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Para emprender un negocio, es crucial conocer la estructura empresarial más adecuada para cada caso. En España, las microempresas representan una porción significativa del tejido empresarial. Según el informe Cifras Pyme 2024, en diciembre de 2024 en España había 2.948.527 empresas, de las cuales 1.139.427 eran microempresas. Esto supone que el 38,64 % de las empresas de nuestro país son microempresas.

Es fundamental conocer los requisitos para una microempresa y cómo se diferencian de los autónomos, las pymes y las grandes empresas, tanto si estás pensando en emprender como si ya tienes un negocio pequeño. Por lo tanto, conocer los requisitos que tiene que cumplir una microempresa es fundamental para elegir la estructura empresarial más conveniente.

Cómo CREAR una Empresa en España - Paso a paso para empezar desde 0 - DiG Abogados

¿Qué es una Microempresa?

Cuando se habla de “empresa”, en general todos pensamos en una entidad con muchos empleados, locales y oficinas. Pero la realidad es que las hay de diferentes tipos y tamaños, y eso va a hacer que se las considere de diferente manera a nivel legal, administrativo e incluso tributario para ajustarse a su situación y necesidades. Las microempresas son pequeñas unidades comerciales, es decir, proyectos empresariales más pequeños que una PYME.

De acuerdo con la última definición que se establece en el Reglamento Nº 651/2014 de la Comisión Europea se denominan microempresas a aquellas “empresas que tienen menos de 10 trabajadores” y además se añade tienen “un límite de 2 millones de euros para el volumen de negocios y el balance general”. Esto quiere decir que el adjetivo de “micro” que se le va a otorgar a esta empresa -y que viene acompañado de una serie condiciones propias para ella y de las que podrá beneficiarse-, va a depender no solo del número de trabajadores, sino también de su volumen de negocio.

Las microempresas suelen estar administradas por sus propios dueños y no es raro que incluso estén formadas por un grupo familiar, que a su vez buscarán el crecimiento de la empresa de forma conjunta y cerrada, es decir, que todo siga quedando en la familia. Además, y precisamente como consecuencia de estas limitaciones, la microempresa suele desarrollar su actividad económica en un radio de acción corto, es decir, dentro de su ámbito local o regional para poder abarcarlo con facilidad.

En cuanto a la forma jurídica, una microempresa no tiene por qué tener una forma jurídica determinada, por lo que puede ser sociedad anónima, sociedad limitada, sociedad civil, empresario individual, etc. Pero lo que sí debe cumplir es una serie de requisitos que enumeramos a continuación.

En España, la microempresa representa a más del 95,6% del empresariado español.

Los ejemplos de microempresas más habituales son los comercios al por menor, como zapaterías, estancos, panaderías, peluquerías y estéticas, tienda de fotografía, autoescuela, cerrajería, etc., es decir, las tiendas locales y comercios de cercanía y que son los más próximos a los consumidores finales. Pero también existen otros sectores que recogen ejemplos de microempresas que están teniendo mucho auge gracias a las nuevas tecnologías, como son proyectos digitales como la creación de una app, el marketing digital y la publicidad digital, etc.

Según los datos publicados del estudio realizado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de mayo de 2024, el porcentaje de microempresas en los sectores más representativos son:

  • Sector agrario 32,4%.
  • Industria 42,8%.
  • Construcción 35,4%.
  • Servicios 39,3%.

De acuerdo a este mismo estudio realizado, el total de las microempresas suponen un 38,50% del tejido empresarial, lo que confirma que no solo se mantiene como una parte importante del mismo, sino que continúa creciendo con respecto a los años anteriores.

Requisitos de una Microempresa

Para obtener la consideración de microempresas tienen que reunir al menos dos de las tres circunstancias siguientes:

  • Que el total de las partidas de todo su activo no supere el millón de euros. Los activos son los bienes y derechos que tiene el titular de la empresa, y se clasifican en 2 tipos:
    • Activo corriente: los bienes y /o derechos que permanecen en la empresa menos de un año.
    • Activo no corriente: bienes y/o derechos que permanecen en la empresa durante más de un año.
  • Que el importe neto de su cifra anual de negocios no supere los 2 millones de euros. Como sabemos, el importe neto es el resultado de restar al importe de las ventas o prestaciones de servicios anuales, todas las deducciones, bonificaciones e impuestos que se hayan aplicado durante el ejercicio.
  • Que el número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio no sea superior a 10. Para hacer el cálculo del número medio de trabajadores de la empresa en un año, hay que tener en cuenta todas las personas que han trabajado en la empresa durante el ejercicio, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre.

