El acceso a financiación es uno de los mayores desafíos para las PYMEs en España. En 2023, el 54,2% de las pequeñas y medianas empresas reconocieron haber tenido esta necesidad, independientemente de si finalmente fueron a buscarla o no, según el XIII Informe de financiación de la pyme en España, el último elaborado por la Sociedad de Garantía Recíproca SGR-CESGAR.
La conclusión está clara: no basta con tener una buena idea o un gran espíritu emprendedor para poner en marcha un negocio. Si no se cuenta con recursos suficientes, no hay nada que hacer. Ya sea por necesidad de circulante, para invertir en tecnología o en inmuebles, para abordar un proceso de expansión en el mercado nacional o internacional… cada empresa requiere una solución de financiación adaptada a su situación y etapa de desarrollo.
Hay muchas opciones de financiación disponibles. Tantas que conviene conocerlas bien antes de decidir cuál se adapta mejor a cada caso. “En Ibercaja primamos el conocimiento y la confianza mutua entre la empresa y su figura gestora.
15 Formas de Financiamiento para PYMEs
- Bootstrapping
- Pedir dinero a amigos y familia
- Crowdfunding
- Microcréditos
- Préstamo bancario
- Líneas de crédito bancario
- Subvenciones públicas
- Incubadoras o aceleradoras de startups
- Business angels
- Préstamo participativo
- Corporate partner
- Confirming
- Crédito comercial
- Avales y garantías de las SGR
- Fondos de capital riesgo
1. Bootstrapping
Cuando un negocio arranca, una de las vías más sencillas y accesibles es el bootstrapping; es decir, financiarte con tus propios recursos. Esto puede incluir los ahorros personales o los ingresos que vayas generando con las primeras ventas. El crecimiento será más lento, pero también más seguro, ya que reduces los riesgos financieros y podrás probar tu idea en el mercado sin presiones externas.
¿Cuándo es el momento adecuado? Si cuentas con algunos ahorros y tu modelo de negocio permite arrancar con una inversión mínima, el bootstrapping es la mejor alternativa.
2. Pedir Dinero a Amigos y Familia
Recurrir a las personas más cercanas es una práctica común entre emprendedores en la fase inicial. En el mundo anglosajón, este método se conoce como las 3F: Family, Friends & Fools (Familia, Amigos y Locos), en referencia a quienes están dispuestos a apostar por tu proyecto con pequeñas inversiones porque confían en ti y en tu idea, incluso sin ser expertos en negocios.
El principal beneficio es que suelen ofrecer ayuda sin las exigencias de los inversores tradicionales. Sin embargo, es fundamental establecer desde el principio si se trata de un préstamo sin devolución, un crédito con condiciones específicas o una inversión con participación en la empresa.
¿Cuándo es el momento adecuado? Si necesitas una cantidad moderada de dinero para arrancar, esta alternativa puede darte el empujón inicial.
3. Crowdfunding
El crowdfunding, también conocido como micromecenazgo, financiación colectiva o financiación participativa, añade una “F” más a las tres que comentábamos antes (Family, Friends & Fools): los Fans. Este modelo permite a los emprendedores recaudar pequeñas aportaciones de muchas personas a través de plataformas especializadas. Las hay para sectores específicos como tecnología, arte o sostenibilidad, así como otras de carácter más generalista.
- Crowdfunding de donación, donde las personas contribuyen sin esperar una contraprestación económica o material.
¿Cuándo es el momento adecuado?
4. Microcréditos
Son préstamos de pequeña cuantía, generalmente concedidos por bancos, entidades públicas o asociaciones de apoyo al emprendimiento. Están diseñados para profesionales autónomos o pequeños negocios que no tienen acceso fácil a la financiación tradicional, ya sea por falta de garantías o por estar en una fase muy inicial de su proyecto.
¿Cuándo es el momento adecuado? Son ideales para emprendedores con dificultades para acceder a financiación convencional, que necesitan una cantidad reducida de capital para poner en marcha un negocio o cubrir pequeñas inversiones iniciales.
5. Préstamo Bancario
Es una de las formas de financiación más tradicionales y accesibles, especialmente valorada por su estabilidad y previsibilidad. Consiste en la entrega de una cantidad fija de dinero en un solo pago por parte del banco, que el beneficiario devuelve en cuotas periódicas junto con los intereses acordados. Los intereses y los plazos de devolución varían según la entidad y el perfil de la empresa.
