La justicia ha reabierto la causa por el fallecimiento del empresario Isak Andic, quien murió el pasado mes de diciembre tras caer al vacío desde una altura de 150 metros. Una jueza de Martorell (Barcelona) ha reabierto la investigación por la muerte del empresario Isak Andic, propietario Mango, para completar los informes pendientes desde el archivo de las pesquisas el pasado mes de enero. El juzgado ya ha recibido el informe preliminar de la autopsia y el atestado inicial de los Mossos.
Los Mossos d'Esquadra, casi 5 meses después de lo ocurrido, han decidido dar por cerrada la investigación de la muerte del dueño y fundador de Mango, Isak Andic, que cayó desde una altura de cerca de 150 metros durante una excursión familiar. Los Mossos d’Esquadra ultiman un atestado ampliatorio sobre el accidente del fundador de Mango, Isak Andic, en la montaña de Montserrat.
Para entender el caso debemos remontarnos al 14 de diciembre del pasado año 2024, cuando las autoridades confirmaban que Isak Andic había muerto tras caer al vacío en los alrededores de las Cuevas de Salnitre de Collbató. Desde el primer momento, las autoridades han mantenido en que la muerte del empresario no hubo participación de terceras personas. Con ello, los Mossos concluyen que la muerte del empresario fue accidental.
Así es el sendero en el que murió Isak Andic
Cronología del Accidente
Durante aquella fatídica jornada de finales de año, el reconocido empresario se encontraba disfrutando de un día de senderismo junto a su hijo mayor, Jonathan, por el macizo de Montserrat, a las afueras de Barcelona. Andic iba acompañado de su hijo Jonathan y de su mujer mientras practicaba senderismo. Había salido a primera hora de la mañana junto a su hijo mayor para recorrer un trayecto que va desde las cuevas de Salnitre de Collbató hasta el monasterio de Montserrat, en Barcelona, una zona a la que había acudido el dueño de Mango en varias ocasiones.
En el tramo final del sendero, cuando ya estaban de vuelta al coche, el empresario resbaló y cayó por un barranco desde una altura de unos 150 metros. Fue su hijo quien llamó al 112. La caída de Andic se produjo en una zona de difícil acceso.
El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) desplazó un helicóptero medicalizado y una ambulancia hasta el lugar del siniestro, una zona de difícil acceso. Sin embargo, los equipos de rescate solo pudieron constatar el fallecimiento del empresario. La Unidad de Montaña de los Mossos d'Esquadra se encargó de recuperar el cuerpo, mientras los profesionales del SEM prestaron apoyo psicológico a los familiares.
Según el testimonio de Jonathan Andic, su padre caminaba unos pasos detrás de él cuando escuchó un desprendimiento de piedras y, al girarse, lo vio perder el equilibrio y caer por un barranco de aproximadamente 150 metros de altura. Al lugar acudieron patrullas de los Mossos d’Esquadra, dotaciones de los Bombers de la Generalitat y ambulancias del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM), quienes solo pudieron certificar el fallecimiento.
Los Andic conocía bien la ruta y la había recorrido en otras ocasiones. Sin embargo, ese día las condiciones del sendero resultaron fatales. Una jornada de “reconexión” entre padre e hijo, durante la que desgraciadamente el empresario terminó precipitándose al vacío, desde una altura de más de 100 metros, desde uno de los trechos del camino en los que el sendero se estrecha y resulta especialmente peligroso.
El Lugar del Accidente
El lugar donde se produjo el accidente es conocido por sus terrenos irregulares y desniveles, aunque no suele considerarse extremadamente peligroso para excursionistas con experiencia. Andic, dueño de la mayor fortuna de Cataluña, cayó justo al inicio del camino que lleva a hasta Montserrat. Un sendero estrecho y pedregoso, y justo en un punto que cualquier desliz lleva a un barranco, con una caída de más de 100 metros de altura.
Investigación de los Mossos d'Esquadra
La policía catalana investiga desde entonces lo ocurrido, y hasta el momento mantiene como línea de investigación principal que se trató de un accidente. Los investigadores que llevan la causa han regresado en diversas ocasiones al lugar del accidente para reconstruir lo que pasó. Los investigadores de los Mossos d'Esquadra mantienen como principal hipótesis la muerte accidental de Andic, pero tienen que completar el atestado, para lo que se ha analizado el teléfono del fallecido, localizado al día siguiente, y han tomado declaración a varios testigos que se encontraban en la zona.
Tras las pesquisas practicadas, la policía ha concluido que se trató de un fatídico accidente. Así consta en los atestados policiales presentados en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Martorell, el cual, a inicios de marzo, reabrió la investigación. Fuentes policiales aseguran que el motivo del cierre de la causa se da porque se han agotado ya todas las líneas abiertas de la investigación.
