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Saber qué es la cultura emprendedora y cuáles son sus características es muy importante si estás pensando en montar tu propio negocio. La cultura emprendedora y empresarial es el conjunto de habilidades que consiguen que se puedan crear y reinventar negocios que son necesarios para la sociedad. Con la mentalidad y cultura emprendedora se consigue aplicar la innovación y crear nuevas estrategias y modelos de negocios que encajen mejor en la realidad actual. La cultura organizacional emprendedora es fundamental para que las personas no tengan barreras psicológicas a la hora de poner en funcionamiento una empresa para hacer realidad una idea.

La cultura emprendedora es el conjunto de valores que proporcionan a las personas las habilidades necesarias para enfrentarse de forma exitosa a los constantes cambios que se producen en nuestro entorno. La cultura emprendedora consiste en identificar las oportunidades y reunir los recursos suficientes para transformarlas en una empresa. La cultura emprendedora está estrechamente ligada a la iniciativa y la acción. Un emprendedor es capaz de innovar, adaptarse a su entorno, tiene ganas de hacer cosas nuevas y de hacerlas de forma diferente.

Para poder llevar a cabo este proceso de manera correcta es necesario tener ciertos conocimientos y habilidades relacionadas con el mundo empresarial. No sólo se trata de ideas o de ideas o capacidades, sino que todo esto se basa en una actitud favorable. La cultura emprendedora se define como los conocimientos, habilidades y valores necesarios para poder crear, implementar y desarrollar un proyecto determinado. Es una manera de definir cómo debería ser un emprendedor ideal.

Tener cultura emprendedora significa, sí o sí, la capacidad de detectar oportunidades en el mercado y saber cómo aprovecharlas. También está muy relacionada con los conceptos de iniciativa y proactividad. En otras palabras, una persona emprendedora debe tener iniciativa para llevar a cabo sus propios proyectos, no buscar depender de una persona externa. La cultura emprendedora también está muy relacionada con la asunción de riesgos.

Cualquier iniciativa de negocio tiene una serie de riesgos asociados, lo que implica que existe la posibilidad de perder dinero. Una persona con cultura emprendedora debería saber identificar el riesgo de una iniciativa de negocio, analizar sus posibles beneficios y saber cuándo asumir riesgos y cuando no. También es muy importante conocer los mecanismos para reducir los riesgos asociados a una iniciativa, algo que únicamente es posible con una base sólida de márketing y administración de empresa.

Además, todo el esfuerzo invertido no te supondrá ningún problema. La motivación es fundamental en cualquier aspecto de la vida, incluida la creación de una empresa. La iniciativa es la cualidad que tienen algunas personas para iniciar un proyecto o buscar soluciones a los problemas. Este atributo hace que la persona que la posee pueda tomar decisiones propias sin necesidad de ser persuadido por nadie. Además, ayuda mucho a tener poder de decisión.

Una de sus principales características es que es innato en cada persona, es decir, no puede adquirirse con formación. La iniciativa es imprescindible en la cultura emprendedora y empresarial, ya que para poner en marcha un negocio es necesario querer iniciarlo, tratar de desarrollar la idea. Para hacer frente a la competencia en un mercado muy competitivo es necesario diferenciarse. Esto puede conseguirse gracias a la innovación. Productos o servicios diferentes o incluso un proceso de fabricación más eficiente puede ser la diferencia que haga que la empresa sea exitosa.

La persona que tiene la idea y cuenta con la iniciativa necesaria para ponerla en marcha es muy importante dentro del proyecto. Sin embargo, un negocio en el que se trabaja en equipo tiene muchas más posibilidades de ser exitoso. Al contar con más personas se pueden encontrar soluciones innovadoras gracias a la suma de ideas y esfuerzo. La responsabilidad es la cualidad que tiene una persona para valorar los riesgos ante la toma de decisiones.

También puede estar enfocada en la mejora, la aportación y la creatividad y no en aspectos negativos que perjudiquen a terceros. Otra parte de la responsabilidad en un proyecto es crear un equipo, cuidarlo y escucharlo. Por último, está la responsabilidad de ser respetuoso con el medio ambiente y el resto de las personas. La capacidad de adaptación es una cualidad que sirve para modificar los comportamientos y estrategias en función de la situación.

Para ponerla en práctica es necesario observar a la competencia, analizarla y detectar qué es lo que ofrece y cuál es el valor añadido que ofrecen. De esta forma podemos saber qué puede ofrecer tu empresa que no tengan otras. Adaptar los productos, servicios y otras cuestiones importantes en función de las conclusiones obtenidas del estudio de la competencia puede hacer que tu negocio destaque frente al resto.

Existen otras muchas cualidades del concepto de cultura emprendedora que son positivas en cualquier ámbito y especialmente en los negocios pero si cuentas con la motivación, la iniciativa y la adaptación necesaria tienes mayores posibilidades de que tu idea se convierta en todo un éxito. Si crees que cuentas con todas o la mayoría de las características que te he comentado, adelante con tu idea. Cada vez más, la importancia de los emprendedores en la sociedad crece.

