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El secuestro y posterior desaparición del empresario zaragozano Publio Cordón Munilla a manos de la organización terrorista PCE(r)-GRAPO es un caso que ha marcado la historia reciente de España. Este suceso, ocurrido en 1995, sigue siendo una herida abierta para su familia, quienes aún buscan respuestas y el hallazgo de sus restos.

El Secuestro

El 27 de junio de 1995, Publio Cordón fue secuestrado en Zaragoza mientras hacía "footing" en las inmediaciones de su domicilio. Un "comando" de la organización terrorista PCE(r)-GRAPO interceptó al empresario y lo trasladó hasta una vivienda en Francia. Allí permaneció custodiado y, según las últimas líneas de investigación, murió en el mes de julio de 1995.

Entonces, la organización terrorista GRAPO -en pleno apogeo en aquella época- urdieron un rapto perfecto. 400 millones de pesetas de la época, 2 millones de euros de hoy, exigieron a la familia del adinerado presidente del Grupo Hospitalario Quirón. Seres queridos que no lo pensaron dos veces y rápidamente efectuaron el pago ajustándose a las condiciones de seguridad para la banda violenta, pero de nada sirvió.

Cronología de los Hechos

  • 27 de junio de 1995: Publio Cordón es secuestrado en Zaragoza.
  • 29 de junio de 1995: La familia recibe una llamada de los GRAPO responsabilizándose del secuestro.
  • 9 de agosto de 1995: Carmen Cordón, hija del secuestrado, y su marido, Ignacio Jiménez, se trasladan a París, donde efectúan el pago de 400 millones de pesetas (unos 2,4 millones de euros) en concepto de rescate.
  • 17 de agosto de 1995: La familia recibe una llamada que informa de la liberación de Publio Cordón, sin precisar el lugar.
  • 31 de agosto de 1995: Radio Zaragoza y el diario "Egin" son informados por un presunto portavoz de los GRAPO de que Publio Cordón fue liberado el 17 de agosto cerca del Estadio del Club de Fútbol del Español de Sarriá (Barcelona) tras el pago del rescate.
  • 3 de noviembre de 1995: La Policía detiene en España a 15 presuntos integrantes del GRAPO, tres de los cuales, Enrique Cuadra Echeandía, Concepción González y José Ortín, admiten su participación en el secuestro.
  • 13 de noviembre de 1995: Cuadra Echeandía declara ante el juez que su organización liberó a Cordón en Barcelona el 17 de agosto, tras cobrar en París 400 millones de pesetas y después de negarle un DNI falso para ocultarse, hecho que también recordó Ortín.
  • 13 de marzo de 1996: La familia del empresario ofrece 15 millones de pesetas a quien aporte información sobre el paradero de Cordón.
  • 26 de mayo de 1996: Los GRAPO comunican al diario "Egin" que liberaron al industrial el 17 de agosto de 1995 y adjuntan como prueba una carta manuscrita por éste en la que anunciaba a un amigo su "inminente liberación" para que se lo comunicara a su mujer. La organización señala que Cordón les advirtió que "tenía unos cuantos asuntos importantes que resolver antes de reunirse con su familia".
  • 22 de septiembre de 1997: La familia eleva la recompensa a 150 millones de pesetas.
  • 6 de mayo de 1998: Los GRAPO amenazan a la familia Cordón con "graves perjuicios" si no cumple "el compromiso que contrajeron" con la organización.
  • 4 de octubre de 1998: "Euskadi Información" asegura que portavoces del GRAPO aseguran que Publio Cordón está vivo en República Dominicana.
  • 25 de noviembre de 1998: La Audiencia Nacional condena a José Ortín a 32 años de cárcel por detención ilegal y delito continuado de falsedad, y a 27 años a Enrique Cuadra Echeandía y a Concepción González, por el primer delito, en relación con el secuestro de Cordón. La Audiencia no acredita la muerte ni huida del empresario, sino sólo su desaparición.
  • 29 de noviembre de 1999: La familia del empresario remite al Ministerio del Interior un escrito de petición de responsabilidad patrimonial del Estado, por el posible funcionamiento "anormal" de sus servicios.
  • 6 de julio de 2000: La Audiencia Nacional archiva el caso hasta que Cordón aparezca o se detenga al presunto dirigente de los GRAPO, Fernando Silva Sande.
  • 9 de noviembre de 2000: Detenidos en París siete miembros de la dirección del GRAPO, entre ellos Fernando Silva Sande.
  • 26 de septiembre de 2002: La Audiencia Nacional rechaza que el Estado pague por el secuestro del empresario, decisión ratificada por el Supremo.
  • 23 de julio de 2003: El Tribunal Correccional de París condena a 10 años de prisión a los dirigentes del GRAPO Manuel Pérez Martínez, "Camarada Arenas", Fernando Silva Sande, e Isabel Llaquet, por el secuestro de Cordón.
  • 31 de enero de 2005: El Tribunal Supremo reconoce el derecho de la mujer de Cordón a recibir la pensión por viudedad.
  • 13 de diciembre de 2007: La Audiencia Nacional condena a 28 años de cárcel a Fernando Silva Sande por el secuestro de Cordón y absuelve a Llaquet y Manuel Pérez Martínez, acusados de haber ordenado la acción.
  • Octubre de 2008: Silva Sande se ofrece a colaborar con la Justicia, tras lo que comienza la búsqueda en Francia del cadáver del empresario.
  • Marzo de 2009: Gendarmes y guardias civiles buscan sin éxito en el Mont Ventoux (Francia) el cadáver de Cordón.
  • 14 de abril de 2009: El Tribunal Supremo confirma la pena de Silva Sande y condena a Manuel Pérez Martínez, "camarada Arenas", a 7 años de cárcel.
  • Septiembre de 2009: Nueva búsqueda infructuosa en el Mont Ventoux.
  • Junio de 2011: Silva Sande envía una carta a Pilar Muro, la mujer de Cordón, en la que indica que su muerte se produjo por un "trágico accidente" cuando intentó escapar por una ventana y cayó desde la segunda planta del chalé en el que estaba confinado cerca de Lyon (Francia).

