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Sacar adelante un proyecto propio es uno de los pasos más importantes en la vida profesional de muchas personas. Quizá suena a tópico, pero crear un negocio desde cero no es nada fácil, y menos con la competitividad que hay actualmente a consecuencia de Internet y las nuevas tecnologías. Sin embargo, lanzar un negocio sin haber meditado bien la decisión, puede conducirnos al fracaso. Para que tomes la decisión teniendo bien asentadas las bases y con las respuestas a todos los dilemas que es normal que ahora te ronden la cabeza, hemos escrito este post.

Aunque hace unos meses se puso en marcha la Ley de Startups en España para facilitar e impulsar estos proyectos, aún existen varios obstáculos que impiden a muchos profesionales lanzarse a la aventura del emprendimiento. Realizado entre más de 1.500 profesionales españoles, el informe señala que más de la mitad de los profesionales le pediría al Gobierno que promueva la cultura emprendedora y facilite la fiscalidad adaptada a la realidad digital de las startups. Pero no solo eso, sino que a cuatro de cada diez también le gustaría que se agilizasen las trabas administrativas y ocho de cada diez cree que no hay suficientes ayudas por parte de organismos públicos para startups y nuevas empresas.

A pesar de ello, el 75% de profesionales españoles cree que cualquiera puede emprender, siempre que tenga un mínimo de experiencia en el sector y conocimientos de gestión empresarial, algo que señala el 98,4% de los encuestados. Si estás entre las personas que en este mismo momento están pensando dar el paso de crear su propio negocio, es importante que lleves a cabo algunas reflexiones antes de dar el paso y poner en riesgo tu idea, autoestima y dinero.

Imagen representativa del emprendimiento.

1# ¿Todo el mundo puede emprender?

Por desgracia, no todo el mundo tiene las capacidades y habilidades necesarias para emprender. Ser organizado, tener unos objetivos e ideas claras, ir sobrado de ganas y no doblegarse ante las adversidades son algunas de las aptitudes que todo emprendedor debe poseer para enfrentarse con éxito a un camino con sus mejores y peores momentos. Seguramente has escuchado que emprender no es un camino de rosas, sino más bien de obstáculos constantes, y que por cada acción que sale como sueñas, lo más probable es que tengas que equivocarte varias veces. Es por eso que es esencial no rendirse al primer problema que se te presente.

Si te frustras con facilidad, lo más seguro es que te canses pronto de intentarlo y que este camino no sea para ti. Pero si, en el caso contrario, eres una persona constante, con las ideas claras y con una gran fuerza de voluntad, sin duda estás en el buen camino. Quizá todos creemos que lo mejor que podría pasarnos es ser nuestro propio jefe para no tener que rendirle cuentas a nadie.

Ser tu propio jefe cuando tratas de poner en marcha un negocio significa navegar por aguas agitadas en la más completa soledad, a no ser que tengamos un socio cercano con el que compartir todo el proceso. No obstante, al ser tú mismo el fundador de la empresa, siempre tendrás la última palabra, siendo tu opinión la que más cuente. Por tanto, a pesar de que dispongamos de apoyo, los éxitos y los fracasos siempre recaerán en ti.

¿Estás listo para asumir todo lo que suceda dentro de tu empresa y para tomar decisiones que quizá puedan perjudicar a terceros? ¿Crees que cuentas con las capacidades necesarias para gestionar y dirigir a un equipo? Estas son solo algunas de las preguntas que deberías hacerte para saber si de verdad estás preparado para tener tu propio negocio.

¿Mi idea es un negocio o un hobby?

Por otro lado, valorar tus motivaciones, tus habilidades y los motores que te impulsan a emprender. Será un buen ejercicio como punto de partida. ¿Tengo la personalidad y la fortaleza mental necesarias para lanzarme a emprender? ¿Por qué quiero abrir un negocio? No te preocupes si te surgen muchas dudas, forma parte del proceso de emprendimiento.

¿Qué clase de equipo necesitaré?

Todo proyecto empresarial precisa de una logística, unas bases y unas necesidades que han de ser cubiertas; así como de unos objetivos. Saber bien qué necesitas para arrancar tu nueva actividad empresarial te ayudará a acercarte a tu plan de negocio, tu hoja de ruta. ¿Cuántos empleados/as serán precisos? Emprender tu propio negocio no implica que tengas que disponer de todos los medios en este preciso momento. Piensa qué es lo que tienes, qué es lo que te falta y qué puedes hacer para conseguirlo. ¿Necesito una sala?, ¿tal vez ordenadores? Puedes apoyarte en otros profesionales y trabajar con expertos para desarrollar las funciones y actividades en las que necesites ayuda.

