La sola mención del número 2020 produce una reacción inmediata. No puede verse como una cifra cualquiera: no hay duda se trata de un número-año, y no de uno cualquiera. Fue un curso de vértigo, incertidumbre, retroceso; de grave parón. Pero no para todos. Puede resultar extraño hablar de negocios y emprendimiento en los tiempos actuales de pandemia. Sin embargo, esta misma situación ha propiciado a su vez el que surjan nuevas oportunidades.
Se trata de ideas y empresas que han empezado a despuntar o que se han potenciado a consecuencia de las circunstancias a las que se ha visto sometida gran parte de la población. Entre ellas se encuentra, por ejemplo, el hecho de haber estado confinados, la imposición del teletrabajo o la reducción del contacto social. Todo ello ha facilitado que aparezcan una serie de negocios que están triunfando tras la pandemia y de perfiles de autónomos que han soportado mejor la crisis.
El Impacto de la Pandemia en la Demografía Empresarial Española
Este artículo representa una actualización de otro previo, publicado poco tiempo después de la aparición de la crisis de la COVID-19 (Xifré, 2021), que no podía recoger, por falta de datos disponibles del DIRCE, el impacto directo en la demografía empresarial. El trabajo realiza en primer lugar un examen agregado de los flujos de creación y destrucción de empresas, así como de las empresas activas según su naturaleza jurídica. Posteriormente se efectúa un análisis doblemente desagregado: por naturaleza jurídica y por actividad principal de la empresa.
En 2020 se crearon en España 102.000 sociedades menos que en 2019, lo que equivale a una reducción cercana al 25 % y sitúa a este indicador en los niveles posteriores a la crisis de 2008. La creación de empresas fue menor en los principales tipos jurídicos: sociedad anónima, sociedad de responsabilidad limitada y algo menos intensa en el caso de los autónomos. Las bajas de empresas también se redujeron, aunque de forma mucho más moderada (menos del 2 %) en 2020.
Como se puede observar, en este periodo se distinguen tres fases. En primer lugar, entre 2000 y 2007, periodo pre- vio a la crisis económica y financiera global, las altas superaban significativamente a las bajas. Entre 2009 y 2013 se produce un periodo de contracción de la base empresarial. En 2014 se recupera la dinámica expansiva en el tejido empresarial, menos intensa que la anterior, que se interrumpe en el año 2020 a causa de la crisis de la COVID-19 con un nivel de altas significativamente menor al de 2019. Una contracción generalizada de este tipo se produjo únicamente en los años 2009, 2011 y 2012.
El gráfico 2 desglosa las altas netas (altas menos bajas) según la personalidad jurídica de la empresa durante el mismo periodo. Esta descomposición permite observar que el desplome en 2020 se pro- dujo en todos los tipos de empresa.
El cuadro 1 proporciona las variaciones en el número de altas y bajas de empresas y empresas activas entre 2019 y 2020 según personalidad jurídica. En todos los tipos de empresa se redujeron muy significativamente el número de altas.
| Personalidad Jurídica | Variación Altas (2019-2020) | Variación Bajas (2019-2020) | Variación Empresas Activas (2019-2020) |
|---|---|---|---|
| Sociedad Anónima | -28.5% | -3.1% | -1.2% |
| Sociedad de Responsabilidad Limitada | -24.7% | -1.8% | 0.5% |
| Persona Física (Autónomos) | -24.2% | -1.6% | 1.2% |
Como se puede apreciar (gráfico 3a) el tipo de empresa más dinámico ha pasado de ser la sociedad de responsabilidad limitada en los primeros años de la serie a ser la persona física a partir de 2008. La creación de sociedades anónimas presenta un comportamiento más estable, con una clara tendencia a la baja entre 2000 y 2017, pero con un importante crecimiento en 2018. En cuanto a la destrucción de empresas (gráfico 3b), las tasas de los autónomos siempre han sido superiores a los otros tipos societarios.
Para terminar con el análisis agregado, el gráfico 4 muestra el número de empresas activas a 1 de enero de cada año en relación con 2008. Como se puede observar, la desaparición de sociedades anónimas es una tendencia constante desde el año 2000. El número de personas físicas activas ha presentado tres fases: crecimientos entre 2000 y 2008, y entre 2015 y 2020; y caídas entre 2009 y 2014.
El cuadro 2 presenta las diez actividades de la clasificación NACE que cuentan con mayor número de empresas para los tres tipos principales de personalidad jurídica. Para cada actividad considerada se presentan el número de empresas a 31 de diciembre de 2019, a 31 de diciembre de 2020 y la variación porcentual. Dado que algunas de las principales actividades productivas coinciden en más de un tipo de empresa, el cuadro las presenta de forma sinóptica para facilitar la comparación. Como se puede observar, hay cuatro actividades principales comunes para las tres formas jurídicas: construcción de edificios, construcción especializada, comercio al por mayor y comercio al por menor. En estas dos últimas se redujo el número de unidades en los tres tipos de empresas por naturaleza jurídica, destacando la intensa caída en sociedades anónimas (con una pérdida de tejido empresarial de entre el 5 % y el 6 %).
Por otro lado, en las diez actividades principales operadas por las sociedades anónimas se redujo el número empresas, con mayores caídas en los sectores relacionados con la construcción, seguidos por la venta de vehículos de motor. En el caso de las diez principales actividades realizadas por las sociedades de responsabilidad limitada, en todas ellas se registraron caídas en el número de empresas (destacando las de transporte terrestre, que se redujeron en un 2,4 %), exceptuando las dedicadas a actividades inmobiliarias (que aumentaron un 1,6 %).