Las Investigaciones y Detenciones

En 2000, junto a la cúpula de la organización terrorista, fue detenido el jefe del “Comando Central de los GRAPO” Fernando Silva Sande, quien fue condenado en el año 2007 a 28 años de prisión por un delito de detención ilegal. Los datos obtenidos permiten confirmar los hechos investigados, y clarifican las circunstancias del secuestro, así como aportan nuevos datos de la totalidad de los participantes en las diferentes fases del secuestro.

Agentes de la Jefatura de Información de la Guardia Civil detuvieron a tres presuntos miembros de los GRAPO por su relación con el secuestro del empresario zaragozano Publio Cordón. Los arrestados son José Manuel Ramón Teijelo, Manuela Ontanilla y Vicente Sarasa. Los dos primeros, que son matrimonio, fueron detenidos en Sevilla, y el tercero en Cádiz. Esta investigación concluyó con la detención de tres importantes militantes históricos con cargos en la dirección de la organización terrorista PCE(r)-GRAPO.

La Búsqueda del Cuerpo y las Inconsistencias

No hay crimen sin cadáver. Los integrantes del comando que secuestraron al soriano jamás lo liberaron. Su paradero, un misterio que llega todavía a nuestros días, tres décadas después. Evidentemente se le da por muerto desde hace mucho tiempo, aunque lo cierto es que en ningún momento durante estos tan largos años para su familia, ni una sola pista certera o indicio sobre su paradero ha trascendido.

Y lo peor de todo es que su mujer, hoy por hoy la mujer más rica de la comunidad aragonesa, y su hija conocen los más escabrosos detalles del oscuro suceso con los que sus secuestradores acreditaron en sede judicial que Publio está muerto, pero la policía no encuentra su cadáver. Una familia que ya solo busca esta respuesta para estar en paz, pero que ahora ya van a contrarreloj: en solo dos meses el caso podría prescribir.

Silva Sande identificó la vivienda de Lyon en la que Publio Cordón estuvo cautivo e insistió en que había muerto al caer de un voladizo cuando intentaba huir. Las dudas sobre que ese inmueble era el lugar del cautiverio se disiparon cuando en el interior se encontró el armario en el que había estado encerrado Publio Cordón. La víctima había hecho un palote por cada día que pasó allí -había 16- y además anotó unos números.

Sin embargo, Javier Gómez Bermúdez, entonces juez de instrucción, tenía dudas sobre la versión de Silva Sande sobre cómo murió el secuestrado y, sobre todo, de dónde había sido enterrado. Gómez Bermúdez explica así el por qué de sus reticencias: «No tenía lógica alguna llevarlo a ese puerto, que está a más de 400 kilómetros de Lyon. Los terroristas tenían un utilitario, sin aire acondicionado y era pleno verano, con altas temperaturas. Pudiendo enterrarlo cerca de la casa, ¿qué sentido tenía llevarlo tan lejos, en esas condiciones, con el peligro añadido de que pudieran ser sometidos a un control rutinario de carretera por parte de la Policía francesa?». Había más cosas que no cuadraban: «Publio Cordón era muy alto y el maletero del coche de los grapos muy pequeño.