¿Cuándo es el momento adecuado? Es una opción adecuada para inversiones que generarán rentabilidad a medio y largo plazo, por ejemplo para la compra de maquinaria, la apertura de nuevas sedes, reformas, expansión geográfica o digitalización de procesos.
6. Líneas de Crédito Bancario
Se trata de una forma de financiación especialmente flexible, pensada para cubrir necesidades puntuales de liquidez sin recurrir a soluciones más rígidas o costosas. A diferencia del préstamo tradicional, en el que se entrega una cantidad fija en un único pago, la línea de crédito permite disponer de un importe máximo durante un periodo determinado -generalmente de un año- y utilizarlo según las necesidades.
¿Cuándo es el momento adecuado? Cuando hace falta obtener liquidez de forma ágil y sin asumir compromisos a largo plazo, por ejemplo: para hacer frente a gastos operativos, pagos imprevistos o necesidades puntuales de circulante.
7. Subvenciones Públicas
Estas ayudas económicas las otorgan organismos oficiales para fomentar iniciativas empresariales o impulsar proyectos concretos. Las subvenciones públicas pueden ser clave para cubrir ciertos costes iniciales, como la investigación de mercado, el desarrollo de un producto o la contratación de empleados.
¿Cuándo es el momento adecuado? Si tu negocio encaja en las líneas de ayuda pública disponibles y puedes justificar su impacto positivo, optar a una subvención puede ser un gran respaldo financiero.
8. Incubadoras o Aceleradoras de Startups
Estas entidades cumplen con la llamada función de smart money, ya que no solo aportan capital, sino que también ofrecen acompañamiento estratégico en áreas clave del negocio. Proporcionan mentoría, asesoramiento en el diseño de producto, validación del modelo de negocio, acceso a recursos técnicos y financieros. Algunas están vinculadas a universidades, corporaciones o entidades públicas y para acceder a ellas suelen abrir convocatorias con un plazo concreto de presentación de candidaturas.
¿Cuándo es el momento adecuado? Las incubadoras son recomendables en fases muy tempranas, cuando la idea necesita madurar, estructurarse y validarse en el mercado.
9. Business Angels
Se trata de inversores privados que apuestan por emprendedores con modelos de negocio prometedores. Según un informe de la Asociación Española de Business Angels Networks (AEBAN), en 2023, la inversión media de estos “ángeles empresariales” fue de casi 50.000 euros por proyecto.
¿Cuándo es el momento adecuado?
10. Préstamo Participativo
Este modelo suelen concederlo organismos públicos o fondos de inversión especializados. Su característica principal es que los intereses no son totalmente fijos, sino que una parte depende del rendimiento de la empresa. Es decir, cuanto mejor le va al negocio, más paga en intereses y si los resultados son bajos, también lo es el coste financiero. Suele incluir periodos de carencia más amplios y no requiere tantas garantías personales, ya que el prestamista asume parte del riesgo con el emprendedor.
Cuando la empresa necesita financiación para crecer, pero no quiere comprometerse con una deuda rígida ni perder el control del capital.
11. Corporate Partner
También se conoce como socio industrial y se trata de una empresa consolidada del sector que decide invertir en una startup para adquirir su conocimiento, tecnología o base de clientes. Más allá del capital económico, el valor de este tipo de alianza es el conocimiento sectorial, la experiencia operativa y los recursos que aporta el socio industrial, lo que puede acelerar significativamente el crecimiento del negocio. En muchos casos, este tipo de colaborador termina adquiriendo el 100% de la empresa emergente e integrándola en su estructura.
¿Cuándo es el momento adecuado?
12. Confirming
Mediante este servicio financiero, una empresa delega en un banco la gestión del pago a sus proveedores. El banco notifica a los proveedores que su factura ha sido aprobada y les ofrece la posibilidad de cobrarla antes de la fecha de vencimiento a cambio de un pequeño descuento financiero. Esto permite a las empresas mejorar su relación con los proveedores, asegurando pagos puntuales sin afectar su liquidez inmediata.
¿Cuándo es el momento adecuado? Es una solución interesante para empresas que desean optimizar la gestión de sus pagos, mejorar la relación con sus proveedores y ofrecerles una herramienta para adelantar cobros sin necesidad de recurrir a financiación externa.
13. Crédito Comercial
El crédito comercial es una forma de financiación en la que un proveedor permite a su cliente aplazar el pago de una compra, concediendo un plazo determinado para abonarla sin necesidad de recurrir a financiación bancaria. En muchos casos, este crédito se otorga sin intereses si el pago se realiza dentro del plazo acordado, aunque algunos proveedores pueden aplicar recargos si el plazo se excede.
