En el panorama empresarial actual, los CEO se enfrentan a un entorno cada vez más complejo y desafiante. A pesar de las crecientes amenazas, están reinventando sus empresas a través de la tecnología y buscando oportunidades de crecimiento en nuevos sectores.
Los CEO anticipan un 2026 lleno de desafíos, mostrando una menor confianza en el crecimiento de los ingresos a corto plazo en comparación con el año anterior. Existe una mayor preocupación por amenazas como la volatilidad macroeconómica, los ciberriesgos y los conflictos geopolíticos.
Al mismo tiempo, los líderes empresariales centran sus esfuerzos en la búsqueda de oportunidades para reinventar sus negocios, invirtiendo en inteligencia artificial (IA) y priorizando la innovación.
Inteligencia Artificial: Inversiones y Retornos
Los máximos ejecutivos siguen invirtiendo en inteligencia artificial, aunque todavía los retornos no son significativos, y sitúan la innovación entre sus principales prioridades. Una mayoría de los CEO (56%) afirma que sus compañías aún no obtienen retornos económicos significativos de sus inversiones en inteligencia artificial.
Alrededor de un tercio de los CEO (30%) afirma que su compañía ha obtenido resultados tangibles de la adopción de la IA en los últimos 12 meses, principalmente en forma de mayores ingresos. En términos de costes, el 26% señala una reducción atribuible a la IA, mientras que un 22% indica un aumento.
Al preguntar a los CEO por el grado de implantación de la IA en sus organizaciones, solo una proporción limitada afirma aplicarla de forma amplia o muy amplia en áreas como la generación de demanda (22%), los servicios de soporte (20%), los productos, servicios y la experiencia de cliente (19%), la definición de la estrategia (15%) o la gestión del cumplimiento de la demanda (13%).
La experiencia de PwC con diversas organizaciones confirma una tendencia clara: los proyectos aislados y de carácter táctico suelen generar un valor limitado y difícil de cuantificar. Los beneficios reales se alcanzan cuando la IA se implementa a escala empresarial y de manera alineada con la estrategia del negocio.
Los datos de la encuesta de este año muestran que las compañías situadas en la vanguardia (una de cada ocho, que logra tanto un aumento de los ingresos como una reducción de costes gracias a la IA), son las que presentan un mayor avance en la construcción de estos fundamentos. Además, aplican la inteligencia artificial de forma más amplia en distintas áreas del negocio.
El siguiente paso consiste en establecer bases sólidas para la IA.
Cómo la inteligencia artificial redefine el liderazgo y el comportamiento organizacional
Tabla: Impacto de la IA en las Empresas
| Indicador | Porcentaje de CEO |
|---|---|
| No obtienen retornos significativos de la IA | 56% |
| Obtuvieron resultados tangibles (mayores ingresos) | 30% |
| Reducción de costes atribuible a la IA | 26% |
| Aumento de costes atribuible a la IA | 22% |
Expansión a Nuevos Sectores y Oportunidades de Crecimiento
Los CEO buscan oportunidades de crecimiento fuera de sus sectores naturales de actividad. Más del 40% señala que sus compañías han empezado a competir en nuevos nichos de negocio los últimos cinco años. La combinación de tecnología, cambio climático, geopolítica y otras grandes tendencias están generando nuevas necesidades y preferencias en los clientes, impulsando modelos de negocio innovadores y difuminando las fronteras entre sectores.
Muchas empresas ya exploran oportunidades más allá de los límites tradicionales de su actividad para reinventarse y crecer. Según la encuesta, cuatro de cada diez CEO (42%) afirman que sus compañías han empezado a competir en nuevos sectores en los últimos cinco años, un resultado similar al del año anterior.
Al preguntarles por los sectores en los que buscan estas oportunidades de crecimiento, tanto de forma orgánica como a través de adquisiciones, el tecnológico es la principal opción. A su vez, los CEO del sector tecnológico apuntan a áreas como la salud, los servicios empresariales y la banca y los mercados de capitales.
Los datos de la encuesta de este año muestran una relación sólida entre un mayor porcentaje de ingresos procedentes de nuevos sectores, márgenes de beneficio más elevados y una mayor confianza de los CEO en las perspectivas de crecimiento de sus compañías.
Las compañías que quieran aprovechar este momento deben analizar tanto sus capacidades internas como las oportunidades externas. Más allá de una estrategia de adquisiciones eficaz, expandirse a nuevos sectores requiere establecer alianzas estratégicas con empresas y organizaciones clave que aporten capacidades complementarias, una capacidad que muchas organizaciones aún necesitan desarrollar.
Inversiones Internacionales y Flujos de Capital
Algo más de la mitad de los CEO (51%) planea realizar inversiones internacionales en el próximo año. Al analizar con mayor detalle estas ambiciones globales, Estados Unidos consolida su posición como principal destino, ya que más de un tercio de los CEO (35%) lo sitúa entre los tres países que concentrarán la mayor parte de su inversión.
Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí irrumpen en el ‘top ten’, con una presencia significativa de CEO de sectores como bienes de consumo, banca y mercados de capitales, servicios de salud, tecnología e ingeniería y construcción. Este avance refleja la diversificación de las economías de Oriente Medio más allá del petróleo y el gas, en un contexto en el que los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) impulsan un ambicioso plan de expansión de infraestructuras a varias décadas vista, que incluye ciudades modelo, clústeres industriales y grandes proyectos de centros de datos.
Nuestra encuesta refleja una globalización en transición, no en retroceso. Se recomienda que las compañías consideren el seguimiento de los flujos de inversión global como un elemento central de su planificación estratégica, si aún no lo hacen.
Amenazas y Desafíos a Corto Plazo
En comparación con la encuesta mundial de CEO del año pasado, los líderes muestran una confianza significativamente menor respecto a las perspectivas de crecimiento de los ingresos de sus compañías en los próximos 12 meses.
Aunque los CEO mantienen un optimismo general acerca de las perspectivas de crecimiento de la economía global, son menos confiados sobre la evolución económica local en muchos países. Además, los ciclos sectoriales influyen de manera significativa.
Más allá de estas dinámicas sectoriales, los CEO muestran mayor preocupación por una serie de amenazas a corto plazo, como la volatilidad macroeconómica, los ciberriesgos, la disrupción tecnológica y los conflictos geopolíticos. Casi un tercio (31%) afirma que su compañía está muy o extremadamente expuesta al riesgo de pérdidas financieras significativas por ciber amenazas en el próximo año, frente al 24% de la encuesta anterior y al 21% de hace dos años. El ciberriesgo se sitúa ahora junto con la volatilidad macroeconómica como las principales amenazas identificadas por los CEO.
La incertidumbre relacionada con los aranceles surge como un nuevo factor, a medida que los gobiernos recalibran la política fiscal para proteger intereses nacionales, asegurar las cadenas de suministro y afrontar déficits presupuestarios. Uno de cada cinco CEO (20%) indica que su compañía está muy o extremadamente expuesta al riesgo de pérdidas financieras significativas por aranceles en los próximos 12 meses. La percepción del riesgo varía según la geografía: 6% en promedio en Oriente Medio, 28% en China continental, 30% en Turquía y 35% en México.
Casi un tercio de los CEO (29%) a nivel mundial prevé que los aranceles reduzcan el margen neto de beneficio de su compañía en el próximo año, frente al 60% que espera poco o ningún cambio y el 6% que anticipa una mejora.
Innovación y Adaptación
Cuando se preguntó a los CEO cuál es la cuestión que más les preocupa actualmente, en segundo lugar (tras la tecnología y la IA) apareció un tema vinculado a la innovación: si la capacidad de innovación de su compañía es suficiente para afrontar un futuro incierto.
Sin embargo, al analizar las prácticas concretas que apoyan la innovación, se observa una brecha entre la aspiración y la realidad. Solo uno de cada cuatro CEO afirma, en gran medida, que su compañía dispone de proyectos de innovación de alto riesgo; cuenta con procesos rutinarios para detener proyectos de investigación y desarrollo que no cumplen expectativas; o dispone de un centro de innovación, incubadora o división de corporate venturing.
Los CEO deben evitar lo que el autor Steve Blank denomina innovation theatre: actividades que parecen innovación pero que no generan valor tangible. Las prácticas incluidas en la encuesta de este año no garantizan el éxito en innovación, pero constituyen un buen punto de partida para que los CEO, sus equipos directivos y los consejos de administración analicen si la innovación es algo más que una prioridad retórica.
Confianza y Sostenibilidad
Dos tercios de los CEO (66%) señalan que en sus empresas han tenido problemas de falta de confianza, al menos de forma moderada, durante el último año en temas como seguridad de la IA, privacidad de datos, transparencia y el impacto del cambio climático en el desempeño del negocio.
Aunque es imposible proteger completamente a una compañía frente a las pérdidas de confianza por parte de los grupos de interés, muchos CEO podrían hacer más para anticipar y abordar de manera proactiva posibles áreas de vulnerabilidad. Como demuestra nuestro análisis, la confianza no es un tema intangible o secundario. Está en juego el valor de la organización.
Para un CEO, decidir cómo invertir su tiempo es una de las decisiones más importantes, especialmente al repartir la atención entre asuntos de corto, medio y largo plazo. A nivel global, los CEO dedican, en promedio, alrededor de la mitad (47%) de su tiempo a actividades con un horizonte inferior a un año.
De manera paradójica, los CEO que consideran que la viabilidad a medio y largo plazo es una de sus principales preocupaciones también dedican más tiempo que otros a actividades con un plazo inferior a un año.
El reto que enfrentan los CEO en este momento crítico consiste en decidir, junto con su equipo directivo y el consejo de administración, cómo debe evolucionar la fórmula de creación de valor de la compañía para la próxima década de innovación y reconfiguración industrial.
