Si estás pensando en invertir en un negocio de franquicia, es crucial entender qué es el canon de entrada. Se trata del importe inicial que el franquiciador cobra al franquiciado al entrar en una franquicia, permitiéndole utilizar su marca y modelo de negocio.
En muchos sentidos, formar parte de una franquicia no deja de ser formar parte de un club, uno más o menos exclusivo en el que quien entra adquiere de inmediato unos derechos y unas obligaciones. Y como en todo club, las franquicias pueden exigir un pago por formar parte. Este recibe el nombre de canon de entrada, y hay una serie de factores que conviene tener en cuenta a la hora de plantearse abonarlo para pasar a formar parte del equipo.
El canon de entrada es uno de los conceptos más mencionados si hablamos de las condiciones de pago de una franquicia. Es la cantidad inicial que abona el franquiciado por una serie de conceptos básicos y esenciales de la franquicia.
A cambio de los beneficios que supone incorporarse a una red, el franquiciado abona esta contraprestación económica al franquiciador.
Los franquiciados erróneamente tienden a pensar que el canon de entrada es un “impuesto revolucionario” por parte del franquiciador, siendo esto totalmente absurdo.
En este artículo, no solo definiremos el concepto de canon de entrada, sino que también abordaremos por qué es una pieza fundamental en la relación entre franquiciador y franquiciado. Además, analizaremos cómo se calcula, qué factores influyen en su cuantía y cuáles son sus diferencias con otros costes como los royalties.
El canon de entrada es crucial tanto para el franquiciador como para el franquiciado. Por otro lado, para el franquiciado, el canon de entrada garantiza el acceso a un negocio ya establecido, reduciendo los riesgos asociados a emprender desde cero.
En el sistema de franquicias, tanto el canon de entrada como los royalties son conceptos fundamentales que representan costes para el franquiciado. Sin embargo, cada uno tiene funciones, objetivos y formas de aplicación diferentes.
En España, el marco legal que regula las franquicias incluye disposiciones importantes relacionadas con el canon de entrada, aunque no existe una normativa específica que determine su cálculo. Sin embargo, estas regulaciones tienen como objetivo garantizar la transparencia y proteger los derechos tanto del franquiciador como del franquiciado.
¿Qué es un canon? ¿Y un royalty? Guía básica para nuevos inversores en franquicia.
Naturaleza y Funciones del Canon de Entrada
Para una mejor comprensión de la naturaleza y funciones del canon de entrada debemos profundizar un poco más. Como ya se ha avanzado, la expansión y mantenimiento de la red genera costes que el Franquiciador ve compensados a través del pago de diversas cantidades: canon de entrada, canon o royalties de explotación, canon de publicidad, canon de administración, canon de gestión y dirección….
Debajo de cada concepto, subyace una “causa económica”, -así por ejemplo el canon de publicidad vendrá destinado a sufragar las acciones de comunicación publicitaria y marketing- sin perjuicio de que, en la práctica, todas las cantidades percibidas por la Central vengan a sufragar de alguna manera la propia existencia y funcionamiento de la red.
Igualmente hay que tener presente que la relación de franquicia es una relación concebida para perdurar en el tiempo (tracto sucesivo), dando lugar a contraprestaciones recíprocas con la siguiente particularidad: junto a algunas contraprestaciones que marcan toda la vida del contrato (Ej.
Lógicamente todo depende del modelo de negocio.
¿Para qué Sirve el Canon de Entrada?
“El canon de entrada principalmente otorga al franquiciado el derecho de uso de la marca y justifica la aplicación del know-how transmitido por la central franquiciadora”, explica Fernando Ruiz, socio director de Consultoría de mundoFranquicias. Este pago, ahonda, cubre una serie de conceptos clave que aseguran el éxito del franquiciado y la expansión de la red.
El canon de entrada incluye los gastos asumidos por el franquiciador con cada nuevo franquiciado, los costes derivados del proceso de expansión de la red de franquicias, la formación inicial impartida por la central y el uso de sus instalaciones y recursos para su desarrollo.