Cuando una empresa necesita financiar compras sin recurrir a un préstamo bancario y cuenta con proveedores dispuestos a ofrecer condiciones de pago flexibles.
14. Avales y Garantías de las SGR
Las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) son entidades financieras sin ánimo de lucro que ofrecen avales y garantías para facilitar el acceso a financiación a pymes y emprendedores. Estas garantías sirven como respaldo ante bancos y otras entidades de crédito, reduciendo el riesgo percibido y permitiendo a las empresas acceder a préstamos en mejores condiciones, con tipos de interés más bajos y plazos más favorables.
Es recomendable cuando una empresa necesita financiación y no cuenta con garantías suficientes para acceder a un préstamo bancario en condiciones favorables.
15. Fondos de Capital Riesgo
Los fondos de capital riesgo invierten en empresas con alto potencial de crecimiento, generalmente en etapas de expansión o escalado. A cambio del capital, adquieren una participación accionarial y suelen implicarse activamente en la gestión estratégica de la empresa. Estos fondos pueden ser generalistas o especializados en sectores concretos, como tecnología, sostenibilidad o salud.
¿Cuándo es el momento adecuado?
¿Necesitas financiamiento para tu PYME? Descubre las opciones
Los recursos de las pymes provienen del capital que aportan los socios, el beneficio que generan y la financiación externa. Gracias a la apertura del mercado financiero y al conjunto de ayudas públicas se han ampliado las fuentes de financiación para empresas.
Para obtener fondos en buenas condiciones es importante controlar los estados financieros, los ratios de solvencia y evitar la morosidad. En el primer caso, la mayoría de las pymes pueden considerar aumentar su capital social para dotar a la sociedad de más solvencia y garantías.
Las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) son uno de los principales motores de nuestra economía ya que representan más del 90% del tejido empresarial europeo y suponen el empleo de dos tercios de la población. La financiación se ha convertido en uno de los aspectos más importantes en el sector de las PYMEs desde la crisis del 2008 y el COVID-19 no ha hecho más que remarcar su importancia.
A día de hoy, es fundamental que las empresas dispongan de la liquidez necesaria para llevar a cabo su actividad, crecer y expandirse, y puedan adaptarse a los constantes cambios del mercado con éxito.
No obstante, la mayoría de las PYMEs se encuentran con muchas dificultades y obstáculos a la hora de encontrar financiación externa, debido, principalmente, al endurecimiento de las condiciones para acceder a créditos y a los tipos de interés exigidos.
Por este motivo, es esencial que cada empresa conozca en profundidad cuáles son las principales vías de financiación a las que pueden acceder y el abanico de posibilidades del que dispone.
Inversión Privada
La financiación mediante inversiones privadas está ganando fuerza y cada vez son más las PYMEs que prefieren optar por esta vía para obtener recursos a través de la incorporación de nuevos socios.
Cuando hablamos de financiación privada nos referimos principalmente a la venta de la totalidad o de un porcentaje del capital social o a la ampliación del mismo a cambio de financiación. Existen muchos tipos de inversores y cada uno tiene diferentes objetivos e intereses; conocer cuáles son nos permitirá encontrar al mejor inversor para nuestra empresa.
Una de las ventajas que presenta la incorporación de un socio inversor a la compañía, frente a otras alternativas de financiación, es la mayor implicación que presentará este perfil en el desarrollo del proyecto empresarial. Al entrar a participar en los beneficios y pérdidas, existirán mayores incentivos para colaborar en el éxito de la empresa, y habitualmente los inversores cuentan con valiosa experiencia y conocimientos técnicos, por ejemplo, a nivel financiero o estratégico, que pueden aportar un gran valor añadido, más allá de la inversión monetaria.
Por otro lado, es crucial, especialmente para inversores industriales o para fondos de inversión que busquen realizar add-ons, que se puedan explotar sinergias, es decir, los beneficios resultantes de la integración de dos estructuras empresariales distintas. Este es uno de los mayores atractivos de las operaciones de M&A, puesto que al combinar dos o más organizaciones ya existentes, se pueden aprovechar complementariedades, economías de escala y un aumento de la eficiencia en la compañía resultante.