Una última exigencia para que las microempresas puedan ser consideradas como tal es que estos 3 requisitos deben cumplirse durante 2 ejercicios consecutivos.

Esencial: Una microempresa es una entidad, independientemente de su forma legal, con menos de 10 empleados y un volumen de negocio anual inferior a 2 millones de euros.

  • Su cifra anual de negocios no sobrepasa los 2 millones de euros.
  • Durante el año, el promedio de trabajadores empleados no supera los diez.

¿Cuántos empleados tiene que tener una microempresa?

Como hemos explicado, uno de los requisitos que define a una microempresa es el número de trabajadores que no puede ser superior a 10 empleados. Entonces, ¿qué pasaría si durante el ejercicio la plantilla media hubiera sido superior? En ese caso, perdería la condición de microempresa y pasaría a ser considerada pequeña empresa, aunque a final de año volviera a tener 10 trabajadores o menos.

Imaginemos que una empresa dedicada a los regalos de empresa, y que cuenta con 8 trabajadores fijos durante todo el año, va a contratar a 5 trabajadores más para el último trimestre del año debido al aumento temporal de su actividad por la campaña navideña. De acuerdo con la forma en la que se debe contabilizar el número de trabajadores, esta empresa durante el ejercicio habría tenido un total 13 trabajadores, 8 fijos y 5 temporales. En este caso, esta empresa ya no puede considerarse como microempresa y pasará a denominarse pequeña empresa.

Es importante destacar que una microempresa se caracteriza por ser empresas de tamaño pequeño que no solamente están compuestas por pocos empleados, sino también porque no demandan una gran inversión para funcionar y ocupan un lugar pequeño en el mercado.

Muchas veces, gestionar este tipo de proyectos suele ser un reto más grande que el de gestionar a una PYME, sobre todo por la falta de recursos y tiempo que disponen este tipo de negocios.

Diferencia entre Microempresa y Empresa Pequeña

Como hemos visto, para ser una microempresa hay que cumplir con unos requisitos muy estrictos y en cuanto se incumple alguno pasa a ser una pequeña empresa. Pero, además del número de empleados, ¿en qué más se diferencian?

Además de las diferencias estrictas por su definición, en la práctica existen otras diferencias entre ellas, como por ejemplo:

  • El ámbito de actuación: las microempresas suelen centrarse en zonas locales o incluso regionales, mientras que las pequeñas empresas pueden llevar su presencia y actuación a nivel nacional o incluso internacional.
  • La facilidad en el acceso a la financiación externa: cuanto mayor es la empresa, se pueden optar a mejores condiciones financieras, ya que al tener un volumen de negocio les permite tener una mejor posición en las negociaciones.
  • Mejoran los costes de producción y la rentabilidad, ya que al poder producir mayor volumen y hacer compras más grandes pueden conseguir mejores condiciones de proveedores y colaboradores, ofertas, etc., con lo que pueden aumentar los márgenes sin tener que aumentar precios, o incluso reducirlos.
  • Son más competitivas y pueden generar más oportunidades con nuevos clientes. Esto es tanto por tener mejores rendimientos, como hemos comentado antes, como por la sensación que se crea en el mercado, ya que una empresa con más empleados y estructura puede responder mejor ante un crecimiento de los pedidos y, por lo tanto, un mejor servicio.
  • Son más atractivas laboralmente, ya que los trabajadores y nuevos talentos perciben que puede ser una empresa que les permita tener un mayor aprendizaje y desarrollo profesional, pero sin tener la competencia interna y externa de una empresa más grande.

Las diferencias entre una microempresa y una pequeña empresa son sutiles pero significativas. Una microempresa generalmente tiene menos de 10 empleados, con ingresos y activos limitados, operando en un ámbito local o regional. En contraste, una pequeña empresa puede tener hasta 50 empleados, con mayores recursos financieros y alcance.

Características de las Microempresas

Las microempresas, al igual que las demás empresas de dimensión reducida, aplicarán el régimen correspondiente a empresas de tamaño pequeño:

  • Realizar la presentación de impuestos: I.S., I.V.A. e I.R.P.F. En el Impuesto de Sociedades pueden aplicarse el tipo reducido del 23% si su cifra de negocios del año a declarar es inferior al millón de euros. En el Impuesto de Actividades Económicas (I.A.E.) estarán exentas los 2 primeros años y solo declararán si tienen 1 millón de euros de facturación.
  • Cumplir con las obligaciones contables y la aprobación de Cuentas Anuales.
  • Podrán acceder a ayudas y subvenciones específicamente creadas para ellas para impulsar su desarrollo y crecimiento.
  • Cumplir con la Ley General de Protección de Datos.
  • Respetar y cumplir con la legislación laboral vigente.

