo innovador y testado, en el que prioriza la rentabilidad del franquiciado. Es una excelente opción de autoempleo en franquicia dentro del sector hostelería y restauración.¿Su principal seña de identidad?
Una vez conocidas sus ventajas competitivas, la enseña profundiza en su modelo de negocio. “Proponemos un concepto testado, en el que priorizamos la rentabilidad del franquiciado.Cómo crear tu propia FRANQUICIA EXITOSA
El grupo empresarial La Loca Juana Bar de Vinos, compuesto por socios con más de cien años de experiencia en el mundo de la producción, distribución de productos alimenticios y Horeca, ha delegado la puesta en marcha del proyecto en Alejandro Calvo Sánchez, su Director General e ideólogo.Una Forma Diferente de Acercar el Mundo del Vino
Inversión: Según estado del local. Aprox. Ideal para integrar en un negocio ya funcional o para empezarlo de cero si ya se tiene un local. En Silbö, te ayudamos en todo el proceso para abrir tu punto de venta, desde la búsqueda del local hasta su apertura. Estamos a tu lado en la puesta en marcha y formación inicial.
El Franquiciado Ideal para La Loca Juana
Respecto al perfil de franquiciado que La Loca Juana busca para su expansión, Alejandro Calvo sostiene que "el perfecto es el que vea en este negocio una opción de autoempleo".
"En hostelería, en un sector donde tienes que echar horas y conocer a tus clientes, lo mejor es el autoempleo. No es preciso que la persona entienda de vinos, pero sí es importante que entienda que en La Loca Juana el vino ha de ser el canal de comunicación con el cliente", explica.
"Nuestro modelo de negocio gira en torno al vino porque no somos otra cosa que un bar de vinos. Creemos que en este negocio, además de margen en la venta por botellas y por copas, hay un nicho de mercado porque la cultura del vino en España tiene mucho recorrido", apostilla.
Vinculando el Vino a la Cultura
De ahí que La Loca Juana además de una propuesta gastronómica basada en el vino -hay tostas y tapas para acompañar el consumo de los caldos-, apueste por la celebración de distintos tipos de eventos en el interior de sus locales.
En esa lista figuran catas de vinos, conciertos, lecturas de libros, presentación de vinos o presentaciones de cortometrajes. Algo que ya han conseguido en sus dos locales de Madrid, de los que los accionistas de la compañía son copropietarios junto a los directores de cine Antonio Hernández y Manu Gómez.
"El hecho de que ellos sean dueños de los dos La Loca Juana de Madrid ha generado que en los dos locales haya un fuerte tránsito de personas vinculadas al mundo del cine, lo que ha fomentado la puesta en marcha de actividades vinculadas a él y a la cultura", afirma.
Eso sí, avisa, sin dar al mundo del vino ese lado elitista que le ha rodeado muchas veces. "El vino es un producto básico, un producto muy nuestro en el que muchas veces se ha buscado elitismo y esnobismo. Nada de eso. Para ello, en su carta de vinos, los locales de la firma han incluido cerca de 80 referencias, tanto de caldos nacionales como de diferentes mercados extranjeros. Según Alejandro Calvo, el precio medio de una copa de vino en los establecimientos de la cadena oscila entre los 2 y los 3,50 euros. Mientras, el de la botella va desde los 10 hasta los 20 euros.
Un empresario de la hostelería que antes de unirse a sus socios Soroa y Cancelo fue director de una cadena hostelera en las Islas Canarias, y el fundador de una tienda gastronómica en el Mercado de la Victoria de Córdoba a la que bautizó con el nombre de Juana La Loca.
Tras aquellas aventuras empresariales, la experiencia profesional adquirida, sus contactos con el mundo del vino -su familia es bodeguera en Matapozuelos, Valladolid- y su relación con sus actuales socios, Juana La Loca llegó a Madrid, pero con el nombre de La Loca Juana.
