Seleccionar página

Uno de los criterios más habituales para clasificar las empresas es en función de su tamaño. En el panorama empresarial, las empresas se clasifican según su tamaño en pequeñas, medianas y grandes. Esta clasificación refleja no sólo el número de empleados o el volumen de ingresos, sino también diferencias en estructura, alcance de mercado y capacidad de influencia económica.

A su vez, el tamaño de una empresa se mide fundamentalmente mediante tres variables: el activo, las ventas y la plantilla. A partir del tamaño, se suele hablar de tres grandes categorías de empresas: las microempresas, las pequeñas y medianas empresas (PYMES) y las grandes empresas.

Pero estas grandes categorías no son conceptos unívocos, ya que dependiendo de la legislación de cada país y de la normativa específica de las diferentes ramas del derecho que regulan el funcionamiento de la empresa, los umbrales que definen las fronteras entre las tres grandes categorías fluctúan notablemente. Y esto tiene claras consecuencias en los derechos y en las obligaciones jurídicas que recaen sobre las empresas.

En este artículo, exploraremos qué hace única a cada una de estas empresas y cómo su tamaño influye en su funcionamiento y su impacto en el entorno empresarial. En el artículo de hoy vamos a hablar de un tipo determinado de empresa: la microempresa, qué es, qué requisitos debe cumplir, número de empleados, ventajas y desventajas, etc. Es decir, todo aquello que debes saber sobre este tipo de compañías, ya que son las más abundantes dentro del ecosistema empresarial.

El tejido empresarial en España se caracteriza por el peso predominante de las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES). En España, el formato más frecuente de empresa es el de microempresa o pyme.

Cuando se habla de “empresa”, en general todos pensamos en una entidad con muchos empleados, locales y oficinas. Pero la realidad es que las hay de diferentes tipos y tamaños, y eso va a hacer que se las considere de diferente manera a nivel legal, administrativo e incluso tributario para ajustarse a su situación y necesidades.

El objetivo de este trabajo es triple: primero, conocer las definiciones de microempresa, PYME y gran empresa según la legislación española en vigor; segundo, entender las variables que se usan para medir el tamaño de la empresa; y en tercer lugar, el objetivo más importante es saber los derechos y en las obligaciones legales principales que se derivan del tamaño de una empresa en los diferentes ámbitos legales: fiscal (impuesto sobre sociedades, impuesto sobre el valor añadido, impuesto sobre actividades económicas), mercantil (contable, auditoría de cuentas, concurso de acreedores), laboral y ayudas públicas.

La variable de las ventas (importe neto de la cifra de negocios) es la más usada, excepto en el ámbito laboral, donde lo es la plantilla. La variable activos o balance total es la menos usada.

Para facilitar la gestión empresarial, entre otras cosas, sería deseable que existiese una única definición legal de microempresa, PYME y gran empresa. Y, a partir de ahí, que la diferente normativa que establece derechos y obligaciones en función del tamaño de la empresa se vinculase a esa definición legal y no se estableciesen límites ad hoc para cada norma.

¿Qué es una Microempresa?

Las microempresas son pequeñas unidades comerciales, es decir, proyectos empresariales más pequeños que una PYME. Una microempresa es una entidad, independientemente de su forma legal, con menos de 10 empleados y un volumen de negocio anual inferior a 2 millones de euros. Incluye empresarios individuales, emprendedores de responsabilidad limitada, sociedades limitadas o comunidades de bienes.

La microempresa se caracteriza por ser empresas de tamaño pequeño que no solamente están compuestas por pocos empleados, sino también porque no demandan una gran inversión para funcionar y ocupan un lugar pequeño en el mercado. Su cifra anual de negocios no sobrepasa los 2 millones de euros. Durante el año, el promedio de trabajadores empleados no supera los diez.

En España, el formato más frecuente de empresa es el de microempresa (el 38,40 % del total) o pyme (pequeña o mediana empresa, que suman cerca de 3 millones de sociedades, el 61,42 % del total), según datos estadísticos de la Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa. Las grandes empresas solo suponen el 0,18 % del total (5.273 empresas de este tipo según las estadísticas de enero de 2023). La microempresa en España representa a más del 95,6% del empresariado español.

