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En el dinámico mundo del emprendimiento y las startups, el Producto Mínimo Viable (PMV), conocido también como MVP por sus siglas en inglés (Minimum Viable Product), se ha convertido en una herramienta estratégica esencial.

¿Quieres saber qué es un PMV y cómo implementarlo? En este artículo te contaremos todo lo que necesitas saber sobre el Producto Mínimo Viable; la mejor forma de comprobar las hipótesis sobre tu proyecto y la cabida que tendrá tu emprendimiento en el mercado.

El objetivo del lanzamiento del PMV es validar las hipótesis de un modelo de negocio con el mínimo esfuerzo e inversión posibles. La principal misión del MVP es ahorrar tiempo y recursos, al mismo tiempo que recopila información valiosa directamente de los usuarios.

Ya has decidido todas las funcionalidades que va a tener tu producto o servicio, sin embargo, ¿estás seguro de que el cliente necesitará todas ellas y las apreciará? Para no perder el tiempo y el dinero es importante que crees una primera versión de tu propuesta y así puedas comprobar sus funcionalidades y la acogida que tendrá entre tus clientes potenciales.

El PMV es uno de los conceptos básicos del Lean Startup, es la mejor forma de adaptar un nuevo producto al mercado y los clientes. El PMV es crucial para gestionar tu tiempo de forma productiva.

Después de meses trabajando, podrás adquirir el primer feedback real (positivo o negativo), hasta entonces has ido trabajando por intuición, un proyecto en papel.

Para lograrlo, ponemos en valor la mentoría, así como el conocimiento de nuestros socios promotores. Las candidaturas de la IV edición de DESAFÍO industrial están trabajando en estos momentos en un PMV que gire en torno a la temática de la convocatoria. En esta ocasión, hemos propuesto diseñar una plataforma que se apoye en la Inteligencia Artificial (IA) para recoger y gestionar de forma segura los datos de equipos industriales para optimizar su mantenimiento.

En POLO positivo demostramos así la valía del PMV como instrumento de validación en un ecosistema tan exigente como el industrial.

En primer lugar, es necesario entender que el Producto Mínimo Viable (PMV) es la versión más simple de un producto o servicio que cumple con las necesidades básicas de los usuarios o clientes. La clave del PMV es mantener las cosas simples al principio y centrarse en obtener la retroalimentación real de los usuarios lo antes posible para poder implementar los cambios y mejoras.

La posibilidad de obtener impresiones reales de las personas usuarias es crucial. Una versión inicial efectiva es aquella que también es adaptable. Aunque sea un modelo inicial, el diseño de este recurso debe prever su evolución. Es importante que pueda crecer y adaptarse a un mayor volumen de usuarios o funcionalidades sin necesidad de comenzar desde cero.

Bajo el prisma de metodologías de emprendimiento ágiles o lean comenzar por desarrollar el producto puede implicar grandes pérdidas de tiempo - ¿qué pasa si después nadie quiere comprarlo? La respuesta es el Producto Mínimo Viable - en este post te explicamos qué es, cómo conceptualizarlo y las claves para resistirte a desarrollar el producto de tus sueños en su primera versión.

El producto mínimo viable sirve para validar una hipótesis y obtener feedback. Resulta fundamental para definir si vas a resolver un problema real, si la solución que has creado es útil para dicho problema y si existe alguien dispuesto a pagar de alguna forma por ello.

¿Por qué es Importante el PMV?

¿Sabías que 9 de cada 10 emprendedores fracasan? Esto supone una cantidad ingente de dinero desperdiciado. Simplemente porque se lanzaron al mercado sin testear a través de un Producto Mínimo Viable. Estos negocios no validaron la idea antes de desarrollar por completo su producto o servicio y lanzarlo al mercado. ¿Las consecuencias? Han invertido grandes cantidades de dinero y lo han perdido todo, porque su producto o servicio no ha tenido la aceptación que esperaban en el mercado. Muchas veces nos dejamos llevar por la emoción, nos enamoramos de nuestro negocio y pensamos que todo el mundo tendrá el mismo sentimiento. Pero ¡cuidado! No tiene por qué ser así.

