Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina, más conocido por su alias 'Txeroki', fue el último gran jefe militar de la organización terrorista ETA. Nacido el 6 de julio de 1973, su historial dentro de la banda armada y su posterior detención marcaron un antes y un después en la lucha contra el terrorismo en España y Francia.
Mapa del País Vasco, región de origen de Txeroki.
Detención y Proceso Judicial
Mikel Garikoitz Aspiazu, alias 'Txeroki', el máximo responsable del aparato militar de ETA, fue detenido junto a una mujer por la policía judicial francesa en los Pirineos, al suroeste del país. La operación fue coordinada desde París con información de la Guardia Civil y con la autorización de la juez Le Vert.
Tanto 'Txeroki' como su acompañante, quien, a falta de confirmación de las huellas dactilares podría tratarse de Leire López Zurutuza, estaban dormidos e iban armados en el momento de la detención. Al etarra se le seguía la pista desde hacía un mes.
Agentes de una unidad especial de asalto de la policía penetraron poco después de las tres de la mañana en una vivienda en la que se encontraban el dirigente etarra y una mujer, quien, a falta del cotejo de las huellas dactilares, podría tratarse de Leire López Zurutuza, nacida en 1977 en Beasain.
Las detenciones se llevaron a cabo con mandato de la juez encargada de los asuntos de ETA Laurence Levert. Entre sus últimas acciones terroristas, el jefe militar de ETA se confesó autor material del asesinato de dos guardias civiles en la localidad francesa de Capbreton el 1 de diciembre de 2007.
Condenas Pendientes
Txeroki, por su parte, tiene por delante largas condenas. En Francia y en España. En el país galo, acumula cuatro de 20, nueve, ocho y seis años. Las cuatro sentencias superan el límite de 30 años de cumplimiento efectivo que establece la legislación francesa. Está recluido desde el año 2008.
Cuando las cumpla en Francia, podrá empezar a cumplir las que tiene pendientes en España. De momento, una condena de 377 años por los atentados que cometió cuando lideraba el 'comando K-Olaia' y otra de 18 años por intentar asesinar con un paquete bomba a una periodista.
La Audiencia Nacional también espera juzgarle como autor intelectual del atentado contra la terminal 4 de Barajas, perpetrado en 2006. Francia debe entregarlo para este proceso.
En la última condena, la de 18 años, Txeroki intentó sin éxito que el tribunal no lo condenara a un alejamiento de 50 kilómetros de su víctima porque "el País Vasco es pequeño" y eso le impediría vivir en Bilbao, donde reside su familia.
La sentencia señala que en los cinco años siguientes a su excarcelación el exjefe etarra no podrá vivir en Lejona (Vizcaya), donde reside la víctima, o acercarse a 50 kilómetros de su lugar de residencia.
Historial de Atentados
La ficha policial de la Ertzaintza indica que Garikoitz Aspiazu Rubina nació el 6 de julio de 1973, mide 1,85, es de complexión atlética, con pelo castaño y ojos marrones. A este grupo de 'liberados' se le atribuye el asesinato del juez José María Lidón, ocurrido el 7 de noviembre de 2001 en la localidad vizcaína de Getxo.
Entre la lista de atentados que se les atribuyen se encuentra la bomba que hirió gravemente el dirigente de las Juventudes Socialistas Eduardo Madina, el 19 de febrero, y el que hirió a la concejal de Portugalete Esther Cabezudo, tres días más tarde.
Acabada la campaña de atentados en Vizcaya, el presunto etarra volvió a Francia donde se perdió su pista.
Vida Familiar
'Txeroki', uno de los jefes etarras más sanguinarios, en semilibertad
Actualmente se encuentra en prisión, y recientemente ha intentado un acercamiento a cárceles francesas más próximas al País Vasco, aprovechando sus circunstancias familiares. Txeroki está en prisión desde noviembre de 2008. Ahora está en Arles, a unos 700 kilómetros de la frontera con España.
El exjefe etarra ha sido padre en prisión. La madre, de nombre Nahia, es hermana de un exmiembro de ETA que estuvo en prisión por pertenecer a un comando de la banda terrorista. El pequeño, Haitz, acaba de cumplir los dos años.
Su pareja y su hijo tienen que realizar grandes trayectos para visitarle cada vez que la legislación penitenciaria francesa les concede vis a vis familiares. En uno de esos viajes, ocurrido el pasado 1 de enero, Nahia y Haitz (que entonces tenía 23 meses) tuvieron un accidente de tráfico nada más salir del centro penitenciario.
El coche en el que viajaban fue embestido por otro coche que circulaba detrás. El conductor se negó a llamar a la Policía, como requería la pareja de Txeroki, y huyó del lugar sin rellenar el parte de incidencias.
Según ha podido saber El Confidencial, el Gobierno vasco denegó este curso una beca solicitada por su pareja para su hijo. Una beca guardería que el Departamento de Educación rechazó porque la familia del solicitante "superó los límites de renta protegibles según los datos aportados por la hacienda foral". Para familias de tres miembros, las rentas computables no deben superar los 17.600 euros.
La pareja de Txeroki (tuvieron el hijo en prisión) es hermana de otro miembro de ETA, Rubén G.G., que fue detenido en junio de 2013 acusado de ser integrante del 'comando Izarbeltz' de la banda, al que se le imputaron cuatro atentado sin víctimas. Solo estuvo 10 meses en prisión y salió en libertad en abril de 2014.
Estrategias Legales y Traslados Penitenciarios
Txeroki quiere utilizar la misma estrategia que el que fuera su lugarteniente y sucesor al frente del aparato militar de la banda, Mikel Carrera Sarobe, alias 'Ata'. El Tribunal Administrativo de París decidió el pasado mes de noviembre que Ata fuera trasladado a otra prisión francesa más próxima al País Vasco para que el terrorista pueda ver con más facilidad a su madre, de 68 años, y a sus dos hijas, de tres y ocho, que solo pueden visitarle a costa de esfuerzos físicos, económicos y, en el caso de las niñas, "esfuerzos psicológicos importantes", según reza la resolución judicial. Una decisión que ha enfadado al colectivo de víctimas.
Txeroki es el único preso de ETA en la prisión de Arles, situada a 760 kilómetros de Bilbao y a 670 KM de Andoáin, donde residen sus familiares.
La asociación de familiares de presos etarras Etxerat lleva años denunciando que la política de dispersión que han practicado España y Francia obliga a las familias y a los amigos de los reclusos de la banda terroristas a prolongados viajes que suelen conllevar accidentes (15 heridos en 2018).
Txeroki no lo va a tener fácil en sus pretensiones. La dispersión acaba de ser avalada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, que esta misma semana ha rechazado el recurso presentado por otro preso etarra que estaba en una cárcel extremeña, al entender que la política de dispersión está justificada, amparada por la ley, y no vulneró sus derechos fundamentales.
A la derecha, Rubén G. G., el hermano de la pareja de Txeroki.