Innovación y cultura emprendedora - Enrique Topolansky

Características de la Cultura Emprendedora

Las ganas, ilusión, tenacidad y curiosidad son algunas de las características de la cultura emprendedora que ayudan a hacer frente a los obstáculos y a conseguir los objetivos propuestos. Garantizar el éxito de una empresa no es posible. Sin embargo, si quieres emprender, algunas características de la cultura emprendedora ayudarán a aumentar las posibilidades de que el negocio funcione. Algunas de estos elementos de la cultura emprendedora son innatas, pero otras pueden aprenderse a base de formación y experiencia relacionada. Crecer personal y profesionalmente puede contribuir a que la sociedad sea mejor, a través de nuevos negocios que aporten valor. La clave para el emprendimiento es tener motivación para ello. A un nuevo proyecto hay que ponerle todas las ganas e ilusión para intentar por todos los medios conseguir el objetivo que te propongas.

1. Motivación

La motivación es la clave para todo aquello que hagas en la vida. Un ejemplo es el de Jeff Bezos, fundador de Amazon. Pese a tener el e-commerce mejor valorado del mundo, sigue ilusionado, motivado y con ganas de conseguir más. Continuamente intenta mejorar su modelo de negocio y crear otros que ayuden a las personas y que, a la vez, resulten rentables. Su próximo gran proyecto es Blue Origin, empresa que puso en marcha en el año 2000 con la intención de crear cohetes que permitan realizar viajes comerciales al espacio a un precio asequible. ¿Qué es lo que le empuja a luchar por un proyecto que, a simple vista, podría parecer muy complicado de alcanzar? La motivación.

2. Iniciativa

Y es que, si no pruebas de hacer aquello con lo que sueñas, nunca sabrás si lo puedes lograr. Por tanto, tener la iniciativa de intentar desarrollar tu idea es un paso que debes dar. ¿Qué es lo peor que podría pasar?

3. Trabajo en Equipo

En un mundo con tanta competencia, es imprescindible encontrar la manera de destacar entre la multitud. Para ello, el trabajo en equipo es imprescindible, porque te ayudará a encontrar soluciones innovadoras gracias a la suma de ideas y esfuerzo.

4. Responsabilidad

La responsabilidad por lo que estamos desarrollando debe estar enfocada en la mejora, la aportación, la creatividad, y en no perjudicar a nadie, sino al contrario. Si trabajamos en nuestro proyecto es para sumar, para crear un equipo que ofrezca soluciones. Y, por supuesto, la responsabilidad con la humanidad y el medio ambiente.

5. Capacidad de Adaptación

La capacidad de adaptación es, también, imprescindible. Emily Weiss, por ejemplo, es la fundadora y directora ejecutiva de la compañía de cosméticos Glossier y del blog Into the Gloss. En sus inicios, como muchos otros, aportaba consejos sobre rutinas de belleza. Hoy en día, Glossier es una de las marcas de cosméticos con mayor reputación.

La Innovación en la Cultura Emprendedora

Una de las características del mercado actual es que la competitividad es muy elevada. Con la innovación y la generación de nuevas estrategias y conceptos, es posible crear nuevos modelos de negocio mucho más integrados en la realidad actual. Si tu objetivo es emprender, necesitas contar con una serie de características y capacidades que te empujen a seguir adelante hasta en los momentos más bajos. Para crecer como persona y profesional y contribuir a que el mundo sea un lugar mejor en el que vivir, es esencial trabajar en el aprendizaje y desarrollo de las características de la cultura emprendedora.

La innovación, según el diccionario de la Real Academia Española, es la creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado. Para Carme Artigas, co-fundadora y Socia-Directora de Synergic Partners, en una entrevista anterior, la innovación no es una capacidad (como la creatividad) sino un proceso, una actividad que culmina en un resultado final que conduce al progreso. Es el resultado de aplicar la creatividad, pero también necesita métodos y tecnología para desarrollar nuevos productos o servicios o en la mejora de nuestro entorno.

Según Gaëlle Schaefer, directora de Hexagone Language Solutions, "la innovación es un dato fundamental a la hora de emprender, es lo que nos permitirá distinguirnos del resto de nuestra competencia. Precisamente, si entendemos que la innovación real pasa por observar y anticiparse a los cambios, debemos tener claro que la innovación no puede centrarse en la creación de productos y servicios nuevos, sino también en la gestión empresarial (recursos humanos, seguimiento de la calidad…). En este sentido, los expertos consideran que la innovación debe formar parte de las competencias del emprendedor, junto con la iniciativa, la persistencia, la capacidad de asumir riesgos, etc.

