En el panorama empresarial, las empresas se pueden clasificar según su tamaño en pequeñas, medianas y grandes. Cada categoría no solo refleja el número de empleados o el volumen de ingresos, sino también diferencias significativas en términos de estructura, alcance de mercado y capacidad de influencia económica. Dentro de las pymes, es posible diferenciar tres tipos de compañías: las microempresas -también conocidas como mypes o micropymes-, las empresas pequeñas y las medianas.
Para todos aquellos que estén pensando en iniciar un nuevo negocio, BBVA Spark, el aliado para las empresas de alto crecimiento, pone a su disposición soluciones financieras con las que podrán impulsar su proyecto.
Cómo Crear un Negocio desde 0 en 2025... (plan de negocio realista)
¿Qué es una MYPE?
Una MYPE es una pequeña unidad de producción, comercio o prestación de servicios. Es decir, se dedica a la producción, comercialización de bienes o prestación de servicios.
Características de una MYPE:
- Abarca de 1 trabajador hasta 10 trabajadores inclusive.
- Ventas anuales hasta un máximo de 150 UIT (Unidad Impositiva Tributaria).
Según la clasificación de la Unión Europea:
- Las microempresas o mypes tienen menos de 10 trabajadores y facturan menos de dos millones de euros anuales.
- Mientras tanto, una empresa pequeña puede estar formada por hasta 50 trabajadores y facturar hasta 10 millones de euros.
- Según la clasificación de la Unión Europea, una empresa mediana puede tener hasta 250 trabajadores y facturar hasta 50 millones de euros anualmente.
La profesora de EAE Business School, Mária Ángeles Ruiz Ezpeleta, afirma que una mype es un tipo de pyme, ya que está incluida en dicha clasificación. Al poner en marcha un negocio, Ruiz considera necesario tener en cuenta la necesidad de adaptación del tipo de empresa al proyecto para que este sea viable.
Ventajas y Desventajas de una MYPE
Otra de las ventajas principales de una mype, según cuenta, es la sencillez en la tramitación de los impuestos y otros beneficios en la fiscalidad. Esta práctica, que se ha vuelto aún más común con la COVID-19, les permite “ahorrarse los costes de alquiler de local o despacho”. Aunque la pandemia haya impulsado en los últimos meses el trabajar desde casa, Rodríguez asegura que múltiples microempresarios teletrabajan desde hace muchos años.
Pero una de las desventajas de poner en marcha una microempresa es la dificultad para expandirse geográficamente por la falta de estructura organizativa, según cuenta la presidenta de AEMPYMES.
Ventajas de Poner en Marcha una PYME
Por otro lado, entre las ventajas de poner en marcha una pyme está que es más fácil conseguir fondos para desarrollar el proyecto. Dado que estas compañías emplean a un mayor número de trabajadores, es más sencillo obtener financiación externa y ayudas de las administraciones, menciona Ruiz. “Las ayudas de la Unión Europea a España en la época COVID-19 se otorgarán a proyectos de una cierta envergadura y estarán fuera del alcance de las mypes”, añade.
Importancia de las MIPYMES
En Europa, en general, y en España, en particular, las microempresas suponen una parte muy importante del tejido empresarial. Según cuenta la profesora de EAE Business School, dentro de las pymes, se estima que un 95% son microempresas. Es decir, tienen menos de 10 trabajadores y facturan menos de dos millones de euros anuales.
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) son relevantes en todo el mundo porque significan el primer paso de un emprendedor, además de que representan el sustento de millones de familias. No obstante, las pymes, a diferencia de las grandes empresas, enfrentan retos para poder sobrevivir, ya que están más expuestas a factores que las pueden hacer desaparecer. Es una de las principales fuentes de empleo.
Las MYPE están obligadas a emitir comprobantes de pago. Las micro y pequeñas empresas, incluidos los microemprendimientos, constituyen una parte sustancial de la economía.
Características Clave de las PYMES
Las pequeñas y medianas empresas desempeñan un papel crucial en la economía debido a sus características únicas que les otorgan varias ventajas sobre las grandes empresas.
Cercanía con los Clientes
Una de las características clave de las pymes es su cercanía con los clientes, una ventaja que permite a estas empresas no solo comprender mejor las necesidades de su público, sino también ofrecer soluciones personalizadas. Las pequeñas empresas y las medianas empresas tienen una mayor capacidad para personalizar sus ofertas, lo cual les ayuda a diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo.