Las microempresas suelen estar administradas por sus propios dueños y no es raro que incluso estén formadas por un grupo familiar, que a su vez. buscarán el crecimiento de la empresa de forma conjunta y cerrada, es decir, que todo siga quedando en la familia. Además, y precisamente como consecuencia de estas limitaciones, la microempresa suele desarrollar su actividad económica en un radio de acción corto, es decir, dentro de su ámbito local o regional para poder abarcarlo con facilidad.

En cuanto a la forma jurídica, una microempresa no tiene por qué tener una forma jurídica determinada, por lo que puede ser sociedad anónima, sociedad limitada, sociedad civil, empresario individual, etc. Pero lo que sí debe cumplir es una serie de requisitos que enumeramos a continuación.

Así Puedes Crear un Negocio Exitoso desde Cero

Requisitos de una Microempresa

Para obtener la consideración de microempresas tienen que reunir al menos dos de las tres circunstancias siguientes:

  • Que el total de las partidas de todo su activo no supere el millón de euros. Los activos son los bienes y derechos que tiene el titular de la empresa, y se clasifican en 2 tipos:
    • Activo corriente: los bienes y /o derechos que permanecen en la empresa menos de un año.
    • Activo no corriente: bienes y/o derechos que permanecen en la empresa durante más de un año.
  • Que el importe neto de su cifra anual de negocios no supere los 2 millones de euros. Como sabemos, el importe neto es el resultado de restar al importe de las ventas o prestaciones de servicios anuales, todas las deducciones, bonificaciones e impuestos que se hayan aplicado durante el ejercicio.
  • Que el número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio no sea superior a 10. Para hacer el cálculo del número medio de trabajadores de la empresa en un año, hay que tener en cuenta todas las personas que han trabajado en la empresa durante el ejercicio, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre.

Una última exigencia para que las microempresas puedan ser consideradas como tal es que estos 3 requisitos deben cumplirse durante 2 ejercicios consecutivos.

Como hemos explicado en el punto anterior, uno de los requisitos que define a una microempresa es el número de trabajadores que no puede ser superior a 10 empleados. Entonces, ¿qué pasaría si durante el ejercicio la plantilla media hubiera sido superior? En ese caso, perdería la condición de microempresa y pasaría a ser considerada pequeña empresa, aunque a final de año volviera a tener 10 trabajadores o menos.

Imaginemos que una empresa dedicada a los regalos de empresa, y que cuenta con 8 trabajadores fijos durante todo el año, va a contratar a 5 trabajadores más para el último trimestre del año debido al aumento temporal de su actividad por la campaña navideña. De acuerdo con la forma en la que se debe contabilizar el número de trabajadores, esta empresa durante el ejercicio habría tenido un total 13 trabajadores, 8 fijos y 5 temporales. En este caso, esta empresa ya no puede considerarse como microempresa y pasará a denominarse pequeña empresa.

La definición de "pequeña empresa" en España se basa en los criterios establecidos por la Unión Europea. Un volumen de negocios anual que no exceda los 10 millones de euros o un balance general anual que no exceda los 10 millones de euros.

Diferencia entre Microempresa y Empresa Pequeña

Las diferencias entre una microempresa y una pequeña empresa son sutiles pero significativas. Una microempresa generalmente tiene menos de 10 empleados, con ingresos y activos limitados, operando en un ámbito local o regional. En contraste, una pequeña empresa puede tener hasta 50 empleados, con mayores recursos financieros y alcance.

Como hemos visto, para ser una microempresa hay que cumplir con unos requisitos muy estrictos y en cuanto se incumple alguno pasa a ser una pequeña empresa. Pero, además del número de empleados, ¿en qué más se diferencian?