El canon de entrada basa su sentido en la inversión que realiza el franquiciador para franquiciar su negocio y durante el desarrollo del mismo. Esta inversión se hace en diferentes niveles que formarán el tronco esencial de la franquicia y de las cuales se beneficiará el franquiciado.
El canon de entrada puede comprender las siguientes prestaciones:
- Derecho de uso de la marca y todo su saber hacer.
- Formación inicial para el franquiciado y su equipo.
- Cesión de una imagen corporativa.
- Apoyo en la búsqueda de financiación.
- Apoyo en la selección inicial de personal.
- Manuales de operaciones y procesos.
- Asistencia en la apertura del local.
- Material de marketing y diseño.
- Análisis y validación de la zona donde se va a abrir.
¿Cómo se Calcula el Canon de Entrada?
El importe del canon de entrada, explican los expertos, se calcula teniendo en cuenta el valor del know-how , el prestigio de la marca, el soporte ofrecido y los costes derivados del aterrizaje del nuevo franquiciado.
Para establecer la cantidad idónea en el canon de entrada, el franquiciador debe tener en cuenta ciertos costes:
- Lo que cuesta cada nuevo franquiciado. Es decir, el coste de las horas de trabajo que tendrá que emplear nuestro equipo para formarlo y asesorarlo.
- Lo que hay que invertir en elaborar estudios de mercado.
- Lo que hay que desembolsar en la impresión de los documentos necesarios.
- Y, por supuesto, lo que cuestan las acciones de comunicación y marketing de la enseña.
Valorando correctamente estas partidas de gasto podremos hacernos una idea aproximada del margen de beneficio que nos dejará cada apertura.
Es muy importante que la marca sea competitiva. Es decir, se mueva en una horquilla acorde con el resto de su sector. De otra forma, se arriesga a quedar descartado por la mayoría de candidatos.
Así, el canon de entrada depende de muchas variables: sector de actividad, tipo de negocio, zona…
En definitiva, el franquiciador ha de delimitar con claridad los costes que le supone incorporar un franquiciado.
Importe Medio de un Canon de Entrada
Los importes del canon de entrada varían dependiendo del sector y de la franquicia en sí.
La media del canon en la mayoría de las franquicias se sitúa en 10.000 y 15.000 euros, pudiendo llegar a cifras que rondan los 200.000 euros.
Pero, por lo general, no suele superar los 35.000€, salvo casos muy especiales de grandes marcas como 100 Montaditos o Lizarran.
También es posible que el importe del canon de entrada alcance cifras millonarias. En este caso, se trata de franquicias de mayor envergadura. Hablamos de cadenas de hoteles, las Master Franquicias o las que requieren programas de formación muy largos y costosos.
Franquicias sin Canon de Entrada
Algo bastante habitual es encontrarse con un canon de entrada de 0€. Aquí el importe que el franquiciador cobra al franquiciado va incluido en otras partidas de la inversión total. Por ejemplo, en los royalties o en el concepto “llave en mano”, que algo así como un “todo incluido”. O bien en el pedido inicial.
Algunas franquicias como estrategia o argumento comercial, no cobran canon de entrada, siendo esto, cuanto menos, poco creíble.
Sí, aunque no es lo más habitual ni recomendable, dado que la apertura de una unidad franquiciada, explican desde la consultora T4 Franquicias, siempre lleva aparejados costes para el franquiciador. Algunas marcas lo eliminan temporalmente como parte de una promoción y otras compensan su ausencia con un royalty más elevado. También pueden darse en modelos de colaboración muy concretos, donde el franquiciador apuesta por crecer rápido con perfiles clave.
Ejemplos de franquicias sin canon de entrada:
- The CBD Side, por ejemplo, una franquicia de tiendas relacionadas con el mundo del cannabis que en principio no cuenta con este pago inicial.
- Algo parecido ocurre con la franquicia de cocinas fabricadas a medida Ixina.
