El marketing en la industria alimentaria es un punto que se encuentra en constante evolución y expansión. Esta industria ha tenido que adaptarse a ritmos frenéticos de cambio y de nuevas demandas por parte de los consumidores. Una prueba de ello es la gran diversidad de productos que encontramos en supermercados o tiendas especializadas. En este escenario, la divulgación se vuelve esencial.
Ante la sobresaturación de productos que vivimos actualmente en el mercado, es vital que el consumidor comprenda las características y beneficios de lo que consume. Con la irrupción de la era digital, las estrategias y campañas de marketing han sufrido cambios. Además, la interacción directa con el cliente a través de las redes sociales ha proporcionado un feedback de mucho valor.
El marketing en la industria alimentaria supone una fuente de negocio muy relevante para las marcas de alimentación del sector Consumo, pero no siempre atrae un porcentaje equivalente de la inversión digital total realizada. A menudo, pesa el cliché de que Internet es para el cliente final y no aplica en la venta a profesionales, haciendo referencia a las empresas B2B. ¿Es realmente así?
Tendencias Clave en la Industria Alimentaria
La era de la producción masiva está cediendo el paso a la era de la personalización. El consumidor actual está muy sensibilizado con el medio ambiente.
Normalmente, busca productos ecológicos, con envases biodegradables y producidos bajo prácticas éticas. También ha aumentado la demanda de productos que ofrecen beneficios adicionales como propiedades antioxidantes, probióticas o energéticas. El consumidor busca estar informado sobre lo que consume, quiere saber de dónde proviene, bajo qué condiciones se produjo y cómo llegó a sus manos.
- Sostenibilidad: Productos ecológicos, envases biodegradables y prácticas éticas.
- Alimentos Funcionales: Productos con beneficios adicionales como antioxidantes y probióticos.
- Trazabilidad y transparencia: Información clara sobre el origen y producción de los alimentos.
- Experiencias: Experiencias gastronómicas que van más allá del simple consumo.
Otro punto a destacar son las experiencias gastronómicas, cada vez más buscadas por los consumidores. Ahora los alimentos además de consumirse, se viven.
Marketing Digital y el Sector Profesional (B2B)
Es evidente que el canal Horeca (hoteles, restaurantes y caterings, entre otros) representa un porcentaje muy significativo de las ventas para muchas marcas de Food and Beverage. Sin embargo, cuando pensamos en cómo el marketing en la industria alimentaria y la estrategia de contenidos para marcas de consumo puede ayudar al negocio de estas enseñas, corremos el riesgo de omitir la línea profesional.
Identificamos campañas robustas de awareness de producto, influenciadores, social media o acciones para diferir tráfico e impulsar la demanda en los puntos de venta. El dueño de un bar o restaurante, el director de compras o el jefe de cocina de un hotel, o el gerente comercial de un mayorista que distribuye a estos colectivos son ejemplos de profesionales que pueden generar muchas ventas -directas o indirectas- para la marca. Sus necesidades son muy distintas a las del cliente final.
Frente a este panorama, no todas las marcas del sector food and beverage acompañan a sus clientes profesionales en el entorno digital.
Estrategias para Dinamizar las Relaciones con el Entorno Profesional
Las academias digitales para profesionales promueven la transferencia de conocimiento en dos áreas: formación de producto y formación en skills de comunicación y digitalización. Esta acción de marketing en la industria alimentaria ofrece experiencias digitales dinámicas, interactivas y de alto impacto.
Unir la estrategia tradicional y la estrategia digital: las barreras entre lo físico y el entorno online están cada vez más diluidas. En Increnta somos especialistas en integrar las estrategias tradicionales con el entorno digital mediante nuestra metodología Lifetime Business. De esta forma, mediante una estrategia de marketing en la industria alimentaria conseguimos acelerar las ventas directas de los fabricantes y distribuidores en los segmentos profesionales.
El Marketing y la Percepción de los Alimentos: Más Allá de lo Nutricional
Basta con darse un paseo por el supermercado para darse cuenta de que la mayor parte de los productos procesados y ultraprocesados que crea la industria alimentaria están destinados a un público en concreto. Se nos van los ojos detrás de productos de elaboración casera, y esto no es más que una declaración nutricional que no aporta ningún valor extra al producto.
A los clientes, sin embargo, nos hacen creer que ha sido elaborado con más mimo, nos indican que seguro que hay una maravillosa cocinera que podría ser mi abuela (al menos yo la imagino así), haciendo esa salsa en un puchero de barro que se aleja de todo lo industrial, pero esa no es la realidad. Es solo un reclamo, y esa salsa de tomate frito es tan industrial como la primera marca que le venga a la cabeza.
Además, toda la industria está virando hacia lo vegetal. Cada vez somos más los consumidores de este tipo de alimentación o, al menos, los que tenemos curiosidad por incluir algo más de proteína vegetal en la alimentación. Por ello, marcas tradicionalmente cárnicas y lácteas se han sumado a esta moda, que bienvenida sea, por cierto, y, por supuesto, también lo han hecho las marcas blancas de los propios supermercados.
