Luis Ortiz Martínez, una figura icónica de la jet set marbellí, dejó una huella imborrable en la vida social de la Costa del Sol. Su historia, marcada por el glamour, el éxito empresarial y una relación inolvidable con Gunilla von Bismarck, es un testimonio de una época dorada en Marbella.
Marbella, epicentro de la jet set europea en los años setenta.
Primeros Años y Orígenes
Luis Ortiz Martínez nació el 14 de febrero de 1889 en San Pedro del Romeral, un pueblo de la Cordillera Cantábrica, específicamente en el barrio llamado «La Sota». Formaba parte de la comunidad de «pasiegos», naturales del norte de España, muy común en Cantabria. Las difíciles condiciones de vida en los valles cántabros impulsaron la marcha de muchos jóvenes, al igual que Luis Ortiz.
En 1905 cruzó los Pirineos con la esperanza de mejorar su situación y trabajó primero como «barquillero» en Marsella y luego en la Costa Azul. A partir de 1905, llevaba muy a menudo a la espalda un enorme cilindro lleno de gofres y proponía una lotería, juego popular entre los niños. Las recompensas de esta lotería podían variar desde uno hasta tres gofres. Originalmente vendía helados a niños en parques públicos, y su negocio resultó rentable. Fue el comienzo de su negocio de helados, vendiendo productos según las estaciones: helados en verano y castañas en invierno.
Años en Francia y Desarrollo Empresarial
En 1911 decidió dejar el sur de Francia para ir a París. Tras ser expulsado en 1914, finalmente fue requisado durante la Primera Guerra Mundial para trabajar en los astilleros de Rochefort-sur-Mer. Allí realizó tareas muy físicas, entre la que se destacó su participación en la construcción de embarcaciones de hormigón, cargando bolsas de hormigón para verterlas en el casco.
Después de viajar por Francia durante varios años, partió hacia el este del país, a Nancy, y acabó reuniéndose con su primo que vivía en Bar-le-Duc, pero abandonó la ciudad en 1921, prefiriendo el departamento de Haute-Marne y Saint-Dizier. Esta ciudad le pareció propicia para la instalación de su oficio a falta de competencia, y para dominar el mercado en los municipios vecinos.
En 1922, afectada por la crisis, su pequeña firma de helados se desarrolla con dificultad y no consigue abrirse nuevas perspectivas económicas. Luis Ortiz decidió crear su propio mercado llamado « Les glaces Ortiz ». También se inspira en la tradición del « sherbet », gofres rellenos de helado, que vende con otros productos, siempre a base de helados o productos lácteos.
Para seguir haciendo funcionar su comercio, Luis Ortiz decidió utilizar un triciclo para distribuir sus productos, lo que suscitaba curiosidad entre los « Bragards (gentilicio de los oriundos de Saint-Dizier) ». También aprovechó todas las oportunidades que ofrecía la ciudad de Saint-Dizier utilizando el cine para aumentar su clientela y desarrollar sus productos. El éxito es inmediato, y pronto, los Ortiz recorren el territorio, vendiendo helados durante los acontecimientos que tienen lugar en la región.
A pesar de este primer éxito, Luis no descansa y sigue trabajando con la esperanza de desarrollar su comercio en toda Francia. Para ello, recorre durante los fines de semana las carreteras del país en busca de nuevas clientelas: fiestas caritativas, kermeses, bailes, concurso de pesca, etc. Fue entonces cuando la empresa se convirtió en un verdadero negocio familiar, en el que sus hijos se involucraron mucho. Fue en 1930 cuando Louis, el primogénito, lanzó el negocio Miko.
En 1931 compró un tostador, para complementar su actividad con la venta de cacahuetes tostados, que la familia ofrecía en los cafés, desde Chaumont hasta Vitry-le-François. Posteriormente, Luis moderniza la empresa mediante la compra de material. Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el negocio seguía siendo en gran parte artesanal; logró mantener su actividad gracias a los asignaciones de leche y azúcar que podía proporcionar la Confederación Nacional de las Heladerías de Francia.
En septiembre de 1944, mientras Francia era liberada gradualmente por las fuerzas aliadas, los hermanos Ortiz fueron repatriados a Saint-Dizier con su familia, pudiendo así lanzar de nuevo el negocio de venta de helados. Durante ese período, pasaron por la ciudad de Saint Dizier muchos soldados estadounidenses, grandes consumidores de lo que llamaban “ice cream”.
