Pablo Fernández es un ejemplo de cómo combinar el éxito empresarial con la pasión por el deporte. Su historia es una fuente de inspiración para aquellos que buscan alcanzar sus metas en diferentes ámbitos de la vida.
Con veintiún años, en su último año de carrera, emprendió su primer negocio: una consultora online. Aunque fracasó, se quedó con esa espina clavada de no haber tenido éxito como emprendedor joven. Sin embargo, su vida continuó por el camino más tradicional.
Trabajó en la consultoría estratégica The Boston Consulting Group, después se fue a Estados Unidos e hizo un máster en la Escuela de Negocios de Harvard. Tras finalizarlo, trabajó en estrategia del Banco Santander como responsable en Nueva York y Boston, llegando a ser el vicepresidente ejecutivo más joven de este banco.
El Nacimiento de Clicars
Con 34 años, Pablo Fernández decidió apostar por su startup, Clicars. Se asoció con un amigo, dejaron sus trabajos y montaron Clicars, que nació en enero de 2016 y actualmente cuenta con más de seiscientas personas.
La Natación como Pilar Fundamental
La natación es una parte esencial en la vida de Pablo Fernández. En general todos los deportes te enseñan la motivación para superarte y mejorar. La natación es muy técnica y lo que le motiva es bajar pulsaciones, aumentar velocidad… Esa parte de mejora continua. Luego le balancea su otra parte de su vida profesional.
Como empresario tiene mucho estrés, muchas responsabilidades y muchas decisiones difíciles. La natación le ayuda a desconectar. Ese momento de nadar hace que se olvide de todo, y ese mismo afán de mejora en el deporte lo aplica en la empresa.
Para Pablo Fernández, no sería posible vivir solo de la natación o solo de la empresa. Si no hiciera una de las dos cosas, estaría todo el día pensando en natación o todo el día pensando en la empresa.
Compaginando Deporte y Empresa
Pablo Fernández compagina el mundo profesional con el deporte durmiendo un poco menos. Duerme de media entre cinco y seis horas, que no es lo ideal. Pero es la única fórmula que ha sacado para conseguir hacerlo. Se levanta a las cinco y cuarto o así, hace meditación, desayuna y a las seis ya está en la piscina.
Nada entre diez y quince kilómetros, que son dos o tres horas todos los días. A las nueve empieza su jornada de trabajo normal y, después, hace entrenamiento en seco con un entrenador personal. Además, una vez a la semana intenta hacer una tirada larga de natación o bicicleta para hacer algo más de cardio. Forma parte de su rutina y lo tiene muy asimilado.
"En Madrid no hay ninguna piscina que abra a las seis de la mañana, así que me la puse en mi propia empresa. Nado todos los días entre dos y tres horas."
En Madrid no hay ninguna piscina que abra a las seis de la mañana. Así que se la puso en su propia empresa. Ahí la tiene, en medio. Dispone de ocho cámaras, un software de visualización para ver cómo nada y las pulsaciones… Esto fue uno de los motivos que le llevó a realizar el reto del confinamiento. Pensó: «Ya que tengo esta suerte, debo aprovechar y hacer algo para ayudar».
Un Ídolo: Michael Phelps
Michael Phelps es su mayor referente. Le alucinó cuando leyó que, entre 2004 y 2008, entrenó todos los días del año para preparar los juegos de Pekín. Aunque estuviese enfermo o fatigado, cada día entrenaba. Esto no es recomendable, pero es un tema de mentalidad, de construir resiliencia. A él eso le ayuda a seguir los días en que está enfermo o tiene frío.
Luego, cuando estás nadando las veinticuatro horas del día cientos de kilómetros y quieres abandonar porque tienes mucho dolor, te acuerdas de esos momentos tan duros y sigues… porque lo has estado construyendo durante muchos años. También es aplicable al mundo laboral.
Un Momento Marcado por la Pandemia
El momento más especial para Pablo Fernández fue en mayo de 2020, en medio del confinamiento. Acababa de pasar el Covid-19 un mes antes y decidió nadar veinticinco horas seguidas en una piscina infinita. No había entrenado nada. Es más, no podía ni ponerse encima de la bici. Pero quiso batir este récord, por un lado, para inspirar a otros deportistas y, por otro, para recaudar fondos destinados a quienes no tenían ayudas en ese momento tan complicado.
Se siguió mucho por Instagram, YouTube… Y consiguieron más de 20.000 euros que dieron a Cruz Roja. Cree que fue lo más especial por el momento que vivíamos. Para él es el más bonito.
Reconocimiento a Pablo Fernández Castro
El 12 de diciembre de 2023, la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) con la colaboración de Abanca, Gómez Acebo & Pombo, Luckia y R reconoce a Pablo Fernández Castro, presidente de Norvento Enerxía, con sede en Lugo, como directivo del año.
Biografía de Pablo Fernández Castro
Pablo Fernández Castro comenzó su actividad profesional a los 22 años, recién terminados sus estudios universitarios. En 1981 crea su primera empresa de ingeniería, origen de Norvento. En la década de los años 80, pone en marcha sus primeros proyectos renovables. Con el nuevo siglo, continúa avanzando en la puesta en marcha de grandes instalaciones de generación eléctrica, al mismo tiempo que destina importantes recursos a la I+D+i, lo que le permitió sentar las bases para desarrollar sus propios proyectos tecnológicos.
Asimismo, diversificó su actividad a todas las energías renovables, e inició un ambicioso proceso de internacionalización para Norvento.
Sobre APD
APD, creada en 1956, es una entidad privada e independiente, sin ánimo de lucro y de ámbito internacional.