Estos productos suelen tener un envase verde y se hace referencia a su contenido vegetal, pero ¿que sea vegetal es indicativo de que sea saludable? Lo cierto es que no, hay que leer los ingredientes y desechar casi de antemano los productos que son copias de las opciones omnívoras con poco aporte nutricional, como salchichas, nuggets, baritas de pescado…
El color verde también se usa para tratar de indicar “salud” y hacer referencia a que es eco y sostenible, pero ¿es sostenible la quinoa en España? Lo cierto es que no, aquí no somos productores y esto supone una huella de carbono importante y, a su vez, un encarecimiento de este producto dónde es un cereal básico, como en Perú.
Otra moda que ha inundado los lineales de los supermercados son los productos altos en proteínas; pueden encontrar yogures, postres lácteos (porque yogures de sabor chocolate o versión puding, yogures, yogures no son), bebidas vegetales, batidos con mayor contenido en proteínas, pan proteico… En realidad, ¿necesitamos estos productos? ¿Sabemos cuántos son esos 16 gramos de proteínas que nos ofrece un yogur de ese tipo? ¿Conocemos nuestro consumo proteico cómo para buscar un aporte extra? ¿De dónde sale tanta preocupación por las proteínas?
35 Tipos de Estrategias de Marketing que Funcionan
Viene de la nutrición deportiva y de las dietas hiperproteicas, la proteína es como el macronutriente majo, es necesario, saciante y tiene un aporte calórico aceptable, no como la grasa y los hidratos de carbono que viene cargados de calorías por el mismísimo Belcebú.
La realidad es que en Occidente no hay un déficit proteico precisamente; si algo comemos de más son proteínas en forma de carne, pescado, huevos, lácteos, quesos, etc. al ser una alimentación originariamente omnívora. En otras latitudes sí hay déficit proteico. En la nutrición parece que se establecen modas y, si antes el enemigo eran las grasas, que había que evitarlas casi independientemente de su origen (nunca es comparable una grasa trans en un bollo, que la grasa vegetal de unos frutos secos), después fue el azúcar.
El delirio ha alcanzado cotas dantescas como para que nutricionistas, “influencers” y demás atrevidos, por no decir otra cosa, que buscan sus likes en Instagram y demás plataformas, lanzan mensajes como que las frutas y verduras son malas para el hígado, o que hay que beber vinagre antes de las comidas para reducir la glucemia.
Volviendo al yogur, uno natural aporta unos 10g de proteína y el skyr, un yogur de origen islandés que lleva en los súpers más tiempo que los proteicos, unos 14g de proteína. Como ven, nada nuevo bajo el sol.
Los productos altos en proteína suelen ir en color negro, porque están más relacionados con la nutrición deportiva y, en general, más destinados al público masculino. Ya sabemos que la fuerza es solo cosa de hombres. Sin duda, mis preferidos son los de la gama rosa, esos productos destinados a mujeres que más que dedicarse a nutrirnos, nos dicen qué tenemos que hacer con nuestros cuerpos.
La gama rosa no es algo que yo me haya inventado, es una estrategia que se usa en marketing. Relacionan el significado del rosa: inocencia, dulzura, feminidad con productos y, en general, estos suelen ir dirigidos a mujeres. En esta gama distingo dos claras líneas, una dirigida a pérdida de peso y zonas problemáticas de nuestros cuerpos, y otra, a menopausia.
En la primera podemos encontrar de todo, desde barritas llenas de azúcar que sustituyen a una comida, infusiones para aliviar piernas pesadas o regular el tránsito intestinal y de paso quitarnos barriga, también galletas devoragrasas, leche condensada rosa (la misma que la normal, pero hecha con leche desnatada, no se nos vaya a ocurrir a ninguna mujer comer un lácteo entero). Estos productos dejan muy claro que la alimentación en la mujer se plantea como un medio para cambiar su cuerpo, prima más la estética que la salud. En realidad, la mayor parte de esos productos no son saludables.
En la segunda línea de la gama rosa, te venden toda clase de productos, pero ahora enriquecidos en calcio, en omega-3… Me hace gracia, porque las mujeres desaparecemos para la sociedad cuando llegamos a determinada edad, porque supuestamente ya no somos atractivas, pero la industria nos deja tomar grasa en forma de omega-3, se preocupa por nuestros huesos, nuestro colesterol y nuestra salud… Aunque en la edad fértil, con dos barritas o un batido teníamos suficiente para comer.
El Marketing de los Alimentos "Milagro"
Estamos en el periodo donde más cantidad de comida se produce. El marketing de la industria alimentaria trabaja cada día para que los consumidores tengan sus necesidades cubiertas (también para crearlas). Alimentos curativos sin prescripción, dietas milagrosas o productos genéricos son algunas de las creaciones de esta industria que factura miles de millones de euros.