A grandes rasgos, podemos encontrar los siguientes tipos de inversores:
- Inversores Industriales
- Inversores Financieros (fondos de private equity, search funds, business angels, family offices…)
- Inversores Individuales
Financiación Bancaria
La financiación bancaria es la forma más tradicional de financiación. A través de esta, las PYMEs solicitan deuda corporativa, en todo tipo de modalidades, según las necesidades concretas y el fin al que se quieran destinar los recursos, para así mantener e impulsar el crecimiento de su negocio. Para hacerlo, tienen una amplia variedad de instrumentos diseñados tanto para el corto como para el largo plazo. Entre estos se encuentran el leasing, el préstamo, la línea de crédito, la línea de descuento o el descuento de facturas, entre otros.
Aún así, pese a ser la opción más habitual para todas las empresas, las PYMEs tienen ciertas dificultades para acceder a estos instrumentos ya que los requerimientos para concederlos son cada vez más estrictos.
En muchas ocasiones, para poder acceder a un crédito, el banco puede exigir avales o garantías de pago del mismo que la empresa no puede ofrecer. También es frecuente que, además de los intereses, las compañías se vean obligadas a pagar comisiones asociadas al crédito. Todo esto no hace más que incrementar los costes de la financiación y dificultar su acceso a un amplio número de pequeñas y medianas empresas.
Financiación Pública
Cuando hablamos de financiación pública nos referimos a la financiación externa que proviene de una institución o organismo público del Estado. Además de las subvenciones directas, relacionadas, por ejemplo, con proyectos medioambientales o de digitalización, la forma más común de financiación son los préstamos, que obligan a la empresa a devolver en un período determinado de tiempo la cantidad prestada, con unas condiciones o intereses, en principio, más ventajosas que las que se encontrarían en el mercado, si cumplen determinados requisitos.
La principales líneas de financiación pública son:
ICO
Las líneas ICO son líneas ofrecidas por el Instituto de Crédito Oficial con la intermediación de las entidades bancarias orientadas especialmente a PYMEs y emprendedores. A través de estos, las empresas pueden financiar sus necesidades de liquidez y proyectos de inversión. Están estructurados en un bloque nacional, para financiar cualquier actividad o negocio dentro de España y un bloque internacional que pretende ayudar a la internacionalización de las empresas españolas. Para solicitarlo las compañías deben demostrar que la pandemia les ha afectado negativamente y además, es requisito indispensable tener domicilio social en España.
Además, se debe justificar el uso que se le dará al préstamo ya que, por ejemplo, no se pueden solicitar para pagar deudas preexistentes al COVID-19. Lo que realmente hace a estos préstamos atractivos es que no exigen muchos requisitos para su otorgamiento y son perfectamente compatibles con otras ayudas.
ENISA
La Empresa Nacional de Innovación es un organismo de carácter público cuyo objetivo es el de prestar financiación a las pequeñas y medianas empresas que quieren impulsar proyectos empresariales innovadores. Pueden acceder a esta ayuda pública tanto empresas que estén en fase de creación como las que busquen financiación para consolidar su posición en el mercado. Eso sí, dependiendo de la fase en la que se encuentre la empresa podrán acceder a una línea u otra. A rasgos generales, las distintas líneas que ofrece ENISA son:
- ENISA para emprendedores: esta línea está creada para ayudar a empresas en fase de creación.
- ENISA Comptetitividad: pretende impulsar el crecimiento y consolidación de empresas ya existentes.
- ENISA de fusiones y adquisiciones: a través de esta línea, las empresas pueden financiar operaciones societarias para impulsar su crecimiento.
Fondo Europeo Next Generation EU
Las PYMEs, a través de los programas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia articulados por el Fondo Europeo Next Generation EU, tienen acceso a un amplio catálogo de ayudas y préstamos, financiados por la Unión Europea, y destinados a amortiguar el impacto de la pandemia del COVID-19 y a impulsar la recuperación y el crecimiento económico fundamentado en valores como la digitalización, la sostenibilidad, o la internacionalización.
Este fondo permite a las pequeñas y medianas empresas solicitar financiación bien para digitalizarse o potenciar su presencia en internet o bien para internacionalizarse o impulsar el desarrollo de su negocio.
En definitiva, aunque existen diversas vías de financiación, las PYMEs se encuentran con muchas obstáculos a la hora de obtener financiación bancaria tradicional, ya que las condiciones para su otorgamiento son cada vez más estrictas y, además, los tipos de interés y costes asociados suelen ser elevados, pudiendo llegar a tener un carácter prohibitivo para muchas empresas.
Como consecuencia, cada vez son más las pequeñas y medianas empresas que están optando por la financiación alternativa para impulsar el crecimiento de su negocio, para solventar sus necesidades de financiación o para internacionalizarse.