Los dos cuadros siguientes realizan un análisis análogo para las cinco actividades NACE con mayores incrementos (cuadro 3) y con mayores caídas (cuadro 4) en número de empresas entre 2019 y 2020 para las tres formas jurídicas. Como se puede observar, en estos dos casos hay muy pocas actividades en común entre las diferentes formas jurídicas. En las sociedades anónimas, los sectores que experimentaron una mayor expansión empresarial, dentro la negativa tónica general, fueron los servicios financieros (4,7 %) y los servicios auxiliares a éstos, así como otras actividades profesionales y científicas (con un crecimiento cercano al 2 %).
Este trabajo documenta algunos de los principales cambios en la demografía de las empresas españolas como consecuencia de la crisis de la COVID-19 con datos que cubren hasta el 31 de diciembre de 2020. En ese año se crearon en España 102.000 sociedades menos que en 2019, lo que equivale a una reducción cercana al 25 %. En cambio, con los datos disponibles, no se aprecia que la tasa de destrucción de empresas haya aumentado de forma significativa y, para algunas formas jurídicas, descendió.
En la medida en que a diciembre de 2020 todavía no se puede considerar que se hubieran manifestado todos los efectos de la crisis COVID-19, probablemente será necesario seguir analizando la cuestión para afinar el diagnóstico del impacto de dicha crisis. En cualquier caso, para hacer frente al posible empeoramiento en la dinámica empresarial como consecuencia de la crisis de la COVID-19, que podría amplificarse como a causa de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, se hace necesario adoptar medidas que favorezcan el dinamismo empresarial y el emprendimiento.
Sectores en Auge Durante la Pandemia
Entre las actividades que experimentaron mayores expansiones se encuentran los servicios financieros, las actividades postales y algunos segmentos de las actividades de transporte, mientras que entre las que tuvieron mayores contracciones destacan las agencias de viajes y el comercio. Un análisis doblemente desagregado, por sectores y por naturaleza jurídica, muestra que en algunas actividades relacionadas con la construcción se produjo un cierto proceso de reasignación, reduciéndose el número de sociedades y aumentando el de autónomos.
A continuación, se detallan algunos de los sectores que han experimentado un auge significativo durante la pandemia:
- Comercios Online (E-commerce): Los comercios que más se han visto beneficiados por esta circunstancia son los online. Es por ello que los e-commerce han experimentado un auge así como las ventas a través de Internet. Muchas personas han empezado a usar estos sistemas de compra empujados por el momento que vivimos. Algunas pymes han empezado a vender sus productos a través de sus propias webs y otras por medio de Marketplaces. Por todo ello, la logística se ha tenido que reinventar y amoldarse a una mayor carga de trabajo además de a una organización más eficiente. Así pues, en este sentido también se están generando ideas de emprendimiento que tienen en cuenta estos aspectos.
- Formación Online: Otro de los negocios de la pandemia ha sido la formación online. El hecho de tener más tiempo durante el confinamiento propició que muchas personas realizaran cursos digitales. Y esta tendencia se ha ido consolidando, de modo que ahora es un buen momento para crear campus virtuales o plataformas digitales de enseñanza. Las formaciones online y webinars están cambiando el paradigma educativo y formativo internacional. También está en auge todo lo relacionado con las videoconferencias, así como aplicaciones y herramientas que faciliten esta manera de aprender.
- Comida a Domicilio: La comida a domicilio se ha visto igualmente incrementada por el hecho de reducir el contacto social y las salidas a restaurantes. Ahora, algunos de estos establecimientos que carecían de este servicio lo empiezan a implementar ya que han visto que es una manera de aumentar sus ingresos.
- Tecnología: La tecnología en todas sus vertientes es también una oportunidad que casa muy bien con los negocios y el emprendimiento. En este ámbito las impresiones 3D están empezando a tener más presencia. Algunas de las ideas de emprendimiento que ha dejado la pandemia con estas impresoras es la creación de superficies adicionales para colocar sobre picaportes o tiradores de puertas y muebles o ascensores.
- Salud y Bienestar: No cabe duda de que la pandemia ha estimulado en muchos sectores de la población una mayor preocupación por la salud. Se busca ante todo bienestar físico y emocional. En el sector nutricional, los consejos de expertos y las dietas personalizadas se están presentando mediante formatos virtuales. Se utilizan aplicaciones y canales de comunicación como las videollamadas. En cuanto al deporte, también se han creado plataformas online para realizar entrenamientos personales o que incluso retransmiten clases en streaming y que luego se pueden hacer tranquilamente en diferido.
El cambio de dinámicas tan brusco que hemos vivido ha creado nuevos espacios de negocios impulsados por la digitalización, el marketing online y los nuevos hábitos adquiridos. Y una vez lo tengas claro y pongas en marcha tu nueva idea o negocio, no dudes en recurrir a una asesoría online de confianza que te ayude en todas tus gestiones fiscales diarias.
Durante estas semanas muchas empresas españolas se están viendo obligadas a implantar medidas de teletrabajo. En post anteriores, ya recomendamos cinco aplicaciones que te serian de gran ayuda para aplicar el teletrabajo en tu empresa. La comunicación está siendo uno de los puntos fundamentales durante estas semanas.
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