A la hora de dar forma a un negocio, existen muchas vías de hacerlo. Y no solo hablamos de cómo llegar a darle forma, sino también de su estructura, sus fines y la distribución de sus integrantes y socios, amén de las responsabilidades de los mismos. Respecto a esto último, una de las grandes categorías que ha surgido en la estructuración de las empresas es en base al tipo de responsabilidad que los socios contraen al fundarla. Eso es, justamente, lo que nos lleva a hablar de la existencia de sociedades de responsabilidad limitada y sociedades de responsabilidad ilimitada.
Conocer en qué se distancian es muy importante si se tiene en mente abrir un negocio, porque puede que sus modelos encajen más o menos con la idea que se tiene para una nueva empresa.
¿Empresa de responsabilidad limitada o ilimitada? La responsabilidad es una de las características que determina la elección de una forma jurídica u otra para crear una empresa. Una compañía puede ser de responsabilidad limitada o ilimitada, con todo lo que ello conlleva, tanto a la hora de constituir la empresa como en el futuro.
Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL)
Primero, es buena idea que consultéis la definición de sociedad aquí mismo para refrescar conceptos en caso de dudas. Si se desconoce la base, es imposible hablar de todo lo que se construye sobre ella, y mucho menos comparar diferentes tipos o posibilidades. Repasa ese concepto y vuelve aquí o, si ya lo sabes, simplemente sigue leyendo.
La definición técnica de este tipo de organización es el de aquella mercantil en la que las responsabilidades que cada socio tienen respecto a la empresa están delimitadas por el capital que han aportado a la misma. De este modo, establece una clara diferencia entre el patrimonio de la empresa y el patrimonio de sus socios. Cada uno responde solo con un porcentaje del que dispone, no con todo.
Una empresa de responsabilidad limitada se caracteriza por restringir la aportación del socio o de los socios al capital inicial sin estar obligados a responder con su patrimonio personal frente a terceros. En otras palabras, cada socio responde solidariamente, según Plataforma Pyme.
Formas Jurídicas de Responsabilidad Limitada
Las formas jurídicas o empresas de responsabilidad limitada son, según Plataforma Pyme:
- Sociedad de responsabilidad limitada.
- Sociedad anónima.
- Sociedad de responsabilidad limitada laboral.
- Sociedad anónima laboral.
- Sociedad cooperativa.
- Sociedad cooperativa de trabajo asociado.
- Sociedades profesionales.
- Sociedad de garantía recíproca.
- Entidades de capital-riesgo.
La cantidad de socios que debe tener una empresa de responsabilidad limitada como mínimo es de entre 1 y 150, pero depende de la forma jurídica que haya adoptado la compañía. Puedes consultar los socios que se necesitan para cada tipo de empresa en la guía del emprendedor.
En el caso de una sociedad limitada, es posible que se reclame la deuda a los socios hasta cinco años después y que estos tengan que pagarlo con la cuota de liquidación, de acuerdo con Infoautónomos.
Además, existe un procedimiento excepcional para evitar fraudes por parte de las empresas de responsabilidad limitada, como la elusión de deudas. Se trata de la doctrina del levantamiento del velo, que transforma la responsabilidad limitada en ilimitada.
Pero, ¿qué pasa con la empresa de responsabilidad limitada si no se paga una deuda? La opción más común es extinguir la empresa y vender todo lo que forma parte de la misma para pagar la deuda pendiente.
Sociedad de Responsabilidad Ilimitada (SRI)
La sociedad de responsabilidad ilimitada o SRI, por otra parte, establece que todos los socios de una empresa u organización son responsables de las obligaciones que esta haya contraído. En caso de ser necesario, tendrán que responder con su patrimonio frente a deudas adquiridas con terceros. Esto significa que no hay una barrera que distinga entre el patrimonio del o de los empresarios y el de la empresa en sí. Todo forma parte de un mismo conjunto, comprometiendo a cada socio activo en el negocio en este tipo de situaciones.
Cabe destacar en el caso de esta última que, además, también se la conoce como sociedad solidaria, ya que sus socios quedan comprometidos en caso de tener que afrontar cualquier clase de obligación a nivel de empresa. Viendo las definiciones de ambos tipos de sociedad ya resulta fácil ver cuál es su principal diferencia, aunque también hay otros aspectos menores a tener en cuenta. Vamos a ahondar en todo ello a continuación y a disipar cualquier atisbo de duda al respecto.
Una empresa de responsabilidad ilimitada se caracteriza por la obligación del propietario o a los propietarios a afrontar el cumplimiento fiscal o una deuda con su patrimonio personal frente a terceros.
