La brecha entre hombres y mujeres en el ámbito emprendedor se ha reducido con el paso de los años, y actualmente es posible encontrar una multitud de ejemplos de mujeres emprendedoras que han conseguido el éxito. Las mujeres juegan un papel fundamental en el desarrollo del tejido emprendedor. A escala global, se calcula que dos de cada cinco emprendedores que se encuentran en la etapa inicial de su proyecto son mujeres y que uno de cada tres emprendimientos innovadores y de alto crecimiento están liderados por mujeres emprendedoras.
A pesar de que las historias de éxito emprendedor más populares suelen estar protagonizadas por hombres, como es el caso de Steve Jobs, Bill Gates o Jeff Bezos, en el mundo empresarial también hay multitud de mujeres emprendedoras que han podido materializar con éxito sus ideas de negocio.
En la época actual, la mujer está empezando a adquirir un nuevo rol en el mundo de los negocios gracias a una mayor conciencia de la igualdad de oportunidades y a una mejor y mayor formación. Además de iniciar un nuevo camino, el panorama actual está animando a la presentación de sus propios proyectos y la reinvención de las formas de trabajo. La conciliación familiar y la mejora en los recursos humanos son posibles gracias a más libertad creativa y decisión, además de la responsabilidad de su propia empresa.
Los X Premios Emprendedoras, recientemente entregados, buscan promover, apoyar, impulsar y motivar la capacidad emprendedora de las mujeres. Tres jóvenes emprendedoras, Natalia Rodríguez, (CEO de Saturno Labs), y Uliana Torkunova, (LetMePark), en la categoría de Premio Empresarias y Paola García, creadora de Lookreando en la categoría Universitaria, han visto que, pese a la pandemia, ha surgido una nueva oportunidad de trabajo y de reinvención. Como coinciden en afirmar las tres premiadas la persistencia, el espíritu de superación y la pasión por su trabajo son claves para poder acariciar el éxito.
Natalia Rodríguez de SaturnoLabs con Begoña Villacís y Ángel Chico
Natalia Rodríguez, de Saturno Labs, comenzó su andadura con motivo de la estancia de un familiar en un hospital. Este hecho personal propició que realizara “un pequeño gesto para mejorar la calidad de vida de personas que estaban en un momento muy malo”. En ese momento Natalia decidió dedicar su vida a “crear una tecnología que pudiera ayudar a los demás”. Ese es el punto de partida de Saturno Labs, un laboratorio de investigación basado en una tecnología puntera y enfocado a sectores como el sanitario, el de los negocios o el de la investigación para democratizar el uso de esa alta tecnología y aplicarlo a mejorar la vida, por ejemplo, de los mayores, las personas ciegas, ahora están desarrollando un proyecto con la ONCE, o las estrategias urbanas.
Begoña Villacís y Ángel Chico con Uliana Torkunova de LetMePark
LetMePark es la propuesta de Uliana Torkunova para la movilidad. La tecnología y las ciudades inteligentes han convertido esta aplicación en un modo de “comenzar y terminar un viaje en un aparcamiento sin necesidad de preocuparse por buscar un sitio donde dejar el coche de forma segura”. En un sector como el automovilístico “donde solo un 8 % de puestos está ocupado por mujeres”, la incursión de esta emprendedora demuestra que las cosas están cambiando. El LetMePark de Uliana es una aplicación donde se integran los servicios de aparcamiento en nuestro país, ofreciendo más de 320 estacionamientos con acceso automático y otros más que superan las 1.500 opciones de reserva.
Lookreando de Paola García ganadora en categoría Universitaria
Por su parte, la ganadora de la categoría Universitaria, Paola García, ideó Lookreando ante los cambios en el proceso de compra y en la propia industria de la moda que ha traído consigo la aparición del coronavirus. “Eso me llevó a plantear una nueva utilidad y, en ese sentido, Lookreando se configura como un elemento para probar la ropa antes de adquirirla”. ¿Cómo? El usuario tendría que crear un avatar con sus propias medidas en el que poder probarse las prendas de las distintas firmas incluidas en la plataforma. Los objetivos a corto plazo de toda joven emprendedora son conseguir financiación, desarrolladores y captar nuevos clientes y colaboraciones interesantes. Pese a los duros momentos de COVID-19, Paola no se ha planteado dejarlo, sino que quiere seguir con el trabajo a pesar del parón de las actividades.