Entre ellos había muchos puertorriqueños y mexicanos, a menudo originarios de España. Fue une bendición para los hermanos Ortiz, que lograban comunicarse fácilmente con ellos en español y luego encontrar clientes habituales entre el ejército estadounidense desplegado en Haute-Marne. La compañía incluso llegó a lanzar en paracaídas helado para los soldados estacionados en Bastogne el día de Navidad de 1944.
Llegaron así a un trato con ella: los norteamericanos obtendrían su helado de forma gratuita, pero a cambio proporcionarían los bienes necesarios para la fabricación de dulces (palitos, sabores, máquinas ..) y darían cantidades suficientes de comida para los civiles. Gracias a ello, la actividad de la familia Ortiz se desarrolla, y consigue el mejor helado que jamás saliera de sus talleres gracias a materias primas importadas de Estados Unidos, reproduciendo a la perfección helados del otro lado del Atlántico.
Porque además de este ventajoso intercambio, la intervención del ejército estadounidense también permitirá a la familia fabricar su helado con más rigor. A lo largo de este período, es un mayor del ejército estadounidense quien supervisa la maniobra, centrándose en particular en la higiene y las condiciones en las que se crea el helado. Joseph Ortiz dirá más adelante que efectivamente fue en ese momento cuando pudieron desarrollar buenos hábitos de trabajo.
Por esa época los Ortiz lograron comprar máquinas en Dinamarca para automatizar su producción. Con este nuevo paso, la empresa familiar abre sus puertas a nuevos miembros, contratando a dos empleados en 1940, y luego a varios más con la Liberación.
Luis Ortiz se casó en 1911 con Mercedes Martínez. De esta unión nacerá una hija, que morirá a los cinco años, y cinco hijos. Los dos primeros, Louis y Juan, nacieron en 1913 y 1914. Vidal, André y José nacieron unos años después en 1918, 1920 y 1922.
Legado en Marbella y Relación con Gunilla von Bismarck
La historia de amor entre Luis Ortiz, empresario español, y Gunilla von Bismarck, aristócrata y socialité alemana, es una de esas que parecen sacadas de una novela romántica. La pareja se conoció en Marbella, epicentro de la jet set europea en los años setenta. Fue en este escenario de fiestas y glamour donde nació su amor. Gunilla, conocida como la «reina sin trono de Marbella», confesó a la periodista Nieves Herrero que fue un flechazo instantáneo: «Me gustó nada más verlo. Cómo andaba, cómo se movía, esos ojos de Bambi... Era una persona muy natural, nada artificial. Fue un gran amor.
En los años 70 Luis Ortiz era sinónimo de fiesta. Mientras su padre andaba tapando escotes, Luis vivía de manera intensa la noche marbellí. Y lo hacía en compañía de un grupo de juerguistas que se hacían llamar los Chorys. En una de esas salidas nocturnas estaba Luis cuando se topó con la cabellera rubísima de Gunilla. Quedó impactado por ella.“Fue un flechazo, pero fue ella la que me pescó, porque en ese tiempo Gunilla era impresionantemente guapa, y todos querían casarse con ella, pero se fijó en mí”.
Ortiz y Gunilla von Bismarck, bisnieta del canciller alemán Otto von Bismarck, se casaron en 1978 en una ceremonia en el castillo de Friedrichsruh, en Alemania. Su matrimonio fue uno de los más glamurosos de la época, y juntos se consolidaron como anfitriones de las noches más exclusivas en Marbella.
Luis Ortiz, el marido de Gunilla von Bismarck, se ha muerto. Marbella está de luto.
El 1 de mayo de 1980 nació su único hijo, Francisco José Ortiz von Bismarck. A pesar del divorcio de sus padres la relación de los tres ha sido siempre muy cercana. Tras 11 años de matrimonio y un hijo en común, Luis y Gunilla se divorciaron en 1989. No obstante, su vínculo siguió siendo tan fuerte que, a pesar de la separación, continuaron viviendo juntos y apareciendo en los eventos sociales como si nunca se hubieran distanciado.
