En el mundo de la administración de empresas, se aprenden en los primeros años de la carrera el modelo X e Y de Mac Gregor, como dos maneras opuestas de gestionar a las personas. Es muy interesante ver como en ese momento histórico de Europa sale a la luz el trabajo de Maquiavelo, con un estilo de liderazgo asociado a la teoría X, que propone el hombre solo se motiva ante el temor y la pérdida de seguridad, persiguiendo recompensas económicas como único fin.
En la vereda de enfrente podemos situar al modelo de liderazgo ignaciano con una teoría Y, donde el hombre por naturaleza disfruta del trabajo y quiere lo mejor para los demás. Las motivaciones de aprender, desarrollarse y realizarse son inherentes al ser humano, siendo este camino el modelo sostenible de crecimiento hacia una sociedad más fraternal y equitativa.
Esta breve reflexión personal busca transmitir algunas de las ideas que me interesaron acerca del estilo de Liderazgo Ignaciano que Lowney describe en su libro, y un llamado a la acción acerca de su uso hoy en el Siglo XXI en nuestra realidad.
San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús.
¿Qué es el liderazgo ignaciano?
El libro "El liderazgo al estilo de los Jesuitas" de Chris Lowney, quien tras abandonar la Compañía de Jesús, analiza los principios de liderazgo decisivos para el éxito de los jesuitas desde 1540 y que pueden ser aplicados por cualquier empresa. En este libro, Lowney, ex jesuita y ejecutivo de J. P. Morgan, analiza los principios del liderazgo que han guiado durante casi cinco siglos a la Compañía en sus diversas actividades.
Principios Clave del Liderazgo Jesuita
Lowney describe los principios que fueron decisivos para el éxito de los jesuitas y que definen su estilo de liderazgo. Y que, por tanto, pueden ser aplicados por cualquier empresa. San Ignacio de Loyola parte de la base de que todos somos líderes y dirigimos todo el tiempo, el liderazgo nos nace desde adentro y determina quién soy así como que hago, el liderazgo no es un acto, es mi vida, una manera de vivir y que la tarea de hacerme líder es un proceso continuo que se estructura en cuatro principios.
En el libro hay tres biografías, Benedetto de Goes, Matteo Ricci, y Christopher Clavius, que con unas vidas increíbles nos muestran ejemplos de liderazgo del estilo jesuita y sus cualidades.
Los principios clave del liderazgo jesuita son:
- Conocimiento
- Ejercicios Espirituales
- Heroísmo
- Ingenio
- Amor
- Conocimiento de Uno Mismo
Estos elementos clave se entrelazan para formar un enfoque integral del liderazgo, donde el desarrollo personal y la conexión con los demás son fundamentales.
Elementos Clave del Liderazgo Jesuita
Conocimiento
El conocimiento, reunir un personal multinacional, dirigir atravesando fronteras, idear, hacer circular las mejores prácticas y diferenciarse de los competidores mediante el compromiso de entregar un producto de calidad total. Reunir un personal multinacional. Dirigir atravesando fronteras. Idear y hacer circular las mejores prácticas. Diferenciarse de los competidores mediante el compromiso de entregar un producto de calidad total.
Ejercicios Espirituales
Los ejercicios espirituales, enfocados hacia el liderazgo personal efectivo: atraer los mejores talentos no por su inteligencia superior ni sus realizaciones, ni por su plan de negocios, sino por su habilidad para ayudar a los demás a hacerse líderes: todos tenemos potencial de liderazgo y los verdaderos líderes abren ese potencial a los demás.
En los talleres de autoconocimiento y desarrollo de fortalezas donde los participantes, mediante la reflexión personal, y a veces con la ayuda de algún test encuentran sus talentos, pasiones y lo emparejan con lo que la organización o el mercado donde actúan necesitan las empresas de hoy lo utilizan para ofrecer planes de desarrollo para ofrecer a sus colaboradores oportunidades de crecimiento de carrera, hace más de 450 años Ignacio encontró y diseño los ejercicios espirituales a fin de que cada persona pueda desarrollar el conocimiento de sí mismo como un primer paso para encontrar su camino y lugar en el mundo.
Heroísmo
El heroísmo, medido por cómo se responde a las oportunidades que se presentan: los líderes no esperan hasta que llega el gran momento, se lanzan a captar la oportunidad que está a su alcance y extraen de ella la mayor riqueza posible.
Otro de los pilares, habla de fortalecerse a sí mismo y a los otros mediante aspiraciones heroicas, el concepto de “magis”, que significa más en latín, que viene a significar aumentar las propias competencias y capacidades para ponerlas al servicio de los demás, y de esa manera encontrar felicidad en el propio desprender voluntario y en el compartir en forma solidaria.
Ingenio
El ingenio, predispone a las personas a vivir y a pensar de una manera original: el ingenio lleva a las personas que quieren ser líderes a arrancar de raíz todo temor a lo desconocido, a sus prejuicios, a la aversión al riesgo. San Ignacio de Loyola lo llamaba: "vivir con un pie levantado".