Según al respecto han explicado fuentes de la investigación al medio generalista El Periódico, tras seguir todas las líneas de investigación posibles, los Mossos d’Esquadra han determinado que la caída del empresario resultó accidental, procediendo en respuesta a cerrar las diligencias de la investigación por el fallecimiento del fundador de Mango. Los Mossos d'Esquadra no han encontrado indicios de criminalidad en la muerte de Isak Andic, empresario y propietario de la compañía Mango, el pasado 14 de diciembre tras caer desde una altura de más de 100 metros, cuando recorría un sendero cerca de las cuevas de Salnitre en Collbató junto a su hijo, Jonathan.
Declaraciones y Testimonios
En el transcurso de la investigación que han seguido los Mossos d’Esquadra para determinar la causa del fallecimiento del empresario, los investigadores recabaron ya al inicio de la investigación las declaraciones de varias personas que se encontraban en la zona en el momento del accidente. La policía catalana ha presentado diversos atestados al juzgado de instrucción número 5 de Martorell (Barcelona), que incluso decretó un archivo provisional inicial, por cuestiones de plazos de prescripción. Desde entonces, los agentes no han dejado de investigar todas las variables posibles, y han tomado declaración a los testigos de lo ocurrido, entre ellos al hijo del empresario, Jonathan Andic, y también a su esposa, Estefanía Knuth.
El hijo del fundador de Mango era la única persona que estaba con él, pero no está calificado como investigado. El hijo del empresario aseguró a la policía catalana que el sábado 14 de diciembre caminaba por delante de su padre, cuando oyó un pequeño desprendimiento de tierra, se giró y vio a su padre caer.
En el que resulta ser uno de los puntos de la investigación que, en respuesta, más interés ha venido suscitando, los informes elevados al juzgado incluyen las dos declaraciones que Jonathan Andic terminó por realizar ante los responsables de investigar la muerte del empresario. Jonathan Andic, cuya declaración ha sido clave en el proceso. Andic hijo ha comparecido en dos ocasiones ante los Mossos d’Esquadra como testigo. La primera, todavía en shock por lo ocurrido, y la segunda, más preparada, con el asesoramiento de un abogado penalista.
La primera de ellas fue prestada poco después de que ocurrieran los hechos, y en un momento en el que Andic hijo todavía se mostraba sensiblemente afectado por lo ocurrido, motivo al que se atribuyeron las distintas “inconsistencias” en las que al parecer incurrió en sus declaraciones frente a los investigadores. Según fuentes policiales, las contradicciones de Jonathan no son suficientemente relevantes para seguir con la investigación.
Semanas más tarde, los agentes, por órden del juzgado, interrogaron de nuevo al hijo del empresario durante varias horas. En esta ocasión, Jonathan mantuvo su versión de los hechos: afirmó que iba unos metros por delante de su padre cuando escuchó un ruido, se giró y lo vio caer al vacío. A continuación, llamó a los servicios de emergencia "fuertemente" conmocionado.
Análisis Forense y del Teléfono Móvil
Junto a las datos recabados en el lugar de los hechos, las declaraciones practicadas a las personas de interés identificadas por los investigadores, o los distintos análisis forenses, completando la documentación que ya obra en manos del Juzgado está el informe de triangulación realizado para determinar el lugar exacto en el que se encontraban padre e hijo en el momento del accidente, así como el practicado sobre el contenido del teléfono móvil del empresario. Los Mossos también analizaron el recorrido que realizaron Andic y su hijo desde el aparcamiento y a lo largo del sendero que atraviesa las Cuevas del Salnitre hasta el monasterio de Montserrat.
El informe forense del Institut de Medicina Legal i Ciències Forenses de Catalunya también ha sido incorporado a la investigación y respalda la tesis del accidente. Junto a estos atestados policiales, el juzgado también dispone de los informes forenses del Institut de Medicina Legal i Ciències Forenses de Catalunya, responsables de la autopsia. Según las conclusiones forenses, Andic falleció en el acto como consecuencia del fuerte impacto y no por una "acción criminal". La autopsia también descartó que sufriera un desmayo o alguna indisposición previa a la caída.
En este sentido, el informe que más tiempo ha llevado en completarse ha sido el relativo al contenido de su teléfono, que quedó destrozado. Según fuentes policiales, no ha aportado información relevante para la investigación.
Cierre de la Investigación
A partir de este punto, y de todos los atestados realizados en el marco de la investigación, y de la conclusión de la misma desde la que los Mossos d’Esquadra han terminado por determinar como accidental la muerte de Isak Andic, estará ahora en manos del Juzgado el acordar el archivo definitivo de la causa."Hemos seguido todas las líneas de investigación posibles y todas concluyen que se trata de un accidente, por eso las diligencias se han cerrado", han explicado fuentes de la investigación a EL PERIÓDICO. Los agentes han informado de ello al juzgado, que en los próximos días deberá decidir si archiva definitivamente la investigación.
De hecho, ya se cerró a inicios del pasado febrero para evitar que corrieran los plazos de prescripción judicial.