Algo muy importante a destacar con respecto a la contabilidad de las microempresas es que con el Real Decreto 1515/2007 se aprobó el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas y los criterios contables específicos para microempresas. Este plan lo que hace es adaptar el Plan General Contable para que se ajuste a las necesidades de las empresas de tamaño medio y reducido, ya que no suelen tener tantas complicaciones administrativas y contables como las grandes.

Ejemplo de ello es que desaparecen los grupos 8 (Gastos Imputados al Patrimonio Neto) y 9 (Ingresos Imputados al Patrimonio Neto) Esto responde a que las microempresas por su dimensión no tienen obligación de presentar el Estado de Flujos de Efectivo y tampoco el Estado de Cambios de Patrimonio Neto, que dejaron de ser obligatorios a partir de 2017. Por lo tanto, el PGC para pymes además de ser más reducido, también está simplificado respecto al habitual.

Ventajas y Desventajas de una Microempresa

Las microempresas, como cualquier opción empresarial, tiene sus puntos fuertes y sus áreas más débiles que necesitas conocer para poder evaluar esto de forma objetiva.

Requisitos para ser PYME

Para acceder a ayudas y subvenciones, es fundamental entender qué se considera una PYME desde el punto de vista legal y administrativo. La Unión Europea (UE) ha establecido una definición precisa en la Recomendación 2003/361/CE:

  • Número de empleados (UTA): Menos de 250 empleados.
  • Volumen de negocio o balance general anual:
    • Un volumen de negocio anual que no exceda los 50 millones de euros.
    • O un balance general anual que no exceda los 43 millones de euros.
  • Independencia de la empresa: No debe estar controlada por otra empresa o grupo de empresas que no sean PYMEs.

Cumplir con estos requisitos permite acceder a ayudas y subvenciones específicas, líneas de financiación y programas de apoyo empresarial.

10 Pasos para Crear una Microempresa en España

Si estás pensando en abrir una empresa, te explicamos los requisitos y pasos para formalizar su constitución, de forma que puedas comenzar a facturar lo más rápido posible.

  1. Tener una idea clara: Define qué quieres vender u ofrecer.
  2. Realizar un estudio de mercado: Conoce a tu competencia y a tus posibles clientes.
  3. Escoger un nombre y una forma jurídica: Decide el nombre de tu negocio y si serás autónomo o sociedad limitada.
  4. Obtener el capital necesario: Busca un préstamo bancario, un inversor o usa tus ahorros.
  5. Registrar tu empresa: Regístrala en el Registro Mercantil y en Hacienda.
  6. Obtener permisos y licencias: Varían según el tipo de negocio.
  7. Contratar empleados (si es necesario): Cumple con las regulaciones laborales y de seguridad social.
  8. Elegir la forma jurídica: Dependerá de factores como la naturaleza de la actividad, el número de socios y la responsabilidad legal.
  9. Darse de alta en IAE: Tramitar el alta en el Impuesto sobre Actividades Económicas en la Agencia Tributaria.
  10. Registra patentes y marcas: Inscribir tu empresa en el Registro Mercantil no te garantiza que tu logotipo, eslogan o cualquier producto que crees estén protegidos.
  11. Obtén el certificado electrónico: Facilita muchos trámites y te ahorrará muchísimo tiempo.

Tras la caída de la actividad empresarial provocada por la pandemia, una recuperación económica más rápida y sólida de lo previsto ha incitado al optimismo, de manera que muchos emprendedores se han animado a poner en marcha sus ideas de negocio.

Tipos de Sociedades en España

Para constituir un negocio en España, existen diferentes opciones a nivel jurídico. Las más habituales son la sociedad anónima y la sociedad de responsabilidad limitada, aunque también se puede constituir una empresa como autónomo, es decir, como persona física.

Sociedad Anónima (S.A.)

Una sociedad anónima debe tener al menos un socio y constituirse con un capital mínimo de 60.000 euros, que es la aportación de los socios. Las siglas S.A. deben incluirse obligatoriamente en la denominación de la empresa.

Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.L.)