Ejemplos de Mujeres Emprendedoras Inspiradoras
A pesar de que las historias de éxito emprendedor más populares suelen estar protagonizadas por hombres, como es el caso de Steve Jobs, Bill Gates o Jeff Bezos, en el mundo empresarial también hay multitud de mujeres emprendedoras que han podido materializar con éxito sus ideas de negocio.
A continuación, se presentan algunos ejemplos destacados:
- Melanie Perkins (Canva): Es una de las mujeres emprendedoras más reconocidas del sector tecnológico y una de las jóvenes más ricas del mundo, según la revista Forbes. Creada en 2012, Canva está actualmente valorada en 40.000 millones de dólares y suma más de 100 millones de usuarios a nivel global, pero antes de conseguir el éxito Perkins tuvo que enfrentarse a más de un centenar de rechazos. Esta mujer emprendedora ahora famosa en su sector, que buscaba ofrecer una alternativa más sencilla y accesible a los programas de diseño de Adobe, presentó Fusion Books en 2007, una página web en la que los estudiantes podían crear sus anuarios y que sería el germen de Canva.
- Martha Stewart: No solo es una de las reinas de la cocina estadounidense, sino también un ejemplo de mujer emprendedora. Una década después de su apertura el negocio alcanzó una valoración de un millón de dólares, con una cartera de clientes que incluía celebridades, museos e importantes corporaciones. Stewart firmó además en 1980 un acuerdo para publicar su primer libro de estilo de vida, que alcanzó un enorme éxito y al que seguirían varias secuelas, revistas e incluso programas de televisión que asentarían su imperio.
- Madam C.J. Walker: Otro referente histórico de emprendimiento femenino. Madam C.J. Walker fue la primera mujer afroamericana en fundar una compañía y convertirse en millonaria, un hito que consiguió en una época en la que todavía existía la segregación racial. Huérfana y recolectora de algodón, esta mujer emprendedora fundó Madame C.J. La compañía abrió sus puertas en 1910, a raíz de los problemas de caída capilar que la propia Walker experimentaba y que la llevaron a crear una fórmula casera. Esta fórmula derivó en una línea de productos que vendió puerta a puerta (primero en la localidad de San Luis, en Misuri, y posteriormente por todo el sur de Estados Unidos) y por correo postal.
- Sara Blakely (Spanx): Con una fortuna de aproximadamente 1.100 millones de dólares, Blakely es la fundadora de Spanx, una firma de ropa interior estadounidense. Esta faja cosechó un rápido éxito y, en el mismo año de su lanzamiento, Oprah Winfrey, la célebre presentadora estadounidense, la nombró como una de sus “cosas favoritas”.
- Rihanna (Fenty Beauty, Savage x Fenty): Alcanzó la fama mundial como cantante, pero en los últimos años se ha convertido en una exitosa mujer de negocios gracias a Fenty Beauty, su firma de cosméticos. Reconocida como una de las mejores invenciones de 2017 por la revista Times, Fenty Beauty alcanzó unos beneficios de 550 millones de euros en su primer año en el mercado. En 2018, Rihanna decidió expandir su negocio y crear su propia marca de lencería, Savege x Fenty, a la que le seguiría una gama de productos para el cuidado de piel, Fenty Skin.
- Anita Roddick (The Body Shop): Detrás de 'The Body Shop', uno de los imperios cosméticos más importantes del mundo, se encuentra otra mujer emprendedora: Anita Roddick. Ubicada en Brighton (Reino Unido), este primer establecimiento no tardaría en alcanzar el éxito gracias en gran parte a una estrategia de marketing que enfatizaba los valores sociales de la compañía. Un año después de la apertura de la primera tienda, Roddick abrió su segundo local y en 1977 decidió instaurar el modelo de franquicias que expandiría 'The Body Shop' fuera de Reino Unido.
Emprendedoras Españolas que Inspiran
En España, también hay muchas mujeres emprendedoras que están destacando en diversos sectores:
- Pilar Manchón: Junto con Gabriel Amores, Pilar Manchón fundó en Sevilla Indisys (Intelligent Dialogue Systems), una empresa que pronto destacó por su potencial tecnológico y condición innovadora. Férrea defensora del uso de la IA, aboga por la evangelización de sus bondades.