En una empresa emergente, un MVP es la base sobre la que se evalúa si una idea tiene potencial comercial.

El PMV no debe ser perfecto

Te explicamos por qué - y es que a los primeros usuarios de tu producto (early adopters) no les va a importar tanto que el producto no sea perfecto. Es más, si lo es, sospecharán que no sea tan nuevo y exclusivo, y perderán la motivación por ser los primeros en utilizar algo novedoso.

Es importante entender que no pasa nada si tu PMV se percibe de baja calidad o no tiene un gran diseño - un PMV de baja calidad puede actuar en servicio de un gran producto. Por eso, hablamos de un diseño funcional en lugar de un diseño creativo en el desarrollo del Producto Mínimo Viable para startups.

Las empresas que ponen la calidad en el centro de su modelo son aquellas que ya conocen a sus clientes y saben lo que quieren. Recuerda: las startups trabajan con un alto nivel de incertidumbre - todavía no conocen quién es su cliente, y por tanto desconocen lo que se aprecie como calidad o valor del producto.

Con el MVP aprendemos que cualquier funcionalidad adicional más allá de lo que se requiere para poder aprender no nos sirve para nada, aunque nos parezca lo más importante del mundo en ese momento.

El PMV hay que tomárselo como una herramienta de aprendizaje para conocer los aspectos que de verdad le interesan al usuario o cliente, en lugar de suponerlos. A diferencia de los estudios de mercado tradicionales para desarrollo de nuevos productos, en una startup las nuevas características del producto se basarán en el feedback de lo que funciona hoy, en lugar de en la anticipación de lo que podría funcionar mañana.

Características de un Buen PMV

Un buen PMV debe cumplir ciertos requisitos para ser efectivo:

  • Representar la idea: No será una versión completa ni perfecta, pero sí tiene que representar tu negocio, mostrar los beneficios del producto y aportar valor al cliente.
  • Aportar valor: Debe satisfacer alguna necesidad para que puedas extraer conclusiones valiosas.
  • Costar poco: Tienes que crear la mínima versión al menor coste posible.
  • Lanzarlo rápido: La idea es que rápidamente vayas lanzando pruebas y vayas testeando, aprendiendo y mejorando tu producto o servicio.

Además, un PMV debe tener un diseño que atraiga y cautive al cliente, una usabilidad que asegure una buena experiencia de usuario, una fiabilidad que dé confianza y una funcionalidad suficiente para producir un resultado útil.

Tipos de PMV

Existen diferentes tipos de PMV que puedes utilizar según tus necesidades:

  • PMV de baja definición: Se enfoca en lo más básico, basándose en la creación de un prototipo simple y económico que simula la experiencia del producto final.
  • PMV de alta definición: En este caso el producto que se crea es más completo y funcional, asemejándose más al producto final con el objetivo de obtener un feedback más preciso sobre la experiencia del usuario y la funcionalidad del producto.
  • PMV conserje: Su misión es simular la experiencia del producto sin necesidad de desarrollo tecnológico, utilizando recursos humanos para atender las necesidades de los clientes. Este modelo se basa en la interacción personal con los clientes para ofrecerles el servicio o producto de forma manual.
  • PMV de prueba gratuita: Se ofrece una versión gratuita del producto con funcionalidades limitadas durante un período de tiempo determinado que permite a los usuarios probar el producto y determinar si cumple con sus expectativas antes de realizar una compra.
  • PMV de crowdfunding: Busca la financiación colectiva a través de plataformas online para desarrollar el producto final ofreciendo a los inversores recompensas a cambio de su apoyo financiero, como acceso anticipado al producto o descuentos.

Sin embargo, no debes confundir PMV con prototipo, a veces sucede que cuesta distinguir ambos conceptos, especialmente debido a las posibilidades que nos ofrecen nuevas tecnologías como las impresoras 3D. El propósito de un prototipo se centra en validar la viabilidad técnica y conceptual de un producto, mientras que el MVP busca conocer la viabilidad comercial del producto.

