En el ámbito de la enfermería, el liderazgo y la gestión son dos pilares fundamentales para garantizar la calidad de la atención al paciente y el buen funcionamiento de los equipos de trabajo. El liderazgo enfermero es fundamental para garantizar una atención de calidad y un buen ambiente de trabajo. Si te interesa el mundo sanitario y quieres llegar a convertirte en líder de enfermería, en IFSES te ayudamos a conseguirlo.
El liderazgo es un tema relevante en el escenario de los diferentes grupos de personas y para la enfermería, su ejercicio en las organizaciones, es de alta trascendencia en la toma de decisiones para el desarrollo de la profesión en todos los ámbitos de la vida social, económica y política. La opción por esta temática, enfermería y liderazgo, surgió a partir de experiencias obtenidas a lo largo de las actividades de prácticas curriculares en la vivencia académica.
Observando la práctica del enfermero en sus diversas áreas de actuación, fue posible identificar situaciones en que se exige de este profesional la conducción de un equipo, la toma de decisiones y el desarrollo de características de un líder. Siendo el liderazgo un tema inherente al profesional de enfermería, conocer la visión de enfermeros-líderes sobre la temática contribuye al conocimiento, al desarrollo y aplicación de las habilidades de liderazgo.
Definición de Liderazgo
La capacidad de influenciar el comportamiento de una persona o un grupo, es lo que se conoce como liderazgo. Liderazgo es un concepto complejo, multidimensional, un modo de pensar y comportarse, influenciando a otras personas, orientando sus esfuerzos y acciones al logro de objetivos.
Mucho se debate sobre cuáles deben ser las habilidades, cualidades y competencias que deben de definir a un líder. Un verdadero líder debe ser inclusivo, observador, analítico y ejemplar. Un elemento diferenciador del mismo es la capacidad de comunicación, la cual podrá influir en las acciones de un equipo de forma eficaz, así como el manejo adecuado de la inteligencia emocional mediante la escucha activa tanto del equipo como de cada uno de los miembros individualmente, con el objetivo de lograr que todos ellos trabajen de forma coordinada y voluntaria, para el cumplimento de la meta que se haya planteado.
Como líderes debemos tener presente y hacer partícipes a nuestro equipo de lo que estamos haciendo, cómo lo estamos haciendo y por qué lo hacemos, con lo cual fomentaremos la cohesión del equipo tan necesaria en nuestra profesión. Para Chopra (2012) todo líder tiene unas características comunes: el poseer buenos conocimiento en su disciplina, la capacidad para motivar, la confianza, la comunicación, el entusiasmo, la visión global de las situaciones, el valor y la capacidad para tomar decisiones que incluyen riesgos.
El Rol del Líder Enfermero
La responsabilidad del liderazgo enfermero como motor de cambio transformacional es guiar un equipo a la consecución de los objetivos marcados, mediante una toma de decisiones éticamente correctas que permitan contribuir a garantizar un sistema sanitario igualitario y eficaz, proporcionando los mejores cuidados en salud desde el respeto hacia la persona.
Es a través del liderazgo que el enfermero intenta conciliar los objetivos organizacionales con los objetivos del grupo de la enfermería, buscando el perfeccionamiento de la práctica profesional y principalmente el alcance de una asistencia de enfermería adecuada. Los líderes establecen la unidad de propósito y la orientación de la dirección de la organización.
Se trata de establecer una clara visión del futuro de la organización, es decir tener claro que aportan la especificidad del cuidado profesional al global de la organización. Por tanto, es preciso plantear objetivos y metas desafiantes. Es importante saber poner limitaciones, muchas otras profesionales realizan interferencias en el cuidado profesional por confundirlo con el cuidado cotidiano informal y es preciso aplicar límites para evitar interferencias y malos resultados en los pacientes. Hay que promover la aceptación de la responsabilidad de los problemas y de su resolución, y evaluar su actuación de acuerdo a sus objetivos y metas personales.
En los procesos establecen responsabilidades claras para la gestión de las actividades clave. En el caso de los líderes enfermeros, se ha de aplicar un enfoque a toda la organización coherente para la mejora continua del desempeño de la organización. Proporcionar la formación en los métodos y herramientas de la mejora continua. En el caso de los líderes enfermeros es clave diseñar y disponer de información adecuada para tomar decisiones basadas en información. Es preciso hacer accesibles los datos a quienes los necesiten.
En el caso de los lideres enfermeros, deben de ser capaces de establecer relaciones que equilibren y poner en común experiencia y recursos con los aliados de la práctica de los cuidados profesionales. Desarrollar una comunicación clara y abierta. A nivel de macrogestión, las enfermeras deben liderar el ámbito de cuidados.