Además de las diferencias estrictas por su definición, en la práctica existen otras diferencias entre ellas, como por ejemplo:

  • El ámbito de actuación: las microempresas suelen centrarse en zonas locales o incluso regionales, mientras que las pequeñas empresas pueden llevar su presencia y actuación a nivel nacional o incluso internacional.
  • La facilidad en el acceso a la financiación externa: cuanto mayor es la empresa, se pueden optar a mejores condiciones financieras, ya que al tener un volumen de negocio les permite tener una mejor posición en las negociaciones.
  • Mejoran los costes de producción y la rentabilidad: ya que al poder producir mayor volumen y hacer compras más grandes pueden conseguir mejores condiciones de proveedores y colaboradores, ofertas, etc., con lo que pueden aumentar los márgenes sin tener que aumentar precios, o incluso reducirlos.
  • Son más competitivas y pueden generar más oportunidades con nuevos clientes. Esto es tanto por tener mejores rendimientos, como hemos comentado antes, como por la sensación que se crea en el mercado, ya que una empresa con más empleados y estructura puede responder mejor ante un crecimiento de los pedidos y, por lo tanto, un mejor servicio.
  • Son más atractivas laboralmente: ya que los trabajadores y nuevos talentos perciben que puede ser una empresa que les permita tener un mayor aprendizaje y desarrollo profesional, pero sin tener la competencia interna y externa de una empresa más grande.

Características de las Microempresas

Las microempresas, al igual que las demás empresas de dimensión reducida, aplicarán el régimen correspondiente a empresas de tamaño pequeño:

  • Realizar la presentación de impuestos: I.S., I.V.A. e I.R.P.F. En el Impuesto de Sociedades pueden aplicarse el tipo reducido del 23% si su cifra de negocios del año a declarar es inferior al millón de euros. En el Impuesto de Actividades Económicas (I.A.E.) estarán exentas los 2 primeros años y solo declararán si tienen 1 millón de euros de facturación.
  • Cumplir con las obligaciones contables y la aprobación de Cuentas Anuales.
  • Podrán acceder a ayudas y subvenciones específicamente creadas para ellas para impulsar su desarrollo y crecimiento.
  • Cumplir con la Ley General de Protección de Datos.
  • Respetar y cumplir con la legislación laboral vigente.

Algo muy importante a destacar con respecto a la contabilidad de las microempresas es que con el Real Decreto 1515/2007 se aprobó el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas y los criterios contables específicos para microempresas. Este plan lo que hace es adaptar el Plan General Contable para que se ajuste a las necesidades de las empresas de tamaño medio y reducido, ya que no suelen tener tantas complicaciones administrativas y contables como las grandes.

Ejemplo de ello es que desaparecen los grupos 8 (Gastos Imputados al Patrimonio Neto) y 9 (Ingresos Imputados al Patrimonio Neto) Esto responde a que las microempresas por su dimensión no tienen obligación de presentar el Estado de Flujos de Efectivo y tampoco el Estado de Cambios de Patrimonio Neto, que dejaron de ser obligatorios a partir de 2017.

Por lo tanto, el PGC para pymes además de ser más reducido, también está simplificado respecto al habitual.

Ventajas y Desventajas de una Microempresa

Las microempresas, como cualquier opción empresarial, tiene sus puntos fuertes y sus áreas más débiles que necesitas conocer para poder evaluar esto de forma objetiva. Veamos con más detalle cuáles son estas ventajas e inconvenientes.

Ejemplos de Microempresas

Las microempresas forman parte fundamental del tejido empresarial de un país, junto con los autónomos y las pequeñas empresas. Además, suelen ser el punto de partida de las que, con el tiempo, llegarán a ser grandes corporaciones. Por ello, las microempresas suelen encontrarse en sectores en los que es más fácil empezar desde cero, como el agrario y el ganadero. Y también son fundamentales en sectores industriales y artesanales, comercios, reparaciones, hostelería, etc.

Los ejemplos de microempresas más habituales son los comercios al por menor, como zapaterías, estancos, panaderías, peluquerías y estéticas, tienda de fotografía, autoescuela, cerrajería, etc., es decir, las tiendas locales y comercios de cercanía y que son los más próximos a los consumidores finales.

Pero también existen otros sectores que recogen ejemplos de microempresas que están teniendo mucho auge gracias a las nuevas tecnologías, como son proyectos digitales como la creación de una app, el marketing digital y la publicidad digital, etc.

Según los datos publicados del estudio realizado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de mayo de 2024, el porcentaje de microempresas en los sectores más representativos son:

  • Sector agrario 32,4%.
  • Industria 42,8%.
  • Construcción 35,4%.
  • Servicios 39,3%.