Las funciones de un prototipo y de un PMV son completamente distintas, mientras que un prototipo es una representación visual o real del producto que deseas lanzar, el PMV lo que busca es la interacción con early adopters para aprender de su feedback. En este sentido, los prototipos no siempre representan la totalidad o las características esenciales de un producto final, sino las características técnicas que se pretenden analizar o incluso sólo proporcionar una representación visual enfocada en la apariencia o interfaz.

Es por eso por lo que los prototipos suelen utilizarse para probar nuevas tecnologías o diseños antes de lanzarlos al mercado o crear demostraciones y campañas publicitarias.

Ahora sabes qué es un producto mínimo viable.

Pasos para Crear un PMV Exitoso

Por último, te vamos a mostrar cómo crear un PMV paso a paso para tu negocio.

  1. Identificar un nicho de mercado: Antes de concebir un nuevo artículo, servicio, app, etc., tendrás que identificar cuáles son las necesidades del público al que va dirigido. Identifica tu cliente y conócelo a fondo. ¿A quién le estás resolviendo un problema? ¿Cuáles son sus necesidades, gustos, deseos y problemas? Reúne toda la información que puedas. Reconoce a tu competencia. Estúdiala, a fin de obtener un diferenciador y posicionarte mejor. ¿Hay alguien que quiera resolver el mismo problema? ¿De qué manera?
  2. Definir la propuesta de valor: El primer paso para saber cómo hacer un PMV es definir la propuesta de valor de nuestro producto o servicio en cuestión. Para ello, debemos responder a varias preguntas que nos permitirán perfilarla de manera precisa (qué necesidades cubre, cómo se empleará el producto, qué valor aporta, cómo se diferencia de los productos o servicios de la competencia…).
  3. Determinar la audiencia: Tras conseguir una propuesta de valor definida, tenemos que determinar la audiencia hacia la que dirigiremos el lanzamiento de la prueba, que debe ajustarse lo máximo posible al público objetivo de la empresa. El primer paso que debes seguir para desarrollar tu PMV es identificar cuál es tu target, cuál es el perfil de tu cliente potencial, de tu cliente ideal.
  4. Crear el PMV: Sabiendo cuál es tu público objetivo y qué les vas a ofrecer, queda elaborar un prototipo de este nuevo producto. Ten en cuenta que el MVP no está destinado a comercializarse entre todos tus clientes, sino solo entre unos pocos. Construye tu Producto Mínimo Viable. Lo ideal es que sea rápido, bueno y barato; procura invertir lo menos posible, pero conseguir diseño, usabilidad, fiabilidad y funcionalidad para obtener los resultados esperados (no te centres solo en la funcionalidad, porque eso es un error grave y muy común).
  5. Pruebas en el mercado: Una vez definidos los tres factores anteriores, es el momento de empezar las pruebas dentro del mercado.
    • Fase alfa: Es una prueba con un público muy pequeño, generalmente controlado y elegido por la propia empresa, que tendrá que elegir a las personas que participarán en esta fase del periodo.
    • Fase beta: Tras las pruebas realizadas, es el momento de recibir e interpretar el feedback de los usuarios. Es crucial recopilar comentarios, analizarlos y saber lo que piensan los grupos de clientes, con el fin de saber si el producto tiene futuro, gusta y será rentable una vez lanzado definitivamente.
  6. Obtener feedback: Invita a que lo prueben y obtén feedback. Busca los canales donde se encuentren tus potenciales clientes y ofrece tu PMV. Quizás tengas que entregar algo de valor a cambio y/o invertir en campañas de publicidad. Sal de tu oficina y prueba tú mismo los productos y servicios de la competencia, tanto de tus competidores directos como de posibles productos sustitutivos. Con tu propuesta en las manos, regresa a tus clientes y pregúntales si estarían dispuestos a pagar cierta cantidad por aquello que tú ofreces con tu PMV.
  7. Análisis de Resultados y Pivote: Una vez que tienes el PMV en marcha y has recopilado datos, es importante analizarlos y tomar decisiones:Recopila los datos obtenidos a través de las métricas que planteaste anteriormente y valora los resultados en función de tus objetivos y el tipo de negocio que quieres. Diferencia lo que crea valor para tu cliente y lo que no. Si has detectado posibles ajustes o mejoras que te pueden acercar a tu objetivo, introduce cambios al producto inicial que te permita seguir midiendo y tomando decisiones (pivota). Si por el contrario, has dado con la clave y tu PMV por sí mismo o con pequeñas modificaciones te permite alcanzar el éxito necesario. ¡Enhorabuena! Ya puedes hacer crecer tu negocio.
  8. Tomar la decisión final: Tras recoger, filtrar y analizar el feedback, es el momento de tomar la decisión final. Si el producto tiene futuro, será rentable y gusta a los clientes, se efectuarán las modificaciones pertinentes en función de las críticas recibidas y se invertirá para lanzarlo definitivamente al mercado.