Pero también nuevas estructuras para las que sean competentes, nuevos centros de cuidados profesionales y, por supuesto, los enfermeros como líderes pueden y deben ocupar puestos clave en los sistemas: directores generales, subdirectores, gerente, etc. La enfermera asume roles profesionales. El rol del acompañante por el sistema sanitario y social, como gestor de cuidados sin duda alguna son roles que corresponden a las enfermeras, dado que las personas que cambian de destino lo hacen por el nivel de dependencia de Cuidados.
El desarrollo de las habilidades de liderazgo en enfermería
Importancia del Liderazgo Enfermero
Vela Valle (2015) en su estudio sobre el perfil de competencias y liderazgo de las enfermeras gestoras concluye que existen grandes expectativas por parte de los profesionales enfermeros hacia sus gestores sobre liderazgo, quedando patente en el enunciado «La supervisora/coordinadora debe ser una buena gestora y líder» y en su estudio obtienen que se trata de la más prioritaria competencia reconocida en la dirección de enfermería. Destacando el liderazgo como un aspecto organizativo que influye en el entorno de la práctica profesional enfermera.
Los modelos de calidad asistencial utilizados ampliamente en nuestro país incorporan el Liderazgo como un criterio fundamental a desarrollar en las organizaciones sanitarias para alcanzar la calidad en la prestación asistencial al paciente y familias. El liderazgo enfermero parte desde el ámbito asistencial, lo cual nos ha posicionado en un punto de partida excelente, junto con la formación postgrado, los másteres y expertos en gestión, sumado todo ello a la ilusión y espíritu de trabajo, nos sitúan en un nivel de competencias en cuanto a liderazgo francamente bueno.
Un elemento diferenciador del mismo es la capacidad de comunicación, la cual podrá influir en las acciones de un equipo de forma eficaz, así como el manejo adecuado de la inteligencia emocional mediante la escucha activa tanto del equipo como de cada uno de los miembros individualmente, con el objetivo de lograr que todos ellos trabajen de forma coordinada y voluntaria, para el cumplimento de la meta que se haya planteado.
Se nos presenta un reto en el campo de la gestión, siempre teniendo como esencia los cuidados en salud. Un cambio sustancial en gestión surgió a partir del impulso que se proporcionó en nuestra profesión mediante la enfermería basada en la evidencia, lo que conllevo una mejora en la calidad y seguridad de los cuidados. Si las instituciones nos permitieran mayor presencia en la toma de decisiones, se nos reconocería como miembros imprescindibles en cualquier equipo interdisciplinar, situación que potenciaría a las organizaciones porque se nutriría de las grandes capacidades de los profesionales enfermeros.
Impacto de la Pandemia COVID-19
Este hecho se puso de manifiesto durante la situación de crisis COVID-19, donde los profesionales de enfermería lideraron los cuidados desde el inicio hasta el fin de dicha situación, no exenta de efectos secundarios para la profesión tales como fatiga, agotamiento y estrés postraumático entre otros. El año 2020 fue declarado por la Organización Mundial de la Salud como año de la enfermera y de la matrona, por lo que la crisis COVID-19 no debiera empañar dicho reconocimiento.
No obstante, se debe seguir trabajando para visibilizar el trabajo de las enfermeras y conseguir su merecido reconocimiento profesional y social.
El Desarrollo de las Habilidades de Liderazgo en Enfermería
Es por ello, que en el contexto sanitario actual, es necesario contar con líderes de enfermería unificadores, que actúen como nexo de unión entre los y las diferentes profesionales. En este sentido no hay muchos estudios, ya que la mayoría centran el tema en los estilos de liderazgo más que en la aplicación del mismo; así autores como Lara et al.6, destacan el estilo de liderazgo transformacional como hilo conductor para el éxito en la gestión sanitaria7.
Además, en una profesión eminentemente feminizada como la enfermera, es preciso poner de relieve la mirada de género, ya que están infrarrepresentadas en los puestos directivos8 adjudicándose tradicionalmente a las mujeres un estilo de gestión más maternalista en contraposición al varón que destaca por el dominio personal y la impersonalidad9,10. Por otro lado, el colectivo enfermero con tareas asistenciales debe afrontar aspectos burocráticos y enfrentarse a situaciones complejas con recursos limitados, con lo que la necesidad de contar con líderes motivados puede contribuir a una mejora efectiva en la calidad de los cuidados11,12. En este sentido, la profesión enfermera busca conseguir el reconocimiento y la legitimidad que le corresponde dentro del organigrama sanitario donde posee una dilatada experiencia tanto en el liderazgo formal propio de los y las gestoras, así como en el liderazgo informal llevado a cabo por los equipos asistenciales9,13. Ejemplo de ello, puede encontrarse en el concepto de hospitales magnéticos, donde la profesión enfermera se constituye como el pilar sobre el que se sostiene la organización14.