¿Cómo comercializas tus productos o servicios?

Estas 4 variables deben trabajar conjunta y coordinadamente para mantener el posicionamiento del que hablábamos eficazmente.

A veces, la tarea difícil no es tener una idea de negocio, sino que esa misma idea sea viable. De nada te servirá tener una idea revolucionaria si no existen las herramientas ni los recursos necesarios para poder materializarla. Es muy fácil soñar gracias a nuestra imaginación, pero bastante más complejo convertirlo en algo viable. Debes pensar qué herramientas, técnicas y tecnologías necesitas para llevar a cabo tu idea o proyecto.

Es recomendable crear un negocio en un sector que dominemos. Así, sabremos qué podemos aportar como elemento diferenciador frente al resto de compañías. El mundo empresarial está lleno de tiburones. Si intentamos entrar dentro de un sector en el cual ya tenemos experiencia, ya sea porque hemos trabajado en él o porque tenemos conocimientos previos que hemos adquirido por cuenta propia, nos será mucho más fácil salir adelante.

6# ¿A qué cliente objetivo quiero dirigirme?

A la hora de lanzar un producto o servicio, debemos tener claro para qué finalidad se ha creado. Es decir, necesitamos saber si el producto se ha generado para cubrir unas necesidades específicas o si tratamos de despertar una necesidad que ni los mismos usuarios sabían que tenían. Es importante que antes de apostar por una idea o proyecto tengamos claro si existe un interés real en lo que queremos ofrecer. Si nuestro producto o servicio no aporta ni novedad, ni interés, ni originalidad, seguramente no es el producto ideal para lanzar al mercado.

Esta pregunta está muy relacionada con la anterior, puesto que una vez sepamos qué tipo de necesidades está destinado a cubrir nuestro producto o servicio, debemos pensar a qué tipo de target irá dirigido. La segmentación, sin duda, es muy importante, convirtiéndose en una brújula precisa con la que impactar en los consumidores que realmente estén interesados en nuestros productos y servicios y, así, conseguir ventas.

Ejemplo de segmentación de mercado.

7# ¿Es el mejor momento para lanzar mi idea?

En esta pregunta entran en juego aspectos personales, económicos y profesionales. Por eso te recomendamos que te pares a pensar cómo te encuentras en este mismo momento. En cuanto a los aspectos profesionales, un factor importante es si ya tenemos o no un trabajo. Muy ligado a este punto están los aspectos económicos.

Por lo contrario, si se dispone de un trabajo fijo que nos permite llegar a fin de mes con el que somos felices, quizá no sea buena idea dejarlo todo para emprender un negocio que acabe con la estabilidad que hemos conseguido. Otro factor importante a tener en cuenta es saber con quién estamos compitiendo en el mercado y qué posibilidades tenemos. Esta es una buena manera de determinar si nuestro producto o servicio tiene cabida dentro del mercado, así como si nosotros estamos capacitados para conseguirlo.

9# ¿Por dónde empiezo?

¿Te has decidido finalmente por emprender tu negocio? ¡Entonces llega el momento de ponerte en marcha! Llegados a este punto es recomendable hacer un plan de negocio que incluya una explicación del producto y servicio, así como determinar la inversión inicial. Hablar con otros emprendedores, apoyarte en socios y mentores o participar en concursos de emprendimiento pueden ser agentes de gran ayuda.

10# ¿Qué alternativas tengo si el negocio fracasa?

Tener una serie de planes alternativos por si nuestro proyecto emprendedor fracasa es más recomendable. De esta manera, en caso de que eso ocurra, habrás preparado posibles escenarios que impidan que te quedes sin nada.

Permítete intentarlo, atrévete a probar. Pensar en la parte financiera de tu proyecto puede parecer complicado, pero en realidad puede ser más fácil de lo que imaginas. La mentalidad de hacer fácil lo difícil te ayudará en cualquier fase de desarrollo de tu negocio. Y un asesoramiento financiero de calidad será clave para el éxito. Sea como sea, necesitarás dinero para poner en marcha tu negocio. Es importante valorar una financiación profesional que se adapte a tus necesidades y circunstancias. Apuesta por una financiación a la altura de tus expectativas que permita desarrollar tu negocio plenamente. ¿Utilizaré un crédito personal o empresarial? Los créditos directos te permitirán dar los primeros pasos para embarcarte en tu aventura empresarial. Podrás disponer de hasta 4.000€ con solo presentar una nómina.