Es probable que alguna vez hayas visto el acrónimo MVP, que significa Minimum Viable Product, por sus siglas en inglés. Su enfoque se centra en lo esencial: resolver un problema o satisfacer una necesidad específica.

¿Existe realmente una demanda para tu producto? ¿Los usuarios encuentran valor en tu propuesta? Un Producto Mínimo Viable actúa como una red de seguridad.

Un MVP promueve un ciclo de aprendizaje continuo. Comprender la esencia de qué es MVP te permite llegar al mercado más rápidamente que con un producto completo.

Una cosa es lo que significan las siglas MVP, pero otra muy diferente es qué es un MVP realmente.

Tan importante es el desarrollo de un PMV como medir correctamente su rendimiento con el objetivo de comprender su impacto en el mercado y guiar las decisiones futuras sobre él. Estas son sólo algunas indicaciones de cómo medir el rendimiento del PMV, si bien las métricas deberán adecuarse a las características y objetivos concretos de cada producto.

Implementar un MVP permite a las empresas emergentes minimizar riesgos, ajustar su propuesta de valor en función de las necesidades reales del mercado y atraer posibles inversores interesados en proyectos con fundamentos sólidos.

En resumen, estas versiones iniciales no solo ayudan a validar una idea, sino que optimizan el camino hacia el éxito, permitiendo a los negocios de reciente creación avanzar con confianza en mercados competitivos y contar con una presencia sostenible en el tiempo.

Conociendo el significado de PMV, sus características y proceso de ejecución, es indudable concluir en que esta técnica es una de las más utilizadas y efectivas para los emprendedores que deseen optimizar el lanzamiento de sus nuevos productos y servicios.

La pirámide del Producto Mínimo Viable. Fuente: IEBS Business School

Como puedes ver en la pirámide extraída de The Lean Startup del autor Eric Ries más abajo, el producto es el resultado, y no la base sobre la que consolidar una startup. Los productos se optimizan constantemente, la estrategia puede que tenga que ajustarse alguna vez (hablaremos de pivotar cuando lo haga), pero la visión raramente cambia.

A su vez, la visión podemos desglosarla en dos partes:

  • la propuesta de valor (¿qué valor aporta tu producto al usuario final?)
  • el motor de crecimiento de la startup (¿cómo atraerás nuevos clientes para que utilicen tu producto?)

Con estas dos hipótesis claras, que en Customia definimos en la primera fase de la metodología para emprendedores ágiles, tendremos la base para empezar a desarrollar una primera versión del producto, o el Producto Mínimo Viable.

Recuerda: las startups trabajan con un alto nivel de incertidumbre - todavía no conocen quién es su cliente, y por tanto desconocen lo que se aprecie como calidad o valor del producto.

Al construir un PMV utilizamos una regla muy simple: descartamos aquellas características o funcionalidades que no nos permitan aprender algo sobre lo que nuestros usuarios consideran valioso. De ese modo, distinguimos entre funcionalidades clave, y funcionalidades agregadas - es decir, aquellas que nos encantaría incluir pero no son imprescindibles para validar nuestras hipótesis clave sobre el producto.

En primer lugar, es necesario identificar la idea central y definir de una manera clara la idea principal del emprendimiento o negocio, es necesario hacerse las preguntas “¿Qué problema resuelve tu producto o servicio?” o “¿Cuál es tu propuesta de valor única?”. En el momento de desarrollar el prototipo, la maqueta o la versión beta no necesita ser perfecta, solo funcional.