El caso más representativo de la responsabilidad ilimitada es la figura del autónomo. Aunque es importante recordar que en algunos casos no hay que darse de alta en autónomos.
Como empresario individual, desarrolla una actividad económica en nombre propio, lo que significa que asume todas las obligaciones y los derechos correspondientes. De esta manera, el autónomo responde ante las deudas de su empresa con todo su patrimonio, tanto actual como futuro. Incluso, la responsabilidad puede recaer en su cónyuge si están casados en régimen de gananciales.
Formas Jurídicas de Responsabilidad Ilimitada
Las formas jurídicas o empresas de responsabilidad ilimitada son:
- Autónomo.
- Comunidad de bienes.
- Sociedad civil.
- Sociedad colectiva.
- Sociedad comanditaria simple.
- Sociedad comanditaria por acciones.
- Sociedad agraria de transformación.
- Agrupación de interés económico.
Respecto a la cantidad de socios que debe tener una empresa de responsabilidad ilimitada, es de entre 1 y 3 como mínimo. Al igual que sucede con aquellas de responsabilidad limitada, depende de su forma jurídica.
Diferencias Clave entre Responsabilidad Limitada e Ilimitada
La primera y principal diferencia entre ambos tipos de sociedad queda clara en el caso de que el negocio afronte una deuda. En una sociedad de responsabilidad ilimitada, los bienes personales y de patrimonio de los socios están expuestos a posibles embargos en caso de que la deuda no se solvente. Todos tienen que responder y aportar lo que sea necesario para que la deuda quede saldada. Con las de responsabilidad limitada, esto no sucede, ya que la implicación se limita a un porcentaje en base a la inversión realizada por cada socio en el negocio.
Las diferencias no quedan ahí. Aparte de eso, por definición, estas sociedades solo pueden extenderse a unas categorías concretas. Las sociedades de responsabilidad ilimitada, por ejemplo, construyen el patrón que se aplica en las sociedades colectivas. Las sociedades de responsabilidad limitada, en cambio, son las que vemos en las más que tradicionales S.A. (Sociedad Anónima).
En las SRL la normativa afecta a accionistas y socios, mientras que en las SRI a los que afecta es tanto a socios como a propietarios únicos, la figura del accionista no está tan presente en estas últimas, o directamente ni existe. De hecho, en las ilimitadas se establecen diferentes tipos de socios que no pueden figurar, por naturaleza en las limitadas. Sus propuestas no encajan por el modelo del que parten.
Por eso, en las SRI se puede hablar de socios industriales, que solo aportan su trabajo pero participan en las ganancias (no en las pérdidas) y de socios capitalistas, que aportan capital y participan tanto en beneficios como en pérdidas dependiendo de su contribución. En las SRL, los socios siempre tienen una implicación limitada por el capital invertido o por cualquier otro acuerdo que haya de por medio en la organización.
¿Cuál es Mejor: Responsabilidad Limitada o Ilimitada?
Hay que valorar si compensa hacerse cargo de la empresa con todo el patrimonio personal en el caso de deuda o si compensa limitar la responsabilidad. Depende de la situación de cada emprendedor. Cabe destacar que existen deudas de la SL que afectan al patrimonio personal.
Además, es aconsejable atender a otras características propias de cada forma jurídica, sobre todo, a la cantidad mínima de socios y al capital mínimo a aportar. Por ejemplo, hay métodos para crear una empresa sin casi financiación.
La mayoría de empresas de responsabilidad ilimitada tienen la ventaja de que no existe un mínimo legal a aportar como capital social para constituirlas, lo que puede suponer una facilidad a la hora de crear una empresa. Por otra parte, una empresa de responsabilidad limitada exige una inversión inicial mayor.
Tabla comparativa de las principales diferencias:
| Característica | Responsabilidad Limitada | Responsabilidad Ilimitada |
|---|---|---|
| Responsabilidad ante deudas | Limitada al capital aportado | Ilimitada, afecta al patrimonio personal |
| Capital social mínimo | Generalmente requiere un capital mínimo | No suele requerir capital mínimo |
| Formas jurídicas comunes | S.L., S.A. | Autónomo, Comunidad de Bienes |
| Socios | Accionistas y socios | Socios y propietarios únicos |
Emprendedor de Responsabilidad Limitada (ERL)
Cada vez son más las personas que deciden emprender un negocio para cumplir sus objetivos profesionales y personales. Sin embargo, emprender conlleva ciertos riesgos, como la pérdida de patrimonio en caso de deuda. Un primer paso para emprender un negocio es elegir la forma jurídica de la empresa. Aunque existen varias opciones, algunas de las fórmulas más comúnmente elegidas suelen ser las sociedades limitadas (S.L.) y los empresarios individuales. Sin embargo, estas figuras presentan algunos problemas para los profesionales que, en caso de deuda, se ven expuestos a responder con su patrimonio personal.
