En España, las empresas familiares representan una parte significativa del tejido empresarial. De hecho, el número de empresas familiares supera los dos millones y medio, generando alrededor del 57 % del Producto Interior Bruto (PIB) y, aproximadamente, el 67 % del empleo en el sector privado. Además representan en torno al 83 % del total del tejido empresarial.
En términos generales, se considera que una empresa familiar es la compañía que funda, gobierna y controla una unidad familiar. Pero, ¿qué se necesita para crear una microempresa familiar en España? A continuación, exploraremos los requisitos, ventajas y recomendaciones para gestionar con éxito este tipo de negocio.
¿Qué es una Microempresa?
Una microempresa es una sociedad que requiere poco capital para su constitución y que, además, no incluye en el mercado, ya que serán empresas que crecen con el paso del tiempo. Aquellos que se cuestionan qué es una microyme deben saber que muchas de estas compañías han nacido ante la crisis.
De hecho, en España organizaciones como la AEMME (Asociación Española Multisectorial de Microempresas) agrupa microempresas como autónomos, empresarios individuales y empresarios societarios.
Los requisitos para considerar una empresa como microempresa dependen de cada país, aunque pueden variar en función del procedimiento para el que se requiera esta calificación. Sin embargo, para la Agencia Tributaria, a efectos de preconcursos, concursos y procedimientos especiales, los requisitos cambian.
Un autónomo puede considerarse microempresa si cumple con los criterios de número de empleados e importes financieros y ejerce una actividad económica.
Las pymes (pequeñas y medianas empresas) incluyen tanto microempresas como pequeñas y medianas empresas. Las pymes pueden tener hasta 249 empleados y facturar hasta 50 millones de euros, mientras que las microempresas deben mantenerse por debajo de los 10 empleados y los 2 millones de euros de facturación.
Las obligaciones fiscales y contables de una gran empresa son mucho más complejas que las de una microempresa, que disfruta de ciertos beneficios fiscales y menores exigencias contables.
- Tributación reducida.
- Simplificación contable.
- Se pueden acoger al Plan General de Contabilidad para Pymes, lo que facilita la gestión contable y financiera.
- Facilidades en la contratación.
Requisitos Fundamentales de una Empresa Familiar
Para que una empresa sea considerada familiar, debe cumplir con ciertos criterios esenciales:
- Mayoría de acciones en manos de la familia: Los miembros de la familia o familias que fundaron la compañía deben poseer la mayoría de las acciones o del capital social y, por tanto, de los votos. La mayoría de esos votos deben ser directos o indirectos.
- Dirección por propietarios y fundadores: La organización debe ser gestionada y dirigida, al menos, por uno de los propietarios y fundadores.
- Estrategia de continuidad: Debe existir una vocación para trasladar el patrimonio de la empresa a la siguiente generación, manteniendo una estrategia de continuidad.
- Derecho de voto en caso de cotización en bolsa: En el caso de las compañías cotizadas en bolsa, el fundador, fundadores o parientes deben tener en su poder al menos el 25% de los derechos de voto que les corresponden por el capital social.
En general, hablamos de una empresa familiar cuando una familia posee al menos el 50% del capital en el caso de empresas no cotizadas, participa en las decisiones estratégicas, y existe la intención clara de transmitir la empresa a las siguientes generaciones. En el caso de las compañías cotizadas este porcentaje ha de ser del 25%.
Para acceder a posibles beneficios fiscales, hay que cumplir requisitos adicionales: que la empresa tenga una actividad económica real (no basta con alquilar inmuebles que haya ido heredando la familia, por ejemplo), que un miembro de la familia ejerza funciones de dirección efectiva y que reciba por ello una remuneración adecuada.
Atributos de una Empresa Familiar
Además de los requisitos, las empresas familiares suelen tener ciertos atributos característicos:
- Valores arraigados: Poseen una cultura y valores muy arraigados dentro de la compañía.
- Proximidad con el cliente: Suelen tener una relación más cercana y personalizada con sus clientes.
- Flexibilidad: Son más ágiles en la toma de decisiones y en la adaptación a los cambios del mercado.
- Planificación a largo plazo: Tienen una visión a largo plazo, enfocada en la sostenibilidad y el legado.
Sin embargo, también enfrentan desafíos como:
- Escasez de financiación: Pueden tener dificultades para acceder a financiación externa, dependiendo en gran medida de su propio patrimonio.
- Falta de sucesores idóneos: La falta de un sucesor capacitado puede poner en riesgo la continuidad de la empresa.
Requisitos para Crear una Microempresa Familiar
Para fundar una microempresa familiar, es importante seguir una serie de pasos y considerar varios aspectos clave:
Plan de Empresa
La idea que tengas debe ser clara y concisa, con un público objetivo definido y con posibilidades de llevarse a cabo. Una de las preguntas que cabe plantearse es si se quiere trabajar siempre en ella o si se busca hacerla grande para después venderla al mejor postor.