- Cristina Porta y Tamara Istambul: Co-CEOs y fundadoras de Autocines, han demostrado que el liderazgo, la innovación y la visión estratégica no tienen género.
- Viviana Millán: Fundadora de Alter Ego Solutions, una empresa de asistentes personales a medida.
- Margarita Santana Lorenzo: Socia y fundadora de Santana Lorenzo Abogados, es una de las abogadas más influyentes de España.
- Sandra Mira Zaragosi: Decidió seguir la tradición familiar y dedicarse a la elaboración de sombreros en Gata de Gorgos (Alicante). Desde el principio, su propósito fue crear una firma sostenible en la que todos los productos se hicieran a partir de fibras naturales.
- Carmela Osorio e Inés Sainz: Casoná es una firma de moda creada y dirigida por Carmela Osorio e Inés Sainz. Con un enfoque en la sostenibilidad y la ética.
- Celia Bernardo: Celia B es una firma, fundada por Celia Bernardo, cuya seña de identidad es el diseño de ropa divertida, apasionada y atemporal que hace brillar a las mujeres.
- Natalia Olmo: Fundada en 2017 por Natalia Olmo, Maminat se ha consolidado como una de las marcas de cosmética natural más importantes de España.
- Charo Ruiz: Tras haber ejercido como ‘maniquí’ y trabajar para grandes modistos como Pertegaz o Pedro Rodríguez, a finales de los setenta creó su propio taller y showroom en Ibiza pasando de tres mil unidades al año a las 30.000 que fabrica hoy día.
- Carlota Pérez: Es la mujer detrás de You Are The Princess, la marca de accesorios de moda y belleza que nació en 2014 y ha vendido 10 millones de unidades.
- Teresa Andrés y Gracia Bañón: La influencer Teresa Andrés y la doctora Gracia Bañón son las fundadoras de ENEA Clínica, una clínica de medicina estética que nace en 2021 con el objetivo de crear un centro de medicina estética revolucionario.
- Sabela Gómez: Huir de lo establecido para hacer bodas que dejen a los invitados boquiabiertos es el objetivo de Sabela Gómez.
- Rocío Roldán: Desde un pequeño pueblo sevillano, Brenes, Rocío Roldán ha sabido construir una sólida firma de joyería y orfebrería artesanal con taller propio.
- María Galán: Está detrás de Lahuar, un atelier de diseño de tiaras y tocados para novias, mediante bordados de antaño, ubicado en Madrid.
- Catalina Fernández de Ana Portela: Es la fundadora y CEO de Hifas da Terra, una biotech gallega pionera en el desarrollo de nutracéuticos a partir de hongos medicinales.
Desafíos y Sesgos en el Emprendimiento Femenino
Las mujeres superan la brecha del emprendimiento en participación pero identifican sesgos culturales que no favorecen su desarrollo profesional. Según datos recabados por el Programa Emprendedores de Fundación Caja de Burgos el año 2022 ya es el tercer curso consecutivo en el que éstas superan en número a los participantes varones.
Algunas emprendedoras han experimentado un trato diferente por parte de clientes, proveedores, profesionales de su sector por el hecho de ser mujeres. Sienten que por el hecho de ser mujeres tienen que demostrar más en el tema profesional. Por otra parte, hay comentarios dirigidos más a las mujeres con cierto tono paternalista. Algunas han escuchado frases como: “¿Estás segura que vas a encontrar trabajo haciendo esto?”, “¡Baja a la tierra!” “¿Dónde vas?
A las mujeres que emprenden, quizás por la falta de referentes, se les ven como que tienen ideas locas y son unas soñadoras. Se les dice “Céntrate” porque la sociedad, quizás presupone que los proyectos de los hombres son más serios y meditados, y los suyos más productos de una idea de último momento.
Las participantes mencionan que las mujeres tienen una mayor necesidad de reconocimiento o validación por parte de la sociedad, en parte, derivada de la presión de tener que cumplir con un mayor número de expectativas o exigencias. Piensan que ellas tienen que romper sus propios techos de cristal. Esto va muy unido al Síndrome de la Impostora que muchas de ellas experimentan como empresarias. La baja autoestima en lo que hacen, a pesar de que son grandes profesionales, se refleja cuando realizan presupuestos.
Esta información está en el subconsciente y sin darse cuenta emergen estos pensamientos. No les queda otra que, al mismo tiempo que desarrollan sus proyectos profesionales, trabajar la autoestima, la confianza y su autopercepción.