La clave para que tu proyecto salga adelante y te permita ganar dinero es que la idea esté bien planteada y funcione. Ahora que ya sabes qué quieres hacer, cómo quieres hacerlo, qué recursos necesitas y qué opciones tienes para conseguirlos, recoge toda la información en tu plan de negocio. Teniendo una visión general y específica, ha llegado el momento de tomar una decisión: empezar o seguir esperando. Emprender es un reto que solo debes asumir si tienes la plena convicción. Y si decides seguir hacia adelante, entonces estás a punto para pasar a la siguiente fase.

Dependiendo del tipo de negocio que opte por iniciar, se necesitarán fondos para cubrir los costos básicos (como espacio y equipo de oficina), gastos operativos (como salario y alquiler), costos continuos de marketing y crecimiento hasta que el negocio prospere.

Puedes dar pequeños pasos para construir un negocio, o puede sumergirse directamente. Al decidir el ritmo adecuado para usted y su negocio, considere sus limitaciones de tiempo actuales de una manera muy práctica. Se necesita una gran cantidad de tiempo para iniciar un negocio si se lanza directamente.

Lanzarse al mundo empresarial puede llegar a ser, con mucha probabilidad, una de las aventuras más importantes de tu vida. Quien inicia un negocio, tiene ya para siempre un hijo, al que mimar, cuidar, prestar atención. Dejar tu trabajo, y comenzar algo nuevo asusta, lo sabemos. Así que si ya has tomado la decisión de emprender, queremos darte la enhorabuena, ya has dado el paso más importante: arriesgarte, y luchar tus sueños, por lo que crees. Ya perteneces al selecto grupo de los emprendedores. Desde Factoria Meeu queremos hacerte el camino más sencillo, y caminar contigo en la aventura del emprendimiento. Queremos dar contigo tus primeros pasos.

Errores Comunes al Emprender

Creer que tener una buena idea, es sinónimo de éxito, es el clásico error de emprendedor nobel. No te equivoques. Lo más importante es saber cómo vas a llevarla a cabo. De igual manera te pedimos que seas honesto contigo mismo, y te hagas las siguientes preguntas ¿Tengo yo las capacidades y habilidades suficientes para poder llevarla a cabo? ¿Realmente quiero ser empresario? ¿Me sabré enfrentar a los desafíos que ello conlleva?

Es básico, lo sabemos, pero a menudo tendemos a pensar que si tenemos una buena idea, ésta lo será para todo el mundo. Y sentimos decirte que vuelves a equivocarte. Tienes que volver a ser realista. Lo más importante para llevar a cabo tu idea, es conocer el mercado potencial al que te diriges ¿Cómo? ¿Tienes claro a quién te quieres dirigir? Si no lo sabes, estúdialo. Y sobre todo, e incluso aún más importante que conocer a la perfección tu idea, es conocer al dedidillo a tu cliente objetivo. Ten en cuenta que la mayor parte de ellos tendrán características comunes, y comportamientos similares.

Como ya hemos dicho anteriormente, lanzarse a la aventura empresarial, implica mucha ilusión, pero también implica mucho dinero, y esfuerzo. Tienes que tener muy claras las respuestas antes de comenzar a emprender. Es un error muy común en el empresario nobel no haber calculado, con la mayor exactitud posible, cuánto dinero necesita invertir en su negocio para poder llevarlo a cabo. Por tanto infórmate, consulta entidades financieras, subvenciones locales, estatales…cualquier ayuda es poca.

Tenemos que ser realistas. Esperemos no tener que ponernos en esta situación nunca, pero al igual que podemos triunfar, podemos fracasar. Es muy común, que muchos emprendedores tengan claro su plan de gastos, pero atrapados por la ilusión, no cuenten con un plan de pérdidas. Por tanto hemos de establecer unos indicadores de que las cosas no están saliendo como deberían para poder establecer así un plan previo de maniobra. Si finalmente fracasas, no desesperes, no te hundas, probablemente habrás aprendido lo suficiente para en el futuro tener el éxito que te mereces.

Debes saber si estás preparado para emprender antes de lanzarte. Te evitarás muchos sustos y más de un error, que te pueden llevar a cerrar antes de tiempo o incluso, a arruinarte.