De acuerdo a este mismo estudio realizado, el total de las microempresas suponen un 38,50% del tejido empresarial, lo que confirma que no solo se mantiene como una parte importante del mismo, sino que continúa creciendo con respecto a los años anteriores.

Además, como podemos observar la tasa de variación anual de empleo es del 0,25% positiva.

Si ahora tienes más claro lo que es una microempresa, no dejes de probar TeamSystem Facturas Billin gratis, nuestro programa de facturación para microempresas, pequeñas y medianas empresas y autónomos.

Preguntas frecuentes

Ahora vamos a resolver 3 de las dudas más comunes con respecto a las microempresas.

¿Un autónomo es una microempresa?

Como ya sabemos, un autónomo es un empresario individual y por ello puede ser considerado parte de las pymes, al igual que la microempresa y considerarse como si fuera microempresa, si cumple con los mismos criterios que ella, tanto en número de empleados (menos de 9) como en y volumen de negocio (menos de 2 millones de euros).

No obstante, el autónomo tiene una gran diferencia con la microempresa, que es la responsabilidad social, ya que el autónomo responde personalmente y con su patrimonio, y la microempresa, precisamente por ser empresa, tiene la responsabilidad limitada.

¿Qué beneficios sociales tiene una microempresa?

Las microempresas pueden disfrutar de algunos beneficios respecto a otro tiempo de empresa, precisamente por sus características especiales, entre ellos:

  • Acceso a subvenciones y ayudas para fomentar su creación y sostenibilidad.
  • Programas de formación y asesoría empresarial gratuitos o subvencionados.
  • Facilidades para la contratación de nuevos empleados.
  • Costes laborales más bajos y bonificaciones en la Seguridad Social.
  • Beneficios fiscales, como el IS reducido y la exención del IAE.
  • Simplificación administrativa con respecto a empresas más grandes.

¿Qué diferencia hay entre microempresa y pyme?

Además de las evidentes diferencias de empleados y volumen de negocio entre ambas, la microempresa podrá beneficiarse de ayudas y subvenciones específicas para ella y a la que no puede acceder ninguna otr...

El empresario tiene cierto margen de maniobra para dimensionar la plantilla legal mediante diversas fórmulas de contratación de personal por la vía mercantil.

Tipos de empresas según su tamaño, atendiendo a la definición que de cada una de ellas realiza la Unión Europea:

  • Microempresas: son aquellas que tienen hasta 10 trabajadores y una facturación inferior a dos millones de euros.
  • Pequeña empresa: se denominan así las sociedades con entre seis y 50 empleados y un volumen de negocio inferior a 10 millones de euros.
  • Mediana empresa: las que no superan los 250 trabajadores ni los 50 millones de euros de facturación.
  • Gran empresa: empresas de gran dimensión, con más de 250 trabajadores en plantilla y cuya cifra anual de negocio supera los 50 millones de euros.

Las empresas se pueden clasificar según la forma jurídica, el tamaño, el sector económico en el que desarrollan su actividad y el ámbito de actuación. Esta categorización es determinante a la hora de acceder a ayudas o financiación.

Número de empleados: Se refiere al número de personas trabajando a tiempo completo durante todo un año.

Volumen de negocio anual: Es el importe neto de la cifra de negocio anual, es decir, todos los ingresos generados por la empresa en un ejercicio contable procedentes de la venta.

Balance general anual: El balance es el valor total de los activos de la empresa al cierre del ejercicio, como maquinaria, inmuebles, efectivo en caja o facturas pendientes de cobrar.

Tanto si gestionas una microempresa como si formas parte de una pyme o de una gran compañía, disponer de esta información te ayudará a tomar mejores decisiones estratégicas. Y si estás pensando en poner en marcha tu negocio, en bankintercard encontrarás la solución financiera que necesitas para cada fase del proyecto.

Tabla comparativa de los tipos de empresas según la Unión Europea:

Tipo de Empresa Número de Empleados Facturación Anual
Microempresa Hasta 10 Menos de 2 millones de euros
Pequeña Empresa Entre 6 y 50 Menos de 10 millones de euros
Mediana Empresa Hasta 250 Menos de 50 millones de euros
Gran Empresa Más de 250 Más de 50 millones de euros

El sector empresarial español se compone principalmente de pequeñas y medianas empresas.