La autopercepción de ellas, desde que son niñas puede ser un factor limitante. Hay estudios educativos que demuestran que desde los 6 años las niñas piensan que tienen menor capacidad para las matemáticas y las ciencias, y por eso, ya se encaminan al estudio de otras materias. Desde que son pequeñas asumen ciertos mensajes como válidos.
Los comentarios que oímos hacia el trabajo de una mujer y de un hombre. Un ejemplo del que todos podemos tener referencias: los comentarios derivados del trabajo que desempeñan la Reina Leticia y Felipe II como jefes de Estado, son totalmente diferentes, y esa cultura la van arrastrando en todas las etapas, también como emprendedoras. De ahí, que asociamos el “estar perfectas” a una mayor confianza. El pelo, la ropa, maquillaje… tienen muchas más exigencias que resolver que los hombres.
En España se registraron un 50% menos de iniciativas de medio y alto valor tecnológico impulsadas por mujeres, una realidad que supone una importante brecha en el emprendimiento de alto valor añadido. En cuanto al sector tecnológico, solo un 6% de las startups están creada exclusivamente por emprendedoras frente al 59% de fundadores varones; el 35% de las restantes, tienen equipos mixtos.
Un freno para las mujeres a la hora de emprender es el miedo al fracaso, el 54% así lo reconoce. Un porcentaje cinco puntos superior al de los hombres emprendedores (48,3%). Las mujeres presentan un perfil más conservador que a los hombres, percibiendo menos oportunidades en su entorno, presentando más miedo al fracaso y valorando menos favorablemente la cultura emprendedora de su entorno.
La reflexión que apunta Débora Serrano, líneas más arriba, sobre los desajustes que encuentran algunas mujeres a la hora de comunicarse y de ser interpretadas puede pasar factura al lanzamiento y consolidación de sus proyectos. “Si tu interlocutor no te conoce, a veces, puede no entender que tú puedes tener un proyecto súper claro, pero lo expresas de un modo distinto al que está acostumbrado, y eso te puede penalizar.
Las emprendedoras tienen un 60% menos de posibilidades de recibir financiación, a pesar de liderar iniciativas empresariales más rentables. Las mujeres para trasmitir confianza necesitan estar al 200% seguras y tenerlo todo controlado, algo que no pasa con sus compañeros en las mismas circunstancias, que igual con menos de conocimiento en la materia, acuden totalmente confiados a vender su proyecto.
Algunas emprendedoras sienten una contradicción porque, en su día a día, no tienen una percepción directa de que les estén valorando menos por ser mujer, pero, su propia percepción les dice que les va a ir mejor si, como mujer que lideran este proyecto, se esconden detrás de la marca y se ponen en un segundo plano. El hecho de publicar una foto suya en su página web creen que les puede cerrar puertas, especialmente para empresas y clientes de cierto tamaño.
La clave está en que si las mujeres validan y dan la razón a ese tipo de pensamiento , lo perpetúan. Las mujeres se identifican con entornos de trabajo diversos que en aquellos donde están subrepresentadas.
“Premio de Emprendedores o Día del Empresario” si bien, gramaticalmente son fórmulas válidas, parece que no fomentan una mayor inclusión de la mujer en el sector empresarial.
Es motivador entrar el primer día, y ver a más compañeras desarrollando sus proyectos, de hecho, las chicas han construido más relaciones entre ellas. Hay más mamás que acuden a estos encuentros pero los que intervienen, sobre todo para debatir o expresar una opinión, son los padres. Es una cuestión de sentirnos cómodas ocupando el espacio público, y está muy relacionado con nuestra educación en la infancia.
Las mujeres en general hacen networking peor, quizás porque no se identifican con cómo están organizadas estos encuentros. Por ejemplo, las comidas de trabajo, la copa de después… igual ellas prefieren tejer lazos viendo una exposición, por ejemplo.
Cuando entran a una reunión y si solo ven hombres les da bajón. En Madrid tenemos una asociación nacional de mujeres en el sector inmobiliario (WIRES- Women in Real Estate Spain) que tiene como objetivo aumentar la visibilidad de las mujeres, mejorar en su carrera ejecutiva e impulsar su participación en los órganos de decisión. Sin embargo, en los medios de comunicación, muchas veces publican a hombres como ejemplos referentes del sector, algo que les preocupa porque parece que avanzan más lento de lo que les gustaría.