Mi contacto con expertos en creación y desarrollo de negocio me permite conocer de primera mano muchas de las necesidades y carencias de las empresas. La planificación financiera es una de las tareas que mayores dolores de cabeza levanta entre los emprendedores. Iniciar un negocio y empezar a vender es un proceso relativamente sencillo. Pero después de un tiempo es probable que tu trabajo crezca a un ritmo mucho mayor que el de tu cuenta bancaria. ¿Te gustaría aumentar la rentabilidad de tu negocio pero no sabes cómo hacerlo?

En este post, exploraremos dos ejemplos de modelos de negocio en diferentes fases: aFactory en fase de crecimiento (growth) e Inversiva en fase de madurez.

aFactory e Inversiva: Modelos de Negocio en Diferentes Fases

Cuando analizamos los modelos de negocio, es esencial entender cómo las empresas abordan sus estrategias y operaciones en función de la etapa de desarrollo en la que se encuentran. Para comprender un modelo de negocio, es esencial examinar varios aspectos clave. Cuando preguntamos por el “qué”, nos referimos a la propuesta de valor. Respecto al “cómo” opera la empresa, es necesario examinar qué recursos son fundamentales para su funcionamiento, incluyendo activos físicos, intelectuales, humanos o financieros. Asimismo, se deben identificar las actividades principales que realiza para entregar su propuesta de valor, así como los procesos más importantes.

Al preguntar por “quién”, identificamos quiénes conforman los segmentos de clientes (clientes objetivo), sus características, y cómo se dividen en diferentes grupos. Es crucial entender cómo la empresa construye y mantiene sus relaciones con la clientela, así como el tipo de soporte y atención que ofrece. Finalmente, nos preguntamos “cuánto” genera y gasta la empresa. En este aspecto, es necesario analizar cómo se generan los ingresos, los modelos de precios que se utilizan y cómo se establecen y ajustan los precios.

Por un lado, Inversiva es una startup española, en fase madura, que facilita la inversión pasiva inmobiliaria, gestionando todo el proceso desde la compra hasta el alquiler de propiedades. Por otro lado, A-Factory es una startup con más de 15 años de trayectoria en la industria, especializada en el desarrollo de productos digitales y la optimización de procesos basados en datos.

Inversiva como empresa madura se centra en maximizar el valor de sus ofertas existentes y en proporcionar un servicio excepcional a una base de clientes consolidada. La empresa ha desarrollado una propuesta de valor clara y diferenciada, basada en años de experiencia y éxito en el mercado. En la fase madura, Inversiva ha perfeccionado su modelo de negocio mediante una optimización continua de procesos y una sólida base de clientes. La empresa se enfoca en mantener su liderazgo en el mercado mediante la innovación incremental y la mejora constante de su producto.

El cliente objetivo de Inversiva en la fase madura sigue siendo similar al de sus inicios, pero con un enfoque más refinado. La empresa ha construido relaciones duraderas con grandes corporaciones y clientes clave a lo largo de los años. En esta etapa, la startup se enfrenta al reto de gestionar su crecimiento de manera sostenible. Esto incluye la revisión y ajuste de su modelo de precios, la optimización de los costos operativos y la inversión en mejoras tecnológicas. La estrategia de precios puede involucrar ajustes basados en pruebas A/B y la implementación de modelos de ingresos recurrentes.

aFactory, en fase de crecimiento, se ha especializado en el desarrollo de aplicaciones y soluciones tecnológicas, aunque el verdadero desafío ha sido destacar en un mercado saturado. La empresa ha enfocado sus esfuerzos en identificar un área específica de su oferta que la diferencie claramente de la competencia. aFactory ha logrado destacarse en el mercado español mediante la construcción de alianzas estratégicas con partners tecnológicos. Estas colaboraciones han permitido a la empresa combinar capacidades y expandir su alcance de mercado.

El perfil de cliente de aFactory ha evolucionado con el tiempo. Inicialmente, la empresa se dirigió a grandes corporaciones, bancos y aseguradoras. Sin embargo, en la fase actual, ha encontrado una oportunidad en el ecosistema de medianas empresas y startups. Estas empresas más pequeñas necesitan soluciones tecnológicas robustas pero carecen de la capacidad para desarrollarlas internamente.

En la fase de crecimiento, aFactory debe gestionar eficientemente las normativas locales y aprovechar beneficios fiscales y fondos europeos. La ubicación estratégica y el conocimiento de las oportunidades de financiación son cruciales para optimizar los recursos y maximizar el potencial de crecimiento.

Siempre que empezamos a mirar posibilidades de colaboración con un cliente nuevo, planteamos estas 10 preguntas para conocer el negocio a fondo.