Desarrollar un plan de negocios es una de las tareas fundamentales a la hora de poner en marcha una micropyme. Es recomendable a la hora de crear una microempresa decidir con inteligencia cada aspecto de tu negocio, por pequeño que sea.
Asesoramiento Legal y Financiero
La contratación de un abogado o un asesor que pueda ocuparse de los temas más importantes, especialmente si no los dominas demasiado. Dentro del espectro económico, es importante que tengas disponible de inicio más cantidad de lo que necesitas, ya que siempre puede surgir un imprevisto que requiera una inversión.
Presencia Digital
Desarrollar una página web es indispensable en la actualidad para cualquier negocio, vayas a vender o no en línea. Tampoco puede faltar la promoción en redes sociales, tan presentes en el día a día de millones de personas en todo el mundo.
Ubicación Física
Es interesante buscar una oficina en la que poder ubicar tu negocio, con el espacio que sea necesario para empezar. Cuando creas que todo está preparado, determina una fecha de lanzamiento y organiza un evento para presentarlo si es un producto.
Forma Jurídica
Uno de los primeros pasos es elegir la forma jurídica que mejor se adapte a las características de la familia y del negocio. La opción más común, por su sencillez y flexibilidad, suele ser la Sociedad Limitada, que requiere un capital mínimo reducido y permite establecer estatutos a medida. Un ejemplo: facilita que se limite la transmisión de participaciones a personas ajenas a la familia.
En familias con más recursos, o con estructuras más complejas, puede contemplarse la creación de una Sociedad Anónima, que exige un capital mínimo superior, pero ofrece más posibilidades en términos de financiación externa y proyección futura.
En fases muy iniciales o para proyectos de muy bajo riesgo, puede optarse por ser empresario individual o formar una comunidad de bienes entre hermanos o primos. Sin embargo, esta fórmula implica una responsabilidad personal ilimitada, lo que la convierte en una opción menos recomendable si la intención es profesionalizar el negocio a medio o largo plazo.
En el momento en que tú y tus familiares decidís dar el paso de organizar una empresa de este tipo, debéis valorar muy bien cada uno de estos aspectos: una sociedad mal diseñada puede acabar en manos ajenas, incluso aunque naciera como un proyecto íntimo.
🏢 Tipos de Empresas en España 2025: Formas Jurídicas y Sociedades
La siguiente tabla resume las principales formas jurídicas:
| Forma Jurídica | Capital Mínimo | Responsabilidad | Adecuada para |
|---|---|---|---|
| Sociedad Limitada (S.L.) | Reducido | Limitada al capital aportado | Sencillez y flexibilidad |
| Sociedad Anónima (S.A.) | Superior | Limitada al capital aportado | Financiación externa y proyección futura |
| Empresario Individual | Ninguno | Ilimitada | Fases iniciales y proyectos de bajo riesgo |
Marco Legal en España
En España no existe una normativa específica que defina a la “empresa familiar” como una figura jurídica distinta, pero sí hay un conjunto de normas legales que determinan su funcionamiento. Como en cualquier empresa, el marco general lo encontramos en la Ley de Sociedades de Capital, que regula las sociedades mercantiles más habituales, perfectamente adaptables a negocios familiares.
En ella se establece cómo deben organizarse internamente, qué derechos tienen los socios, cómo se transmiten las participaciones, o aspectos como la posible limitación de entrada de terceros, algo básico cuando se busca mantener el control dentro del núcleo familiar.
Además, deberás tener en cuenta normativas como el Código de Comercio, que rige la organización de las sociedades y las relaciones mercantiles y contractuales; el Código Civil, que deberás tener muy en cuenta en cuestiones hereditarias y patrimoniales; y el Estatuto de los Trabajadores, cuya aplicación va más allá de los vínculos familiares.
También entran en juego normativas fiscales como la Ley del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, la Ley del Impuesto sobre el Patrimonio y sus correspondientes desarrollos autonómicos.
Protocolo Familiar
Es un acuerdo privado que regula cómo se relaciona la familia con la empresa. Funciona como un instrumento de diálogo y prevención, abordando cuestiones que pueden derivar en conflictos graves si se dejan al azar.
En él se incluyen aspectos como: ¿pueden trabajar en la empresa todos los miembros de la familia, o solo quienes tengan cierta formación? ¿Cómo se elige al sucesor o sucesora del fundador? ¿Qué pasa si uno de los hijos quiere vender su parte? ¿Se reparten beneficios entre todos o simplemente entre quienes trabajan activamente?
Un buen protocolo define criterios claros, mecanismos de mediación interna, formas de resolver disputas y un compromiso colectivo de respeto a los acuerdos firmados.
Pactos de Socios
Es un documento complementario a los estatutos sociales que regula de forma privada cómo se toman las decisiones clave, qué pasa si uno quiere salir, cómo se reparte el poder dentro del órgano de administración, y otras cuestiones de gobernanza interna. Puede incluir cláusulas que impidan la entrada de terceros, que obliguen a vender en bloque si alguien recibe una oferta o que establezcan derechos preferentes entre hermanos, primos o ramas familiares distintas.