Fomento del Emprendimiento Femenino
Para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) la política de emprendimiento inclusivo tiene como objetivo abrir oportunidades de emprendimiento a todas las personas con una idea para un negocio sostenible, independientemente de sus antecedentes y características. Fortalecimiento de un mayor apoyo en la sociedad (familia, medios de comunicación, instituciones públicas y educativas).
Cuando las mujeres realizan procesos de empoderamiento y trabajan aspectos como la capacidad de iniciativa, el liderazgo, la autoestima laboral -además de aquellas otras cuestiones más específicas que se recogen a continuación-, las mujeres confían más en su propio criterio para tomar decisiones y en sus competencias para emprender. Por consiguiente, se mejora su posicionamiento profesional y sus empresas se ven fortalecidas.
Gobiernos e instituciones deben aumentar la financiación de iniciativas que promueven el emprendimiento femenino e incrementar la sensibilidad de género en los programas empresariales generalistas mediante el establecimiento de objetivos de género y el seguimiento del progreso.
Claves para el Éxito en el Emprendimiento Femenino
Para todas aquellas que quieran seguir sus pasos, BBVA Spark proporciona soluciones financieras adaptadas a sus necesidades con las que podrán desarrollar sus iniciativas emprendedoras. Las claves para poder acariciar el éxito son tres: la persistencia, el espíritu de superación y la pasión por su trabajo.
Cuando las mujeres realizan procesos de empoderamiento y trabajan aspectos como la capacidad de iniciativa, el liderazgo, la autoestima laboral, las mujeres confían más en su propio criterio para tomar decisiones y en sus competencias para emprender. Por consiguiente, se mejora su posicionamiento profesional y sus empresas se ven fortalecidas.
Retos y Oportunidades del Emprendimiento Femenino | Bancolombia
Ventajas e Inconvenientes del Emprendimiento Femenino
Las principales ventajas del emprendimiento femenino pasan por sentir recompensado el esfuerzo, viendo cómo la libertad de horarios y de elección se transforman en libertad creativa y de toma de decisiones. Ser dueñas de su propio tiempo y convertirse en su propia jefa son alicientes fundamentales para iniciar ese emprendimiento empresarial.
La otra cara de la moneda la configuran el riesgo económico y, sobre todo, la incertidumbre. Arriesgar los ahorros y el futuro de otras personas que dependan laboralmente de ellas generan muchas dudas pero también a la larga se transforman, en muchos casos, en acicates para multiplicar el esfuerzo.
La cuestión es ¿emprender o no emprender? Sin duda alguna, con estos ejemplos de mujeres emprendedoras las futuras generaciones tienen un espejo en el que verse reflejadas. No hay límite para perseguir un sueño. A escala global, se calcula que dos de cada cinco emprendedores que se encuentran en la etapa inicial de su proyecto son mujeres y que uno de cada tres emprendimientos innovadores y de alto crecimiento están liderados por mujeres emprendedoras.
El Auge del Emprendimiento Femenino
La brecha entre hombres y mujeres en el ámbito emprendedor se ha reducido con el paso de los años, y actualmente es posible encontrar una multitud de ejemplos de mujeres emprendedoras que han conseguido el éxito. A escala global, se calcula que dos de cada cinco emprendedores que se encuentran en la etapa inicial de su proyecto son mujeres y que uno de cada tres emprendimientos innovadores y de alto crecimiento están liderados por mujeres emprendedoras.
La tasa de actividad emprendedora de las mujeres ha aumentado, en media, del 6,1% entre 2001-2005 al 10,4% para el periodo 2021-2023 en los 30 países participantes en GEM. En 2023 una de cada diez mujeres creó una nueva empresa en comparación a uno de cada ocho hombres.
En las dos últimas décadas, las percepciones sobre el emprendimiento entre las mujeres ha mejorado significativamente, como lo refleja el aumento del 79% en la percepción de las oportunidades de negocio y del 27% en su percepción de tener los conocimientos y las habilidades para emprender. En 2023, una de cada tres personas emprendedoras de alto crecimiento eran mujeres y casi dos de cada cinco startups orientadas a la exportación estaban dirigidas por mujeres. En términos generales, las mujeres emprenden a menor edad que los hombres.
