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A todas las grandes compañías del mundo que quieren redimensionar su estructura, dar nuevos bríos a instalaciones obsoletas o aplicar lo ultimísimo en management se les suele venir a la cabeza el mismo apellido: McKinsey. El gigante de la consultoría se ha convertido en el socorrista favorito de las firmas que integran la lista Fortune 500. Y también en el fontanero de emergencia de organismos públicos acuciados por el déficit presupuestario... o de dictadores interesados en acallar la disidencia.

McKinsey & Company es una consultora estratégica global que se focaliza en resolver problemas concernientes a la administración estratégica. McKinsey trabaja prestando sus servicios a las mayores empresas de negocios del mundo, gobiernos e instituciones.

Fue fundada en Chicago en 1926 por James O. McKinsey, profesor de Contabilidad de la escuela de negocios University of Chicago Booth School of Business. James O. McKinsey es considerado el padre de la Contabilidad Gerencial. En 1933 McKinsey contrató a Marvin Bower, quien fundó la oficina de Nueva York, y que tuvo un papel clave en el éxito de la empresa.

McKinsey & Company tiene su sede en Nueva York, y cuenta con alrededor de 100 oficinas en 50 países. La primera oficina internacional fue fundada en 1959 en Londres, seguida por oficinas en Holanda, Alemania, Italia, Francia y Suiza en los años 60.

Entre ellos, España: los 250 profesionales que se dividen entre Madrid y Barcelona susurran al oído de la mitad del Ibex 35. En España, multitud de directivos y CEOs de grandes empresas del IBEX35 trabajaron previamente en la consultora. Además, es fuente de numerosos emprendedores en este país.

Paradójicamente, su labor en ámbitos de tanto impacto como la salud, la educación o la energía es casi invisible para el ciudadano ajeno a lo que sucede en las altas esferas corporativas. En buena parte, debido a la confidencialidad con la que la firma protege a sus clientes y a la opacidad que envuelve su prestación de servicios. «Todo su modelo de negocio está basado en el secretismo», resume por videollamada Walt Bogdanich, veterano periodista de investigación de The New York Times y ganador de tres Pulitzer.

Bogdanich y su compañero de redacción Michael Forsythe, conocido en el gremio por sus pesquisas sobre China sobre el terreno, son los autores de La consultora (Ed. Península), serio candidato a libro del año en la categoría de no ficción. Y no sólo porque desvele los tejemanejes de una organización global y centenaria, algo que convierte la lectura de sus 500 páginas en un permanente recordatorio de La marcha imperial y los paseos de Darth Vader por la Estrella de la Muerte. Sino también porque dibuja un mapa imprescindible para visualizar cómo a partir de los años 90 la economía productiva ha sido reemplazada por la especulativa, con lo que eso ha traído aparejado: el debilitamiento de la clase media, el aumento de la desigualdad, la propagación de la desconfianza, el empoderamiento de la tecnocracia...

«Hay muchísima maldad en el mundo, no hay ninguna duda al respecto. Y tampoco hay duda de que McKinsey ha actuado y se ha comportado de forma profundamente vergonzosa y de que seguramente le habría gustado hacer las cosas de otra manera», explica Bogdanich por videollamada desde la Gran Manzana. «Dicho esto, también ha trabajado bien en ciertas áreas y puesto el foco en la desigualdad, el cambio climático o la importancia de que las mujeres y los afroamericanos mejoren sus posibilidades de conseguir buenos empleos. La cuestión es si luego está a la altura de ese discurso, porque muchas veces no lo está».

«Hablamos de personas muy inteligentes», añade Forsythe a su lado. «Son graduados de las mejores universidades de EEUU y de Europa a las que se pone a trabajar muy duro en proyectos que al final pueden llegar a ser muy dañinos para la sociedad».