- También hay que destacar que hay franquicias sin canon de entrada como Vistaoptica, Condis o La Wash, aunque son las menos.
¿Hay que Aplicar el IVA en el Canon de Entrada?
Sí, pues no deja de tratarse de una prestación de servicios.
Diferencia entre Canon de Entrada y Royalties
Con esta definición, hay quien puede confundir este canon de entrada con lo que se conoce como royalties. Se parecen, pero no son exactamente lo mismo.
El canon de entrada es un pago único que se hace para formar parte de una franquicia, mientras que los royalties son pagos periódicos (trimestrales, semestrales o anuales) que un negocio tiene que hacer para seguir formando parte de una franquicia, es decir, para seguir teniendo derecho a usar una determinada marca.
Si en vez de franquicias habláramos de gimnasios, por poner un caso, el canon de entrada sería la cantidad inicial que un cliente paga por la apertura de matrícula, y los royalties la mensualidad que se abona a cambio del derecho de seguir disfrutando de las instalaciones.
También conocidas como regalías, son el importe que tiene que pagar el franquiciado al franquiciador de forma mensual, trimestral o anual por los servicios que le presta de manera continuada.
Generalmente los royalties en una franquicia oscilan entre el 1% y el 10% de la facturación del franquiciado, situándose más frecuentemente entre el 3% y el 5% de las ventas del negocio.
Otras Obligaciones Financieras Habituales en Franquicia
A la hora de considerar la inversión inicial en una franquicia es indispensable tener en cuenta el derecho de entrada que, como decimos, suele abonarse a la firma del contrato, pero también existen otra serie de pagos a los que el franquiciado debe hacer frente. Muchos de ellos no se realizan solo al comienzo, sino que continúan a lo largo de la vigencia de la franquicia, son los royalties.
Consideraciones Legales
Como se ha visto, la jurisprudencia parte siempre del contrato a la hora de dar soluciones a los problemas que se someten a su conocimiento. Así, siendo el contrato ley entre las partes, es totalmente lógico que si las mismas acuerdan libremente que el canon remunera la cesión de marca durante todo el contrato, el Franquiciador no pueda retener la totalidad del canon en caso de extinción anticipada….
Son claro ejemplo de la citada doctrina las Sentencias de la Audiencia Provincial de Barcelona (pionera en la materia) de 9 de septiembre de 2002 (Rec. 787/2001); de 12 de febrero de 2003 (Rec. 751/2002) y de 10 de junio de 2004 (Rec. 69/2003).
“(…) Por tanto, el problema en todo caso radicaría en determinar qué parte del canon de entrada ha podido ser consumido o agotado durante el tiempo en que duró la relación contractual, en este caso durante 15 meses.
Siguiendo con el criterio de esta Sala mantenida en el rollo 787/01, se debe entender que al menos un 50% del canon viene destinado al know-how de la franquiciadora al franquiciado necesario para el inicio de la actividad propia del negocio, desplazamiento del know-how no negado por la actora, por lo que este concepto se ha de entender consumado.
El otro 50% comprenderá entonces la cesión del uso de explotación de las marcas y signos distintivos y la asistencia continuada técnica y comercial, de las que se ha consumido 15 meses de tres años (36 meses).
Por ello si el canon fue de 2 millones de pesetas y el 50% se ha agotado con la transmisión del know-how, la cantidad resultante de 1.000.000 pesetas se ha de dividir por los meses de duración del contrato y multiplicarlo por 15 meses para averiguar la cantidad consumada que es de 416.666 pesetas, de forma que la demandada ha de devolver la cantidad de 583.334 pesetas, es decir, 3.506 euros, más el IVA correspondiente.
El DIP también debe contener información sobre los royalties, otras tarifas recurrentes y una descripción del soporte proporcionado por el franquiciador. Este registro garantiza que la franquicia opera de manera legal y transparente.
Conclusión
En definitiva, dentro de las características de una franquicia debemos tener muy en cuenta términos como el canon de entrada y los royalties, que aparecen en el contrato de franquicia.