- Atención directa: los clientes de pymes suelen recibir una atención más personalizada, lo que genera confianza y fidelidad.
- Ofertas ajustadas: pueden diseñar ofertas específicas para sus clientes según sus preferencias y necesidades.
- Relaciones duraderas: la cercanía permite establecer relaciones sólidas y a largo plazo con sus clientes.
Adaptabilidad
La adaptabilidad es otra de las características de las pymes que las convierte en actores clave para enfrentar un mercado dinámico y en constante cambio. Las pymes tienen la ventaja de contar con una comunicación interna más directa, lo cual facilita la toma de decisiones. La capacidad de las pymes para implementar nuevas estrategias de forma ágil es fundamental para mantenerse competitivas. A diferencia de las grandes empresas, que requieren largos procesos de aprobación para cualquier cambio, las pequeñas y medianas empresas pueden innovar y adaptarse de manera continua.
- Reacción ante cambios de mercado: las pymes pueden ajustar sus precios o servicios según las variaciones de la demanda.
- Implementación de nuevas tecnologías: con menos procesos burocráticos, las pymes adoptan tecnologías y herramientas innovadoras rápidamente.
- Respuestas rápidas a la retroalimentación: las pymes pueden mejorar sus productos o servicios casi inmediatamente según las sugerencias de los clientes.
Tipos de PYMES
A su vez, existen subtipos de pymes que se definen por su sector de actividad y otros factores.
- Comerciales: Son aquellas que se dedican a la compra y venta de bienes.
- Industriales: Son más complejas, por lo que regular ya son medianas empresas, debido a que producen y comercializan productos.
- De servicios: Son las empresas que brindan servicios a empresas o personas. Son muy populares porque pueden operar fácilmente, sin necesidad de mucha infraestructura, recursos o talento humano.
- Agropecuarias: Son aquellas que se dedican a la producción y comercialización de productos agropecuarios (carnes, frutas, verduras, lácteos, vinos, etc).
- De base tecnológica: Son aquellas empresas que se dedican a la innovación, desarrollo y comercialización de tecnología y servicios relacionados con esta. Suelen ser micro, pequeñas y medianas empresas que tienen una visión de crecimiento precisamente porque están muy ligadas a la tecnología.
Apoyo y Financiamiento para PYMES
Ofrece financiamiento y apoyo técnico a las pymes de la región. Sus programas están diseñados para fortalecer la productividad, facilitar el acceso a financiamiento y apoyar la transformación digital de las empresas.
- En México, el Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) fue establecido para apoyar el desarrollo de las pymes mediante recursos económicos y capacitaciones.
- En Colombia, entidades como ProColombia y el Fondo Emprender ofrecen apoyo a las pymes que buscan expandirse a nivel nacional e internacional. Estos programas se enfocan en la capacitación, acceso a financiamiento y apertura de mercados internacionales para las empresas.
- El Instituto de Crédito Oficial (ICO) en España ofrece líneas de financiamiento dirigidas a pymes, con condiciones ventajosas que permiten la inversión y el crecimiento.
Transformación Digital para PYMES
La transformación digital es un proceso cada vez más relevante para las pymes. La digitalización les permite mejorar su competitividad, optimizar procesos y ofrecer mejores experiencias a sus clientes. Sin embargo, también plantea retos específicos, como la inversión en tecnología y la capacitación del personal. Para muchas pymes, la digitalización es una oportunidad clave para expandir su alcance y mejorar su eficiencia.
Las pymes que optan por una tienda en línea logran alcanzar audiencias más amplias, superando las barreras geográficas. Los sistemas CRM y el software de marketing, como los que ofrece HubSpot, son aliados estratégicos para las pymes. Las herramientas digitales colaborativas han transformado la forma en que las pymes operan. Con aplicaciones de gestión de proyectos, como Trello o Slack, los equipos pueden coordinarse de manera eficiente, sin importar la ubicación de cada miembro. La inteligencia artificial (IA) también está al alcance de las pymes, quienes pueden aplicarla en áreas como el servicio al cliente, automatización de procesos y análisis de datos.
La digitalización trae desafíos específicos para las pymes, como la inversión en tecnología, pero existen aplicaciones gratuitas y programas de apoyo para reducir costos. Es esencial la capacitación del personal para maximizar el uso de herramientas digitales y asegurar una mejor adaptación. La ciberseguridad es fundamental para proteger la información, exigiendo inversiones en seguridad y buenas prácticas.