Una vez que el profesional esté satisfecho con la versión mejorada de su producto, es el momento de lanzarlo de manera más amplia en el mercado. Pero es en este punto dónde los expertos aseguran que los emprendedores cometen el error más común: no medir los resultados.

En el dinámico mundo del emprendimiento, el Producto Mínimo Viable (PMV), conocido también como MVP por sus siglas en inglés (Minimum Viable Product), se ha convertido en una herramienta estratégica esencial para las startups.

El corazón de cualquier modelo inicial radica en resolver una necesidad específica de manera simple y directa. Aunque el diseño importa, en esta etapa inicial debe ser práctico y centrarse en la usabilidad.

El MVP debe estar listo en el menor tiempo posible.

Bajo el prisma de metodologías de emprendimiento ágiles o lean comenzar por desarrollar el producto puede implicar grandes pérdidas de tiempo - ¿qué pasa si después nadie quiere comprarlo?

La respuesta es el Producto Mínimo Viable - en este post te explicamos qué es, cómo conceptualizarlo y las claves para resistirte a desarrollar el producto de tus sueños en su primera versión.

Ejemplos de PMV Exitosos

Zappos: El fundador de Zappos, Nick Swinmurn, quería validar si la hipótesis de que "hay personas que quieren pagar por comprar zapatos online" era cierta. Para ello, subió fotos de zapatos de una zapatería local a su web y, cuando recibía un pedido, él mismo compraba los zapatos y los enviaba al cliente.

Dropbox: Antes de desarrollar su producto, Dropbox creó un vídeo de tres minutos donde se explicaba la funcionalidad prevista y se mostraba al fundador utilizando el servicio. A los interesados se les redirigía a una landing page.

Buffer: Para validar la idea, su fundador, Joel Gascoigne, lanzó una landing page con la descripción de la herramienta y lo que podía hacer por ti. Al hacer clic en el botón de precios, los usuarios eran redirigidos a una página donde podían insertar su correo para recibir más información.

Cabify lanzó su MVP en Madrid y Barcelona.

El MVP de Typeform se centró en la creación de formularios en línea de una manera intuitiva y visual.

Drew compartió su MVP con amigos y familiares para probar la viabilidad de la idea. La respuesta fue abrumadoramente positiva.

El equipo de desarrollo inicial, que incluía a Jack Dorsey, construyó un prototipo funcional de Twttr.

Un ejemplo de pivotar es el de la empresa Groupon.

Alexis, realizador audiovisual, buscaba especializarse en videos de bodas y para ello, tuvo que estudiar y analizar el entorno. “En mi vida había ido sólo a una boda como invitado, por lo que tuve que ver varios estilos de grabación y acompañar a colegas que también se dedican al rubro” comenta. “Es importante hacer el estudio previo y analizar al cliente pero definitivamente la parte crucial es el feedback, lo que tu público tiene que decirte” asegura Alexis.

Alexis cuenta que tuvo muy buenos comentarios con respecto a la edición final, pero algo que sus clientes le apuntaron fue lo que grabó “les gustó que tuviera los momentos claves, pero precisamente por centrarme en los novios, dejé un poco de lado a los invitados; pero eso era porque el tiempo del PMV era limitado.

La Importancia del Feedback

Obtener una retroalimentación real de los clientes, que pueden realizar comentarios y sugerencias sobre el producto o servicio, es crucial.

Retroalimentación fácil: el objetivo fundamental es conocer la impresión de los usuarios y de qué forma cubre sus necesidades, por eso debe ser fácil conseguir un feedback real sobre la experiencia con el producto o servicio.

Hay que tener en cuenta que el desarrollo de un producto mínimo viable consiste en una prueba de conceptos para validar la viabilidad de una idea de producto en el mercado, obteniendo un feedback real de los usuarios sobre su utilidad y el valor percibido.

💡 ¿Qué es un Producto Mínimo Viable y cómo te ayuda a Emprender? | El Método Lean Startup