Esta pareja de sabuesos, nada dudosa de simpatizar con los anticapis, ha logrado acceder por primera vez a la lista secreta de clientes y honorarios de McKinsey. También ha recopilado el testimonio de decenas de sus empleados y ex trabajadores. El resultado es un retrato demoledor de la consultora más prestigiosa e influyente del planeta, en el que queda de manifiesto su indiferencia ante los conflictos de interés, su agresividad para conseguir contratos y también un manejo de la ética como mínimo cuestionable.

Servicios Ofrecidos por McKinsey & Company

McKinsey & Company ofrece a sus clientes una variedad de servicios de consultoría global de alto nivel en:

  • Estrategia empresarial
  • Operaciones
  • Transformación digital
  • Innovación
  • Finanzas
  • Recursos humanos
  • Gobierno regulador

Además, McKinsey apoya a las empresas en tareas de alto riesgo como la estructuración y la estrategia de reestructuración.

Estos servicios están diseñados para ayudar a las empresas a alcanzar un rendimiento superior y resolver los desafíos más complejos. McKinsey también proporciona servicios de gestión de empresas que impulsan la innovación a través de programas de desarrollo de alto rendimiento y recursos.

Cultura Organizacional de McKinsey & Company

Algunas características de la cultura organizacional de McKinsey & Company son:

  • Competición Interna
  • Rápido crecimiento
  • Horarios Flexibles
  • Estructura vertical
  • Alta rotación de empleados

McKinsey & Company tiene un estilo organizacional commercial. Orientación a lograr resultados. Ambiente motiva en parte a colaboradores a cumplir metas. Se puede mejorar. Estilo de liderazgo motiva, pero se puede poner mas agresividad comercial. Existe competitividad en el equipo, pero se puede mejorar. Se establece relaciones con clientes pero no siempre a largo plazo. Se observa en el equipo una mayor satisfacción por ganar y captar mercado. Existen desafíos por crecer pero se puede ser más ambicioso.

Se observa un ambiente cultural intermedio, con altibajos en las relaciones interpersonales entre los integrantes. Se observan pocas actividades y responsabilidades de la organización que no son consistentes con los requisitos y metas de cada cargo. Su situación de liderazgo no es idónea, observandose baja capacidad de liderazgo y de guiar a sus compañeros. La organización otorga excelentes condiciones y oportunidades para que los empleados se desarrollen profesionalmente. Adicionalmente, sus colaboradores perciben que el nivel de salarios y beneficios de la compañía están alineados al mercado laboral.

Salarios y Beneficios en McKinsey & Company

En cualquier organización, el salario que gana una persona dependerá del nivel de responsabilidades y del trasfondo académico, entre otras variables. En este sentido, no es posible determinar, sin ir a consultar a la empresa misma, qué puesto tiene el colaborador con el salario más alto.

La organización ofrece salarios fijos por encima del valor medio del mercado, adicionalmente, la compañía otorga una remuneración variable sobre la media de mercado. Por otro lado, complementa esta remuneración monetaria con un nivel de salario emocional en concordancia con la tendencia de mercado, y con un nivel de beneficios encima del promedio del sector.

Cómo Trabajar en McKinsey & Company

Para trabajar en McKinsey & Company, hay que considerar que la compañía busca profesionales con diferentes perfiles y características. Al buscar trabajo en McKinsey & Company, hay que considerar que busca mayoritariamente perfiles con las siguientes características.

El proceso de selección de McKinsey & Company, luego de postular a una vacante de empleo, puede extenderse entre 4 y 6, pudiendo enfrentar hasta 3 durante el proceso. Como consideración adicional, la etapa de entrevistas puede llegar a durar entre 4 y 6, pudiendo enfrentar hasta 3 entrevistas durante el proceso.

Respecto a otras empresas, los procesos de contratación están dentro del promedio de dificultad.

Puedes buscar y postular a vacantes de McKinsey & Company y miles de otras empresas en América Latina en nuestra página de empleos.