PYMES vs. Startups: Entendiendo las Diferencias
Según el Oxford English Dictionary, el término "startup", en su acepción de compañía innovadora y altamente escalable de reciente creación, fue utilizado por primera vez por la revista Forbes en 1976. La palabra pyme (acrónimo de pequeñas y medianas empresas), por su parte, define a aquellas compañías englobadas dentro de unos límites en cuanto al número de empleados y de ingresos, fijados por las organizaciones internacionales o los Estados. Son dos de los conceptos más importantes del ámbito emprendedor, que se alejan de la definición de multinacional o gran compañía, y con puntos en común que pueden llevar a confundirlos.
Aunque los términos startup y pyme pueden llegar a utilizarse de manera indistinta, es importante tener en cuenta algunas consideraciones. En este marco, un factor fundamental que diferencia a las startups de cualquier tipo de empresa, independientemente de su tamaño, es su carácter innovador. Por definición, las startups son compañías emergentes con un gran peso tecnológico que ofrecen nuevas soluciones para dar respuesta a una oportunidad de mercado que no ha sido cubierta.
Otro distintivo de una startup es su crecimiento, es decir, la manera en la que evolucionan dentro del mercado. A diferencia de otras empresas, que pueden tener un crecimiento de carácter lineal, estas empresas tienen un crecimiento exponencial, lo que implica que su variación de ganancias no es fija, sino que aumenta a medida que pasa el tiempo.
Una startup es una empresa emergente con capacidad para experimentar un rápido crecimiento. Las startups evolucionan constantemente y se nutren de financiación externa, aunque en sus primeros estadios suelen sustentarse sobre los fondos y recursos de los fundadores y sus allegados más cercanos (lo que se conoce como 'familia, amigos y locos' o, según su terminología inglesa, 'family, fools and friends').
A lo largo de su ciclo de vida, estas organizaciones atraviesan distintas etapas, en las que surgen distintos objetivos y necesidades financieras. Tras ella, las startups recorren las fases de 'seed' o semilla, 'early stage' (etapa temprana) y 'growth' (de crecimiento), en las que lanzan el producto al mercado y comienzan a captar clientes. Durante las distintas etapas de vida de una startup, el proyecto emprendedor puede evolucionar y escalar hasta convertirse en una empresa de mayor tamaño. Es el caso, por ejemplo, de las 'scaleups' (empresas que han logrado recaudar un millón de dólares) o las 'unicornio' (compañías que han alcanzado una valoración de más de 1.000 millones de dólares sin salir a bolsa).
El Papel de las PYMES en la Economía
Las pymes juegan un gran papel dentro del tejido empresarial de los países. Solo en España hay casi tres millones de pequeñas y medianas empresas, según el último informe del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones sobre las empresas inscritas dentro de la Seguridad Social, y suponen el 99,8% de las empresas en España.
Entender las diferencias entre las startups y las pymes permitirá definir mejor los objetivos y estrategia de un nuevo negocio. Cada uno de estos negocios opera de manera muy diferente, enfrenta desafíos únicos y juega un papel distinto en nuestra economía. En el panorama empresarial, las empresas se pueden clasificar según su tamaño en pequeñas, medianas y grandes. Cada categoría no solo refleja el número de empleados o el volumen de ingresos, sino también diferencias significativas en términos de estructura, alcance de mercado y capacidad de influencia económica.
Una pequeña empresa se caracteriza por tener menos de 50 empleados. Empresas que tienen entre 50 y 250 empleados. En la economía, cada tipo de empresa juega un rol distinto pero esencial. Desde fomentar la innovación local hasta competir en mercados internacionales, el tamaño de una empresa puede determinar su impacto y sus responsabilidades económicas.
Motor de empleo: Las pequeñas empresas son uno de los mayores generadores de empleo. El apoyo a las pequeñas y medianas empresas es esencial para mantener una economía diversa y resiliente. En MicroBank creemos firmemente en el potencial y las posibilidades de las pequeñas y medianas empresas, muchos emprendedores han hecho realidad sus proyectos gracias a nuestro apoyo financiero. Desde la pequeña empresa que conoces en tu barrio hasta las grandes corporaciones que operan a nivel mundial, cada una desempeña un papel único en nuestra economía.
Aun cuando el 93 % de las empresas españolas tienen menos de 10 asalariados (es decir, o carecen de asalariados o son microempresas), España no destaca especialmente por el pequeño tamaño de sus empresas cuando se compara con otros países europeos (excepto Alemania y Dinamarca). Según datos de la OCDE, en el lustro 2018-2022 el tamaño medio de todas las empresas españolas, con o sin asalariados, se situaba en 4,7 ocupados; una cifra que no solo superaba a la de otros países europeos meridionales (Grecia: 3,7; Portugal: 3,8; Italia: 4,2), sino también a la de los Países Bajos (4,5) (Gráfico 1).