Distinguir los tipos de empresa según su tamaño es clave para entender cómo se estructuran los mercados y qué apoyos públicos puede recibir cada organización.

¿Estás poniendo en marcha un proyecto empresarial y quieres conocer las ayudas que te corresponden? ¿O eres emprendedor y quieres ofrecer tus servicios? Entonces, este artículo te interesa.

Políticas de apoyo a las pymes: La normativa de la Unión Europea limita las ayudas que los Estados miembros pueden conceder a las empresas para equilibrar la competencia.

Programas de financiación: COSME, Horizonte Europa o InvestEU son programas europeos específicos para pymes.

Las empresas se pueden clasificar según su forma jurídica, su tamaño, su sector económico, su tipo de actividad, su ámbito de actuación o su propiedad.

Otra manera de clasificar los tipos de empresas es según su sector económico. De esta forma, existen:

  • Empresas del sector primario, es decir, cuya actividad está relacionada con la agricultura, ganadería, pesca y la minería. Engloban, por tanto, actividades económicas relacionadas con la recolección o extracción y la transformación de recursos naturales con poca o ninguna manipulación.
  • Empresas del sector secundario o sector industrial, esto es, empresas que se dedican a la transformación de materias primas en bienes manufacturados de consumo. También se incluyen aquí las empresas de construcción.
  • Empresas del sector terciario o del sector servicios. Son las que ofrecen servicios dirigidos a satisfacer las necesidades de la población. Esta tipología engloba subsectores como el comercio, las comunicaciones, la cultura, las finanzas, la hostelería, el ocio, el turismo o los servicios públicos.

Más en concreto, las sociedades también se pueden clasificar según su actividad:

  • Empresas industriales: son las que se dedican a la extracción de recursos o a su transformación en bienes manufacturados. Cualquier fábrica que produzca bienes de equipo o bienes de consumo entra en esta categoría.
  • Empresas comerciales: estas empresas no producen nada, sino que son intermediarios (mayoristas o minoristas) que venden al público bienes o servicios. Por ejemplo, una tienda de ropa o un concesionario de coches.
  • Empresas de servicios: son aquellas que ofrecen bienes no tangibles que satisfacen necesidades del consumidor o de otras empresas. En esta modalidad se enmarcan los servicios de transporte, de telecomunicaciones, financieros, legales, de asesoría, mantenimiento, etc.

Según datos del INE, en 2020 había en España 206.898 industrias, 463.176 empresas de la construcción, 787.719 comercios y 2.246.289 del resto de servicios.

Otra manera de clasificar los tipos de empresas es atendiendo a su ámbito de actuación:

  • Empresas locales: actúan únicamente en el mercado local. Un ejemplo sencillo: un bar o una peluquería.
  • Empresas regionales: de mayor dimensión que las locales, son aquellas cuyas ventas se circunscriben al ámbito de una o varias regiones. Un ejemplo de empresa regional es la cadena de supermercados Gadis, que cuenta con negocio en Galicia, Castilla y León, Madrid y Asturias.
  • Empresas nacionales: son las que operan en un único país o mercado. Un ejemplo sería Hipercor, red de hipermercados que tiene presencia en toda España.
  • Empresas multinacionales: aquellas que disponen de filiales en varios países pero tienen centralizada la toma de decisiones en una sede central, normalmente en el país de origen. Por ejemplo, Inditex.
  • Empresas trasnacionales: las que realizan actividades a nivel internacional; disponen de matrices y filiales en varios países, lo que implica un control más descentralizado que en el caso de las multinacionales. Por ejemplo, McDonalds.

Finalmente, y dependiendo de quién sea la propiedad del capital que se aporta a la empresa para su constitución, se habla de:

  • Empresas públicas, que pertenecen al sector público. Para ser considerada una empresa pública más del 50 % de las acciones o participaciones deben estar en manos de un organismo del sector público. Este tipo de compañías son creadas normalmente para la prestación de servicios públicos, llevar a cabo actividades productivas no rentables pero que se consideran necesarias o intervenir en sectores que se consideran estratégicos.
  • Empresas privadas, que pertenecen a personas físicas o jurídicas privadas, cuyo fin es obtener un beneficio económico con su actividad.
  • Empresas mixtas, que combinan capital de aportación pública y privada.