A diferencia de la sociedad anónima, el capital mínimo para crear una sociedad de responsabilidad limitada es de solo un euro. Este tipo de empresa puede crearse con un solo socio. El capital está dividido en participaciones indivisibles y acumulables, integradas por las aportaciones de los socios. También tiene la obligación de tener un libro de inventario y presentar cuentas anuales.

Emprendedor de Responsabilidad Limitada

Como alternativa a la sociedad limitada, se puede registrarse como emprendedor de responsabilidad limitada. Esta opción implica ser una persona física que realiza una actividad económica con responsabilidad ilimitada ante terceros.

Empresario Individual (Autónomo)

Constituirse como autónomo es otra opción para iniciar un negocio en España.

Pasos para la Creación de una Empresa

Una vez que se ha decidido emprender un negocio con la forma legal de sociedad, se deben realizar los siguientes trámites. Dividimos las gestiones en dos partes al objeto de establecer la cronología.

  1. Registro Mercantil Central: Solicitar la certificación negativa del nombre. Este certificado acredita que no existe otra sociedad con el mismo nombre. Se puede hacer telemáticamente. La reserva de la denominación la debe hacer uno de l... A la hora de constituir una empresa hay que elegir la forma jurídica que adoptará.
  2. También se puede ejercer una actividad económica como persona física, en nombre propio, asumiendo el control y el riesgo. Esta es la figura del Autónomo. Para una correcta decisión es importante conocer las características particulares de cada fórmula jurídica.
  3. Se deberá realizar en el Registro Mercantil de la provincia en que se encuentre domiciliada la Sociedad. Puede realizar de forma electrónica los trámites de constitución y puesta en marcha de determinadas sociedades mercantiles en España a través del sistema unificado CIRCE, desarrollado por la Dirección General de Industria y PYME en 2003, que unifica todos los trámites solicitados por organismos y administraciones que intervienen en el proceso de constitución de empresas.
  4. Para llevar a cabo los trámites a través del sistema CIRCE, deberá cumplimentar adecuadamente el Documento Único Electrónico (DUE) pudiendo acudir a los Puntos de Atención al Emprendimiento (PAE) que, de manera gratuita, ayudan a los emprendedores con su cumplimentación, así como facilitan asesoramiento en el inicio efectivo de la actividad y su desarrollo.
  5. Una sucursal es un establecimiento secundario dotado de representación permanente y cierta autonomía de gestión, a través del cual se desarrollan, total o parcialmente, las actividades de una sociedad matriz.
  6. La franquicia no posee personalidad jurídica propia, ya que se trata de un contrato de índole mercantil entre dos empresas plenamente constituidas.

Es esencial conocer el proceso de tramitación necesario, tanto si te constituyes como una sociedad mercantil como si vas a desarrollar tu actividad como empresario o empresaria individual o autónomo/a. Cuando estés en disposición de iniciar la actividad, podrás elegir una de las soluciones de tramitación integrada para que la burocracia no sea obstáculo alguno.

En especial, te recomendamos acudir al “Punto de Atención al Emprendedor - Ventanilla Única Empresarial” de tu Cámara de Comercio, donde especialistas en orientación y tramitación te lo pondrán todo mucho más fácil. De igual modo, si lo que necesitas es modificar algún aspecto de tu negocio (desarrollando o cambiando de actividades, cambiando la sede, modificando la fiscalidad, incorporando nuevos socios, etc.), te recomendamos acudir al “Punto de Atención al Emprendedor - Ventanilla Única Empresarial” de tu Cámara de Comercio, donde te asesorarán y te ayudarán a efectuar los trámites necesarios.

El compromiso de las Cámaras de Comercio con las personas emprendedoras y la creación de empresas hace que colaboren activamente en todos los pasos necesarios para abrir tu negocio. Para que crear una empresa o reorientar tu negocio no sea una carrera de obstáculos, te facilitan esta atención integral en un único punto de atención.

Si tienes pensado montar un negocio, ahora o en el futuro, te recomendamos que hagas el curso gratis de Creación y Gestión de Microempresas para aprender todas las peculiaridades de la creación y gestión de pequeñas empresas.

En Balcells Group llevamos más de 11 años ayudando a extranjeros de todo el mundo establecerse de manera cómoda en España. Hemos trabajado con clientes de todo el mundo (más de 55 nacionalidades diferentes) proporcionando los servicios de extranjería, empresa e impuestos que necesitan para ganar total seguridad legal en su proceso migratorio.

Emprender en España siendo extranjero puede parecer un desafío, pero con los conocimientos y trámites adecuados, es un objetivo completamente alcanzable. En este artículo, te indicaremos los requisitos para crear una empresa en España siendo extranjero. Abordaremos temas esenciales como la documentación necesaria, los trámites administrativos y los aspectos fiscales.

