Las PYME (pequeñas y medianas empresas) constituyen una parte esencial de la economía global, y en particular, de la Unión Europea. Los últimos datos de Eurostat demuestran que estos negocios suponen más del 99 % de las compañías de la UE. Dada su relevancia, la definición de lo que es una "PYME" es importante para garantizar que las ayudas se concedan exclusivamente a aquellas empresas que las necesiten y cumplan con los requisitos establecidos.
“Es un término acuñado hace ya varias décadas”, explica María Pérez Pereira, profesora de Derecho Mercantil en la Universidad Francisco de Vitoria. Por lo tanto, entender qué se considera exactamente una PYME desde el punto de vista legal y administrativo es fundamental para acceder a las diferentes ayudas y subvenciones disponibles.
En este artículo, exploraremos qué hace única a cada una de estas empresas y cómo su tamaño influye en su funcionamiento y su impacto en el entorno empresarial. En el panorama empresarial, las empresas se pueden clasificar según su tamaño en pequeñas, medianas y grandes. Cada categoría no solo refleja el número de empleados o el volumen de ingresos, sino también diferencias significativas en términos de estructura, alcance de mercado y capacidad de influencia económica.
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Criterios para la Definición de una PYME
Para definir una PYME, se tienen en cuenta dos factores principales:
- Número de empleados: Una pequeña empresa es la que no cuenta con más de 50 trabajadores, mientras que una mediana empresa es aquella que no superan los 250 empleados.
- Facturación: En España, una pequeña empresa es aquella cuya facturación es igual o menor a 10 millones de euros anuales.
También es preciso reseñar que hay un nuevo modelo empresarial que es el que corresponde a las empresas que tienen hasta 5 trabajadores.
Según la clasificación de la Unión Europea, una empresa mediana puede tener hasta 250 trabajadores y facturar hasta 50 millones de euros anualmente. Mientras tanto, una empresa pequeña puede estar formada por hasta 50 trabajadores y facturar hasta 10 millones de euros. Las microempresas o mypes tienen menos de 10 trabajadores y facturan menos de dos millones de euros anuales.
La profesora de EAE Business School, Mária Ángeles Ruiz Ezpeleta, afirma que una mype es un tipo de pyme, ya que está incluida en dicha clasificación. Al poner en marcha un negocio, Ruiz considera necesario tener en cuenta la necesidad de adaptación del tipo de empresa al proyecto para que este sea viable.
Dentro de las pymes, es posible diferenciar tres tipos de compañías: las microempresas -también conocidas como mypes o micropymes-, las empresas pequeñas y las medianas.
Según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, en España existían en septiembre de 2023 1.132.652 microempresas, el 38,60 % del total de empresas. Se consideran “pequeñas empresas” las que tienen entre 10 y 49 empleados y cuentan con una facturación inferior a 10 millones de euros. Aunque son pymes, tienen un tamaño considerable. Dan empleo a entre 50 y 249 personas y facturan menos de 50 millones de euros anuales.
Estos límites se aplican únicamente a las empresas individuales.
Uno de los aspectos esenciales que definen a una pyme es la cantidad de ingresos que maneja. “Las microempresas tienen un volumen anual de negocio inferior a los dos millones de euros”, afirma María Pérez. En el caso de que la pyme continuara creciendo y superara estas cifras pasaría a considerarse una mediana empresa.
En el caso de la UE, las microempresas son aquellos negocios cuyos activos no superan los 2 millones de euros y se consideran pequeñas empresas las que no llegan a 10 millones.
Requisitos Legales para ser PYME según la UE
En el contexto de las subvenciones, la Unión Europea (UE) ha establecido una definición precisa de lo que se considera una PYME, recogida en la Recomendación 2003/361/CE.
Los requisitos legales para ser PYME que se deben cumplir son:
- Número de empleados (UTA): Una PYME es una empresa que tiene menos de 250 empleados.
- Volumen de negocio o balance general anual: Al menos, una de las siguientes condiciones financieras:
- Un volumen de negocio anual que no exceda los 50 millones de euros.
- El volumen de negocios anual se determina calculando los ingresos recibidos por una empresa durante el año en cuestión mediante la venta de productos y la prestación de servicios en el marco de las actividades ordinarias de la empresa, previa deducción de los descuentos aplicados por esta.
- Independencia de la empresa: La empresa debe ser independiente (empresa autónoma), es decir, no debe estar controlada por otra empresa o grupo de empresas que no sean PYMEs.
Tipos de PYMES
Además, las pymes pueden clasificarse según su actividad económica en:
- Pymes industriales: Estas empresas están involucradas en la producción o manufactura de bienes.
- Pymes comerciales: Se dedican a la compra y venta de productos. Esto incluye minoristas, mayoristas y comerciantes en general.
- Pymes de servicios: Ofrecen servicios en lugar de bienes.
- Pymes agrícolas: Se dedican a la producción, procesamiento o venta de productos agrícolas. Pertenecen a este grupo las granjas familiares, las cooperativas agrícolas y las pequeñas empresas agroindustriales.
Importancia de las PYMES
Que una empresa sea reconocida como PYME le garantiza una serie de ventajas significativas que pueden ser cruciales para su desarrollo y crecimiento. Es fundamental que las empresas interesadas se aseguren de cumplir con los criterios establecidos y se mantengan informadas sobre las posibles modificaciones en la normativa vigente.
El esfuerzo de definición y clasificación de las pymes para que reciban el apoyo que necesitan es importante. Según datos del Foro Económico Mundial, estas compañías generan más del 70 % del empleo en el Sur Global (países en vías de desarrollo) y crean dos de cada tres puestos de trabajo en la UE.
Según cuenta la profesora de EAE Business School, dentro de las pymes, se estima que un 95% son microempresas. Es decir, tienen menos de 10 trabajadores y facturan menos de dos millones de euros anuales.
España es un país que encuentra en las pymes a una gran base empresarial, muchas veces tratada de una manera no adecuada. No existen suficientes facilidades a la hora de emprender o poner en marcha cualquier actividad empresarial, siendo los costes siempre demasiado altos.
A las ya conocidas dificultades con la que se encuentran las pymes en nuestro país, conviene también reseñar que suele ser más complicado para ellas conseguir financiación, mucho más que para una gran empresa, que suele contar con más alternativas a la financiación bancaria.
Competir con las grandes corporaciones, que realizan inversiones millonarias en en todas sus áreas clave, es uno de los principales retos con los que se encuentran las pymes. Por el contrario, al ser empresas más pequeñas tienen más fácil poder cambiar su modelo de negocio y adaptarse a los que los clientes van demandando. Asimismo, la relación con los clientes es mucho más cercana y ellos suelen premiarlo fidelizando la relación.
Desde la pequeña empresa que conoces en tu barrio hasta las grandes corporaciones que operan a nivel mundial, cada una desempeña un papel único en nuestra economía. Motor de empleo: Las pequeñas empresas son uno de los mayores generadores de empleo. El apoyo a las pequeñas y medianas empresas es esencial para mantener una economía diversa y resiliente.