Siguiendo con el caso de los Países Bajos (cuyo porcentaje de pymes sobre el total de empresas coincide con el español), en 2022 el peso de las empresas de menos de 10 empleados sobre el conjunto de sus pymes (95,9 %) es algo más alto que en España (94,5 %). Sin embargo, la contribución de estas microempresas neerlandesas al empleo del conjunto de las pymes del país es bastante menor que la de las microempresas españolas (43,3 % y 52,2 %, respectivamente), mientras que las empresas medianas (50-249 empleados) aportan una proporción bastante mayor (27,9 %) que las españolas (19,3 %) al empleo total de las pymes.
Asimismo, las empresas medianas de este país centroeuropeo adelantan significativamente a las españolas en su participación en el valor añadido del conjunto de las pymes (38,2 % y 28,2 %, respectivamente) (Gráfico 3). En definitiva, aunque en los Países Bajos los autónomos sin asalariados representan una proporción extraordinariamente alta del tejido empresarial, las pymes medianas son las que generan proporcionalmente más empleo y valor añadido.
Pero tan importante o más que el tamaño de las pymes es el tipo de actividad a la que se dedican, y a este respecto las diferencias entre ambos países también son destacables. Más de la mitad de las pymes neerlandesas pertenecen a sectores intensivos en conocimiento o de alta o media tecnología, proporción que, en España, se queda en la cuarta parte[1]. Mientras que los Países Bajos lideran el ranking en esta variable, España -junto con Portugal y Bulgaria- presenta el porcentaje más elevado de pymes cuya actividad se desarrolla en sectores de baja intensidad en conocimiento o de baja tecnología.
En concreto, el peso de las pymes que operan en esos sectores (74,2%) casi triplica el de las que operan en sectores intensivos en conocimiento o de alta o media tecnología (25,8%) (Gráfico 4). Esta evidencia puede contribuir a ilustrar el problema de la productividad que tanto preocupa hoy a las pymes españolas, y que se revela, sobre todo, en las fases alcistas del ciclo económico: las empresas en sectores menos intensivos en conocimiento, de baja tecnología o menos innovadores tienden a generar más empleo que valor añadido, en detrimento de la productividad. Según el último informe de coyuntura de las pequeñas y medianas empresas españolas publicado por CEPYME, en el último trimestre de 2023 la productividad media de las pymes cayó un 0,7 % en términos interanuales, situándose un punto por debajo del nivel prepandémico (cuarto trimestre de 2019).
Por tanto, el crecimiento de la producción y las ventas observado en los últimos trimestres no se ha traducido en ganancias de productividad, que, a fin de cuentas, deberían constituir el motor principal del crecimiento económico y salarial. Por lo demás, es el crecimiento de la productividad el que puede impulsar el aumento del tamaño de las propias pymes, catalizando un proceso de círculo virtuoso entre ambas variables[2].
Muy probablemente, la sociedad española no ha sido consciente de gran parte de los problemas que han afectado específicamente a las pymes durante estos años. No deja de ser curioso que, cuando los españoles escuchamos la palabra “empresarios”, pensamos más en “grandes empresas” que en “pequeñas y medianas empresas”, como ha puesto de manifiesto una encuesta de Funcas a la población adulta (Gráfico 5). Es evidente que, por su alcance y extensión, las pymes producen buena parte de los bienes y servicios que consume la sociedad y generan la mayoría de los puestos de trabajo del mercado laboral.
Ya solo por estas razones sería deseable que la sociedad las tuviera más en su imaginario cuando se habla de “empresarios”. Pensar en los empresarios no como los pocos que son propietarios de grandes corporaciones y/o las dirigen, sino como los responsables del funcionamiento de más de nueve de cada diez negocios que operan en España se ajustaría más a la realidad y seguramente favorecería actitudes de mayor confianza hacia el empresariado como actor socioeconómico.
| Característica | Microempresa (MYPE) | Pequeña Empresa | Mediana Empresa |
|---|---|---|---|
| Número de empleados | 1 - 10 | 11 - 50 | 51 - 250 |
| Facturación Anual | Hasta 2 millones de euros | Hasta 10 millones de euros | Hasta 50 millones de euros |