Para la Cámara de Madrid, es tan importante que los extranjeros comprendan el proceso de creación de empresas en el país, que ofrecemos servicios especializados para desarrollar dicha actividad económica en la capital. Nuestro país, y más concretamente ciudades como Madrid, se han consolidado como centros de atracción internacional para talento e inversión en startups y nuevas empresas.

En España, hay dos formas principales de establecer una empresa: como autónomo o mediante una sociedad de responsabilidad limitada (SL). Generalmente, se aconseja crear una SL cuando los ingresos superan los 60.000 € anuales.

Los requisitos para crear una empresa en España varían, según seas ciudadano de la Unión Europea o extranjero no comunitario. Los ciudadanos europeos disfrutan de más facilidades para iniciar su negocio, mientras que los extranjeros no comunitarios deben cumplir requisitos adicionales. No puedes estar en situación irregular, es decir, no tener prohibida la entrada o figurar como persona no aceptable en España o cualquiera de los territorios con los que exista convenios en este ámbito.

Una vez verificado que se cumplen los requisitos previamente mencionados, el extranjero interesado en emprender y establecer una empresa en España deberá presentar la documentación correspondiente.

  • Formulario EX-07 en dos copias, debidamente completado y firmado.
  • Si deseas crear una empresa con actividad comercial minorista en un local permanente de hasta 300 metros cuadrados de superficie útil, deberás presentar una declaración de responsabilidad o comunicación previa.

Una vez regularizado al completo la situación como extranjero en España, el proceso para que este cree una empresa en nuestro país es claro y directo. Tan solo debe seguir ocho pasos específicos que deben completarse en orden.

  1. Lo primero que un extranjero debe hacer es obtener el número de identificación NIE, indispensable para realizar diversas gestiones en España.
  2. Una vez que obtengas el NIE, deberás solicitar un certificado de exclusividad, que confirma que el nombre de tu empresa es único y te pertenece. Para ello, prepara una lista con tres posibles nombres para tu empresa y envíalos al Registro Mercantil, donde verificarán su disponibilidad. Si están libres, se aprobará uno de los nombres en el orden de preferencia que indicaste. Este proceso suele tardar unas 48 horas.
  3. Con el nombre de la empresa aprobado, tu NIE y pasaporte, deberás abrir una cuenta bancaria que contenga un mínimo de 3.000 €, que es el capital legal requerido para constituir una Sociedad Limitada (SL). Este monto puede ser depositado en efectivo o, en ciertos casos, mediante activos necesarios para las operaciones del negocio, aunque este método es más complejo. Para mayor facilidad en el proceso de creación de la empresa, se recomienda el uso de efectivo.
  4. Una vez reunidos los documentos necesarios (NIE, certificado bancario y el del Registro Mercantil), el siguiente paso es acudir al notario para formalizar la escritura pública de la empresa. En esta escritura, se definirán los inversores/accionistas y el administrador, además de fijar la dirección social de la empresa. También es crucial detallar todas las actividades empresariales previstas para evitar ajustes posteriores.
  5. Después de firmar la escritura pública ante el notario, el siguiente paso es dirigirse a la Agencia Tributaria para registrar todos los documentos y obtener el número de identificación fiscal (NIF) definitivo, ya que el primero que obtuviste era provisional. Solo comenzarás a pagar impuestos cuando la empresa inicie formalmente sus actividades.
  6. Es fundamental que tu empresa obtenga su Código de Identificación Fiscal (CIF) para ser reconocida por las autoridades tributarias. Este es el número que distingue tu negocio a efectos fiscales. El proceso incluye descargar el formulario de la Agencia Tributaria, rellenarlo y presentar el documento junto con tu NIE en una oficina local.
  7. Si tu empresa planea hacer operaciones dentro de la UE, también necesitarás un número EORI.
  8. Y, para finalizar el proceso, deberás acudir a la oficina local de la Seguridad Social y registrar tu nueva empresa. Si decides registrarte como autónomo, te aplicará el régimen especial conocido como RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos). Durante la cita, necesitarás presentar los formularios 036 o 037, tu NIE, pasaporte, y el formulario correspondiente al IRPF.

España cuenta con gente acogedora, deliciosa gastronomía, rica cultura y agradable clima. La Cámara de Madrid ofrece una amplia gama de servicios para empresas internacionales, facilitando la creación y expansión de negocios en España.