  1. ¿Cuál es la misión del negocio? ¿Cuáles son tus objetivos?
  2. ¿Cuál es el horizonte temporal?
  3. ¿A qué segmento de mercado perteneces?
  4. ¿A qué público objetivo te diriges?
  5. ¿Cuál es el posicionamiento de tu marca?
  6. ¿Cómo comercializas tus productos o servicios?
  7. ¿Qué fortalezas tiene el equipo? ¿Cuáles son tus ventajas frente a la competencia?
  8. ¿Qué rentabilidad tienes y esperas en el futuro?
  9. ¿Cuál es la ventaja comparativa de tu negocio?

Los profesionales del marketing son un equipo multidisciplinar que están acostumbrados a trabajar con todas estas vertientes y tienen muchas estrategias a sus espaldas. Como veremos más adelante en el primer bloque de preguntas, tu motivación es un factor esencial para que tu emprendimiento traiga a tu vida todos los beneficios que imaginas. Por un lado, es importante tener en cuenta cuáles son tus prioridades y circunstancias personales y familiares. Comenzar tu propio negocio requerirá un compromiso por tu parte: piensa si estás dispuesto a hacerlo. Si crees que merece la pena, existen múltiples formas de arrancar tu nueva aventura empresarial.

Piensa en qué es lo que se te da bien hacer y de qué sabes más. ¿En qué dicen tus amigos que eres bueno? ¿Por qué te felicitan en el trabajo? ¿Cuáles han sido tus proyectos personales que más han gustado? Observa cuáles son las cosas y/o servicios por los que ya pagas. En nuestro día a día pagamos a muchas personas por múltiples servicios y productos. Deshazte de barreras mentales. Uno de nuestros mayores frenos es no creernos capaces. Pero todos tenemos algo que ofrecer, algo que contar, algo que hacemos bien y disfrutamos. Y no hace falta pensar a lo grande. A lo mejor te gusta hacer tus propias conservas, ayudas a tus amigos con sus entrenamientos físicos o tienes un gusto especial para la moda. El ingrediente más importante es levantarte y hacer algo. Así de simple.

Muchas personas tienen ideas, pero solo algunas deciden hacer algo hoy. No mañana. No la siguiente semana. Sino hoy. Nolan Bushnell, emprendedor de éxito, fundador de Atari.

¿Necesito una sala?, ¿tal vez ordenadores? Puedes apoyarte en otros profesionales y trabajar con expertos para desarrollar las funciones y actividades en las que necesites ayuda.

Tabla de Contenidos para Evaluar tu Viabilidad como Emprendedor

¿Cómo hacer un plan de negocio? [Ejemplo Práctico]

Pregunta Descripción
¿Soy viable como empresario? Evalúa tus habilidades, capacidades y motivación para emprender.
¿Estoy dispuesto a dormir muy poco los próximos años? Considera el compromiso de tiempo y energía que requiere un negocio.
¿Tengo experiencia en el sector? Valora tu conocimiento y experiencia en el área de tu negocio.
¿En qué consiste mi idea de negocio? Define claramente tu producto o servicio y su propuesta de valor.
¿Cuáles son tus debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades? Realiza un análisis DAFO para identificar factores internos y externos.
¿Cubre una necesidad de mercado o busco crearla? Determina si tu producto/servicio satisface una necesidad existente o busca crear una nueva.
¿Cuál es el mercado potencial al que me dirijo? Investiga y define tu mercado objetivo y su tamaño.
¿Cómo es mi cliente objetivo? Crea un perfil detallado de tu cliente ideal.
¿Es el momento adecuado para lanzar mi idea? Analiza factores económicos, sociales y personales para determinar el momento óptimo.
¿Existen competidores en el mercado? Identifica y analiza a tus competidores.
¿Cómo son y cuáles son sus estrategias de venta? Estudia las estrategias de venta de tus competidores.
¿Cuáles son mis ventajas competitivas? Define qué te diferencia de la competencia.
¿Qué necesidades técnicas y financieras requiero? Describe las necesidades técnicas y financieras de tu negocio.
¿Cuáles van a ser mis ingresos y mis gastos? Describe los ingresos y gastos de tu negocio.
¿Demuestran los números que el negocio es rentable? Analiza la rentabilidad de tu negocio.
¿Es una idea con capacidad de evolucionar? Analiza si tu negocio puede seguir siendo rentable si las circunstancias cambian.
¿Tiene mi idea opciones de viabilidad en el futuro? Analiza la viabilidad de tu negocio en el futuro.