Oscar Fuente, Director de IEBS Business School, se muestra mucho más rotundo y niega que la innovación sea imprescindible para el éxito de un proyecto emprendedor. China es el ejemplo de que no es necesario ser innovador para triunfar en el mundo de la emprendeduría, sin embargo, considera que "si no innovas en un mundo donde las cosas van tan rápido tienes los días contados". Desde su punto de vista, las pequeñas innovaciones son las que marcan la diferencia.

Así pues, podemos concluir que la innovación es una de las herramientas del emprendedor, pero no la clave del éxito; ésta pasa por ser capaz de comprometerse y tener una actitud adecuada. Nosotros añadimos un último consejo: fórmate, relaciónate con otros emprendedores en viveros de empresas y consulta con expertos todas las dudas.

Emprendimiento Social

El emprendimiento social está en auge. Llamamos emprendimiento social a la puesta en marcha de empresas que persiguen mejorar el mundo orientando su modelo a ese fin social y medio ambiental que prevalece sobre el fin económico. Dicho de otra manera, las empresas sociales existen para resolver un reto social o medioambiental.

Si tradicionalmente la sociedad había relacionado los problemas sociales y medioambientales con el sector de las ONG y con gobiernos, hoy en día las empresas en todo el mundo han comprendido que la sociedad valora positivamente productos y servicios que incluyen la misión de mejorar la sociedad y el planeta. Y es que el propósito social es rentable.

En mercados saturados, mercados de bienes de consumo o sectores que dirigen productos a los jóvenes, incluir objetivos de impacto social y medioambiental positivo es una fuerte ventaja competitiva. En marketing, por ejemplo, los contenidos que inspiran y conectan con los valores son mucho más compartidos que aquellos que cuentan funcionalidades sobre el producto que quieren vender.

También los criterios con los que invertimos en empresas está cambiando. Si tradicionalmente la inversión perseguía únicamente el retorno financiero, los ahorradores hoy día se preocupan cada vez más por invertir con criterios de impacto social positivo. La inversión socialmente responsable (ISR) excluye desde hace tiempo algunos sectores como el tabaco, alcohol, el armamentístico.

Pero hay otro movimiento en línea con la inversión responsable llamado la inversión de impacto que va aún más allá. Es una inversión con objetivos de mejorar el mundo y que tiene en cuenta el desempeño social y medioambiental a la hora de establecer las condiciones de la inversión. Es una inversión proactiva, se produce para cambiar el mundo.

En este contexto global de revolución del emprendimiento social liderado por Reino Unido, EEUU, Canadá, Australia y países del norte de Europa, y con la sensibilidad social que caracteriza a la sociedad española, era de esperar que el emprendimiento social naciese con fuerza en nuestro país. Y es que los emprendedores españoles quieren construir productos relevantes, productos que cambien el mundo.

Ejemplos de Emprendedores Sociales Españoles

Social Enterprise España es un proyecto de impulso al emprendimiento social que ha construido una comunidad de más de 150 empresas sociales en nuestro país. A lo largo de este artículo seleccionamos una muestra de emprendedores movidos por los objetivos de un mundo más justo y un planeta con recursos sostenibles. La punta del iceberg de un movimiento que está revolucionando la manera en que compramos, invertimos y la manera con que creamos empresas:

  • Agustín Vitorica: Especializado en inversiones de capital privado y gestión de activos, fundador de GAWA Capital, consultoría de inversiones de impacto social.
  • Alfonso Escriche: Apasionado por la innovación social y la tecnología, creador de CerQana, una aplicación para fomentar la autonomía e inclusión de personas mayores y dependientes.
  • Antonio Espinosa de los Monteros: Fundador de AUARA, empresa de agua embotellada cuyos beneficios se destinan a resolver el problema del agua potable en países en vías de desarrollo.
  • Cristina Balbas: Fundadora de Escuelab, proyecto que pretende democratizar el acceso a una educación científica práctica e interactiva.
  • Diana Arias: Creadora de DECEDARIO, un juego de mesa terapéutico para la estimulación cognitiva de personas con diversidad funcional.
  • Gloria Gubianas: Cofundadora de Sheedo (papel plantable) y Hemper (moda sostenible hecha a mano en Nepal).
  • Javier Goyeneche: Fundador de ECOALF, marca de moda sostenible que limpia los mares de plásticos para fabricar tejidos reciclados.
  • José Moncada: Fundador de La Bolsa Social, plataforma de crowdfunding que conecta empresas de impacto social con inversores.
  • Juanjo Manzano: Cofundador de AlmaNatura, empresa destinada a empoderar a la población rural.
Emprendedor Proyecto Impacto Social
Agustín Vitorica GAWA Capital Inversión en empresas sociales en países en desarrollo
Antonio Espinosa de los Monteros AUARA Proyectos de saneamiento de agua en países necesitados
Javier Goyeneche ECOALF Limpieza de mares y producción de moda sostenible