Sucesión Generacional
La sucesión debe empezar a estudiarse mucho antes de la jubilación de los fundadores. Es entonces cuando se empiezan a identificar los perfiles idóneos dentro de la familia, se diseñan planes de formación, se testean capacidades y se define un calendario de transición.
Vender una Empresa Familiar
Si bien este tipo de negocios suelen crearse con la idea de que haya una continuidad generacional, en ocasiones esta continuidad es imposible. Bien porque no hay sucesión, bien porque las siguientes generaciones no están interesadas en el negocio… Sea cual fuere la razón, hay ocasiones en las que se impone vender la empresa familiar. A grandes rasgos, existen dos opciones: la venta por sucesión interna y la venta por sucesión externa.
Sucesión Interna: Cuando no hay nadie en la familia a quien podamos pasar el testigo, la opción más lógica e inmediata es la venta por sucesión interna. En pocas palabras: quiero vender mi negocio a personas ajenas a la familia, pero pertenecientes a la empresa.
Sucesión Externa: Se trata de la venta por sucesión externa, es decir, a una persona o empresa que no pertenezca a ella. ¡Ojo! que no pertenezca a ella no significa que no tenga relación con ella, muy al contrario… La idea es buscar a un comprador con el que se haya establecido una relación a lo largo del tiempo.
Ventajas de la Empresa Familiar
Este tipo de organizaciones presentan claras ventajas respecto a las empresas forjadas por una única persona o socios externos a su círculo:
- Orientación al largo plazo y mayor grado de unidad, compromiso y dedicación con el negocio.
- Mayor grado de autofinanciación y reinversión de beneficios para financiar el futuro crecimiento de la empresa, dado que se busca el beneficio de la familia.
- Mayor estabilidad laboral para empleados y directiva, pues por lo general en este tipo de empresas se desarrollan vínculos de amistad que dificultan el hecho de buscar la rentabilidad a base de afectar a los empleados de base.
- Mayor vinculación con los clientes, pues la atención al cliente suele ser más cordial y la calidad de servicio más alta, lo que origina un mayor grado de confianza y reputación entre los clientes.
- Mejor orientación al mercado, ya que suelen tener un conocimiento del negocio que se transmite a las siguientes generaciones, perpetuándolo como estrategia de dirección.
- Flexibilidad competitiva, al ser menos burócrata e impersonal en la toma de decisiones, que se suelen tomar con mayor rapidez.
Desventajas de la Empresa Familiar
Como desventajas se pueden citar las siguientes:
- Dificultad de incorporación de socios externos, así como para la venta de acciones propias.
- Posible carga financiera para la recompra de acciones de familiares en el momento de la sucesión empresarial.
- Mayor tendencia a la autofinanciación y un menor acceso a las fuentes de financiación.
- Conflictos por entremezclar la propiedad del capital con la capacidad profesional para dirigir, pues pueden ponerse personas no cualificadas en puestos de responsabilidad directiva.
- Dificultad de atraer y mantener buenos directivos no familiares.
- Concepto de gestión continuista, Las empresas familiares suelen ser más adversas al riesgo.
- Relaciones interfamiliares e intrafamiliares. No suele haber diferencias entre la vida privada y la profesional, y de ahí suelen surgir problemas.
- Incoherencias retributivas entre familiares y no familiares.
- Confusión de la empresa con el concepto de una gran familia, existiendo un método de valoración y autovaloración fundamentado en un análisis muy subjetivo.
Estadísticas Clave sobre Empresas Familiares en España
Aunque las empresas familiares podrían entenderse como empresas más sólidas y cohesionadas que las no familiares, lo cierto es que el porcentaje de la familia que se dedica y trabajo en la empresa se va reduciendo conforme pasan las generaciones. Así, del 65% de la primera generación se pasa a un 25% en la segunda, a un 9% en la tercera y a sólo un 1% en la cuarta.
La siguiente tabla muestra la evolución de la participación familiar en la empresa por generación:
| Generación | Porcentaje de Participación |
|---|---|
| Primera | 65% |
| Segunda | 25% |
| Tercera | 9% |
| Cuarta | 1% |
Recomendaciones para Gestionar una Compañía Familiar
Por último, desglosamos algunas de las recomendaciones para gestionar una compañía familiar:
- Mantener una buena relación familiar.
- Demarcar los derechos, deberes y roles de cada miembro de la familia dentro de la compañía.
- Redactar un protocolo que marque unas pautas de organización para la sucesión.
- Asignar funciones dentro de la empresa en función de las capacidades y habilidades profesionales de los miembros de la familia, tal y como se haría en cualquier otra empresa no familiar.
- Dividir el patrimonio familiar y personal para evitar confusiones.
- Formalizar los órganos de gestión.
- Proteger los valores y la cultura originales de la compañía.
Siguiendo estos requisitos y recomendaciones, podrás establecer una microempresa familiar sólida y exitosa en España.