La llegada de los 2000 cambió el paradigma del famoseo que recorría la costa marbellí. La ‘jet-set’ le empezaba a dar la espalda la ciudad y buscaban nuevos rincones exclusivos. Su vida también fue cambiando. En 2010 su único hijo se casaba con la abogada Elísabet Verónica Dutú Muzás. Francisco se había convertido en un importante empresario; fue uno de los primeros en invertir en redes sociales en España, a través de la extinta Tuenti, y, actualmente, tiene varias sociedades dedicadas a las inversiones inmobiliarias y deportivas.
Últimos Años y Fallecimiento
Luis Ortiz Martínez murió en Saint-Dizier el 11 de enero de 1948, a la edad de 58 años de cirrosis hepática como resultado del consumo excesivo de alcohol. Fue así como el fundador de los helados Ortiz nunca pudo conocer el deslumbrante éxito nacional de la empresa Miko, cuya gestión y desarrollo estará a partir de entonces en manos de sus hijos.
En sus últimos años, padeció cáncer de próstata, enfermedad por la que recibía sesiones de quimioterapia y diálisis. A pesar de estar divorciados, nunca se han separado y ella fue el gran apoyo del empresario durante los momentos más delicados de su enfermedad.
La enfermedad ha impedido a Luis Ortiz disfrutar con su acostumbrada pasión de las noches marbellíes de sus últimos dos años. Los médicos no querían que se cansase y solo salía a casa para acudir a dialisis. La última vez que lo vimos fue en ‘Starlite’ en el año 2022. “Todos cumplimos años y aprendemos a divertirnos de otra manera”, lamentaba Gunilla recientemente.
Luis Ortiz y Gunilla Von Bismarck anunciaron su divorcio en 1989 pero siguieron unidos y felices como explicaron en una entrevista a DIEZ MINUTOS en 2017 donde presumieron de su papel de padres. "Como padre lo he hecho de matrícula de honor. Cuando le veo ahora es como si me viera a mí a su edad. Me he preocupado mucho de él, sin forzarle a nada. Por ejemplo, nunca ha necesitado mentirnos" dijo entonces Luis.
La enfermedad ha impedido a Luis Ortiz disfrutar con su acostumbrada pasión de las noches marbellíes de sus últimos dos años. Los médicos no querían que se cansase y solo salía a casa para acudir a dialisis. La última vez que lo vimos fue en ‘Starlite’ en el año 2022. “Todos cumplimos años y aprendemos a divertirnos de otra manera”, lamentaba Gunilla recientemente.
En abril de 2024, Ortiz hizo su última aparición pública en el 70º aniversario del Marbella Club, uno de los eventos más importantes de la alta sociedad en la Costa del Sol. Asistió en silla de ruedas, acompañado de Gunilla, y su presencia fue un recordatorio del papel crucial que jugó en la vida social marbellí durante décadas.
El próximo 21 de septiembre de 2024 se celebrará una misa en honor a Luis Ortiz en la iglesia de San Pedro de Alcántara, en Marbella, donde familiares, amigos y conocidos podrán rendirle homenaje.
Legado Familiar
Otro de los grandes momentos felices de su vida fue cuando el joven se casó en 2010 con Elisabet Dutú Mazas, heredera de una gran fortuna aragonesa. El matrimonio tiene dos hijos que han sido la gran pasión de Luis en sus últimos años de vida. Cada vez aparecía menos en público y prefería quedarse en casa disfrutando de los pequeños y jugando a pimpón con su eterna pareja que siempre le pegaba auténticos palizones.
Francisco Ortiz Von Bismarck, en una foto de archivo. (Gtres) A los 13 años se fue interno a Suiza, donde estudió tres cursos para irse después a un internado en New Hampshire, donde se preparó para ingresar en una de las mejores universidades del mundo, Harvard. Allí, en Boston, fue incluso presidente de una hermandad, la Spee, y se graduó en Arte, una especialidad que Harvard centra en la tecnología.
Tabla Resumen de la Vida de Luis Ortiz
| Evento | Fecha |
|---|---|
| Nacimiento | 14 de febrero de 1889 |
| Matrimonio con Mercedes Martínez | 1911 |
| Nacimiento de Francisco José Ortiz von Bismarck | 1 de mayo de 1980 |
| Matrimonio con Gunilla von Bismarck | 7 de octubre de 1978 |
| Divorcio con Gunilla von Bismarck | 1989 |
| Fallecimiento | 11 de enero de 1948 |