Otro de los conceptos que llamo mi atención es el de la indiferencia, ese desapego de lo material esta idea de hacer del mundo nuestro lugar, y el de buscar en todas las actividades que emprendemos el fin último de nuestras vidas sea el que fuera, Nos dice (cita) “ la indiferencia ignaciana, no es, por tanto, una actitud fría y calculadora basada en el mero raciocinio o en las destrezas del que la quiere conseguir, sino que va unida o se enracima con otras actitudes vitales y profundamente humanas y cristianas como son la libertad -el despego de todo y de todos-, la disponibilidad -como condición indispensable para ser enviado donde Dios quiera- y el amor -como fuente y culmen de ambas”.
Este concepto íntimamente ligado al de la innovación, la creatividad y el ingenio, aspectos claves que en este cambio de paradigma, ante el avance de la inteligencia artificial son claros diferenciadores del ser humano.
Amor
El amor, comunica propósito y pasión al ingenio y al heroísmo; eso se traduce en la convicción de que cada uno da lo mejor de si mismo cuando trabaja para otros que ofrecen apoyo y afecto verdadero.
El Dr. Seligman enfoco mucha de su investigación de Psicología Positiva hacia la creación de confianza y a facilitar entornos positivos donde las personas encuentren la felicidad en las actividades que realizan, donde no solo la competencia y la confiabilidad son factores claves, sino que el cuidado de las personas, el querer lo mejor para ese prójimo que está a mi lado y el hacer lo que decimos que íbamos a hacer constituyen la prueba fehaciente de relaciones positivas en las organizaciones.
No solo se consigue mayor calidad de vida sino que también más compromiso para con esas organizaciones. Este punto central en la filosofía Ignaciana, solo puede ser entendido como el servicio hacia los demás, hacia los más desprotegidos, ecuación que aún está pendiente en nuestra sociedad, felizmente en los últimos años varias organizaciones han avanzado implementando modelos de gestión basados en valores, participación de los colaboradores, y sobre todo programa de responsabilidad social empresaria y cuidado del ecosistema donde se encuentra.
Conocimiento de Uno Mismo
El conocimiento de uno mismo, el arma secreta de los jesuitas, arraiga y nutre el liderazgo: el que descubre quién es, qué quiere y hacia dónde va, ya ha dado el primer paso hacia el liderazgo. Lo más importante es que el conocimiento de uno mismo no es un proyecto de una sola vez, es permanente. Además de la evaluación inicial que uno debe hacer de sus fortalezas y debilidades, valores y defectos, está el hábito diario de la reflexión. Supone preguntarse si se ha aplicado al trabajo de hoy imaginación o se ha contentado con hacerlo sólo para salir del paso.
La reflexión parte del supuesto de que hasta los líderes cometen errores, de que podemos aprender de ellos y de que cada uno tiene una capacidad ilimitada de crecer y desarrollarse.
En este libro, Lowney, ex jesuita y ejecutivo de J. P. Morgan, analiza los principios del liderazgo que han guiado durante casi cinco siglos a la Compañía en sus diversas actividades.
La siguiente tabla muestra un resumen de los principios del liderazgo jesuita:
| Principio | Descripción |
|---|---|
| Conocimiento | Reunir personal diverso, dirigir globalmente, compartir mejores prácticas y diferenciarse por la calidad. |
| Ejercicios Espirituales | Desarrollar el potencial de liderazgo en otros, enfocándose en el autoconocimiento y la reflexión. |
| Heroísmo | Responder a las oportunidades con excelencia y aspirar a más para servir mejor. |
| Ingenio | Vivir y pensar de manera original, superando el temor a lo desconocido y los prejuicios. |
| Amor | Comunicar propósito y pasión, creando entornos de apoyo y afecto. |
| Conocimiento de Uno Mismo | Descubrir quién eres, qué quieres y hacia dónde vas, a través de la reflexión continua. |
Estos principios, aplicados en conjunto, fomentan un liderazgo que no solo busca el éxito organizacional, sino también el desarrollo integral de las personas.
Aplicación Práctica del Liderazgo Jesuita
El liderazgo al estilo jesuita, invita a cada uno a evaluar su impacto diario, a rectificar si es necesario y a definir qué es lo que se quiere dejar como impronta. Nuestros actos pueden influir profundamente no sólo en el momento presente, sino en el futuro como un modelo para los próximos empleados y directores.
Quien quiera que su equipo actúe "heroicamente", ha de ser él mismo un héroe. Si quieres que tus empleados se apoyen unos a otros, apóyalos con el estímulo, con la lealtad. Y todos juntos, "correr a toda velocidad hacia la perfección". Uno de los mandatos de Ignacio de Loyola.
Finalmente, el liderazgo al estilo jesuita exige dejar de actuar como si estuvieras dirigiendo a seguidores y empezar a actuar como líder de líderes, hacer lo que ayuda a otros a liderar.