Un emprendedor de responsabilidad limitada (ERL) es una persona física que lleva a cabo una actividad económica o profesional por cuenta propia, personal y directa y cuya responsabilidad patrimonial es ilimitada ante terceros, si bien ese carácter ilimitado se ha moderado protegiendo algunos bienes esenciales como la vivienda. Esta figura se incorporó en el ordenamiento jurídico español en el año 2013 con la Ley de apoyo a los emprendedores y su internacionalización.
Esta normativa tenía como objetivo proteger uno de los bienes esenciales del emprendedor ante las deudas: la vivienda habitual. En octubre de 2022, la ley de creación y crecimiento de empresas amplió esta protección extendiéndola también a los bienes de su negocio.
Esta nueva ley permite al emprendedor, como persona física, constituir su empresa con responsabilidad limitada. El autónomo deberá hacer constar en toda su documentación su condición de Emprendedor de Responsabilidad Limitada.
La creación de esta figura va acompañada de las oportunas garantías para los acreedores y para la seguridad jurídica en el tráfico mercantil.
El concepto de emprendedor se define de forma amplia, como aquellas personas, independientemente de su condición de persona física o jurídica, que van a desarrollar o están desarrollando una actividad económica productiva. Así, se pretende que las medidas de la Ley puedan beneficiar a todas las empresas, con independencia de su tamaño y de la etapa del ciclo empresarial en la que se encuentren.
La condición de emprendedor de responsabilidad limitada se adquirirá mediante su constancia en la hoja abierta al mismo en el Registro Mercantil correspondiente a su domicilio.
Requisitos y Limitaciones del ERL
- Darse de alta como emprendedor de responsabilidad limitada.
- Inscribirse en el Registro Mercantil y en el Registro de la Propiedad.
- Especificación de los bienes a excluir de responsabilidad.
- La vivienda habitual, que será objeto de exclusión de responsabilidad, no debe estar relacionada con la actividad empresarial.
- La vivienda habitual del Emprendedor de Responsabilidad Limitada no podrá ser embargada por obligaciones de pago derivadas de la actividad.
En el caso de la vivienda habitual, tiene que estar inscrita en el Registro de la Propiedad, no debe estar relacionada con la actividad empresarial y su valor no puede superar los 300.000 euros (450.000 euros en el caso de poblaciones de más de un millón de habitantes). En cuanto a los bienes del negocio, en ellos se incluye todo tipo maquinaria o equipamiento que sea necesario para el ejercicio de la actividad. Estos bienes deben estar detallados en el Registro de Bienes Muebles y su valor no debe exceder la facturación de los dos últimos ejercicios.
Además de las circunstancias ordinarias, la inscripción contendrá una indicación del activo no afecto conforme a los apartados 1 y 2 del artículo 8 de esta Ley y se practicará en la forma y con los requisitos previstos para la inscripción del empresario individual.
No obstante, también contrae otras obligaciones como inscribirse en el Registro Mercantil o presentar anualmente las cuentas de la actividad en el mismo.
Transcurridos siete meses desde el cierre del ejercicio social sin que se hayan depositado las cuentas anuales en el Registro Mercantil, el emprendedor perderá el beneficio de la limitación de responsabilidad en relación con las deudas contraídas con posterioridad al fin de ese plazo.
El autónomo deberá hacer constar en toda su documentación su condición de Emprendedor de Responsabilidad Limitada.
Conforme a la disposición adicional primera de dicha Ley, se exceptúan de la limitación de responsabilidad las deudas de derecho público.
Limitación de responsabilidad del emprendedor de responsabilidad limitada.
Eficacia de la limitación de responsabilidad.
Publicidad mercantil del emprendedor de responsabilidad limitada.
Publicidad de la limitación de responsabilidad en el Registro de la Propiedad.
Cuentas anuales del emprendedor individual.
Deudas limitadas.
Trámites sencillos para adquirir la personalidad jurídica de ERL.
Al contrario que en el caso de las sociedades de responsabilidad limitada, en los que la burocracia es más complicada.
Eficiencia.
No se protegen todos los bienes.
No sirve para todas las viviendas.
La deuda puede afectar a otras personas.
La figura del emprendedor de responsabilidad limitada surgió como fórmula para incentivar el emprendimiento y el desarrollo de empresas emergentes en España.
¿Cómo crear una Sociedad Limitada (S.L) en España? Paso a Paso...
Apoyar al ecosistema emprendedor es también el propósito de BBVA Spark, que ofrece soluciones adaptadas a las necesidades de las empresas de alto crecimiento.