El terrorista dijo que él mismo había cavado la tumba en el Mont Ventoux, aunque luego no sabía localizar dónde. En verano el terreno allí es muy duro y excavar con pico y pala terrible. Y esa fosa tenía que tener entre tres y cuatro metros de largo, por dos de hondo». Para no dejar cabos sueltos, y como él había dicho que el pico se le había roto mientras cavaba y que la parte de hierro la enterró con el cadáver, los investigadores me pidieron contratar una empresa especializada con maquinaria para detectar ese tipo de material bajo tierra… Les dije que con dinero público no se podía pagar eso, porque no había datos suficientes para justificarlo. Otra cosa es que si la familia pagaba ese gasto, yo autorizaría la búsqueda.

El que fuera juez de instrucción del caso lanza su teoría: «Estoy convencido de que Cordón fue asesinado, y de que no fue algo improvisado. Creo que tenían decidido matarlo y que si lo mantuvieron unos días vivo fue por si la familia les pedía una fe de vida». En cuanto a dónde se deshicieron del cadáver, considera que «lo lógico es que fuera enterrado en el jardín de la casa o en uno de los muchos pozos con agua que hay en la zona».

El Dolor de la Familia

Carmen Cordón tiene ahora casi la edad que tenía su padre, Publio Cordón, cuando fue secuestrado. Unos terroristas les robaron 29 años, los que se cumplen el próximo jueves desde aquel 27 de junio de 1995 cuando su familia le vio por última vez. Por eso ha participado en la serie documental Publio. El secuestro sin fin, dirigida por Félix Colomer y ya disponible en la plataforma Max.

Para su familia, según explican en la serie, la cúpula socialista de Interior no lo hizo muy bien en este caso. Queda algo mejor la posterior del PP con Jaime Mayor Oreja al frente. Estando ante una banda terrorista, el GRAPO, otra vez potente pese a que parecía extinguida, prefirieron crear cortinas de humo y decir que igual mi padre se había escapado a Brasil porque tenía deudas o problemas en casa antes que enfrentarse a la Policía. La rabia que tengo es que la Policía actuó tarde.

Su hija solicita una nueva investigación para encontrar sus restos: “Han creído la versión del grapo Silva Sande de que lo enterraron el Mont Ventoux y a lo mejor lo más lógico es que dejaran el cadáver cerca de donde murió (en Lyon). Me gustaría que se abriese esta vía de investigación y que pudiéramos encontrar los restos de mi padre”, ha explicado recientemente en el ‘Diario de León’ Pilar Cordón, la hija del secuestrado, en un último grito solicitando a la Justicia que autorice de nuevo la búsqueda de los restos su progenitor.

Porque ella cree “que le dieron dos tiros y tuvieron que tapar ese error”. Y es que pese a que los cabecillas del suceso han sido juzgados y encarcelados por el secuestro de su padre, sus diferentes versiones complican todavía más el hallazgo del cuerpo sin vida de Publio.

En el documental no parece muy optimista sobre la posibilidad de encontrar el cuerpo de su padre. Creo que las fuerzas de seguridad se han metido en una vía ciega. Han creído la versión del grapo Silva Sande de que lo enterraron el Mont Ventoux y a lo mejor lo más lógico es que dejaran el cadáver cerca de donde murió (en Lyon). Me gustaría que se abriese esta vía de investigación y que pudiéramos encontrar los restos de mi padre. Creo que le dieron dos tiros y tuvieron que tapar ese error.

“A mi no han venido a mirarme a los ojos”. Félix Colomer, el director, me lo planteó con Silva Sande. Me lo planteé, pero me supera. No tengo esa valentía.

Publio Cordón murió cuando intentaba huir

El Caso Sigue Abierto

El secuestro y muerte de Publio Cordón, empresario de éxito y fundador de la aseguradora Previasa y del Grupo Hospitalario Quirón, es una herida aún abierta. Es verdad que los autores materiales, Fernando Silva Sande, José Ortín Martínez y Enrique Cuadra Echeandía; Concepción González, la terrorista que hizo las vigilancias al empresario, y los que lo mantuvieron cautivo, José Antonio Ramón Teijelo y María Victoria Gómez Méndez, cumplen condena. Pero al no haberse encontrado el cadáver la herida sigue abierta en la familia.

La familia quiere excavarlo, pero sin indicios nuevos es imposible que María Tardón, la juez de la Audiencia Nacional que lleva ahora el caso, lo pueda autorizar. Que los restos están enterrados allí es una deducción, lógica pero sin valor de prueba. ¿Que hablen los terroristas cuando el caso haya prescrito, dentro de un año y por tanto no haya para ellos consecuencias penales? -se pregunta Gómez Bermúdez-. Es posible, pero muy difícil; están muy ideologizados.