Los consumidores, por otro lado, sucumbimos ante los encantos de los productos milagrosos, sin mirar más allá del etiquetado. ¿Cuestionamos la procedencia de los productos que compramos? ¿Realmente existen alimentos milagrosos?
Las compañías utilizan poderosas estrategias de marketing para seducir y convencer de que sus productos son los mejores del mercado y no los de la competencia. No solo podemos verlo en el ámbito de la alimentación, también en productos de belleza, para bebés o cualquiera de aparente finalidad sanitaria que ofrezcan milagrosas soluciones a cambio de un desembolso económico.
¿Darías toda tu confianza en alimentos que reducen el colesterol o que disminuyen el riesgo de problemas cardíacos sin consultar con tu médico? ¿Hasta qué punto la industria alimentaria puede manipular para cambiar los hábitos de los consumidores? ¿Cuáles son las formas de actuar del marketing de la industria alimentaria?
Obviamente, detrás de cada acción hay una estrategia, y los productos milagro tienen largas técnicas de venta por las que atraer al consumidor. En primer lugar, apelar a las emociones es lo que mejor funciona. Esto no quiere decir que el marketing no pueda centrarse en los sentimientos ni deba conocer tus emociones, el problema está cuando no se utilizan éticamente.
Si la industria que te ofrece felicidad infinita puede estar jugando con tu salud a través de los impulsos emocionales, podrá estar jugando con tu salud. En el blog del dietista Alex Pérez “el piscolabis”, se habla de que “los alimentos frescos atraen al comercio con más frecuencia que otro tipo de productos. Se han convertido en un elemento de fidelización, aún cuando las ganancias que tiene el empresario no sean tan importantes”.
También afirma que el precio es un elemento decisivo para que el consumidor opte por una opción u otra. A la hora de consumir, se elige por el packaging y la apariencia del producto, tanto si se compra en una tienda física como en Internet. “La técnica de fidelización que más se está viendo más rentable en estos tiempos es la gamificación. También es efectivo vender a partir de experiencias vivenciales interpretadas como únicas.
E-commerce y Estrategias de Venta Online
Sin duda la industria alimentaria tiene una serie de características que la hace única, pero esto no la ha excluido de adaptar su estrategia al entorno digital. Las empresas del sector alimentación se están introduciendo en el entorno online y apuestan tanto por la pequeña eCommerce como por el gran Marketplace, como es el caso de Amazon.
La industria alimentaria debe tener claro los nichos e identificar los elementos de diferenciación en cuanto a su competencia. Por ejemplo los alimentos “eco” o “veggie” despiertan gran interés entre los más jóvenes y es una tendencia a la que cada vez más marcas se suman.
Los productos milagro, sobre todo los pseudomedicamentos, pueden llegar a ser peligrosos y “causar daños a los pacientes y no ser eficaces en el tratamiento de las enfermedades a las que se destinan”, según ha publicado la OMS. Por otro lado, la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), informa de la importancia de reconocer los productos milagrosos para ser capaces de escapar del engaño.
Si en su publicidad aparecen gurús o supuestos profesionales sanitarios que explican de forma dudosa y ambigua las propiedades del producto. La aparición de datos sin ningún apoyo científico demostrable es una clara señal de que poco debemos fiarnos del producto. Es muy común ver cómo muestran imágenes de un antes y un después y que dicen ser tomadas en periodos de tiempo muy cortos como por ejemplo son las pérdidas de peso.
Tanto empresas como consumidores somos responsables del consumo diario de los productos que entran en casa, en la oficina o de lo que utilizamos para hacer ejercicio, por ejemplo.
Alimentos Curativos y Dietas Milagro: Un Análisis Crítico
Los alimentos curativos son productos que se promocionan bajo la premisa de tener propiedades beneficiosas para la salud, más allá de su valor nutricional básico. Las dietas milagro prometen resultados extraordinarios en tiempos muy reducidos, pero suelen basarse en restricciones alimentarias extremas que no son sostenibles a largo plazo.
Estas dietas pueden conducir a déficits nutricionales y efectos rebote, donde se recupera el peso perdido rápidamente, y en ocasiones, se gana aún más peso. El marketing puede influir significativamente en cómo los consumidores perciben los alimentos saludables. A menudo, las campañas publicitarias exageran los beneficios de ciertos productos, utilizando términos como 'natural' o 'orgánico' para atraer a los consumidores.
La educación juega un papel crucial en desmitificar los mitos alimentarios, proporcionando a los consumidores información basada en evidencia sobre la nutrición y la salud. Las empresas a menudo emplean estrategias de marketing emocional para promover alimentos curativos, destacando testimonios personales, imágenes de bienestar y mensajes de esperanza. También pueden usar términos científicos y estadísticas para dar una apariencia de credibilidad.
